OEA - Documento CP ACTA. 2563 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Documento CP ACTA. 2563 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS OEA/Ser.G

CONSEJO PERMANENTE CP/ACTA 2563/25 (Transcripción)

17 septiembre 2025

TRANSCRIPCIÓN DEL ACTA DE LA SESIÓN EXTRAORDINARIA

DEL CONSEJO PERMANENTE DE LA

ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

CELEBRADA EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 2025

Se ruega a las misiones permanentes enviar a la Secretaría, Unidad de Servicios Editoriales, al correo electrónico jmontes@oas.org, o a la Oficina ADM 134 del Edificio Administrativo, dentro del plazo de cinco (5) días laborables a partir del 10 de octubre de 2025, las correcciones de forma que consideren necesarias. El acta así corregida será sometida a la aprobación del Consejo Permanente y constituirá la versión final.

INDICE

Página

Nómina de los miembros que asistieron a la sesión 1

Aprobación del proyecto de orden del día 2

Conmemoración del vigésimo cuarto aniversario de la

adopción de la Carta Democrática Interamericana 2

Intervenciones de representantes de los Estados Miembros 13

Participación de representantes de Estados observadores permanentes 40

CONSEJO PERMANENTE DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

ACTA DE LA SESIÓN EXTRAORDINARIA

CELEBRADA EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 2025

Participación de representantes de Estados observadores permanentes 40

CONSEJO PERMANENTE DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

ACTA DE LA SESIÓN EXTRAORDINARIA

CELEBRADA EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 2025

En la ciudad de Washington, D. C., a las tres y dieciocho de la tarde del miércoles 17 de septiembre de 2025, celebró sesión extraordinaria el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos para conmemorar el vigésimo cuarto aniversario de la adopción de la Carta Democrática Interamericana. Presidió la sesión el Embajador Stuart Savage, Representante Permanente del Canadá y Presidente del Consejo Permanente. Asistieron los siguientes miembros:

Embajador Steve Ferrol, Representante Permanente del Commonwealth de Dominica y Vicepresidente del Consejo Permanente

Embajador Ronald Sanders, Representante Permanente de Antigua y Barbuda

Embajadora Luz Elena Baños Rivas, Representante Permanente de México

Embajadora Alejandra Solano Cabalceta, Representante Permanente de Costa Rica

Embajador Héctor Enrique Arce Zaconeta, Representante Permanente de Bolivia

Embajador Samuel Hinds, Representante Permanente de Guyana

Embajador Chet Donovan Neymour, Representante Permanente del Commonwealth de las Bahamas

Embajador Luis Ernesto Vargas, Representante Permanente de Colombia

Embajador Benoni Belli, Representante Permanente del Brasil

Embajador Tarlie Francis, Representante Permanente de Grenada

Embajadora Wendy Jeannette Acevedo Castillo, Representante Permanente de El Salvador

Embajadora Mayerlyn Cordero Díaz, Representante Permanente de la República Dominicana

Embajador José Luis Sardón, Representante Permanente del Perú

Embajadora Claudia Lisette Escobar Mejía, Representante Permanente de Guatemala

Embajador Carlos Bernardo Cherniak, Representante Permanente de la Argentina

Embajador José Luis Sardón, Representante Permanente del Perú

Embajadora Claudia Lisette Escobar Mejía, Representante Permanente de Guatemala

Embajador Carlos Bernardo Cherniak, Representante Permanente de la Argentina

Embajador Edison Antonio Lanza Robatto, Representante Permanente del Uruguay

Embajador Tomás Ignacio Pascual Ricke, Representante Permanente de Chile

Embajador Jean Josué Pierre, Representante Interino de Haití

Primera Secretaria Osiris Vanega García, Representante Interina de Panamá

Consejera Akeila Vanessa Samuel, Representante Alterna de San Vicente y las Granadinas

Primera Secretaria Chanel Vanessa Nahar, Representante Alterna de Suriname

Ministra Delita Elizabeth McCallum, Representante Alterna de Jamaica

Consejera Gillian Sarah Gillen, Representante Alterna del Canadá

Consejera Ana Soledad Sandoval Espínola, Representante Alterna del Paraguay

Segundo Secretario William Devere Clarke, Representante Alterno de Barbados

Ministro Consejero Agustine Fitztephen Abdullah Skerritt, Representante Alterno de Saint Kitts y Nevis

Primera Secretaria Dalia Clement, Representante Alterna de Santa Lucía

Consejera Kimberly Penland, Representante Alterna de los Estados Unidos

Ministra Consejera María Estela Palacios Bardales, Representante Alterna de Honduras

Ministro Xavier José Muñoz Aray, Representante Alterno del Ecuador

También estuvo presente la Secretaria General Adjunta, Embajadora Laura Gil Savastano, Secretaria del Consejo Permanente.

.

El PRESIDENTE: Bon après-midi, chers collègues. Le secrétariat, après avoir vérifié que le quorum est présent, alors, j’ai l’honneur de déclarer ouverte cette séance extraordinaire du Conseil permanent. Nous sommes réunis aujourd’hui pour commémorer le 24e anniversaire de la Charte démocratique interaméricaine.

Nous sommes donc dans cette séance qui a été convoquée à la demande des missions permanentes d’Antigua-et-Barbuda, de l’Argentine, des Bahamas, de la Bolivie, du Canada, de la Colombie, du Costa Rica, de l’Équateur, des États-Unis, de la Grenade, du Guatemala, du Mexique, du Panama, du Paraguay, du Pérou, de la République dominicaine, du Suriname et de l’Uruguay afin de célébrer cet anniversaire. La présidence souhaitait noter que, on a reconnu qu’il y avait un certain élément de défi dans la possibilité pour les pays des délégations d’indiquer leur intérêt d’être coparrains de cet item. Donc, la présidence reste ouverte à n’importe quelle délégation qui souhaite se joindre au groupe des coparrains de cette demande de convocation de cette réunion.

Aprobación del orden del día

El PRESIDENTE: Donc, conformément à l’article 43 du règlement intérieur, je vous soumets le projet d’ordre du jour tel qu’il figure dans le document CP/OD-2563/25.

[El proyecto de orden del día contiene los siguientes puntos:

1. Aprobación del orden del día

2. Conmemoración del vigésimo cuarto aniversario de la Carta Democrática Interamericana

  • Panelistas:
  • Señor Hugo de Zela, ex Jefe de Gabinete del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos - Doctor Julio José Rojas Báez, Vicepresidente del Comité Jurídico Interamericano - Señora Patricia Gámez, Presidenta del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala - Senador Iván Flores, Senador de la República de Chile, Presidente de ParlAmericas (presentación en vídeo pregrabado)

3. Intervenciones de los Estados Miembros.]

S’il n’y a pas d’objection ou de commentaires, nous considérons que le projet d’ordre du jour est adopté.

3. Intervenciones de los Estados Miembros.]

S’il n’y a pas d’objection ou de commentaires, nous considérons que le projet d’ordre du jour est adopté.

Conmemoración del vigésimo cuarto aniversario de la ADOPCIÓN

DE LA Carta Democrática Interamericana

El PRESIDENTE: Au nom du Conseil permanent, je souhaite la bienvenue à nos estimés panélistes, qui partageront des analyses précieuses sur l’état de la démocratie dans notre région et sur les opportunités qui s’offrent à nous. Vos contributions sont essentielles pour enrichir les discussions d’aujourd’hui, alors que nous travaillons ensemble pour renforcer les institutions démocratiques et saisir les occasions de progrès et de consolidation de la gouvernance démocratique dans toutes les régions.

En poursuivant cette séance extraordinaire, faisons-le dans l’esprit de coopération, de responsabilité partagée et d’engagement ferme envers les idéaux démocratiques qui nous unissent. Aujourd’hui, nous réaffirmons notre devoir collectif de protéger et de renforcer la démocratie pour le bénéfice de tous et toutes dans l’hémisphère. Je vous remercie de votre présence et de votre participation à cette réunion si importante.

We now commence with the commemoration of the twenty-fourth anniversary of the adoption of the Inter-American Democratic Charter. We extend a warm welcome to our distinguished panelists who are joining us for this special meeting. To begin, and in accordance with the order of business, I am pleased to invite Mr. Hugo de Zela, former Chief of Staff to the Secretary General of the Organization of American States, to take the floor.

Mr. de Zela, it is a pleasure to welcome you back to the Permanent Council.

You have the floor.

Mr. de Zela, it is a pleasure to welcome you back to the Permanent Council.

You have the floor.

El EXJEFE DE GABINETE DEL SECRETARIO GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS: Buenas tardes, señor Presidente. Un cordial saludo para usted, para los señores representantes permanentes, para la Secretaria General Adjunta, para los panelistas y, por supuesto, para mis excolegas de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Se me ha pedido que haga algunos comentarios sobre los orígenes de la Carta Democrática Interamericana. Quisiera recordar que el proceso que llevó a la aprobación de la Carta Democrática Interamericana fue largo. Yo diría que se inició con la Carta de la OEA de 1948, en la que, en el artículo 3, se mencionaba que la organización política de los países miembros debía basarse en la democracia.

Hay hitos importantes en la historia que conducen a la Carta Democrática Interamericana, como la Declaración de Santiago de 1959, en la que se establecieron acuerdos acerca de cuáles son los atributos de la democracia representativa.

En 1985, se produjo también una reforma importante de la Carta de la OEA, en la cual se consagra como propósito esencial de la Organización la promoción y consolidación de la democracia representativa.

En 1990, se crea, dentro de la Secretaría General, la Unidad para la Promoción de la Democracia, que tenía a su cargo lo que su título refleja. Esto dio un gran impulso a las tareas relacionadas con la promoción de la democracia.

En 1991, se aprueba la resolución AG/RES. 1080 (XXI-O/91), que fue fundamental, porque por primera vez, se establecía la posibilidad de sanciones cuando hubiera una ruptura o una interrupción del proceso democrático. La resolución se aplicó varias veces y, en el curso de su aplicación, se descubrieron algunos vacíos que había en ella y en la decisión que habían tomado los países miembros, en particular porque en varias ocasiones las rupturas de la democracia podían provenir, paradójicamente, de gobiernos democráticamente electos.

Es en esos años –y esto lo menciono, señor Presidente, no porque usted presida la sesión, sino porque es un hecho histórico– cuando se produce el ingreso del Canadá a la OEA. Ese ingreso fue muy importante porque le dio un gran impulso a las tareas de promoción y defensa de la democracia que se llevaban adelante, y considero que es justo reconocerlo.

Más adelante en la historia, a finales de la década de los ochenta y comienzos de los noventa, se vivió en América Central una situación muy difícil. Se produjeron enfrentamientos armados muy serios, en los cuales la Organización participó, y que tuvieron como elemento común la necesidad de restablecer la democracia en algunos casos y de fortalecerla en otros.

Finalmente, y simplificando este proceso que he tratado de resumir lo más brevemente posible, el 11 de septiembre de 2001 se aprobó la Carta Democrática Interamericana. Por cierto, durante ese proceso mi país, el Perú, tuvo una actuación particularmente decisiva.

Yo creo que la importancia que tuvo la aprobación de la Carta Democrática Interamericana radica en que fue uno de los momentos en la historia de la Organización en que el concepto de democracia –su definición y sus atributos– fue visto de manera unánime por los países miembros. Y creo que eso es algo que vale la pena destacar como un hecho de singular importancia.

La Carta Democrática Interamericana refleja, sin duda alguna, la convicción de los países de que la democracia es un bien común y que, cuando se vea comprometida, hay que defenderla de manera colectiva. La responsabilidad de mantener la democracia no recae únicamente en cada país, sino que es una responsabilidad compartida por todos los países miembros. Ese fue el consenso de 2001.

¿Qué ha ocurrido desde entonces? Debemos ser francos en reconocer que ha habido algunos fenómenos que han debilitado la confianza de los habitantes de muchos países de la región en que la democracia sea el mejor sistema de gobierno. La convicción que existía en 2001, creo, no tiene hoy la misma fuerza. Por otra parte, es claro –y creo que todos lo percibimos– que hay un proceso de ideologización en la toma de decisiones de política exterior en varios países de la región, y este fenómeno está afectando la convivencia entre los países miembros, ya que el diálogo productivo se ve, de alguna manera, dificultado.

En consecuencia, Presidente, creo que es justo afirmar que el consenso que existió en 2001, cuando se aprobó la Carta, parece, por lo menos, estar resquebrajado, y considero importante reconocerlo para poder trabajar en reconstituirlo. Creo que esa es una tarea esencial de nuestra Organización.

También considero que sería muy interesante escuchar de los colegas del panel algunas ideas sobre qué hacer y qué iniciativas se pueden implementar para recuperar el consenso de 2001. ¿Qué acciones se pueden llevar adelante para retomar con fuerza las tareas de promoción y defensa de los valores democráticos que consagra la Carta Democrática Interamericana?

Por otro lado, señor Presidente, no hay que olvidar el papel absolutamente decisivo que tiene la juventud de nuestros países en este proceso. Si la juventud no participa en este proceso de fortalecimiento y defensa de la democracia, el futuro será realmente difícil. En ese sentido, creo que una de las claves en esta tarea que tenemos por delante es la educación para la democracia, y en la educación para la democracia todavía hay mucho por hacer en la Organización.

Creo que sería importante que se considerara la posibilidad de potenciar un programa de educación para la democracia con participación de los países miembros y, tal vez, de universidades de la región, de manera que ya desde la juventud podamos formar a los habitantes del Continente en la creencia de la democracia y en que es responsabilidad de todos y cada uno de los habitantes de nuestra región.

Termino, señor Presidente, recordando que hace dos o tres días se produjo un hecho importante fuera de la región, pero que puede ser útil para los países miembros. Los países europeos, a través de una expresión de la Comisión Europea, acaban de declarar, en el Día Internacional de la Democracia, que consideran que este sistema es de interés estratégico para la Unión Europea. En consecuencia, hay allí una convergencia de opiniones y de objetivos que puede ser debidamente aprovechada.

Como no quiero excederme, señor Presidente, del tiempo que tan generosamente se me ha concedido, quisiera terminar agradeciendo la posibilidad de dirigir unas palabras al Consejo Permanente, y expresando –no podía dejar de hacerlo– mi alegría de estar de nuevo presente en esta sala de reuniones en la que he participado tantas veces, durante muchos años, y en la que todavía considero mi casa, la OEA.

Muchas gracias, señor Presidente.

El PRESIDENTE: Thank you very much, Mr. de Zela. Your intervention was very thoughtful and thought-provoking.

Next, I am pleased to invite Dr. Julio José Rojas Báez, Vice President of the Inter-American Juridical Committee, to deliver his remarks.

Dr. Rojas Báez, welcome back to the Permanent Council.

The floor is yours.

El VICEPRESIDENTE DEL COMITÉ JURÍDICO INTERAMERICANO: Muchas gracias, señor Presidente.

Agradezco esta oportunidad, pues constituye un privilegio singular dirigirme a este distinguido Consejo Permanente en ocasión del vigésimo cuarto aniversario de la adopción de la Carta Democrática Interamericana. Mi intervención versará sobre la opinión desarrollada por el Comité Jurídico Interamericano (CJI) respecto de la democracia como un principio cardinal que ha inspirado tanto la Carta constitutiva de la Organización de los Estados Americanos (OEA) como el instrumento democrático fundamental adoptado por aclamación en Lima, Perú, el 11 de septiembre de 2001.

Permítame iniciar recordando que el pasado 15 de septiembre conmemoramos el Día Internacional de la Democracia, establecido mediante resolución A/RES/62/7 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. Esta coincidencia temporal no es fortuita, sino que refleja la universalidad del imperativo democrático y la contribución pionera del sistema interamericano en el desarrollo del derecho internacional democrático.

También es de destacar que la Asamblea General de nuestra Organización adoptó la resolución AG/RES. 3004 (LIII-O/23) sobre la creación de grupos voluntarios de seguimiento a la Carta Democrática Interamericana, los cuales, con el apoyo de la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia, promueven el diálogo e intercambio de buenas prácticas en apoyo de la consolidación de los principios de la Carta de la OEA y de la Carta Democrática Interamericana.

Es importante que se continúe este novedoso mandato para mantener viva la conversación acerca de la vigencia de la Carta Democrática Interamericana y de sus desafíos, en las circunstancias actuales, tales como la polarización, la destrucción del espacio cívico y el uso de tecnologías disruptivas por parte de actores antidemocráticos. La celebración de esta sesión se da en un momento oportuno. Por eso, felicito y agradezco a la Misión Permanente de Guatemala y a las demás delegaciones que la solicitaron.

El CJI, como órgano consultivo de la OEA en asuntos jurídicos, desde su génesis en 1906 como Junta Internacional de Jurisconsultos, ha desempeñado una función determinante en la conceptualización y el desarrollo progresivo del principio democrático en nuestro hemisferio. Su labor doctrinaria ha permitido la cristalización de una concepción jurídica distintiva que trasciende el mero formalismo para abrazar una comprensión integral de la democracia como sistema de vida, fundado en la dignidad humana de las personas sujetas a las jurisdicciones de los Estados Miembros de nuestra Organización.

La visión elaborada por el CJI establece inequívocamente que la democracia constituye la piedra angular del edificio jurídico constitucional interamericano. Esta conceptualización no emerge de una abstracción teórica, sino del análisis sistemático de la práctica estatal hemisférica y de la evolución normativa del sistema regional. El CJI ha identificado en la democracia no solo una forma de gobierno, sino un principio estructural del derecho internacional americano que genera obligaciones jurídicas concretas para los Estados, en el marco de su membresía en nuestra Organización.

La Carta de la OEA, desde su adopción en Bogotá en 1948, consagró un vínculo jurídico indisoluble entre democracia representativa y los propósitos fundamentales del sistema. El artículo 2.b establece como finalidad esencial promover y consolidar la democracia representativa, dentro del respeto al principio de no intervención. Esta formulación normativa, como ha señalado el CJI, trasciende la mera declaración programática para constituir una obligación jurídica vinculante.

El Protocolo de Reformas de Cartagena de Indias de 1985 fortaleció este compromiso al establecer en el preámbulo reformado que la democracia representativa es condición indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región. Esta evolución normativa, que ha sido analizada exhaustivamente por el CJI, refleja la consolidación de un principio que ha pasado de ser aspiración política a convertirse en norma perteneciente al corpus iuris internacional.

El CJI ha desarrollado una interpretación evolutiva que reconoce en estas disposiciones no solo obligaciones estatales, sino derechos correlativos de los pueblos americanos. Esta construcción ha sido fundamental para establecer que el ejercicio efectivo de la democracia representativa constituye un principio en el que se funda el sistema interamericano.

La adopción, por aclamación, de la Carta Democrática Interamericana representa la culminación de décadas de desarrollo doctrinal liderado por el CJI. Ese instrumento, que el CJI ha caracterizado como una interpretación auténtica de los tratados fundamentales del sistema, codifica y sistematiza el derecho democrático interamericano desarrollado progresivamente desde la fundación del sistema regional.

El artículo 1 de la Carta Democrática Interamericana proclama que “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”. Esta formulación, objeto del trabajo conceptual del CJI, establece un derecho colectivo de naturaleza fundamental que genera obligaciones correlativas tanto para los Estados individualmente considerados como para la comunidad hemisférica en su conjunto.

El CJI ha interpretado que este derecho no se agota en la dimensión electoral, sino que abarca el derecho a vivir en un sistema político caracterizado por la separación e independencia de poderes públicos, el respeto irrestricto a los derechos humanos, el acceso a la justicia, la transparencia gubernamental y la rendición de cuentas. Esta comprensión multidimensional constituye una contribución distintiva del sistema interamericano al derecho internacional contemporáneo.

Una de las contribuciones más significativas del CJI en este tema ha sido la reconciliación doctrinaria entre el principio de no intervención y la defensa colectiva de la democracia. El CJI ha establecido que la adopción voluntaria de compromisos democráticos mediante tratados internacionales genera obligaciones cuyo cumplimiento puede ser objeto de escrutinio internacional, sin que ello constituya intervención en asuntos internos.

Esta construcción jurídica recogida en los capítulos IV y V de la Carta Democrática Interamericana permite articular mecanismos de acción colectiva, que van desde la diplomacia preventiva hasta la suspensión de un Estado Miembro en caso de ruptura del orden democrático. El CJI ha clarificado que estas acciones no constituyen intervención, sino ejercicio legítimo de la solidaridad democrática hemisférica expresamente consentida por los Estados al ratificar los instrumentos constitutivos del sistema.

El CJI ha estudiado también amenazas emergentes que requieren respuestas jurídicas innovadoras: el autoritarismo electoral que mantiene apariencias democráticas mientras socava las instituciones, la captura del Estado por intereses particulares, la erosión del Estado de derecho mediante reformas constitucionales ilegítimas y la utilización de tecnologías digitales para la manipulación del proceso democrático.

Frente a estos desafíos, el CJI ha desarrollado la distinción conceptual entre democracias de origen y de ejercicio, que establece que la legitimidad democrática debe mantenerse durante todo el período gubernamental mediante el respeto efectivo a los elementos esenciales establecidos en los artículos 3 y 4 de la Carta Democrática Interamericana.

Distinguidos representantes, la democracia constituye la piedra angular de nuestro hemisferio y es un principio que debe ser protegido permanentemente por el derecho y las acciones concretas de Estados e instituciones. Así lo ha establecido la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y el estudio de los temas que en esta materia ha realizado el CJI.

El vigésimo cuarto aniversario de la Carta Democrática Interamericana nos encuentra ante desafíos que requieren reafirmar nuestro compromiso con esta visión jurídica. La democracia no es un logro definitivo, sino una construcción permanente que exige vigilancia constante y acción decidida cuando se ve amenazada. Esta amenaza se materializa precisamente cuando se fractura la tríada indivisible que conforma la democracia, los derechos humanos y el imperio de la ley, elementos que operan en relación de interdependencia estructural, en la cual el debilitamiento de cualquiera de ellos erosiona inexorablemente la integridad del sistema democrático en su conjunto.

El legado doctrinario, a partir de los trabajos del CJI, permite ver cómo la Carta Democrática Interamericana dota a la OEA de herramientas conceptuales y normativas necesarias para enfrentar estos desafíos. A veinticuatro años de su aprobación, por aclamación, en Lima, la Carta Democrática Interamericana mantiene plena vigencia normativa y sus principios constitutivos permanecen como elementos medulares y trascendentales del orden jurídico hemisférico, lo que configura un corpus iuris cuyo cumplimiento efectivo por parte de los Estados Miembros no constituye mera obligación convencional, sino imperativo categórico para la preservación de la arquitectura institucional democrática que sustenta la convivencia pacífica y el desarrollo integral de los pueblos de nuestra Organización.

Finalmente, la democracia hemisférica, como ha establecido el CJI, no es mera forma de gobierno, sino expresión jurídica de la dignidad humana y condiciones necesarias para la paz, el desarrollo y la vigencia efectiva de los derechos humanos. En este vigésimo cuarto aniversario de la adopción de la Carta Democrática Interamericana se mantiene el compromiso de hacer el principio democrático no solo piedra angular de nuestro sistema jurídico, sino realidad viviente para todos los pueblos de las Américas.

Muchas gracias, Presidente.

El PRESIDENTE: Thank you, Dr. Rojas Báez, for your presentation.

Next, I am pleased to introduce Ms. Patricia Gámez, President of the Bar and Notaries Association of Guatemala.

Ms. Gámez, welcome to the Permanent Council of the Organization of American States. The floor is yours.

La PRESIDENTA DEL COLEGIO DE ABOGADOS Y NOTARIOS DE GUATEMALA: Thank you very much.

Señor Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin; señora Secretaria General Adjunta, Laura Gil; señor Presidente del Consejo Permanente, Stuart Savage; señor Secretario para el Fortalecimiento de la Democracia, Sebastián Kraljevich; señores panelistas; embajadores y representantes permanentes, delegadas y delegados de las misiones permanentes, muy buenas tardes.

Es para mí un grato honor dirigirme a tan distinguido foro en nombre del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, institución que tengo el privilegio de presidir y que agrupa a más de 50.000 profesionales del derecho y de las ciencias sociales, la cual juega un papel fundamental en el sistema de justicia de mi país.

La justicia en Guatemala ha desempeñado un papel determinante en los últimos veinticinco años. Hemos vivido avances importantes, pero también retrocesos significativos. En este trayecto, el acompañamiento de la comunidad internacional y del sistema interamericano y universal de los derechos humanos han sido clave para sentar precedentes que hoy orientan nuestro camino.

La Carta Democrática Interamericana se ha consolidado como un pilar fundamental para promover la democracia, fortalecer las instituciones y ampliar la protección de los derechos en nuestra región.

Lamentablemente, tras una década de progresos en el fortalecimiento del Estado de derecho, Guatemala enfrentó un grave retroceso que motivó preocupación en 2023. Desde el sistema de justicia, se intentó desvirtuar el resultado de las elecciones presidenciales en un hecho inédito, tanto para nuestro país como para muchos otros en el Hemisferio.

Ese intento fue contenido gracias a la oportuna reacción de la ciudadanía y al respaldo de la comunidad internacional. La Carta Democrática Interamericana permitió a los Estados Miembros y a la Secretaría General de la OEA actuar con prudente firmeza a través de acciones diplomáticas y misiones técnicas que garantizaron el respeto del voto popular.

En Guatemala, como pocas veces en nuestra historia, muchos de los ciudadanos seguimos de cerca las sesiones del Consejo Permanente de la OEA [que fueron] transmitidas en vivo, atentos a cada intervención, a cada palabra en defensa de la democracia representativa, lo que fue muy esperanzador.

Permítanme expresar en nombre del gremio profesional del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, y como guatemalteca, el más profundo agradecimiento a los Estados Miembros y a la OEA por ese gesto en un momento tan decisivo para el país, que nos demuestra cómo la Carta Democrática Interamericana no solo tiene vigencia, sino que puede cobrar vida y eficacia en circunstancias críticas para la región.

Ciertamente el reto continúa. Corresponde a los guatemaltecos la ardua tarea del fortalecimiento de la democracia y trabajar por el respeto y la consolidación de la institucionalidad para que prevalezca el Estado de derecho.

Desde el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala estamos comprometidos en promover una verdadera cultura de legalidad. Trabajamos para transformar paradigmas y construir un gremio profesional que defienda los valores democráticos y la independencia judicial.

Al conmemorar el vigésimo cuarto aniversario de la Carta Democrática Interamericana, es oportuno remarcar el artículo 1 que dice: “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”.

Señoras y señores, nos espera un arduo camino, pero no estamos solos. El compromiso ciudadano, el respaldo de la comunidad internacional y la positiva vigencia de la Carta Democrática Interamericana nos permitirá avanzar para que la democracia representativa sea una verdadera realidad.

Muchísimas gracias.

El PRESIDENTE: Thank you very much, Ms. Gámez. Your remarks were very meaningful given the reality and challenges your country is facing.

To conclude this panel, I am pleased to welcome a pre-recorded video presentation from Iván Flores, Senator of the Republic of Chile and President of ParlAmericas.

[Se muestra el video.]

El PRESIDENTE DE PARLAMERICAS: Señor Embajador del Canadá y Presidente del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), don Stua

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