OEA - Documento CP CG 2137 25 rev. 10 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Documento CP CG 2137 25 rev. 10 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
CONSEJO PERMANENTE DE LA OEA/Ser.G
ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS CP/CG-2137/25 rev. 10
11 junio 2025
COMISIÓN GENERAL Original: español/inglés
PROYECTO DE RESOLUCIÓN
HACER FRENTE A LA GRAVE CRISIS DE SALUD MENTAL EN LAS AMÉRICAS
(Acordado por la Comisión General en su reunión ordinaria del 11 de junio de 2025 – se eleva para la consideración del Consejo Permanente)
PROYECTO DE RESOLUCIÓN
HACER FRENTE A LA GRAVE CRISIS DE SALUD MENTAL EN LAS AMÉRICAS
LA ASAMBLEA GENERAL,
REAFIRMANDO el derecho de toda persona en particular, niños, niñas y adolescentes, al goce del más alto nivel posible de salud física y mental, consagrado en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y posteriormente incorporado en el Protocolo de San Salvador;
RECONOCIENDO que la salud mental está estrechamente vinculada a la salud en general y al bienestar y desarrollo social y económico, y que la región no puede alcanzar sus objetivos de desarrollo en general sin dar prioridad a la salud mental;
TENIENDO PRESENTE la resolución AG/RES. 3028 (LIV-O/24), "Promoción y protección de derechos humanos", que contiene una sección específica sobre "Derechos humanos y salud mental" , cuyo Capítulo X se refiere específicamente a los "Derechos humanos y salud mental" y resuelve "reafirmar la obligación de los Estados de respetar, proteger y cumplir todos los derechos humanos y libertades fundamentales, y de asegurar que las políticas y los servicios relacionados con la salud mental estén en conformidad con el derecho internacional de los derechos humanos";
CONSCIENTE de que la salud mental es un eje transversal de los Objetivos Estratégicos del Proyecto de Plan Estratégico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) 2026-2031;
RECONOCIENDO que, de conformidad con el Documento de Políticas de la Organización Mundial de la Salud "Ayudar a las personas con trastornos mentales graves a vivir vidas más largas y saludables" (OMS/MSD/MER/17.7), los trastornos de salud mental y el suicidio se encuentran entre las principales causas de morbilidad y mortalidad prematura en las Américas, y solo una pequeña fracción de las personas afectadas recibe atención adecuada;
ENTENDIENDO que las condiciones de salud mental están asociadas con el desarrollo y el agravamiento de enfermedades físicas, tanto infecciosas como no transmisibles, así como con reducciones significativas en la esperanza de vida;
REAFIRMANDO la necesidad de promover la salud mental, la atención preventiva en salud mental y la prevención de los problemas de salud mental en las personas en todas las etapas del curso de vida, con especial atención a niños, niñas y adolescentes, conforme a la Estrategia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para Mejorar la Salud Mental y la Prevención del Suicidio en la Región de las Américas, que indica que casi la mitad de las enfermedades mentales se manifiestan por primera vez durante la adolescencia, lo que genera cargas económicas y sociales duraderas;
CONSCIENTE de las consecuencias de largo alcance en la sociedad de los trastornos de salud mental no tratados, incluidos los que afectan a los niños, niñas y adolescentes, la reducción de la productividad laboral, el desempleo, la disminución del rendimiento y nivel educativo, la pobreza, la falta de vivienda y el encarcelamiento;
PONIENDO DE RELIEVE los efectos devastadores y duraderos de la pandemia de COVID-19 sobre la salud mental en las Américas;
RECORDANDO el informe de 2018 de la Comisión Lancet sobre Salud Mental Global y Desarrollo Sostenible, previo a la pandemia de COVID-19, cuyas conclusiones indicaban que los trastornos de salud mental iban en aumento en todo el mundo y advertía que el tratamiento inadecuado de estos trastornos podría costar a la economía mundial unos 16 billones de dólares para 2030; y consciente de que, desde entonces, los continuos análisis del Institute for Health Metrics and Evaluation indican que los desafíos en materia de salud mental se han acelerado en muchas regiones, incluyendo las Américas;
RECONOCIENDO la necesidad de una inversión adecuada en salud mental en la región;
RECONOCIENDO TAMBIÉN la importancia de la detección oportuna y acelerar los avances en la mejora del acceso a la atención de salud mental a nivel comunitario, tal y como lo promueve la Declaración de Caracas (1990);
COMPROMETIDA a eliminar los importantes obstáculos existentes para la prestación de asistencia, especialmente a las personas y comunidades que viven en condiciones de vulnerabilidad;
AFIRMANDO el compromiso de generar entornos saludables en salud mental de niñas, niños y adolescentes mediante el fortalecimiento de los espacios comunitarios, la promoción del acceso sin barreras a servicios de salud mental cuando lo requieran y fomentando la participación de los mismos en las Américas[[1]](#footnote-2)/;
SUBRAYANDO la urgente necesidad de aumentar la financiación para la salud mental, canalizándola al desarrollo y fortalecimiento de redes de servicios de salud mental a nivel comunitario que sean accesibles para todos y a la promoción de la salud mental y prevención de trastornos de salud mental y el suicidio a lo largo del curso de vida desde la niñez hasta adultos mayores;[[2]](#footnote-3)/
DESTACANDO la crucial importancia de aumentar la inversión en sistemas de salud mental, a fin de garantizar que cuenten con recursos suficientes, sean resilientes y respondan a las emergencias y constantes amenazas para la salud mental, como los fenómenos meteorológicos extremos y conflictos;
REAFIRMANDO el papel crucial de todos los sectores, incluidos la salud, las finanzas, la educación, la protección social, el derecho, la justicia, el trabajo y el medio ambiente, entre otros, a la hora de colaborar e invertir en salud mental para atender las causas sociales y económicas fundamentales;
RECONOCIENDO que la voluntad política, el compromiso y el liderazgo en los más altos niveles de gobierno son fundamentales para hacer realidad estas políticas antes mencionadas para hacer frente a la grave crisis de salud mental en las Américas;
SUBRAYANDO la necesidad de reforzar la solidaridad en la región, las alianzas y la acción colectiva para lograr una reforma sostenible en materia de salud mental en beneficio de todos los pueblos de las Américas;
RECORDANDO la Declaración política de la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas sobre la cobertura sanitaria universal (2019) y su determinación de aplicar "medidas para promover y mejorar la salud y el bienestar mentales como componente esencial de la cobertura sanitaria universal", por la cual todas las personas tengan acceso a toda la gama de servicios de calidad de atención de la salud que necesiten, cuando y donde los necesiten, sin dificultades económicas;
RECONOCIENDO la Estrategia de la OPS para Mejorar la Salud Mental y la Prevención del Suicidio en la Región de las Américas, adoptada mediante la resolución CD60.R12, así como el documento CD60/9, y el informe de la Comisión de Alto Nivel sobre Salud Mental y COVID-19 de la OPS, que dio lugar a la creación de una Nueva Agenda para la Salud Mental en las Américas,
RESUELVE:
1. Instar a los Estados Miembros, considerando sus contextos, necesidades, vulnerabilidades y prioridades, a que continúen reforzando la inversión pública y privada en salud mental, con una perspectiva de derechos con un enfoque centrado en el paciente y equidad que haga hincapié en la promoción de la salud mental, así como en la prevención, atención y rehabilitación y recuperación dispensada en la comunidad.[[3]](#footnote-4)/
2. Apoyar a la OPS como institución regional de salud para las Américas en sus esfuerzos para mejorar el acceso a los servicios de salud mental y prevenir el suicidio a lo largo del curso de vida, desde la infancia hasta la edad adulta mayor; y, en coordinación con la OPS y los Estados Miembros interesados, explorar la posibilidad de establecer una alianza regional de salud mental para fortalecer la colaboración, ampliar el acceso y promover la implementación de iniciativas de salud mental de base comunitaria en las Américas.
3. Negociar con miras a adoptar en el quincuagésimo sexto periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA una declaración sobre el mejoramiento de la salud mental en las Américas en la que se reafirme el compromiso de los Estados Miembros de dar prioridad a estrategias intersectoriales para promover la salud mental y atender la crisis de salud mental en la región.
4. Establecer un grupo de trabajo interamericano por un período inicial de un año. Este grupo de trabajo estará abierto a todos los Estados Miembros y, después de consultas, incluirá a todas las entidades pertinentes del sistema interamericano y a las instituciones financieras internacionales que acepten participar, con el fin de elaborar un plan de acción regional que detalle y guíe la labor de la alianza regional de salud mental, alineando su trabajo a la Estrategia de la OPS para Mejorar la Salud Mental y la prevención del suicidio en la región de las Américas.
5. Explorar el establecimiento de un fondo regional de salud mental para reunir recursos financieros para reforzar iniciativas prioritarias de salud mental en las Américas, sujeto a las capacidades de los Estados Miembros y de la Secretaría General, en colaboración con socios regionales, tales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Banco de Desarrollo del Caribe y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) entre otros, que estén dispuestos a participar.[[4]](#footnote-5)/
6. Encomendar a la Secretaría General que designe un departamento pertinente que actúe como secretaría del Grupo de Trabajo, en función de los recursos disponibles, para apoyar su funcionamiento.
7. Instar a los Estados Miembros a aumentar el seguimiento y la evaluación de las iniciativas en materia de salud mental para garantizar su eficacia y la calidad de las políticas, planes y servicios.
8. Solicitar al Grupo de Trabajo que informe al Consejo Permanente sobre los avances del plan de acción regional.
9. Proclamar la segunda semana de octubre de cada año como la Semana Interamericana de la Salud Mental, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental que se celebra el 10 de octubre; e instar a los Estados Miembros a que, conjuntamente con la Organización Panamericana de la Salud y otras partes interesadas pertinentes, y sujeto a los recursos disponibles, realicen actividades de sensibilización y educación, encaminadas a la formulación de políticas para promover la salud mental, prevenir los trastornos mentales, reforzar las políticas públicas inclusivas y basadas en derechos y garantizar el acceso equitativo a servicios de salud mental de calidad en toda la región.
10. Solicitar además al Secretario General que supervise y haga seguimiento de la implementación de la presente resolución y que informe de sus avances a la Asamblea General en su quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones.
CP51908S01