OEA - Documento GRIC M.1 doc. 75 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Documento GRIC M.1 doc. 75 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

GRUPO DE REVISIÓN DE LA IMPLEMENTACIÓN OEA/Ser.E

DE CUMBRES (GRIC) GRIC/M.1/doc.75/25

Primera Reunión Ministerial de 2025 22 julio 2025

26 de junio de 2025 Original: español

St. John’s, Antigua y Barbuda

ACTA

La Primera Reunión Ministerial del Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres (GRIC) de 2025 se realizó con ocasión del quincuagésimo quinto período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Esta tuvo lugar en el Centro de Convenciones de la American University of Antigua, en la ciudad de St. John’s, Antigua y Barbuda,

La reunión fue presidida por el señor Roberto Álvarez, Ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, y contó con la participación de 32 delegaciones. En el marco de esta reunión, se distribuyó a las delegaciones el Proyecto de Declaración de Punta Cana y se estableció un espacio de diálogo abierto entre las señoras Ministras y los señores Ministros de Relaciones Exteriores[[1]](#footnote-2)/.

1. Apertura

El ministro Álvarez dio por iniciada la reunión agradeciendo al gobierno de Antigua y Barbuda por su hospitalidad y a la Secretaría de Cumbres por su apoyo técnico. Anunció la distribución del Proyecto de Declaración de Punta Cana e invitó a los Estados a remitir observaciones antes del día 18 de julio. Señaló que estos aportes serán clave para reflejar aspiraciones comunes y construir consensos que se traduzcan en acciones concretas. Informó que la negociación del texto comenzará en la siguiente reunión ordinaria del GRIC, prevista para el 4 y 5 de septiembre en Santo Domingo, República Dominicana.

Recordó que la agenda temática de la Décima Cumbre de las Américas, a celebrarse el 5 de diciembre en Punta Cana, se centra en cuatro dimensiones de la seguridad humana: seguridad ciudadana, alimentaria, energética e hídrica. Subrayó que estos pilares son esenciales para enfrentar retos estructurales del Hemisferio y garantizar condiciones mínimas para el desarrollo inclusivo y sostenible. Destacó la positiva acogida de la nota conceptual y el valor técnico y político de los aportes recibidos, lo cual augura negociaciones fructíferas. Reiteró que el enfoque en seguridades abre oportunidades para la acción coordinada.

Asimismo, informó sobre los avances en los procesos de participación de organizaciones de la sociedad civil y actores sociales. Mencionó las sesiones informativas y el encuentro regional con sociedad civil que tuvieron lugar en Santo Domingo en junio de 2025. También destacó los preparativos del Séptimo Foro de Jóvenes de las Américas, coordinado con el Young Americas Business Trust, con temas alineados a la agenda de la Cumbre y un enfoque especial en seguridad alimentaria. En cuanto al sector privado, resaltó la reciente reunión del Diálogo Empresarial de las Américas celebrada en Santo Domingo con la participación de más de 70 empresas de cara a la Cumbre Empresarial de las Américas. Enfatizó que el sector privado está listo para avanzar a un ritmo más dinámico y que es responsabilidad de los gobiernos generar un entorno propicio para su participación, a través de alianzas público-privadas que impulsen el desarrollo regional.

Finalmente, la Presidencia reiteró la vocación de paz del Hemisferio y resaltó señales positivas, como el aumento del apoyo ciudadano a la democracia como forma de gobierno. Subrayó las ventajas estratégicas de la región —como su rol clave en la producción de alimentos, la disponibilidad de agua dulce, y sus reservas de litio, cobre y petróleo—, e instó a traducir esas fortalezas en consensos que impulsen inversión privada, participación social y una nueva agenda de desarrollo. Concluyó afirmando que la Décima Cumbre debe reafirmar que la seguridad de las personas es la base del desarrollo y que la prosperidad, para ser sostenible, debe ser compartida[[2]](#footnote-3)/.

Seguidamente, el Secretario General de la OEA, Albert Ramdin, destacó la oportunidad que representa la Décima Cumbre de las Américas para avanzar en una agenda común. Recordó que, desde hace tres décadas, las Cumbres han ofrecido un espacio único para el diálogo político al más alto nivel, permitiendo a los países del Hemisferio discutir de manera franca y abierta sobre su futuro compartido y subrayó que para asegurar el éxito de la Décima Cumbre se requerirá del más alto nivel de participación. En ese sentido, resaltó que estas reuniones pueden ser profundamente transformadoras, siempre que estén guiadas por una visión clara, coordinación efectiva y una firme voluntad política. Reconoció que los países de las Américas son diversos y enfrentan realidades distintas, pero comparten el compromiso de servir a sus pueblos y construir un Hemisferio próspero.

Agradeció a República Dominicana por asumir el liderazgo de la Cumbre y señaló la pertinencia del tema propuesto: “Construyendo un hemisferio seguro, sostenible y de prosperidad compartida”. Indicó que los cuatro pilares de la seguridad humana —seguridad ciudadana, alimentaria, energética e hídrica— responden a los principales desafíos que enfrentan las sociedades del continente. Insistió en que, a pesar de las diferencias, estos objetivos pueden unir a los países en torno a una agenda común.

Enfatizó que el verdadero impacto de las Cumbres no radica solo en su preparación o celebración, sino en el seguimiento de los mandatos adoptados. Propuso alinear los compromisos de la Cumbre con los presupuestos nacionales y con los planes y programas de las instituciones del sistema interamericano, como el BID, la OPS y el IICA, para evitar desconexiones entre lo acordado y lo implementado. Anunció que, como presidente del Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres (GTCC), convocará próximamente una reunión de alto nivel con las otras doce instituciones que lo conforman para discutir cómo apoyar mejor la implementación de los acuerdos de la Cumbre.

Asimismo, valoró positivamente el reconocimiento del papel del sector privado en el Proceso, señalando que su participación es esencial para impulsar el desarrollo económico, la estabilidad política y la seguridad regional. Afirmó que el sector privado no actúa por filantropía, sino porque su participación genera beneficios para todos los actores involucrados.

Concluyó reiterando el apoyo de la Secretaría General de la OEA a la República Dominicana en la organización de la Décima Cumbre y expresó su confianza en que, con una visión renovada, voluntad política y mecanismos eficaces de implementación, se podrá responder a las aspiraciones de los pueblos de las Américas[[3]](#footnote-4)/.

1. Diálogo abierto entre las señoras Ministras y los señores Ministros de Relaciones Exteriores

La delegación de Antigua y Barbuda dio la bienvenida a los participantes y expresó su júbilo por ser anfitrión de la Primera Reunión Ministerial del GRIC de 2025. Subrayó que, para los pequeños Estados insulares, la seguridad no puede desvincularse de los desafíos cotidianos que enfrentan sus ciudadanos, como el aumento del costo de vida, los desastres naturales y el tráfico ilícito. Señaló que la seguridad significa también proteger la dignidad, viabilidad y esperanzas de la población. Resaltó que la sostenibilidad es un tema existencial ante los impactos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar y huracanes más intensos. Reclamó justicia climática, más que caridad, y abogó por la prosperidad compartida a través de inversiones en educación, energía renovable y salud, así como por el empoderamiento de jóvenes y mujeres. Llamó a una mayor colaboración hemisférica, especialmente en materia de financiamiento, transferencia tecnológica y soluciones adaptadas a economías pequeñas, reafirmando su disposición a trabajar con todos los Estados de las Américas en el camino hacia la Décima Cumbre.

La delegación de Guyana expresó satisfacción con el tema de la Décima Cumbre, reconociendo la diversidad del Hemisferio y el desafío de avanzar en mayor entendimiento entre los países. Reafirmó su compromiso con la seguridad agrícola, alimentaria, energética, climática e hídrica, y alertó sobre la vulnerabilidad al crimen organizado transnacional. Llamó a aproximaciones sociales y políticas que coloquen a las personas en el centro del desarrollo, y destacó la importancia de enfoques coordinados para una región cohesionada y resiliente.

La delegación de Canadá destacó la importancia del Proceso de Cumbres y recordó los avances logrados en la Cumbre de Quebec de 2001 en materia de democracia. Expresó su respaldo a la inclusión de la sociedad civil, subrayando la necesidad de incluir a los grupos vulnerables en el Proceso. Subrayó la importancia de la seguridad humana como concepto integral que incluye la seguridad social, económica, alimentaria, sanitaria y los derechos humanos. Reiteró su compromiso de colaborar con los países del Hemisferio en un documento de consenso que genere aportes concretos a la seguridad. Alertó sobre la situación en Haití, destacando que el tema de la Cumbre debe servir para impulsar soluciones concretas para ese país. Reafirmó su compromiso con la lucha contra el crimen organizado transnacional, incluyendo tráfico de drogas, armas y personas, cibercrimen y minería ilícita. Finalmente, llamó a mantener los compromisos previos en materia de democracia y gobernanza[[4]](#footnote-5)/.

La delegación de Chile valoró la agenda temática propuesta para la Décima Cumbre y reafirmó su compromiso con la seguridad como prioridad nacional, destacando la creación de un nuevo Ministerio de Seguridad Pública y otras medidas. Señaló que estos esfuerzos deben complementarse a nivel regional y que la Cumbre representa una oportunidad para promover un enfoque democrático y de derechos humanos en el combate a la inseguridad y al crimen organizado, por ser el más eficaz y sostenible. Recalcó la importancia de alinear la implementación de los resultados de la Cumbre con la agenda de la OEA y el trabajo de los Estados miembros. Asimismo, apoyó la propuesta de República Dominicana de incluir al sector privado y la sociedad civil, como forma de fortalecer los mecanismos de cooperación e implementación.

La delegación de Paraguay expresó su apoyo al lema de la Décima Cumbre y coincidió en que los temas de seguridad, sostenibilidad y prosperidad compartida son claves para consolidar la institucionalidad. Destacó que la Cumbre es una oportunidad para reafirmar el compromiso del Hemisferio con el multilateralismo, la diplomacia y el derecho internacional, en un contexto global de tensiones. En ese sentido, manifestó que la región debe seguir siendo un ejemplo de paz[[5]](#footnote-6)/.

La delegación de Argentina sostuvo que la democracia es la estructura que sostiene la aspiración hemisférica de seguridad, sostenibilidad y prosperidad compartida. Expresó preocupación por la fragmentación del concepto de seguridad en la convocatoria a la Cumbre, advirtiendo que ello podría debilitarlo o banalizarlo, y recordó que el concepto está definido en la Declaración de Seguridad de las Américas de 2003, por lo que llamó a no reabrir su negociación. Señaló que la violencia ciudadana, el terrorismo y la delincuencia organizada transnacional representan enormes desafíos para la estabilidad política de los países del Hemisferio, al tiempo que afirmó que los problemas hídricos, alimentarios y energéticos son claves. Agregó que en la implementación de Cumbres se requiere un involucramiento fuerte del sector privado. Finalmente, destacó la oportunidad que brinda la Cumbre para intercambiar ideas sobre la hoja de ruta sobre Haití y construir consensos para acciones concretas y eficaces, en respeto de la soberanía haitiana.

La delegación de Perú saludó el abordaje del documento conceptual y destacó la pertinencia de su enfoque multidimensional que entrelaza seguridad con desarrollo. Coincidió con la prioridad otorgada a la seguridad alimentaria, energética e hídrica, y destacó la resiliencia climática como eje transversal. Subrayó que el abordaje propuesto es imprescindible y urgente para países altamente vulnerables. Resaltó con interés la propuesta de una plataforma hemisférica de acción para la seguridad ciudadana y comunitaria, y consideró fundamental definir su alcance operativo, gobernanza y sostenibilidad financiera. Subrayó que su eficacia dependerá de responder de manera coordinada a las amenazas más complejas, en particular la delincuencia organizada transnacional, el narcotráfico, la trata de personas, el tráfico ilícito de armas y la minería ilegal. Concluyó saludando la inclusión de la Declaración de Antigua Guatemala como marco orientador de la política hemisférica sobre drogas[[6]](#footnote-7)/.

La delegación de Colombia expresó su respaldo a la necesidad de afianzar las seguridades en el Hemisferio: seguridad humana, ambiental y económica de manera integral y a través de la cooperación interestatal. Subrayó la importancia de abordar las causas estructurales que impulsan la migración, con un enfoque de trato digno y humano, que garantice una migración segura y regular. En relación con la seguridad alimentaria, indicó que existen los medios para erradicar el hambre, pero se requiere voluntad política, mayores compromisos, financiación suficiente e implementación de políticas sólidas para construir sistemas alimentarios más sostenibles.

La delegación de Brasil subrayó que, en el actual contexto internacional, es urgente contar con espacios de cooperación que permitan discutir soluciones para tornar el Hemisferio más seguro y próspero. Valoró que la propuesta de la Presidencia trate la seguridad en sus múltiples vertientes, y compartió la necesidad de una respuesta articulada basada en el desarrollo sostenible. Consideró prometedor profundizar el diálogo sobre seguridad alimentaria y erradicación de la pobreza, y destacó la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza lanzada en la cumbre del G-20 de 2024 en Río de Janeiro. Reafirmó la urgencia de encontrar modelos innovadores para mejorar el acceso a empleo, educación y ascenso social de grupos vulnerables, y advirtió que en la formulación de la agenda de la Cumbre es fundamental evitar contribuir a reforzar la estigmatización de los segmentos más vulnerables de la sociedad asociándolos a la criminalidad e inseguridad. Alertó sobre el riesgo de securitizar cuestiones complejas como migración, clima y uso sustentable de los recursos naturales, y llamó a usar terminologías y abordajes consensuados internacionalmente, evitando conceptos que carezcan de definiciones multilateralmente pactadas. Subrayó la importancia de evitar duplicar iniciativas o solapamientos, asegurar sinergias y pidió que el debate se base en el mapeo de mandatos existentes y proyectos que vienen siendo implementados en la materia. Finalmente, enfatizó la necesidad del involucramiento de la sociedad civil y reiteró la disposición de Brasil para contribuir al éxito de la Cumbre[[7]](#footnote-8)/.

La delegación de Jamaica respaldó el tema propuesto para la Décima Cumbre y señaló su alineación con las prioridades nacionales y con la presidencia de Jamaica de la Cumbre de CARICOM. En seguridad energética, hizo un llamado a ampliar las tecnologías de energía renovable, promover la eficiencia energética y apoyar iniciativas que beneficien especialmente a comunidades de bajos ingresos y remotas. Sobre seguridad alimentaria, subrayó la importancia de priorizar esta dimensión, apoyar a pequeños agricultores —en particular mujeres y jóvenes— y fortalecer el desarrollo agrícola, la adaptación al cambio climático y la expansión de exportaciones. En cuanto a la seguridad ciudadana, destacó que el bienestar de las personas es la base del desarrollo sostenible, expresó preocupación por el crimen organizado transnacional y la violencia de género, y abogó por cooperación judicial e iniciativas comunitarias de prevención. Respecto a la seguridad hídrica, llamó a impulsar infraestructura resiliente al clima y mecanismos innovadores de financiamiento. Finalmente, alentó el seguimiento efectivo de mandatos previos y reafirmó el compromiso de Jamaica con la cooperación hemisférica.

La delegación de Uruguay subrayó que un Hemisferio seguro y sostenible requiere más cooperación y diálogo ante desafíos que no reconocen fronteras. Enfatizó que garantizar un enfoque de derechos humanos en los debates sobre seguridad es esencial para evitar profundizar desigualdades estructurales y avanzar hacia estrategias más inclusivas y sostenibles que fortalezcan el Estado de derecho, promuevan cohesión social y prevengan conflictos. Señaló que la sostenibilidad del Hemisferio debe basarse en un equilibrio entre crecimiento económico, inclusión social y protección ambiental, así como en redoblar esfuerzos frente al cambio climático y asegurar la promoción de los derechos humanos sin discriminación. Reiteró su disposición a trabajar constructivamente por una Cumbre exitosa.

La delegación de Guatemala valoró la nota conceptual y el calendario de trabajo presentados por la Presidencia. Saludó la priorización de las cuatro dimensiones de la seguridad, y destacó los desafíos que enfrenta la región en violencia, pobreza, migración irregular y crisis climática. Subrayó que Guatemala enfrenta retos de seguridad pública, corrupción, pobreza y crimen organizado, y apoyó la propuesta de establecer una plataforma hemisférica de acción para la seguridad ciudadana y comunitaria, con enfoque centrado en las personas y en la recuperación de la confianza. Sobre seguridad energética, propuso explorar biocombustibles y micro redes comunitarias, y destacó la importancia de marcos normativos basados en la justicia social y climática. En seguridad hídrica, alertó sobre la contaminación y la falta de infraestructura, y respaldó mecanismos como los fondos de agua, siempre que respeten prioridades nacionales y la soberanía estatal. Enfatizó la necesidad de establecer mecanismos de implementación, seguimiento y evaluación de los compromisos adoptados, e instó a evitar duplicidades mediante una mejor coordinación intersectorial[[8]](#footnote-9)/.

La delegación de Honduras consideró que la Décima Cumbre representa una oportunidad para avanzar hacia la seguridad humana en su sentido más amplio, subrayando que la paz y el desarrollo dependen de garantizar las seguridades básicas. Respaldó el abordaje del cambio climático y la continuidad de la agenda sobre migración y movilidad humana. Propuso una hoja de ruta para concretar la cooperación en esta materia, orientada a reducir los flujos migratorios con respeto a la dignidad humana. Reafirmó su compromiso con la lucha contra el crimen organizado, el tráfico ilícito de armas, la trata de personas y la migración irregular, así como con la cooperación judicial y el intercambio de inteligencia. Propuso elaborar un informe semestral conjunto que evalúe avances en reasentamiento y empleo digno. Subrayó la necesidad de incluir a defensores indígenas en el diseño de políticas y propuso evaluar la creación de un fondo hemisférico de adaptación indígena administrado por la OEA y representantes indígenas.

La delegación de El Salvador valoró el Proceso de Cumbres como el único espacio que reúne a todos los jefes de Estado y de gobierno del Hemisferio, potenciando el diálogo al más alto nivel y facilitando consensos frente a desafíos urgentes. Consideró que el tema propuesto para la Décima Cumbre ofrece una oportunidad para abordar la seguridad desde un enfoque multidimensional e integral, articulando esfuerzos existentes y evitando duplicidades mediante mecanismos del sistema interamericano. Subrayó que el debate debe partir de las experiencias de los Estados y derivar en propuestas concretas, con apoyo del Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres y bajo la coordinación de la Secretaría General. Destacó que los temas centrales de la Cumbre y de la Asamblea General de la OEA son complementarios, y reafirmó que la seguridad es esencial para construir sociedades democráticas y prósperas. Compartió sobre los avances nacionales recientes en materia de seguridad, desarrollo económico y transformación energética, y expresó la disposición de El Salvador a compartir sus experiencias.

La delegación de Ecuador respaldó la propuesta de crear una plataforma hemisférica para la seguridad ciudadana y abogó por avanzar hacia la construcción de un ecosistema para la seguridad que también refuerce la democracia. Enfatizó que este enfoque debe incorporar una perspectiva de género, incluyendo registros sistemáticos sobre violencia contra mujeres y otros grupos vulnerables. Subrayó que la construcción de políticas públicas debe reconocer la complejidad de los desafíos y articular diversos enfoques temáticos. Señaló la necesidad de superar visiones reduccionistas del enfoque de género y construir vínculos internacionales que promuevan democracia, desarrollo, seguridad y derechos humanos. Reiteró el respaldo de Ecuador a los esfuerzos para asegurar el éxito de la Cumbre.

La delegación de Costa Rica advirtió sobre la magnitud de la violencia en la región, señalando que América Latina concentra un tercio de los homicidios globales pese a representar apenas el 9% de la población mundial. Indicó que el crimen organizado y la violencia representan el 3,5% del PIB regional, y son factores determinantes de la migración, incluyendo la violencia política. Subrayó que los grupos más afectados son mujeres, niños, niñas y otras poblaciones vulnerables. Costa Rica expresó su deseo de que la Cumbre sea una plataforma para generar consensos ambiciosos, alianzas innovadoras y resultados concretos[[9]](#footnote-10)/.

La delegación de Santa Lucía destacó la importancia de la unidad regional y del papel de la OEA como espacio para debatir los desafíos comunes del Hemisferio. Señaló las desventajas estructurales que enfrentan las pequeñas economías del Caribe en un sistema internacional dominado por el capital, y la necesidad de crear condiciones más justas y sostenibles a través del diálogo y la diplomacia. Subrayó que, pese a los tiempos turbulentos actuales, es posible alcanzar un futuro más justo si se mantiene la fe en la acción colectiva, la organización regional y la determinación compartida[[10]](#footnote-11)/.

La delegación de Barbados respaldó el tema de la X Cumbre de las Américas, considerándolo oportuno y relevante para abordar los desafíos compartidos del Hemisferio. Subrayó la urgencia de actuar ante la crisis climática, el crimen, la inseguridad alimentaria, la necesidad de soberanía alimentaria y de mayores inversiones para fomentar el crecimiento económico. Enfatizó la importancia crítica de una reforma del sistema financiero internacional como condición para que los Estados miembros puedan fortalecer su resiliencia. Defendió un multilateralismo efectivo y renovado como herramienta clave para reducir la brecha entre el potencial de la región y las realidades cotidianas de sus pueblos. Reiteró su apoyo a la Cumbre y al proceso de relanzamiento de la agenda hemisférica.

La delegación de Estados Unidos señaló que la Décima Cumbre es una oportunidad para avanzar en medidas concretas frente al crimen organizado transnacional, el tráfico de drogas sintéticas y de armas de fuego, y la migración ilegal. Subrayó la necesidad de contrarrestar influencias malignas que afectan la estabilidad hemisférica y generan trampas de deuda que comprometen la soberanía, y llamó a fortalecer la seguridad portuaria, los controles fronterizos y la capacidad de medidas colectivas de los Estados para enfrentar amenazas, más allá de declaraciones multilaterales. Destacó la importancia de recabar apoyo político, financiero y humano con el fin de enfrentar a las pandillas en Haití, abordar el deterioro social en países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, y fomentar inversiones privadas en seguridad energética, alimentaria e hídrica. Finalmente, instó a involucrar directamente a empresarios influyentes y creativos en los debates y expresó su disposición a trabajar en las prioridades de la Cumbre[[11]](#footnote-12)/.

La delegación de Bolivia subrayó que los cuatro pilares de la seguridad propuestos para la Décima Cumbre —seguridad ciudadana, alimentaria, hídrica y energética— son fundamentales para garantizar los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de los pueblos. Destacó el rol de la agricultura familiar y comunitaria, especialmente liderada por mujeres campesinas, como una práctica ancestral clave para la seguridad alimentaria y la resiliencia frente a crisis como la pandemia. Mencionó los avances normativos y políticos del país en favor de sistemas alimentarios sostenibles. Reiteró su apoyo a un diálogo transparente y que incluya a todos los países de la región.

La delegación de Trinidad y Tobago respaldó el enfoque de la Cumbre de seguridad humana desde sus múltiples dimensiones, y reafirmó que estos temas ya están reflejados en sus políticas nacionales y regionales. Subrayó la importancia de traducir las deliberaciones en mecanismos de cooperación prácticos y efectivos. Destacó la necesidad de continuar trabajando para garantizar un desarrollo sostenible y un futuro próspero para las próximas generaciones.

La delegación de México expresó su compromiso con un Proceso de Cumbres genuinamente inclusivo, centrado en el diálogo, la cooperación y la unidad en la diversidad. Reafirmó la importancia de abordar la seguridad desde un enfoque multidimensional que reconozca la relación entre inseguridad, pobreza, corrupción, injusticia y violaciones a los derechos humanos. Subrayó que la construcción de paz y tejido social debe ser el centro de las acciones nacionales y regionales. México manifestó su disposición a colaborar con todos los actores para proponer soluciones concretas y tangibles con impacto positivo en las poblaciones[[12]](#footnote-13)/.

La delegación de Panamá respaldó el tema de la X Cumbre como una oportunidad para actuar sobre los desafíos hemisféricos. Subrayó su liderazgo climático como país carbono negativo y propuso fortalecer la Plataforma Hemisférica de Acción para la Seguridad Ciudadana. Llamó a establecer mecanismos financieros innovadores y a intensificar la cooperación Sur-Sur y triangular. Panamá reiteró su voluntad de ser un puente hacia la prosperidad compartida, combinando crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad ambiental[[13]](#footnote-14)/.

1. Consideraciones finales, otros asuntos y clausura de la sesión

Al no haber comentarios adicionales, la Presidencia agradeció a las delegaciones por sus intervenciones.

A las 10:40 horas, la Presidencia declaró clausurada la reunión.

CMBRS02850S02

1. 1. El temario y el calendario fueron publicados como documentos GRIC/M.1/doc.72/25 y GRIC/M.1/doc.73/25 respectivamente. La lista de participantes fue publicada como documento GRIC/M.1/doc.74/25.

↑

2. Las palabras de apertura de la Presidencia del GRIC fueron publicadas como documento GRIC/M.1/INF.37/25. ↑

3. Las palabras del Secretario General de la OEA fueron publicadas como documento GRIC/M.1/inf.38/25. ↑

4. La intervención de Canadá fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.46/25. ↑

5. La intervención de Paraguay fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.41/25. ↑

6. La intervención de Perú fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.42/25. ↑

7. La intervención de Brasil fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.40/25. ↑

8. La intervención de Guatemala fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.39/25. ↑

9. La intervención de Costa Rica fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.43/25. ↑

10. La intervención de Santa Lucía fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.47/25. ↑

11. La intervención de Estados Unidos fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.45/25. ↑

12. La intervención de México fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.48/25. ↑

13. La intervención de Panamá fue publicada como documento GRIC/M.1/inf.44/25. ↑

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