OEA - Documento XXVII CIDI REMIC CD doc 8 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Documento XXVII CIDI REMIC CD doc 8 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
REUNIÓN DEL COMITÉ DIRECTIVO DEL OEA/Ser. K/XXVII
PROCESO MINISTERIAL CIDI DE CULTURA CIDI/REMIC/CD/doc.8/25
31 de julio de 2025 30 julio 2025
Washington, D.C. Original: español
COMENTARIOS DE GUATEMALA
BORRADOR DE LIBRO BLANCO
PARA LA DÉCIMA REUNIÓN INTERAMERICANA
DE MINISTROS DE CULTURA Y MÁXIMAS AUTORIDADES DE CULTURA
“IMPULSO DE LA CULTURA Y LA ECONOMÍA CREATIVA
PARA LA PROSPERIDAD EN LAS AMÉRICAS”
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# ANTECEDENTES
DE MINISTROS DE CULTURA Y MÁXIMAS AUTORIDADES DE CULTURA
“IMPULSO DE LA CULTURA Y LA ECONOMÍA CREATIVA
PARA LA PROSPERIDAD EN LAS AMÉRICAS”
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# ANTECEDENTES
Los días 13 y 14 de noviembre de 2025 se reunirán en Washington, D.C., los Ministros de Cultura y Máximas Autoridades de Cultura de los Estados Miembros de la OEA para examinar y tratar asuntos relacionados con el fortalecimiento de la cultura y la economía creativa y la forma de realzar el papel que desempeña la cultura en el desarrollo en las Américas. En este contexto se reconoce el papel creciente de la cultura y la economía creativa en todo el mundo, así como el potencial que tienen estos sectores en los Estados Miembros de la OEA para aumentar su contribución al PIB, el empleo, los ingresos y los objetivos generales de desarrollo. También se reconoce que, a pesar de la importancia creciente de la cultura y la economía creativa, las actividades en este ámbito siguen en su mayor parte fragmentadas, subfinanciadas y vulnerables a crisis, como lo demostró el impacto de la pandemia de COVID-19. Por lo tanto, es indispensable que los países de la región hagan ajustes en las políticas y refuercen otros mecanismos para apoyar la cultura y la economía creativa a fin de maximizar su importancia y su contribución. Entre otras cosas, esto debería implicar una disminución de la informalidad en el sector, la protección y promoción del patrimonio cultural, la creación y el fortalecimiento de sistemas de datos culturales, y la incorporación de oportunidades para la diplomacia cultural y la cooperación en el contexto del sistema interamericano.
En preparación para este evento ministerial se resumen aquí estos importantes asuntos y se examina la forma en que los países de las Américas pueden efectuar contribuciones significativas con el fin de realzar el papel de la cultura y la economía creativa y aumentar su capacidad para tener un impacto positivo en la prosperidad de la región.
Los días 27 y 28 de octubre de 2022 se encontraron en Antigua Guatemala los Ministros de Cultura y Máximas Autoridades de Cultura de los Estados Miembros de la OEA para celebrar la Novena Reunión de Ministros y Máximas Autoridades de Cultura, cuyo tema fue “Tecnología, creatividad e innovación como oportunidad para el desarrollo y fortalecimiento de la cultura”. En la reunión se abordaron también los siguientes subtemas: “Metodologías y políticas para promover la gestión y el consumo de las artes y la literatura”, “La economía y las industrias creativas”, “Modelos de investigación para el desarrollo cultural” y “Fortalecimiento del patrimonio y las expresiones culturales”. El tema y los subtemas de la reunión, así como el momento en que se celebró, fueron propicios para que los ministros y las autoridades de cultura examinaran la forma en que los artistas y los trabajadores de la cultura lograron salir adelante durante la pandemia de COVID-19, adaptándose a las nuevas circunstancias mediante el uso de herramientas tecnológicas con el apoyo del gobierno.
Las autoridades de cultura, en su Declaración de Antigua Guatemala, reconocieron que las industrias culturales y creativas de las Américas todavía no han desarrollado plenamente su potencial y su contribución económica y social, por lo que su aporte económico podría ser mayor, y que las tecnologías digitales de la información y de las comunicaciones se están usando cada vez más para la recolección, conservación, salvaguardia y divulgación de las artes y el patrimonio cultural y, por lo tanto, ofrecen oportunidades para fortalecer el patrimonio y las expresiones culturales en las Américas. Acordaron, entre otras cosas, adoptar medidas que refuercen los vínculos entre los sectores creativos y culturales y fomentar la cooperación entre países en el uso y el aprovechamiento de tecnologías digitales de la información y de las comunicaciones, así como otras tecnologías emergentes, para fortalecer el patrimonio y las expresiones culturales, especialmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas.
Además, se comprometieron a fomentar y fortalecer planes, programas y proyectos de investigación con instrumentos de recopilación y análisis de datos y estadísticas culturales para comprender la importancia de los sectores culturales y creativos mediante la medición de su impacto y contribución económica y usarlos para optimizar la formulación de políticas basadas en pruebas con el fin de fortalecer estas áreas clave en los Estados Miembros.
Para cumplir estos requisitos, los Ministros y Máximas Autoridades encomendaron a la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI), en calidad de Secretaría Técnica de la Comisión Interamericana de Cultura (CIC), que sometiera a la consideración de las autoridades del proceso ministerial un proyecto de plan de trabajo para la CIC correspondiente al período 2023-2025 y que estableciera tres grupos de trabajo en el marco de la CIC para indicar las actividades y acciones que contribuyeran a los objetivos y compromisos de la Declaración de Antigua Guatemala: Grupo de Trabajo 1 sobre metodologías y políticas para el fomento de la gestión y el consumo de bienes y servicios culturales en el entorno digital, Grupo de Trabajo 2 sobre economía e industrias culturales y creativas, y Grupo de Trabajo 3 sobre recolección, protección, conservación, revalorización y salvaguardia del patrimonio cultural, las expresiones culturales y artísticas, y los conocimientos tradicionales y ancestrales[[1]](#footnote-1)/.
El proyecto de plan de trabajo preparado por la Secretaría fue acordado en la reunión de planificación de las autoridades del proceso ministerial de cultura, que tuvo lugar los días 16 y 17 de marzo de 2023, y fue aprobado formalmente por la Comisión de Políticas de Cooperación Solidaria para el Desarrollo del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) en la reunión del 6 de junio de 2023. Los tres grupos de trabajo de la CIC eligieron a sus autoridades en la reunión del 17 de octubre de 2023, con los siguientes resultados:
- Grupo de Trabajo 1: Metodologías y políticas para el fomento de la gestión y el consumo de bienes y servicios culturales en el entorno digital
Presidencia: Panamá; Primera Vicepresidencia: Ecuador; Segunda Vicepresidencia: Jamaica
- Grupo de Trabajo 2: Economía e industrias culturales y creativas
Presidencia: Panamá; Primera Vicepresidencia: Ecuador; Segunda Vicepresidencia: Jamaica
- Grupo de Trabajo 2: Economía e industrias culturales y creativas
Presidencia: Barbados; Primera Vicepresidencia: Costa Rica
- Grupo de Trabajo 3: Recolección, protección, conservación, revalorización y salvaguardia del patrimonio cultural, las expresiones culturales y artísticas, y los conocimientos tradicionales y ancestrales
Presidencia: Guatemala; Primera Vicepresidencia: Perú; Segunda Vicepresidencia: San Vicente y las Granadinas.
Al definir sus actividades en los planes de trabajo, los grupos consideraron webinarios, la difusión de información, la creación de capacidad y oportunidades para la cooperación. En los planes de trabajo también se incluyeron la preparación de perfiles de proyectos en áreas clave para su posible financiamiento y oportunidades para el diálogo sobre temas emergentes en consonancia con la Declaración de Antigua Guatemala y el papel de la cultura en el desarrollo en términos más generales. Estos importantes diálogos tuvieron lugar en la reunión ordinaria del CIDI de junio de 2024 y en la Séptima Reunión Ordinaria de la CIC, celebrada en octubre de 2024.
En la reunión ordinaria del CIDI de junio de 2024 se puso de relieve la idea de que la intersección de la tecnología y la conectividad presenta grandes oportunidades y desafíos para construir economías culturales inclusivas y equitativas en las Américas. Asimismo, se abordaron temas tales como la brecha digital, las disparidades económicas entre regiones y países, y la forma en que se puede usar la tecnología como herramienta útil para fomentar economías culturales diversas y florecientes que beneficien a todas las comunidades de las Américas.
En la Séptima Reunión Ordinaria de la CIC, celebrada el 15 de octubre de 2024, las autoridades de cultura evaluaron los avances en el cumplimiento de los mandatos ministeriales contenidos en la Declaración de Antigua Guatemala de 2022 y en el Plan de Trabajo 2023-2025 de la CIC; recibieron contribuciones de organizaciones internacionales con mandatos similares, de instituciones académicas y de socios pertinentes del sector privado; analizaron las tendencias regionales y mundiales relacionadas con la cultura y el desarrollo; y recabaron información de los Estados Miembros sobre los temas que debían considerarse en el libro blanco para la Décima Reunión de Ministros y Máximas Autoridades de Cultura.
Como parte del Plan de Trabajo 2023-2025 de la CIC, en cumplimiento de la Declaración de Antigua Guatemala, se promovieron oportunidades para usar la tecnología con el fin de crear capacidad, difundir e intercambiar información y experiencias relacionadas con las industrias culturales y creativas, la exposición interamericana de mujeres artistas y creadoras, y el proyecto de creación de capacidad para un laboratorio cinematográfico en el Caribe.
La Sección de Cultura y Turismo compiló un repositorio de iniciativas de los Estados Miembros relacionadas con metodologías y políticas para promover la gestión y el consumo de bienes y servicios culturales en el entorno digital. El repositorio contiene 27 iniciativas documentadas que ponen de relieve aplicaciones del mundo real en las áreas de preservación digital, acceso al patrimonio cultural, apoyo a los creadores culturales y tareas colaborativas en las que participan varias partes interesadas, como instituciones públicas, entidades del sector privado y organizaciones de la sociedad civil.
En los webinarios sobre modelos, métodos y actividades de investigación en el campo del desarrollo cultural y sobre promoción y protección del patrimonio cultural y prevención del tráfico ilícito se puso de relieve el papel de la tecnología en la cultura. En el primer webinario hubo ponencias de Panamá y Canadá, y se brindó una oportunidad a otros Estados Miembros para presentar su experiencia en esta área. El segundo, que contó con más de 60 participantes, facilitó el intercambio de experiencias entre Estados Miembros sobre estrategias para salvaguardar el patrimonio cultural, fomentar el diálogo y analizar recomendaciones a fin de ayudar a mejorar los mecanismos para recuperar activos culturales. [GUA: Como resultado de este ejercicio, se presentará un compilado de recomendaciones sobre promoción y protección del patrimonio cultural y prevención del tráfico ilícito.]
La Sección de Cultura y Turismo concluyó el proyecto de capacitación del Laboratorio de Desarrollo Cinematográfico, organizado por la SEDI para el Caribe. Esta iniciativa, que forma parte de la labor de la SEDI para fortalecer las industrias creativas y su impacto económico, contó con la participación de 38 cineastas de 13 Estados Miembros de CARICOM. Sacó a la luz joyas del ecosistema cinematográfico regional y proporcionó apoyo directo para 16 proyectos cinematográficos y cineastas destacados, con mentoría e instrucción de primera categoría, nuevas ideas, métodos y enfoques para mejorar los productos cinematográficos finales.
En marzo de 2025, la Sección de Cultura y Turismo, en colaboración con el Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador y el Museo de Arte de las Américas, concluyó la exposición interamericana de “Arte Postal” de más de 60 mujeres artistas y creadoras de Estados Miembros, dedicada a otras artistas a quienes admiraran, cuestionaran o agradecieran o con quienes sintieran la necesidad de interactuar. La exposición se realizó en reconocimiento del Día Internacional de la Mujer, en marzo de 2025.
## DESAFÍOS PARA EL IMPULSO DE LA CULTURA Y LA ECONOMÍA CREATIVA PARA LA PROSPERIDAD EN LAS AMÉRICAS
La cultura y la creatividad desempeñan un papel central en el desarrollo de ciudades resilientes, inclusivas y sostenibles, así como en la generación de empleo. Además, las industrias culturales y creativas se caracterizan por una tasa elevada de innovación, que ayuda a aumentar la productividad urbana y, por ende, facilita la circulación de conocimientos en los sectores tradicionales[[2]](#footnote-2). Muchos países de todo el mundo están recurriendo cada vez más a la economía creativa para generar empleos y fomentar el crecimiento, estimular la innovación, impulsar el turismo y promover la cultura. Por lo tanto, la economía creativa se está convirtiendo en un motor importante del crecimiento económico mundial y regional. Las industrias culturales y creativas generan ingresos anuales de casi US$2,3 billones en todo el mundo y contribuyen el 3,1% del producto interno bruto (PIB) mundial[[3]](#footnote-3). Además, la UNESCO estima que las industrias culturales y creativas representan el 6,2% del empleo mundial[[4]](#footnote-4).
A pesar de ello, las brechas persistentes en la formalización del sector cultural, en los sistemas efectivos para salvaguardar el patrimonio cultural y en la disponibilidad de datos, así como los mecanismos subóptimos de cooperación internacional, limitan el potencial transformador de la cultura y la economía creativa.
La informalidad sigue siendo una cuestión crucial, especialmente en América Latina y el Caribe, donde se estima que entre el 60% y el 70% de los trabajadores creativos no cuentan con protecciones sociales ni contratos formales (BID, 2021). Los trabajadores informales enfrentan dificultades para obtener reconocimiento o apoyo institucional, lo cual limita su capacidad para forjar carreras sostenibles o contribuir a iniciativas más amplias de desarrollo cultural. Asimismo, como estos profesionales de la cultura no están integrados en sistemas formales, con frecuencia se los excluye de la formulación de políticas, lo cual reduce aún más la posibilidad de que los sectores de la cultura y la economía creativa sean más inclusivos y dinámicos.
Los Estados Miembros de la OEA han reconocido este desafío y están tomando medidas para abordarlo; por ejemplo, con el establecimiento de registros de trabajadores culturales y artísticos. Reconociendo la eficacia de los registros nacionales de trabajadores culturales y artísticos, especialmente en lo que respecta al reconocimiento o el apoyo institucional, así como la posibilidad de allanar el camino para la colaboración artística en los países y entre ellos, la CIC, por medio de su Grupo de Trabajo 3 sobre recolección, protección, conservación, revalorización y salvaguardia del patrimonio cultural, las expresiones culturales y artísticas, y los conocimientos tradicionales y ancestrales, ha tomado medidas para recopilar información sobre sistemas de registro de artistas. Al respecto, el grupo de trabajo está recabando información sobre los sistemas y modelos de registro que hay en los Estados Miembros a fin de determinar la viabilidad de crear un registro unificado para las Américas que se pueda [GUA: replicar ~~repetir~~], con el objetivo de establecer un sistema de registro sólido, transparente e inclusivo para el continente y proporcionar elementos decisivos que los países puedan tener en cuenta al establecer registros nacionales.
La salvaguardia y la promoción del patrimonio cultural en las Américas enfrentan desafíos institucionales y de otros tipos, especialmente en las regiones donde el patrimonio es vulnerable al descuido o al desarrollo urbano. Muchos países carecen de buenos sistemas de identificación, documentación y protección del patrimonio cultural, tanto tangible como intangible. Sin mecanismos de salvaguardia apropiados, gran parte de la memoria cultural corre el riesgo de desaparecer. El financiamiento insuficiente de los organismos culturales y la aplicación incongruente de la normativa exacerban el problema. La realidad en algunos lugares es que, a pesar de que hay leyes para proteger el patrimonio, la labor de conservación es subóptima debido a la falta de capacidad técnica, de participación de la comunidad y de coordinación intersectorial.
La escasez de datos culturales confiables y estandarizados obstaculiza la planificación y la formulación de políticas eficaces y limita las comparaciones entre Estados Miembros de la OEA. Muchas iniciativas culturales suelen carecer de mecanismos robustos de seguimiento y evaluación, como aquellos con los que generalmente cuentan otros proyectos mejor financiados en sectores tradicionales. Debido a esta deficiencia, es difícil determinar las contribuciones económicas del sector cultural, identificar los principales protagonistas o diseñar intervenciones basadas en pruebas. Asimismo, la falta de datos desglosados limita la comprensión de la incidencia de la cultura [GUA: en las comunidades portadoras del patrimonio cultural de las Américas, como los Pueblos Indígenas y los afrodescendientes ~~en diversas comunidades, como los~~ ~~pueblos indígenas y los grupos marginados~~]. La integración insuficiente de indicadores culturales en los planes nacionales de desarrollo y la poca capacidad para trabajar con datos de áreas culturales conspiran para obstaculizar la formulación de políticas basadas en pruebas y guiar las inversiones.
Los Estados Miembros de la OEA han reconocido estas cuestiones desde hace mucho tiempo. En la Estrategia a Mediano Plazo 2018-2021 para promover la cultura para el desarrollo en las Américas se reconoció que, aunque países tales como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Colombia y Costa Rica han hecho grandes esfuerzos para captar la contribución de la cultura a la economía, los sistemas robustos para medir la contribución directa, indirecta y total del sector al PIB son incipientes en el mejor de los casos en otros países de las Américas. Muchos de los Estados Miembros más pequeños de la OEA no cuentan con un sistema de ese tipo. Asimismo, las diferencias en las metodologías para medir la contribución del sector por medio de cuentas satélite de cultura dificultan las comparaciones entre países[[5]](#footnote-5).
Debido a la aplicación despareja de la diplomacia cultural y los mecanismos subóptimos de cooperación en las Américas, con frecuencia se pierden oportunidades para mejorar los arreglos encaminados a impulsar la cultura y la economía creativa para la prosperidad en las Américas. La cooperación interamericana puede ayudar a crear un sector cultural robusto e innovador, que contribuya cada vez más al crecimiento económico y promueva la resiliencia. La capacidad desigual de los ministerios de cultura y las diferencias en las prioridades diplomáticas limitan la posibilidad de plantear a los Estados Miembros, en el contexto del sistema interamericano, el reto de usar la diplomacia cultural y promover la cooperación para fortalecer el papel de la cultura y las industrias creativas. En este contexto, las organizaciones regionales, como la OEA, pueden ayudar a crear un ambiente propicio para que los países lleven a cabo iniciativas de diplomacia cultural y que de por sí promueva una cooperación significativa en estas áreas.
# RESPUESTAS A LOS DESAFÍOS PARA EL IMPULSO DE LA CULTURA Y LA ECONOMÍA CREATIVA PARA LA PROSPERIDAD EN LAS AMÉRICAS
# Argumentos a favor de la formalización del sector de la cultura y el empoderamiento de la economía creativa
# RESPUESTAS A LOS DESAFÍOS PARA EL IMPULSO DE LA CULTURA Y LA ECONOMÍA CREATIVA PARA LA PROSPERIDAD EN LAS AMÉRICAS
# Argumentos a favor de la formalización del sector de la cultura y el empoderamiento de la economía creativa
Los sectores cultural y creativo son importantes por derecho propio en lo que se refiere a su huella económica y el empleo. En 2018 representaron en promedio el 7% de todas las empresas y el 2,2% del valor agregado bruto de las empresas en los países de la OCDE[[6]](#footnote-6). A pesar de la importancia creciente de la cultura y la economía creativa, en muchos países, incluso de las Américas, estos sectores suelen enfrentar un alto grado de informalidad, protecciones sociales inadecuadas y poco acceso a recursos financieros. La pandemia de COVID-19 expuso aún más estas vulnerabilidades, lo cual subraya la necesidad urgente de mejorar los arreglos que afectan el desempeño sectorial. Por lo tanto, la formalización del sector de la cultura y el empoderamiento de la economía creativa son pasos importantes para aumentar la resiliencia en el sector y fortalecer su capacidad para contribuir a la prosperidad.
Algunas de las consecuencias de la informalidad en el sector cultural son la precariedad del empleo, la falta de mecanismos de protección social y la exclusión de la toma de decisiones que fundamentan la política en el sector. Muchos artistas y trabajadores culturales operan sin reconocimiento formal, lo cual obstaculiza su acceso a financiamiento, capacitación y protecciones jurídicas. La formalización puede ayudar a abordar estos desafíos al integrar a los trabajadores culturales en sistemas laborales y económicos oficiales y, de esta forma, aumentar su estabilidad y posibilitar intervenciones de política más eficaces. Por lo tanto, las medidas para mejorar la formalización del sector son cruciales a fin de conferir protecciones adecuadas a artistas y profesionales de la cultura y asegurar que se reconozcan y se apoyen sus contribuciones.
La economía creativa se sitúa en la intersección de la economía (con su contribución al PIB), la innovación (con el fomento del crecimiento y la competencia en actividades tradicionales), el valor social (al estimular el conocimiento y el talento) y la sostenibilidad (al recurrir a los aportes ilimitados de la creatividad y el capital intelectual)[[7]](#footnote-7). Abarca una amplia gama de actividades, como las artes, el diseño, los medios y el patrimonio, y tiene un potencial inmenso para la creación de empleo, la innovación y la diplomacia cultural. El empoderamiento de este sector implica invertir en educación, infraestructura y plataformas digitales para apoyar a empresarios creativos. Por lo tanto, las iniciativas orientadas a profesionalizar el sector cultural, fomentar el emprendimiento y aumentar la resiliencia socioeconómica pueden ser decisivas para impulsar la cultura y la economía creativa para la prosperidad en las Américas.
Un factor importante que contribuye a la falta de acceso a servicios financieros y mecanismos de protección social en el ámbito de la cultura y la economía creativa es la falta de formalización. Los trabajadores culturales y creativos suelen tener dificultades para conseguir préstamos o seguros debido a su condición informal. Durante la pandemia, los gobiernos de la región trataron de mitigar esos desafíos; por ejemplo, ofreciendo productos financieros adaptados a las circunstancias particulares, como micropréstamos y programas de subvenciones, diseñados específicamente para el sector cultural, incluso para creadores y mipymes de la cadena de valor de la cultura. Sin embargo, con iniciativas y programas más deliberados en estas áreas, en vez de simplemente responder a situaciones de crisis, se podrían realizar importantes intervenciones para fomentar una mayor participación de los actores culturales, incluso los que trabajan por cuenta propia y los creadores que operan en la economía formal.
La cooperación regional también podría desempeñar un papel crucial en este sentido. Los países deberían colaborar en prácticas que den resultado en los países para aumentar la formalización y armonizar la normativa en los casos en que corresponda; por ejemplo, en lo que respecta al combate del tráfico ilícito y la devolución de activos culturales y artefactos. En este contexto, la cooperación, incluso entre instituciones regionales, puede desempeñar un papel decisivo en la coordinación de estas tareas y en la cooperación técnica.
Argumentos a favor de la salvaguardia y la promoción del patrimonio cultural
La salvaguardia y la promoción del patrimonio cultural son esenciales para imbuir la cultura y la economía creativa de una mayor resiliencia. Esta labor asegura que las ricas tradiciones, lenguas y expresiones artísticas de las Américas se conserven y se celebren. Muchos países de todo el mundo han reconocido desde hace mucho tiempo el valor y la importancia del patrimonio cultural como elemento que, entre otras cosas, define la identidad, la historia y los valores de una sociedad por medio de monumentos, artefactos, tradiciones, lenguas y conocimientos transmitidos de una generación a otra. Sin embargo, también se está reconociendo en medida creciente el desarrollo del turismo patrimonial como forma más apacible y suave de turismo que tiene impactos menos severos en el medio ambiente y respeta más a las comunidades de las cuales emanan los productos y servicios del turismo. En reconocimiento de ello se convocó el XXVI Congreso Interamericano de Ministros y Altas Autoridades de Turismo, realizado los días 3 y 4 de abril de 2025, con el tema “Aprovechar el poder del turismo patrimonial para el desarrollo de las Américas”. En el diálogo que tuvo lugar en la reunión se presentaron argumentos contundentes a favor de la salvaguardia y promoción del patrimonio cultural; la búsqueda de consenso sobre políticas, actividades, proyectos y otras soluciones para fortalecer el turismo patrimonial en las Américas; y la ampliación del valor y el impacto de la cultura y el turismo en el desarrollo, así como en la vida y en los medios de subsistencia de los pueblos de la región.
En una región tan diversa como la de las Américas, donde convergen tradiciones indígenas, historias coloniales y expresiones culturales modernas, la conservación del patrimonio no solo es un homenaje al pasado, sino que también empodera a las comunidades para adaptarse y prosperar en medio de cambios económicos, sociales y ambientales. Por consiguiente, las iniciativas que integran el patrimonio cultural en la planificación del desarrollo pueden atraer turistas, estimular las industrias creativas y reforzar los lazos comunitarios. Las iniciativas regionales en esta área ya están recalcando la importancia de empoderar a las comunidades como aliados clave. Por ejemplo, el proyecto de la UNESCO titulado Fortalecimiento de Capacidades para Comunidades Resilientes a través del Turismo Sostenible y la Salvaguardia del Patrimonio de América Latina y el Caribe se está ejecutando entre 2023 y 2026 en colaboración con 10 países. Su objetivo es potenciar el papel que desempeñan las comunidades en la gestión y salvaguardia del rico patrimonio cultural y natural de la región. El proyecto está diseñado para fortalecer las sinergias entre la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial y material e integrar la salvaguardia del patrimonio cultural en la planificación urbana.
Análogamente, la Sección de Cultura y Turismo, en el marco del Grupo de Trabajo 2 de la CIC sobre economía e industrias culturales y creativas, preparó el perfil de proyecto titulado “Conectando los carnavales de las Américas: preservar el patrimonio cultural, respetar la diversidad y elevar las conexiones para mejorar los medios de subsistencia”. Mediante nota verbal SEDI-DED-2025-007 transmitió el documento a las autoridades de cultura y les pidió que comunicaran a la Secretaría Técnica de la CIC su interés en participar en la iniciativa. La finalidad de esta iniciativa es preservar el carnaval como elemento esencial del patrimonio cultural, fomentar el intercambio cultural y la conectividad, y reforzar el valor y el impacto económico de los carnavales de las Américas. Las iniciativas de este tipo ayudan a salvaguardar el patrimonio cultural y a asegurar que se preserven las prácticas tradicionales y, en última instancia, que se las transmita a las próximas generaciones.
La erosión de los sistemas de conocimientos tradicionales y la imposibilidad de las comunidades de asegurar la transmisión de lenguas y prácticas a las generaciones siguientes son grandes desafíos para el aumento de la resiliencia cultural y la salvaguardia del patrimonio. Además, muchas comunidades carecen del apoyo institucional y el financiamiento necesarios para documentar, conservar y transmitir sus expresiones culturales entre generaciones.
Para superar estos desafíos posiblemente se necesite, entre otras cosas, un compromiso con la participación de la comunidad en la planificación y definición de políticas e iniciativas que las afecten, incluido [GUA: ~~el~~ su empoderamiento ~~de las comunidades locales~~] como custodios de su patrimonio. En ese sentido, las organizaciones regionales, como la OEA, pueden desempeñar un papel importante al aprovechar las oportunidades para la cooperación regional por medio del intercambio de información y mecanismos que confieran protección jurídica a las expresiones culturales, el conocimiento y las tradiciones. Este proceso se puede facilitar con el uso de herramientas tecnológicas; por ejemplo, para documentar sitios del patrimonio de manera tal que los países conozcan su ubicación y cuenten con información histórica completa sobre ellos. Además, la mejora de los programas de educación sobre el patrimonio y el aumento de la conciencia de las autoridades de cultura acerca de la necesidad de proteger el patrimonio cultural de la región, especialmente en lo que respecta a los componentes esenciales de las leyes de protección efectiva del patrimonio, también pueden ser fundamentales en este proceso.
Argumentos a favor
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