OEA - Documento XXVII.10 CIDI REMIC-X RP.Doc 3 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Documento XXVII.10 CIDI REMIC-X RP.Doc 3 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
REUNIÓN PREPARATORIA DE LA X REUNIÓN OEA/Ser.K/XXVII.10
INTERAMERICANA DE MINISTROS Y MÁXIMAS CIDI/REMIC-X/RP/doc.3/25
AUTORIDADES DE CULTURA 17 septiembre 2025
6 y 7 de octubre de 2025 Original: inglés
Virtual
PROYECTO DE DECLARACIÓN DE WASHINGTON, D. C. PARA LA X REUNIÓN INTERAMERICANA DE MINISTROS Y MÁXIMAS AUTORIDADES DE CULTURA
“IMPULSO DE LA CULTURA Y LA ECONOMÍA CREATIVA PARA
LA PROSPERIDAD EN LAS AMÉRICAS”
NOSOTROS, LOS MINISTROS Y MÁXIMAS AUTORIDADES DE CULTURA DE LOS ESTADOS MIEMBROS DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA), reunidos en Washington, D. C., los días 13 y 14 de noviembre de 2025, con ocasión de la X Reunión Interamericana de Ministros y Máximas Autoridades de Cultura en el ámbito del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI),
CONSIDERANDO:
Que el tema de la X Reunión Interamericana de Ministros y Máximas Autoridades de Cultura, “Impulso de la cultura y la economía creativa para la prosperidad en las Américas”, reconoce el papel cada vez más importante que desempeñan la cultura y la economía creativa en la economía del mundo entero, así como el potencial de los Estados Miembros para hacer que estos sectores contribuyan cada vez más al producto interno bruto, el empleo, el ingreso y los objetivos de desarrollo más amplios;
Que, no obstante ese papel cada vez más importante que desempeña la cultura y la economía creativa, estas actividades siguen estando en gran medida fragmentadas, insuficientemente financiadas y son vulnerables a las crisis, por lo que perfeccionar las políticas y fortalecer los esquemas de apoyo a la cultura y a la economía creativa son imperativos para que los países de la región maximicen su importancia y contribución;
Que el avance de la cultura y la economía creativa para la prosperidad en las Américas puede requerir como prioridades clave el reducir la informalidad en el sector, salvaguardar y promover el patrimonio cultural, crear y fortalecer sistemas de datos culturales y fomentar oportunidades para la diplomacia y cooperación culturales;
RECORDANDO que el tema de la IX Reunión Interamericana de Ministros y Máximas Autoridades de Cultura fue “Tecnología, creatividad e innovación como oportunidad para el desarrollo y fortalecimiento de la cultura”;
RECORDANDO TAMBIÉN que en el Plan de Trabajo de la Comisión Interamericana de Cultura 2023-2025 se dio prioridad a las siguientes áreas: metodologías y políticas para el fomento de la gestión y el consumo de bienes y servicios culturales en el entorno digital; la economía e industrias culturales y creativas, recolección, protección, conservación, revalorización y salvaguardia del patrimonio cultural, las expresiones culturales y artísticas, y los conocimientos tradicionales y ancestrales; y que ello pone de relieve la importancia de seguir trabajando en muchas de estas áreas;
RECONOCIENDO:
Que un objetivo importante de esta declaración es aprovechar como base los resultados de la IX Reunión Interamericana de Ministros y Máximas Autoridades de Cultura y el Plan de Trabajo de la Comisión Interamericana de Cultura 2023-2025 en estas importantes áreas y promover la contribución de la cultura y la economía creativa en los Estados Miembros;
Que en su Declaración de Antigua Guatemala las autoridades de cultura de los Estados Miembros reconocieron que las industrias culturales y creativas de las Américas todavía no han desarrollado plenamente su potencial y tienen mucho que aportar todavía a la economía y la sociedad, acordaron adoptar medidas para reforzar los vínculos entre los sectores creativo y cultural y fomentar la cooperación entre países en el uso y el aprovechamiento de las tecnologías de la información, de las comunicaciones y las digitales, así como otras tecnologías emergentes, para fortalecer el patrimonio y las expresiones culturales, especialmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas;
Que las industrias culturales y creativas desempeñan un importante papel en la generación de empleo y el desarrollo de economías resilientes; y que las industrias culturales y creativas se caracterizan por una tasa elevada de innovación, que ayuda a aumentar los niveles de productividad;
Que a pesar de ello, las brechas persistentes en la formalización del sector cultural, en los sistemas efectivos para salvaguardar el patrimonio cultural, los retos en la disponibilidad de datos culturales, la aplicación desigual de la diplomacia cultural y los limitados esquemas de cooperación en las Américas limitan el potencial transformador de la cultura y de la economía creativa;
Que la informalidad en el sector de la cultura sigue siendo una cuestión crucial, especialmente en América Latina y el Caribe en donde los trabajadores informales enfrentan dificultades para ser reconocidos u obtener apoyo institucional, lo cual limita su capacidad para forjar carreras sostenibles o contribuir a iniciativas más amplias de desarrollo cultural, y que dado que estos profesionales de la cultura no están integrados en sistemas formales suelen quedar al margen de la formulación de políticas, lo cual reduce aún más la posibilidad de que los sectores de la cultura y de la economía creativa sean más inclusivos y dinámicos;
Que los creadores de contenidos carecen a menudo de sistemas de propiedad intelectual para hacer valer sus derechos, incluidos los derechos de autor, que les garantizan poder beneficiarse de su producción creativa;
Que la inteligencia artificial ofrece nuevas oportunidades para el sector cultural y que su uso es un medio para potenciar la creatividad humana, democratizar el acceso a los recursos y generar nuevas formas de expresión cultural, promoviendo así la innovación y el desarrollo tecnológico;
Que la formalización del sector de la cultura y el empoderamiento de la economía creativa son pasos importantes para aumentar la resiliencia en el sector y fortalecer su capacidad para contribuir a la prosperidad;
Que la conservación, la salvaguardia y la promoción del patrimonio cultural en las Américas enfrentan desafíos institucionales y de otros tipos, especialmente en las regiones donde el patrimonio es vulnerable al saqueo y al tráfico ilícito, así como al abandono debido al desarrollo urbano sin control y a la extensión agrícola;
Que la realidad en algunos Estados Miembros es que, a pesar de las leyes para proteger el patrimonio, la falta de capacidad técnica y financiera, de compromiso por parte de la comunidad, de coordinación intersectorial y las presiones sobre el uso del suelo en las zonas urbanas y rurales suelen dar lugar a la fragmentación e insuficiencia de los esfuerzos de preservación; y
Que es importante seguir promoviendo la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales, ya que se considera que el patrimonio cultural es una parte vital de la identidad cultural y nacional y que el tráfico ilícito de esos bienes representa un daño cultural irreversible;
TENIENDO EN CUENTA que la escasez de datos culturales fiables y estandarizados obstaculiza la planificación y la formulación de políticas eficaces y limita las comparaciones entre los Estados Miembros y que muchas iniciativas culturales carecen a menudo de sólidos mecanismos de seguimiento y evaluación, normalmente disponibles para proyectos mejor financiados en sectores tradicionales;
TENIENDO EN CUENTA TAMBIÉN que la escasez de datos desglosados impide entender plenamente la forma en que la cultura incide en diversas comunidades, incluidos los pueblos indígenas y los grupos marginados, y que la insuficiente integración de indicadores culturales en los planes nacionales de desarrollo y la poca capacidad para recopilar datos de áreas culturales conspiran para obstaculizar la formulación de políticas basadas en pruebas y guiar las inversiones;
TENIENDO EN CUENTA ASIMISMO que afrontar estos retos requiere esfuerzos concertados para desarrollar indicadores estandarizados, crear capacidades, formación e inversión para reforzar los sistemas de datos existentes, y que pueden ser necesarios recursos adicionales, intercambio de experiencias y esquemas de cooperación dedicados y estratégicos entre los Estados Miembros para ser más eficaces;
RECONOCIENDO que la diplomacia cultural implica, entre otras cosas, el uso de iniciativas culturales para fortalecer las relaciones entre países, promover los intereses nacionales y potenciar el desarrollo socioeconómico mediante intercambios culturales; y que aprovechando los activos culturales y las industrias creativas las naciones pueden crear poder blando, estimular el crecimiento económico y fomentar el entendimiento mutuo entre poblaciones diversas;
RECONOCIENDO TAMBIÉN que el uso desigual de la diplomacia cultural y que los acuerdos de cooperación subóptimos en las Américas a menudo derivan en oportunidades desaprovechadas para mejorar los acuerdos para promover la cultura, el patrimonio cultural y la memoria, así como la economía creativa en todos los Estados Miembros;
RECONOCIENDO ASIMISMO que con la Declaración de Antigua se invitó a los Estados Miembros a que consolidaran el desarrollo de la diplomacia cultural, con el fin de establecer alianzas estratégicas con otros países, organizaciones y mecanismos multilaterales y entidades privadas nacionales e internacionales;