OEA - Documento XXXIV GAPECA doc. 28 25 rev. 1 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Documento XXXIV GAPECA doc. 28 25 rev. 1 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
QUINTA REUNIÓN DE AUTORIDADES RESPONSABLES DE OEA/Ser.K./XXXIV
POLÍTICAS PENITENCIARIAS Y CARCELARIAS GAPECA/doc.28/25 rev.1
DE LOS ESTADOS MIEMBROS DE LA OEA 16 septiembre 2025
21 y 22 de octubre de 2025 Original: español
Antigua Guatemala, Guatemala
NOTA CONCEPTUAL
1. Resumen ejecutivo
La Quinta Reunión de Autoridades Penitenciarias de la Organización de los Estados Americanos (OEA) convoca a los Estados Miembros con el objetivo de abordar los desafíos estructurales que enfrentan los sistemas penitenciarios de las Américas. Con más de 3.678.000[[1]](#footnote-1) personas privadas de libertad en la región —y la tasa de encarcelamiento más alta del mundo—, es urgente una transformación integral que combine innovación tecnológica, enfoques diferenciados y respeto irrestricto a la dignidad humana. La infiltración del crimen organizado en los centros penitenciarios, reconocida por organismos internacionales como una problemática crítica que compromete la gobernabilidad y seguridad del sistema[[2]](#footnote-2)[[3]](#footnote-3), añade una dimensión urgente a estos desafíos, exigiendo respuestas coordinadas e innovadoras.
Bajo el tema “Renovación carcelaria en las Américas: tecnología, enfoques diferenciados y dignidad humana”, esta reunión busca consolidar una agenda regional que fortalezca la cooperación entre países, promueva el intercambio de buenas prácticas y defina estrategias sostenibles para transformar los sistemas penitenciarios. Se espera generar compromisos concretos, una hoja de ruta regional y mecanismos eficaces de seguimiento que aseguren la implementación efectiva de las recomendaciones acordadas.
1. Antecedentes
1. Antecedentes
Desde el año 2003, la OEA ha promovido reuniones entre autoridades responsables de las políticas penitenciarias y carcelarias de los Estados Miembros. La I Reunión, celebrada en Washington, D.C. como respuesta a la recomendación de la IV Reunión de Ministros de Justicia (REMJA IV), marcó el inicio de este proceso como un espacio para el intercambio de información y experiencias. Posteriormente, en 2008, se llevó a cabo la II Reunión en Valdivia, Chile, donde se acordó considerar la adopción de principios orientados al respeto de los derechos humanos y la rehabilitación de las personas privadas de libertad. La III Reunión, realizada en 2012 nuevamente en Washington, D.C., profundizó en temas como infraestructura, seguridad, evaluación de admisión, y manejo de datos penitenciarios. La IV Reunión, celebrada en 2020 en Santo Domingo, República Dominicana, concluyó con la adopción de 12 recomendaciones enfocadas en la reducción del hacinamiento, la dignificación de las condiciones carcelarias y la atención diferenciada a grupos en situación de vulnerabilidad.
Durante el Quincuagésimo Cuarto Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA, celebrado en 2024, se aprobó la resolución AG/RES. 3031 (LIV-O/24), titulada “Promoción de la Seguridad Hemisférica: un enfoque multidimensional”. En su sección IV, relativa a seguridad pública, justicia y prevención de la violencia y el delito, apartado “E. Sistemas de justicia, penitenciarios y carcelarios”, se aprobó tomar nota del ofrecimiento de la República de Guatemala para presidir la Quinta Reunión de Autoridades Responsables de las Políticas Penitenciarias y Carcelarias de los Estados Miembros de la OEA, y solicitar a la Secretaría Técnica que apoye la preparación de dicha reunión.
Derivado de lo anterior, el 23 de julio de 2025, se aprobó en el Consejo Permanente de la OEA la Resolución CP/RES 1278 rev. 1 (2536/25) , la cual estableció el 21 y 22 de octubre de 2025 como fecha de la Quinta Reunión de Autoridades Responsables de las Políticas Penitenciarias y Carcelarias de los Estados Miembros de la OEA, a celebrarse en La Antigua Guatemala.
Esta reunión busca dar continuidad a los compromisos anteriores, con énfasis en la innovación y renovación institucional, fortaleciendo la rehabilitación y reinserción social, así como el abordaje prioritario de amenazas emergentes como la infiltración criminal que compromete la integridad del sistema penitenciario. Guatemala considera estratégico promover este espacio de diálogo regional para enfrentar los desafíos comunes con base en evidencia y cooperación especializada.
1. Contexto regional
Los sistemas penitenciarios en las Américas enfrentan desafíos estructurales que comprometen su capacidad para garantizar condiciones dignas, seguras y orientadas a la rehabilitación y reinserción social. Entre los principales retos destacan la insuficiencia de recursos presupuestarios y humanos; el crecimiento sostenido de la población penitenciaria y el hacinamiento; una infraestructura obsoleta y deteriorada; modelos de gestión desactualizados; y la limitada disponibilidad de programas efectivos de rehabilitación e inserción social. A ello se suman políticas carentes de sostenibilidad, deficiencias en el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, baja profesionalización del personal penitenciario y la ausencia de mecanismos de evaluación del desempeño institucional y de impacto de las intervenciones, entre otros.
Además, se observa una transformación significativa en los perfiles de las personas privadas de libertad, marcada por el aumento de reclusos vinculados a pandillas, crimen organizado y estructuras delictivas con alto poder económico. Este cambio ha alterado profundamente las dinámicas internas de los centros penitenciarios, exigiendo medidas de seguridad más sofisticadas, atención diferenciada y capacidades técnicas que los sistemas actuales, en muchos casos, no están en capacidad de proveer de forma adecuada.
La incorporación de tecnologías en la gestión penitenciaria sigue siendo limitada en la región, a pesar de su potencial para fortalecer el control institucional, mejorar la trazabilidad de los procesos internos, facilitar la clasificación de reclusos, y optimizar la prestación de servicios básicos. El rezago tecnológico ha limitado avances sustanciales en áreas clave como la gestión de información, el monitoreo de personas privadas de libertad y la digitalización de expedientes y procedimientos.
Asimismo, uno de los obstáculos estructurales en los sistemas penitenciarios de la región es la existencia de brechas institucionales que limitan su eficacia y sostenibilidad. Entre ellas destaca la ausencia de sistemas de información integrados que permitan un seguimiento oportuno y coordinado de las trayectorias penales, penitenciarias y pospenitenciarias de las personas privadas de libertad. Esta fragmentación de datos y procesos genera ineficiencias, dificulta la toma de decisiones y restringe la transparencia institucional. Asimismo, persiste una débil articulación entre los poderes judiciales, los servicios penitenciarios y las entidades responsables de la reintegración social, lo que compromete la continuidad de las intervenciones, especialmente en fases críticas como la prisión preventiva y la salida progresiva. A esto se suma la escasa inversión en mecanismos de monitoreo, evaluación y control de calidad de los programas penitenciarios, lo que impide medir su impacto real, corregir desviaciones y replicar buenas prácticas de forma sistemática.
Este panorama evidencia la necesidad de repensar los modelos de gestión penitenciaria vigentes, evaluar sus resultados, y promover reformas que respondan de manera integral a los desafíos contemporáneos. Es urgente avanzar hacia sistemas penitenciarios centrados en la dignidad humana, la seguridad y la rehabilitación y reinserción efectiva, incorporando enfoques diferenciados que garanticen una atención especializada a los distintos grupos que integran la población carcelaria.
Finalmente, es fundamental adoptar una visión regional articulada que favorezca el intercambio de buenas prácticas, la cooperación, el fortalecimiento institucional y la incorporación estratégica de tecnologías para hacer frente de manera integral y efectiva a las problemáticas actuales y avanzar hacia sistemas penitenciarios más resilientes, eficientes y humanizados en las Américas.
1. Temas prioritarios: Desafíos comunes en la región americana
La V Reunión de Autoridades Penitenciarias y Carcelarias de la OEA se enmarca en la continuidad de los esfuerzos iniciados en 2003, con el fin de mejorar los sistemas penitenciarios mediante la cooperación técnica, el intercambio de experiencias y la formulación de políticas públicas sostenibles. A partir del análisis de los desafíos estructurales compartidos en los Estados Miembros y en consonancia con los compromisos adoptados en reuniones anteriores, se han definido seis temas prioritarios para este encuentro, con un enfoque de innovación, derechos humanos y fortalecimiento institucional.
1. Sobrepoblación carcelaria en las Américas
La región enfrenta un crecimiento sostenido y desproporcionado de la población penitenciaria, que supera con creces la capacidad instalada de los centros de detención. Esta situación agrava las condiciones de reclusión, limita las oportunidades de rehabilitación y aumenta el riesgo de violaciones a los derechos humanos. Se requieren estrategias integrales que incluyan medidas alternativas a la prisión, revisión de políticas penales, fortalecimiento de programas de reinserción y readecuación de la infraestructura.
2. Infraestructura penitenciaria deficiente
Gran parte de las cárceles en América fueron construidas hace décadas, sin criterios de habitabilidad ni previsiones para el crecimiento poblacional. La infraestructura obsoleta impide una gestión penitenciaria digna y segura, afectando tanto a internos como al personal. La modernización de los centros debe orientarse por estándares internacionales, con enfoque en sostenibilidad, seguridad y rehabilitación, e incorporar el uso de tecnologías desde la construcción.
3. Reforma de modelos de gestión penitenciaria
Los sistemas actuales suelen estar anclados en enfoques punitivos que priorizan el castigo sobre la rehabilitación. La transición hacia modelos centrados en la reinserción requiere reformas institucionales profundas, incluyendo la formación del personal, el fortalecimiento de la cooperación entre instituciones del sistema de justicia, el uso de planes individualizados, la evaluación del progreso de los internos y la incorporación de herramientas de gestión basadas en resultados y rendición de cuentas.
4. Atención especializada a perfiles de alta seguridad
Los centros penitenciarios enfrentan el reto de manejar internos vinculados al crimen organizado o con conductas de alto riesgo. Su atención requiere protocolos diferenciados que combinen seguridad con oportunidades de rehabilitación, personal especializado y estructuras adecuadas. El objetivo es garantizar la seguridad institucional sin renunciar a los principios de derechos humanos y reinserción.
5. Incorporación de tecnología en la gestión penitenciaria
La tecnología puede ser una aliada clave para mejorar la seguridad, la eficiencia administrativa y la trazabilidad de procesos. Su uso incluye sistemas de vigilancia, control de acceso biométrico, plataformas digitales de gestión, herramientas para la educación a distancia y monitoreo electrónico, entre otros. La implementación debe estar acompañada de marcos legales claros, capacitación continua y salvaguardas para la protección de derechos fundamentales.
6. Infiltración del crimen organizado en los sistemas penitenciarios
La presencia y control ejercido por organizaciones criminales dentro de los centros penitenciarios representa uno de los desafíos más críticos para la seguridad y gobernabilidad del sistema. Esta infiltración se manifiesta a través del control de espacios carcelarios, redes de corrupción que involucran al personal penitenciario, continuidad de actividades delictivas desde el interior de las prisiones, y la utilización de los centros como centros de operaciones para el crimen organizado. La problemática se agrava por la capacidad de estas organizaciones para ejercer violencia, intimidar tanto a internos como a funcionarios, y mantener comunicaciones con el exterior para coordinar actividades ilícitas. Se requieren estrategias integrales que incluyan el fortalecimiento de los sistemas de inteligencia penitenciaria, protocolos de seguridad especializados, programas de integridad institucional, medidas tecnológicas de control y monitoreo, y mecanismos efectivos de coordinación interinstitucional para neutralizar la influencia criminal en el ámbito carcelario.
1. Definiciones
1. Definiciones
- Renovación carcelaria: Proceso integral de transformación de los sistemas penitenciarios que abarca la modernización de infraestructura, la innovación en modelos de gestión, la incorporación estratégica de tecnologías y el fortalecimiento del enfoque de rehabilitación y reinserción, con el objetivo de garantizar condiciones de detención dignas y alineadas con los estándares internacionales de derechos humanos. - Enfoques diferenciados: Metodologías de atención penitenciaria que reconocen y atienden las características específicas, necesidades particulares y niveles de riesgo de los distintos perfiles de población privada de libertad, garantizando intervenciones especializadas, proporcionales y sensibles a factores como el género, la edad, la discapacidad, la identidad cultural y la situación jurídica, entre otros. - Dignidad humana: Principio fundamental que reconoce el valor intrínseco de toda persona, independientemente de situación jurídica, y que orienta todas las políticas penitenciarias hacia el respeto de los derechos humanos, la rehabilitación y la reinserción social.
1. Principios Rectores
- Respeto a los derechos humanos: El marco jurídico en vigor, las políticas y las prácticas penitenciarias deben estar alineados con los tratados internacionales de derechos humanos, garantizando la integridad física, psicológica y moral de las personas privadas de libertad. - Transparencia y rendición de cuentas: La gestión penitenciaria debe estar sujeta a supervisión efectiva, con mecanismos que permitan la evaluación, el control y la rendición de cuentas. - Sostenibilidad financiera e institucional: Las políticas deben estar respaldadas por recursos adecuados y modelos de gestión sostenibles que aseguren su implementación efectiva a largo plazo. - Cooperación regional y multilateral: El intercambio de experiencias, asistencia técnica y armonización normativa entre Estados es clave para afrontar desafíos comunes y fortalecer capacidades. - Innovación basada en evidencia: Las políticas penitenciarias deben sustentarse en datos confiables, investigaciones y evaluación de impacto, evitando enfoques ineficaces. - Enfoque de género y atención a poblaciones vulnerables: La gestión penitenciaria debe garantizar la equidad y la atención diferenciada a mujeres, jóvenes, personas LGBTIQ+, personas con discapacidad, pueblos indígenas y otros grupos en situación de vulnerabilidad, considerando sus necesidades específicas en términos de infraestructura, atención psicosocial, servicios de salud y programas de reinserción adaptados. - Enfoque de sostenibilidad ambiental en la planificación y operación del sistema penitenciario: Uso eficiente de recursos, gestión responsable de residuos, y desarrollo de programas educativos y laborales orientados a la protección del entorno.
1. Comentarios finales
La Quinta Reunión de Autoridades Penitenciarias Responsables de las Políticas Penitenciarias y Carcelarias de los Estados Miembros de la OEA representa una oportunidad estratégica para renovar el compromiso regional con la transformación de los sistemas penitenciarios en las Américas. La iniciativa del Gobierno de Guatemala, al proponer una agenda centrada en la innovación y renovación institucional, responde a una realidad compartida por los países de la región, caracterizada por desafíos estructurales.
Los temas incluidos en esta reunión —sobrepoblación, infraestructura deficiente, necesidad de reformas integrales, atención diferenciada a perfiles de alta seguridad, uso estratégico de la tecnología e infiltración del crimen organizado— reflejan los principales retos para lograr sistemas penitenciarios más humanos, seguros y orientados a la reinserción. Afrontarlos exige voluntad política sostenida, cooperación internacional, inversión pública y una transformación de los modelos de gestión actuales hacia paradigmas modernos, basados en resultados y centrados en la dignidad de las personas privadas de libertad.
Esta reunión se perfila como una valiosa oportunidad para avanzar hacia sistemas penitenciarios más justos, seguros y orientados a la rehabilitación efectiva. La convergencia actual de factores favorables —como el consenso sobre la necesidad de reformas, la disponibilidad de tecnología aplicable y experiencias exitosas replicables— permite generar una hoja de ruta regional basada en compromisos medibles, sostenibles y adaptados al contexto de cada país. En este marco, la cooperación técnica, el intercambio de buenas prácticas y la implementación de mecanismos de seguimiento eficaces resultan fundamentales.
RA00367S01
RA00367S01