OEA - Informe CIDI INF. 641 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Informe CIDI INF. 641 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
OEA/Ser.W
CIDI/INF. 641/25
17 enero 2025
Original: inglés
NOTA CONCEPTUAL
Reunión ordinaria DEL
Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI)
28 DE ENERO DE 2025
TEMA: CONEXIÓN ENTRE EDUCACIÓN Y EMPLEO: MEJORAR EL ACCESO DE LOS JÓVENES A LOS MERCADOS LABORALES
1. FONDO
Como lo establece la Carta de la OEA, el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) tiene como misión "promover la cooperación entre los Estados americanos con el propósito de lograr su desarrollo integral y, en particular, para contribuir a la eliminación de la pobreza crítica". El CIDI es directamente responsable ante la Asamblea General y su trabajo es dirigido por el Presidente del CIDI.
Para el primer semestre de 2025, San Vicente y las Granadinas, como Presidente del CIDI, se centrará en el tema: " Construyendo comunidades equitativas e inclusivas en las Américas: ampliando el acceso y las oportunidades para todos". Los temas que se abordarán en el marco de este tema general se articulan en el Plan de Trabajo propuesto por la Presidencia (CIDI/doc. 440/25). Cada reunión del CIDI, que se llevará a cabo de enero a junio de 2025, profundizará en temas específicos alineados con este tema más amplio para facilitar el diálogo y la cooperación centrados y orientados a resultados entre los Estados Miembros.
1. INTRODUCCIÓN
1. INTRODUCCIÓN
En la primera sesión del Consejo se analizarán las oportunidades y los desafíos relacionados con el tema "Conexión entre educación y empleo: mejorar el acceso de los jóvenes a los mercados laborales". Esta sesión proporciona una plataforma para que los Estados Miembros debatan estrategias para mejorar los resultados del empleo juvenil, alinear los sistemas educativos con las necesidades del mercado laboral y abordar las desigualdades existentes que afectan de manera desproporcionada a los grupos vulnerables.
El desempleo juvenil sigue siendo un desafío crítico para la región, con una brecha significativa entre los sistemas educativos existentes y las necesidades del mercado laboral, en particular para las mujeres jóvenes. Según un informe de 2024 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL),[[1]](#footnote-1) uno de cada cuatro jóvenes de 18 a 24 años en América Latina ni estudia ni trabaja remuneradamente y, entre ellos, más del 70% son mujeres dedicadas exclusivamente a los cuidados del hogar; muchas de ellas madres jóvenes.
Esta aguda desigualdad de género entre los jóvenes se conjuga con otras desigualdades, incluidas las basadas en la clase social, el grupo étnico, la raza y la geografía. Un estudio anterior de la CEPAL y la OIT[[2]](#footnote-2) advierte del profundo impacto de la deserción temprana, ya que el no completar los jóvenes sus estudios e integrarse al mercado laboral suele traducirse en menores ingresos a lo largo de la vida y en frecuentes períodos de desempleo. Este ciclo no solo exacerba las desigualdades regionales existentes, sino que también socava la capacidad de los jóvenes para lograr la independencia económica y la estabilidad a largo plazo, perpetuando las barreras sistémicas a la movilidad socioeconómica.
Al tiempo que el desempleo juvenil persiste en toda la región, los empleadores informan sobre el desafío de encontrar trabajadores con la combinación adecuada de habilidades técnicas (duras) e interpersonales (blandas). Este desajuste pone de relieve una brecha de habilidades persistente que limita el acceso de los jóvenes a empleos de calidad, lo que lleva a muchos a empleos informales y al sector de servicios con menores barreras de entrada, como los trabajos en plataformas, que pueden resultar inestables y, a veces, con condiciones desfavorables[[3]](#footnote-3). Este desafío se observa en toda la región, donde la mayoría de los países han avanzado poco o nada en la calidad del empleo desde 2016, como se refleja en el Índice de Calidad del Empleo (ICJ) del Banco Mundial 2024[[4]](#footnote-4), que mide una combinación de ingresos, beneficios, satisfacción y seguridad laboral.
El doble reto de mejorar el empleo juvenil y la calidad del empleo afecta tanto a la educación como a los sistemas laborales. Los gobiernos no pueden invertir en sistemas educativos y en programas de capacitación y desarrollo de la fuerza laboral para jóvenes al ritmo requerido para satisfacer las demandas rápidamente cambiantes del sector privado. Al mismo tiempo, las empresas privadas no pueden asumir la plena responsabilidad de capacitar a la fuerza laboral. Esta desconexión deja a los estudiantes y empleados sin acceso a las oportunidades de aprendizaje permanente necesarias para seguir siendo competitivos en mercados laborales dinámicos y obstaculiza el crecimiento de las industrias emergentes vitales para la transición de la región a las economías digitales y verdes.
Si bien el acceso a la educación en la región ha mejorado en general, persisten los problemas de retención y pertinencia. Muchos estudiantes en América Latina y el Caribe abandonan la escuela, y para aquellos que se quedan, los currículos a menudo no brindan las habilidades necesarias para tener éxito en un mercado laboral en rápida evolución. Un informe de 2022 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)[[5]](#footnote-5) destaca que el 30% de los líderes académicos de la región identificaron las demandas cambiantes del mercado laboral como una preocupación significativa, mientras que el 26% señaló la empleabilidad de los estudiantes como un tema crítico. A medida que los empleadores luchan por encontrar talento calificado, muchos graduados no pueden encontrar empleos de calidad que se alineen con sus campos de estudio, lo que subraya la necesidad de que los sistemas educativos se adapten priorizando el aprendizaje permanente y el desarrollo de habilidades.
Además, los mercados laborales de la región enfrentan una mayor incertidumbre debido a los altos niveles de informalidad, los choques climáticos y las disrupciones tecnológicas como la automatización y la inteligencia artificial. Por ejemplo, estimaciones recientes sobre el futuro del trabajo[[6]](#footnote-6) indican que, en la región de América Latina y el Caribe, el 62% de los empleos son vulnerables a las tecnologías de automatización o a los impactos del cambio climático, afectando principalmente a las funciones de tareas repetitivas, la agricultura y las economías de subsistencia, que se concentran en trabajadores poco calificados. Esta dinámica podría aumentar las disparidades de riqueza, ya que las nuevas tecnologías aumentan la productividad y generan prosperidad para los más favorecidos, al tiempo que desplazan a los más vulnerables.
Cerrar estas brechas requiere esfuerzos coordinados para conectar mejor los ecosistemas de educación, capacitación y empleo, al tiempo que se fomenta el emprendimiento entre los jóvenes. Las soluciones incluyen la implementación de políticas integradas que promuevan el aprendizaje permanente y la mejora de las habilidades, el establecimiento de alianzas público-privadas para adaptar los programas de capacitación a las necesidades cambiantes de la industria y el fomento de la colaboración entre las autoridades educativas y laborales para garantizar la alineación con las demandas del mercado. Tales esfuerzos podrían reducir el desempleo juvenil y cultivar una fuerza laboral competitiva e innovadora preparada para el mercado laboral mundial.
Reconociendo la importancia de abordar estos desafíos, los Estados Miembros han priorizado las políticas públicas integradas en el contexto de los Procesos Ministeriales de Trabajo y Educación del CIDI:
- Trabajo: En la XXII Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo (CIMT) en 2024, los ministros adoptaron la Declaración y el Plan de Acción de Bogotá, enfatizando la necesidad de colaboración entre los sectores educativo y laboral. El Plan de Trabajo para implementar los mandatos ministeriales se lanzará en 2025, abordando el futuro del trabajo en una región embarcada en la transformación tecnológica y las transiciones sostenibles. - Educación: La actual Agenda Educativa Interamericana (2022-2027) prioriza áreas como el aprendizaje a lo largo de toda la vida, la reconversión del mercado laboral y la colaboración entre los ministerios y los actores del sector privado para identificar y desarrollar habilidades para el futuro. Se espera que los Ministros de Educación vuelvan a reunirse en 2025 en la Décima Segunda Reunión Interamericana de Ministros de Educación.
La Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI), como secretaría técnica del CIDI y de sus procesos sectoriales a nivel ministerial, está trabajando junto a los gobiernos para facilitar el diálogo político continuo, fortalecer la cooperación destinada a aumentar las oportunidades para el desarrollo de habilidades, la educación y capacitación de los jóvenes, y a compartir experiencias y buenas prácticas entre las autoridades educativas y laborales de toda la región.
1. OBJETO DE LA REUNIÓN
El propósito de esta reunión es abordar los desafíos apremiantes del desempleo juvenil en el hemisferio mediante la exploración de estrategias viables para cerrar la brecha entre la educación y el empleo. Al poner de relieve las barreras socioeconómicas y estructurales que dificultan el acceso de los jóvenes a los mercados laborales, la reunión pretende fomentar el diálogo sobre la alineación de los sistemas educativos con las demandas del mercado laboral, especialmente en sectores emergentes y estratégicos como las economías digitales y verdes. Además, la sesión busca promover la colaboración regional y el intercambio de conocimientos sobre el desarrollo de políticas y programas inclusivos que mejoren la preparación para el empleo, apoyen el emprendimiento juvenil y amplíen las oportunidades para los grupos tradicionalmente vulnerables y marginados.
1. AUDIENCIA Y EXPECTATIVAS
Las reuniones del CIDI convocan a representantes de las Misiones Permanentes ante la OEA. Las autoridades sectoriales de los Estados Miembros podrán participar de forma virtual o presencial. Se extenderán invitaciones a organizaciones regionales e internacionales, Estados Observadores Permanentes, el sector privado, el mundo académico, fundaciones y otros aliados a que aporten información contextual y compartan soluciones y otra información pertinente.
1. ESTRUCTURA DE LA REUNIÓN
- Paneles de discusión: Los oradores invitados participarán en un panel de discusión, en el que brindarán una visión general de los desafíos y oportunidades para conectar la educación y el empleo en la región y compartirán estudios de casos y estrategias para cerrar la brecha de habilidades y mejorar la empleabilidad de los jóvenes. A los ponentes se les asignarán 7 minutos para sus presentaciones. Detalles adicionales están disponibles en el documento de guía para oradores en CIDI/INF.640/25. - Diálogo interactivo: A continuación, se realizará una sesión interactiva de preguntas y respuestas con oradores invitados. El Presidente tomará de 3 a 5 preguntas concisas de los Estados Miembros, y cada panelista dispondrá de 3 minutos para responder a una o más preguntas a su discreción. - Intervenciones y diálogo de los Estados Miembros: Luego del diálogo interactivo, la Presidencia invitará a las delegaciones a compartir estrategias, buenas prácticas y experiencias que han servido para conectar la educación y el empleo y apoyar el acceso de los jóvenes a empleos de calidad en la región. Se anima a los Estados Miembros a que limiten sus intervenciones a 5 minutos. Las recomendaciones para las intervenciones de los Estados Miembros en el CIDI están disponibles en el documento CIDI/INF. 617/24.
Luego del diálogo temático sustantivo, el Consejo abordará los puntos protocolares y de procedimiento, incluyendo la presentación y aprobación de documentos relacionados con los procesos ministeriales y/o aquellos presentados por las Comisiones Permanentes del CIDI.
Algunas cuestiones para considerar:
Las delegaciones de los Estados Miembros pueden considerar las siguientes preguntas orientadoras para centrar la atención en programas y políticas concretos destinados a profundizar la cooperación regional. Después de la discusión, estos pueden ser compartidos con otros Estados Miembros y puestos a disposición en Cooperanet para apoyar los intercambios de cooperación:
- ¿Qué medidas pueden adoptar los Estados Miembros para mejorar la formación de los jóvenes para el empleo? - ¿Cómo pueden los sistemas educativos adaptarse a las demandas del mercado para reducir el desempleo entre los jóvenes? - ¿Qué esquemas asociativos podrían ayudar a reducir las desigualdades en capacidades en sectores emergentes y estratégicos?
1. RESULTADOS DE LA REUNIÓN
Los resultados esperados incluyen:
1. Una comprensión más profunda de los factores que contribuyen al desempleo juvenil y a la brecha entre educación y empleo en las Américas.
2. Identificación de estrategias y políticas para ampliar el acceso a una educación y formación de calidad y mejorar la empleabilidad de los jóvenes.
3. Recomendaciones para fomentar la cooperación regional y el intercambio de conocimientos a fin de ampliar las iniciativas de impacto.
4. Ideas para apoyar los objetivos más amplios del CIDI de promover el desarrollo inclusivo y reducir las desigualdades en todo el hemisferio. 5. PANELISTAS EXPERTOS INVITADOS: (POR CONFIRMAR)
CIDRP04329S01
1. M. Huepe (ed.), "Estudio prospectivo del empleo juvenil en América Latina: la educación y la formación para el trabajo como eje clave", Documentos de Proyectos (LC/TS.2024/80), Santiago, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 2024. Disponible solo en español en:
<https://www.cepal.org/es/publicaciones/80995-estudio-prospectivo-empleo-juvenil-america-latina-la-educacion-la-formacion> ↑