OEA - Informe CIDI INF. 659 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Informe CIDI INF. 659 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
OEA/Ser.W
CIDI/INF. 659/25
15 mayo 2025
Original: inglés
NOTA CONCEPTUAL
Reunión Ordinaria deL
Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI)
27 DE MAYO DE 2025
ACCIÓN ESTRATÉGICA PARA HACER FRENTE A LA FUGA DE CEREBROS:
RETENCIÓN DE TALENTO Y COOPERACIÓN
1. ANTECEDENTES
De acuerdo con la Carta de la OEA, el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) tiene como misión "promover la cooperación entre los Estados americanos con el propósito de lograr el desarrollo integral y, en particular, ayudar a eliminar la pobreza extrema". El CIDI es directamente responsable ante la Asamblea General y su trabajo es dirigido por el Presidente del CIDI.
Para el primer semestre de 2025, San Vicente y las Granadinas, como Presidente del CIDI, se centrará en el tema general: "Construyendo comunidades equitativas e inclusivas en las Américas: ampliando el acceso y las oportunidades para todos". Para lograr este objetivo, el trabajo del CIDI abordará los temas apremiantes incluidos en el Plan de Trabajo para las Reuniones del CIDI (CIDI/doc. 440/25 rev.1), enfatizando el diálogo orientado a resultados y la cooperación entre los Estados Miembros a través de discusiones sobre temas específicos relacionados con este tema.
1. INTRODUCCIÓN
1. INTRODUCCIÓN
El quinto período de sesiones del Consejo para 2025 se centrará en "Acción estratégica para hacer frente a la fuga de cerebros la fuga de cerebros: retención de talento y cooperación", un tema de creciente urgencia en América Latina y el Caribe (ALC). La reunión reconoce que, si bien la pérdida de capital humano afecta a los países de toda la región, su impacto es particularmente agudo en el Caribe, donde una combinación de factores estructurales y económicos ha dado lugar a niveles especialmente concentrados de emigración altamente calificada. En América Latina, aunque la magnitud del desafío es menos pronunciada en la mayoría de los países, la tendencia sigue siendo preocupante, particularmente en contextos de inestabilidad política y social y volatilidad económica.
Datos recientes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) confirman que la emigración de trabajadores altamente calificados ha aumentado significativamente en las últimas dos décadas, y que el Caribe presenta algunas de las tasas de fuga de cerebros más altas del mundo. Por ejemplo, en países como Haití y Guyana, casi tres cuartas partes de las personas con educación terciaria residen en el extranjero, superando con creces los promedios mundiales[[1]](#footnote-1).
Un estudio del Banco Mundial[[2]](#footnote-2) ofrece información sobre los factores que impulsan la fuga de cerebros en contextos en desarrollo. El informe concluye que los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) del Caribe envían una proporción desproporcionada de migrantes a destinos de altos ingresos con sistemas de inmigración selectivos, y que la proporción de personas calificadas entre los emigrantes es sistemáticamente mayor que en la población nacional, representando una pérdida concentrada que afecta a las reservas nacionales de talento y que es particularmente perjudicial para la capacidad nacional.
El estudio identifica varios factores estructurales, como el tamaño del país, la proximidad geográfica a los países de la OCDE, los lazos coloniales y el idioma compartido, que escapan en gran medida a la influencia de la política interna. Sin embargo, también destaca áreas en las que los gobiernos pueden intervenir. Por ejemplo, los niveles más altos de educación entre la población nativa se correlacionan con tasas de emigración más altas, ya que las personas más educadas están mejor equipadas para absorber los costos de la migración y cumplir con los requisitos del país de destino. Esta dinámica apunta a una paradoja: la inversión en educación, si bien es esencial para el desarrollo, puede contribuir inadvertidamente a la fuga de cerebros si no va acompañada de esfuerzos para ampliar las oportunidades de alto valor y fortalecer los entornos institucionales en el país.
Más allá de los factores estructurales y educativos, existen factores de empuje económico, incluyendo los bajos salarios, las limitadas oportunidades de empleo y las débiles trayectorias profesionales, que siguen impulsando la emigración cualificada, contribuyendo a las persistentes brechas de mano de obra en sectores críticos como la salud, la educación, las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), la investigación y la administración pública[[3]](#footnote-3). Adicionalmente, las vulnerabilidades ambientales también influyen. Si bien esto afecta a toda ALC, el Caribe está particularmente expuesto a los riesgos relacionados con el clima, incluidos huracanes, inundaciones y aumento del nivel del mar, con daños a su infraestructura y perturbaciones a sus medios de vida, reforzando la migración hacia el exterior. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se espera que la migración inducida por el clima aumente en los pequeños Estados insulares en desarrollo a medida que se intensifiquen estas amenazas[[4]](#footnote-4).
Las consecuencias de la fuga de cerebros son multidimensionales. La pérdida de profesionales altamente capacitados debilita la capacidad del Estado, interrumpe la prestación de servicios y obstaculiza la innovación. El impacto fiscal también es considerable, ya que las inversiones públicas en educación y formación a menudo no redundan en beneficios internos[[5]](#footnote-5). Además, la dinámica es generacional: a medida que se normaliza la migración entre los jóvenes y se profundizan los lazos familiares transnacionales, los países se enfrentan a un agotamiento cada vez mayor de sus reservas de talento nacionales, lo que socava aún más el desarrollo a largo plazo liderado localmente.
A pesar de estos desafíos, la fuga de cerebros también presenta oportunidades para la cooperación y el compromiso estratégico. Cuando se movilizan eficazmente, las comunidades de la diáspora pueden convertirse en puentes hacia los mercados mundiales, contribuyendo a través de la inversión, el comercio, el espíritu empresarial, la transferencia de conocimientos y el fortalecimiento institucional[[6]](#footnote-6). Este potencial para transformar la fuga de cerebros en un activo subraya la necesidad de marcos más intencionales para la participación de las comunidades de la diáspora.
La reunión ofrecerá una oportunidad para que los Estados Miembros consideren enfoques relevantes para abordar la fuga de cerebros que reflejen la diversidad de la región. Si bien el Caribe enfrenta distintas vulnerabilidades relacionadas con el tamaño y la exposición de sus economías, muchos países latinoamericanos también enfrentan crecientes preocupaciones sobre la retención de profesionales calificados y la construcción de mercados laborales inclusivos y competitivos. La sesión proporcionará una plataforma para compartir experiencias, examinar las palancas estructurales y de política, e identificar vías de cooperación para fortalecer el capital humano, retener a los profesionales calificados y construir mercados laborales inclusivos y competitivos en las Américas.
1. OBJETIVO DE LA REUNIÓN
La reunión proporcionará una plataforma para que los Estados Miembros de la OEA identifiquen e intercambien buenas prácticas, innovaciones de políticas, estrategias de participación de la diáspora y mecanismos de cooperación regional para abordar la fuga de cerebros de manera estratégica y coordinada. Se prestará atención a la ampliación de la cooperación para promover beneficios compartidos tanto para los países de origen como para los de destino, facilitando las alianzas público-privadas y permitiendo el desarrollo de mercados laborales inclusivos y de alto valor que ofrezcan oportunidades significativas para que los profesionales prosperen en sus países.
1. AUDIENCIA Y EXPECTATIVAS
Las reuniones del CIDI convocan a representantes de las Misiones Permanentes ante la OEA. Las autoridades sectoriales de los Estados miembros podrán participar de forma virtual o presencial. Se podrán extender invitaciones a organizaciones regionales e internacionales, Estados Observadores Permanentes, el sector privado, el mundo académico, fundaciones y otros aliados para que aporten información contextual y compartan conocimientos técnicos, muestren experiencias exitosas y propongan áreas de colaboración.
1. ESTRUCTURA DE LA REUNIÓN
- Paneles de discusión: Los oradores expertos brindarán información sobre las causas y el impacto de la fuga de cerebros en América Latina y el Caribe, destacando desafíos, oportunidades y estudios de casos exitosos. A cada ponente se le asignarán 7 minutos para su presentación. Se incluyen detalles adicionales en el documento de guía para oradores en CIDI/INF.640/25. - Diálogo interactivo: Después del panel, una sesión interactiva de preguntas y respuestas permitirá a los Estados Miembros formular entre 3 y 5 preguntas concisas. Cada panelista tendrá 3 minutos para responder. - Intervenciones de los Estados Miembros: Después de la sesión de preguntas y respuestas, las delegaciones tendrán la oportunidad de compartir estrategias, políticas y programas destinados a abordar la fuga de cerebros, promover la cooperación para la retención de talento en los países de origen y para impulsar beneficios compartidos entre los países de origen y de destino. Las intervenciones se limitarán a 5 minutos por delegación. Las recomendaciones para las intervenciones de los Estados Miembros en el CIDI están disponibles en el documento CIDI/INF. 617/24. - Temas protocolares y de procedimiento: La reunión concluirá con la revisión de los asuntos de procedimiento y la aprobación de los documentos pertinentes, incluidos los presentados por las Comisiones Permanentes del CIDI.
Algunas cuestiones para considerar:
Las delegaciones de los Estados Miembros podrán reflexionar sobre las siguientes preguntas orientativas para centrar la atención en el debate. Del mismo modo, se alienta a los Estados Miembros a compartir programas y políticas específicos que hayan tenido éxito y que puedan adoptarse y adaptarse en otros países.
- ¿Qué medidas están adoptando los Estados Miembros para abordar el problema de la fuga de cerebros? - ¿Qué políticas pueden o deben adoptarse para mejorar las condiciones del mercado laboral y reducir los factores que empujan la emigración? - ¿Qué mecanismos pueden facilitar la cooperación de beneficio mutuo entre los países de origen y de destino? - ¿De qué manera pueden colaborar los sectores público y privado para crear y mantener empleos de alta calificación en América Latina y el Caribe?
1. RESULTADOS DE LA REUNIÓN
Los resultados esperados incluyen:
- Mayor comprensión de las causas fundamentales y los impactos de la fuga de cerebros en toda la región de América Latina y el Caribe. - Intercambio de prácticas prometedoras e innovaciones de política para mejorar la retención de talento y crear oportunidades locales. - Identificación de oportunidades de cooperación con las comunidades de la diáspora, incluyendo en las áreas de tecnología, inversión y desarrollo de habilidades. - Recomendaciones para mejorar la cooperación regional y el intercambio de conocimientos a fin de ampliar las iniciativas exitosas. - Ideas que contribuirán a los objetivos más amplios del CIDI de fomentar el desarrollo inclusivo y reducir las desigualdades en las Américas.