OEA - Informe CIDI INF. 674 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Informe CIDI INF. 674 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
OAS/Ser.W
CIDI/INF.674/25
14 septiembre 2025
Original: inglés
NOTA CONCEPTUAL
Reunión ordinaria del
Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral
30 de septiembre de 2025
PREPARACIÓN INSTITUCIONAL Y DE RECURSOS HUMANOS PARA EL COMERCIO
1. ANTECEDENTES
Según la Carta de la Organización de los Estados Americanos el principal objetivo del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) es “promover la cooperación entre los Estados americanos con el propósito de lograr su desarrollo integral y en particular para contribuir a la eliminación de la pobreza crítica”. El CIDI es directamente responsable ante la Asamblea General y sus actividades son lideradas por su Presidencia, que rota cada seis meses entre los Estados Miembros según su orden alfabético en español.
En el Plan de Trabajo de la Presidencia del CIDI para el segundo semestre de 2025 se propone el tema “Fortalecimiento de capacidades para mejorar el comercio en las Américas como pilar del desarrollo inclusivo y sostenible” (CIDI/doc. 458/25) y ofrece un enfoque práctico, estructurando las sesiones en torno a la elaboración de una “Hoja de ruta para el desarrollo de capacidades destinadas a mejorar el comercio en las Américas”, que tome como base las prioridades y experiencias de los Estados Miembros. En la reunión de septiembre se pretende abordar específicamente el papel del desarrollo de la mano de obra en la mejora de la competitividad comercial, reconociendo que unos mercados laborales inclusivos, adaptables y cualificados son fundamentales para lograr plenamente los beneficios del crecimiento impulsado por el comercio.
En los debates sostenidos en el seno del CIDI en 2024 y a principios de 2025 se pusieron de relieve los principales obstáculos que limitan la capacidad de los Estados Miembros para aprovechar el comercio como motor del desarrollo sostenible. Varios Estados Miembros señalaron que la inadecuación de las cualificaciones, la escasa inversión en la formación profesional y digital y la persistente fuga de cerebros son importantes cuellos de botella que les impiden aprovechar las oportunidades comerciales. Las delegaciones destacaron también la necesidad de mejorar la empleabilidad de los jóvenes y las mujeres, y señalaron que las altas tasas de informalidad y la creación de puestos de trabajo de baja calidad dificultan la participación inclusiva en los ecosistemas comerciales.
Teniendo como base lo antes expuesto, se pretende darle un giro a esta sesión temática de septiembre centrándonos en los aspectos de estrategia más que en los de diagnóstico de la situación, con el objetivo de explorar la forma de dar impulso al desarrollo de la mano de obra como motor para la competitividad comercial y la integración regional.
1. INTRODUCCIÓN
En el panorama comercial actual, en rápida evolución, la competitividad de las economías depende cada vez más de la fortaleza y adaptabilidad de su capital humano. Los acuerdos comerciales y las infraestructuras por sí solas no bastan para garantizar un crecimiento integrador y sostenido; más bien, los países también deben asegurarse de que su mano de obra cuente con las capacidades, los conocimientos y la flexibilidad necesarios para satisfacer las demandas del comercio moderno e intensivo.
En la región de América Latina y el Caribe, los retos estructurales en el mercado laboral siguen socavando el potencial comercial. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, más del 40% de las empresas de la región reconocen tener dificultades para contratar trabajadores con las cualificaciones que buscan, especialmente en áreas decisivas para el comercio como la logística, las tecnologías de la información y los servicios técnicos. A pesar de los esfuerzos generalizados por ampliar el acceso a la educación y la formación, los persistentes desajustes entre la oferta y la demanda de cualificaciones limitan el aumento de la productividad y reducen la capacidad de las pequeñas y medianas empresas para integrarse a las cadenas de valor mundiales.
Estos desajustes se ven exacerbados por marcos políticos aislados, en los que las estrategias educativas, laborales y comerciales son independientes unos de otros y a menudo no existen mecanismos para ajustar el desarrollo de la mano de obra a las prioridades comerciales de los diferentes sectores. En consecuencia, los sistemas nacionales de formación pueden no prever adecuadamente las necesidades futuras de cualificaciones y, en muchos casos, carecen de las herramientas necesarias para apoyar la movilidad laboral, acreditar el aprendizaje informal o reconocer las cualificaciones adquiridas en el extranjero.
Cabe señalar que las repercusiones de estas deficiencias no se perciben de manera uniforme, pues las mujeres, los jóvenes y los trabajadores de las comunidades rurales o desatendidas se enfrentan a obstáculos desproporcionados para acceder a un empleo de calidad en los sectores intensivos en comercio. Sin una acción deliberada para abordar estas disparidades, los beneficios del crecimiento impulsado por el comercio seguirán siendo limitados, lo cual supondrá que se desatenderán los objetivos de inclusión y reducción de la pobreza.
Resulta alentador que los Estados Miembros ya hayan identificado múltiples vías de actuación que pueden explorarse durante esta sesión. Como ha quedado de manifiesto en anteriores sesiones del CIDI y en los resúmenes de las intervenciones de los Estados Miembros, las delegaciones han hecho hincapié en que se requiere lo siguiente:
- Ajustar los sistemas de educación, formación y aprendizaje permanente a las demandas del mercado laboral en los sectores relacionados con el comercio —incluso en áreas tales como la logística, el comercio electrónico, los servicios de la cadena de valor y la agroindustria— fomentando mecanismos que permitan la modernización de planes de estudio y la capacidad de respuesta a las necesidades sectoriales. - Promover la educación y formación técnica y profesional mediante una mayor y más diversificada oferta en sectores orientados a la exportación y de gran demanda, como los servicios digitales, las tecnologías verdes y las operaciones portuarias. Los países destacaron también la importancia del reconocimiento de credenciales, los modelos de formación modular y la portabilidad regional de certificaciones para la movilidad laboral. - Reforzar los sistemas de información sobre el mercado laboral para anticipar mejor las necesidades de cualificación de los sectores comerciales emergentes. Esto incluye el desarrollo de sistemas de datos en tiempo real para dar seguimiento a las tendencias del mercado laboral y de las exportaciones, fomentar la colaboración entre países en materia de información sobre la mano de obra y promover el acceso a servicios digitales de intermediación laboral. - Reducir la fuga de cerebros y mejorar la retención de la mano de obra en sectores estratégicos de comercio intensivo mediante la mejora de la calidad del empleo, la promoción de modelos de migración circular y el establecimiento de vías de reintegración para los migrantes que regresan a sus países con conocimientos técnicos o empresariales. Varios países abogaron por acuerdos bilaterales o multilaterales de movilidad laboral que vinculen la migración con el desarrollo de capacidades e incentivos al retorno.
- Ampliar los esquemas asociativos entre los sectores público, privado y académico que permitan ajustar el desarrollo de la mano de obra conforme a las cambiantes necesidades de la industria. Algunos ejemplos son el diseño de planes de estudio dirigidos por la industria, prácticas laborales por sectores y programas de formación dual creados conjuntamente con asociaciones empresariales e instituciones de formación profesional. - Promover iniciativas de empleo inclusivo en sectores intensivos en comercio con especial atención en los jóvenes, las mujeres y las comunidades marginadas, aprovechando el desarrollo de la mano de obra como herramienta para la inclusión social, la igualdad de género y la cohesión regional.
En esta sesión se pretende ofrecer la oportunidad de traducir estas prioridades en propuestas de cooperación viables y recomendaciones de política regional que mejoren la preparación comercial, aumenten la competitividad de la mano de obra y fomenten la resiliencia y la inclusión a largo plazo a lo largo y ancho de las Américas.
1. OBJETO DE LA REUNIÓN
Con la reunión de septiembre se pretende ofrecer una plataforma para seguir explorando la forma de promover el desarrollo de la mano de obra como herramienta estratégica para mejorar la competitividad comercial y promover la participación inclusiva en los mercados regionales y mundiales. Sobre la base de debates y contribuciones anteriores, los Estados Miembros pueden comenzar a crear consenso en torno a medidas concretas para fortalecer un posible pilar de desarrollo de la mano de obra en la “Hoja de ruta para el desarrollo de capacidades destinadas a mejorar el comercio en las Américas”.
Preguntas orientativas para los Estados Miembros
- ¿Cómo pueden los Estados Miembros ajustar mejor los sistemas de educación, formación técnica y aprendizaje permanente a las cualificaciones que exigen los sectores de gran intensidad comercial, como la logística, el comercio electrónico y las tecnologías verdes? - ¿Qué estrategias o marcos regionales podrían apoyar el reconocimiento y la transferibilidad de certificados de formación profesional para mejorar la movilidad laboral y la integración comercial allende las fronteras? - ¿Cómo pueden ampliarse o replicarse los esquemas asociativos entre los sectores público, privado y académico a lo largo y ancho de las Américas para garantizar que las iniciativas de desarrollo de la mano de obra sigan respondiendo a las cambiantes necesidades de la industria en los sectores orientados a la exportación? - ¿Qué estrategias inclusivas de desarrollo de la mano de obra pueden ponerse en práctica para aumentar la participación de los jóvenes, las mujeres y las comunidades desfavorecidas en los empleos relacionados con el comercio y reducir la informalidad laboral?
1. PÚBLICO OBJETIVO Y EXPECTATIVAS
A las reuniones del CIDI asisten representantes de las misiones permanentes ante la OEA. Las autoridades sectoriales de los Estados Miembros podrán participar en persona o a distancia. Se invitará a representantes de organizaciones regionales e internacionales, observadores permanentes, el sector privado, el mundo académico, fundaciones y otras partes interesadas, con la finalidad de que aporten ideas, contextualicen el tema y compartan conocimientos técnicos y experiencias de éxito y propongan áreas de colaboración.
1. METODOLOGÍA DE LA REUNIÓN
- Panel: Los oradores expertos ofrecerán sus puntos de vista sobre el tema de la reunión, destacando los retos, las oportunidades y los casos de éxito. Cada orador dispondrá de 7 minutos para su presentación. Se recomienda consultar el Documento Guía para Oradores (CIDI/INF.640/25) para más detalles. - Diálogo interactivo: Luego del debate habrá una sesión de preguntas y respuestas en la que los Estados Miembros podrán formular entre 3 y 5 preguntas concisas. Cada panelista tendría aproximadamente 3 minutos para responder. - Intervenciones de los Estados Miembros: Luego de la sesión de preguntas y respuestas, las delegaciones tendrán la oportunidad de compartir estrategias, políticas y programas destinados a afrontar los retos detectados en sus países y su visión para promover la cooperación en la región a través de la OEA. Se limitarán las intervenciones a 5 minutos por delegación. Las recomendaciones para las intervenciones de los Estados Miembros en el CIDI están disponibles en el documento CIDI/INF. 617/24. - Temas protocolarios y de procedimiento: La reunión concluirá con la consideración de los puntos de procedimiento y la aprobación de documentos pertinentes, incluidos los que presenten las comisiones permanentes del CIDI y aquellos relativos a los procesos ministeriales sectoriales del CIDI.
1. RESULTADOS ESPERADOS DE LA REUNIÓN
- Se espera que los Estados Miembros tengan una mejor idea de los principales retos que supone el desarrollo de la mano de obra y su repercusión en la preparación para el comercio. - Se pretende destacar buenas prácticas y oportunidades concretas de cooperación en materia de formación profesional, capacitación digital, participación del sector privado e inclusión laboral, en particular las centradas en las mipymes, las mujeres, los jóvenes y los migrantes. - Se busca conformar la estructura y el contenido de la ”Hoja de ruta para el desarrollo de capacidades destinadas a mejorar el comercio en las Américas”, integrando el desarrollo de la fuerza laboral como motor transversal de la integración comercial y el desarrollo sostenible.