OEA - Informe CIDI INF. 729 26 de 2026
Detalles
- Título
- OEA - Informe CIDI INF. 729 26 de 2026
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2026
OEA/Ser.W
CIDI/INF.729/26
16 septiembre 2026
Original: inglés
NOTA CONCEPTUAL
REUNIÓN ORDINARIA DEL CONSEJO INTERAMERICANO
PARA EL DESARROLLO INTEGRAL (CIDI)
25 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Los puertos como puntos de acceso al mundo empresarial: inteligencia artificial, resiliencia y el factor humano
Enfoque temático: si la apertura a las empresas depende de la infraestructura comercial, ¿cómo pueden los Estados Miembros modernizar los puertos de la región aprovechando la inteligencia artificial, creando resiliencia y preparando al personal que los gestionan, para que el progreso tecnológico se traduzca en un trabajo inclusivo, sostenible y significativo?
I. ANTECEDENTES Y JUSTIFICACIÓN
La reunión ordinaria del 10 de septiembre examinó cómo el desarrollo de competencias, el apoyo empresarial y la regulación proporcionada se combinan para desarrollar la capacidad productiva y hacer que la formalidad sea alcanzable y sostenible. En esta sesión se vuelve a abordar el tema de la capacidad en un entorno específico: los puertos y la infraestructura comercial en general. También en este caso, el desarrollo no es un tema abstracto: se trata de un empleado que adquiere competencias para un trabajo decente, un trabajador que se adapta a las nuevas tecnologías, una empresa que utiliza la innovación para ser más productiva y competitiva. Esta sesión está dedicada a las personas que se encuentran en el centro de esa transformación.
La relación más amplia entre la inteligencia artificial y las competencias se examinó en la reunión del 10 de septiembre y no se vuelve a abrir aquí. Dos puntos de esa discusión se relacionan directamente con este tema: que las capacidades tecnológicas y humanas son complementarias, ya que usar bien la inteligencia artificial depende del juicio para saber cuándo y cómo debe usarse; y que la cooperación permite que los Estados Miembros aprendan de los enfoques de los demás en lugar de desarrollar cada uno esa capacidad por sí solo.
A nivel mundial, el Foro Económico Mundial espera que casi el 40% de las capacidades requeridas en el trabajo cambien para 2030[[1]](#footnote-1), y las capacidades relacionadas con la tecnología se encuentran entre las áreas de demanda de más rápido crecimiento. Las capacidades humanas como el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad y la agilidad siguen siendo fundamentales[[2]](#footnote-2)/.
Para América Latina y el Caribe, la oportunidad es importante pero desigual. La OIT y el Banco Mundial estiman que entre el 26% y el 38% de los empleos en la región están expuestos a la inteligencia artificial generativa[[3]](#footnote-3), mientras que entre el 8% y el 14% podrían experimentar ganancias de productividad a través de su adopción. Se estima que solo entre el 2% y el 5% de los puestos de trabajo están actualmente en riesgo de automatización total[[4]](#footnote-4). Estas tendencias compartidas crean una oportunidad para que los Estados Miembros aprendan unos de otros.
La inteligencia artificial se está adoptando en nuestra región, la cual enfrenta persistentes brechas de productividad y un acceso desigual a la tecnología y la capacitación. Un reciente análisis regional realizado por el CENIA y la CEPAL indica que los países avanzan en su adopción, al tiempo que siguen enfrentándose a deficiencias en las condiciones propicias, el talento, la investigación y el desarrollo y la gobernanza[[5]](#footnote-5). Por lo tanto, los beneficios no estarán determinados solo por la tecnología, sino por si existen las capacidades humanas e institucionales para adoptarla de manera productiva y responsable.
Los puertos le dan a esta pregunta un entorno concreto. Constituyen la principal infraestructura física de apertura: según la UNCTAD, más del 80% del comercio mundial en volumen se transporta por mar y se maneja por puertos, una proporción que es aún mayor para las economías en desarrollo, y es a través de ellos que las micro, pequeñas y medianas empresas alcanzan los beneficios de la internacionalización. Su modernización, tanto en infraestructura como en procesos, es competencia del sistema interamericano y, en particular, de la Comisión Interamericana de Puertos (CIP), único foro hemisférico permanente que convoca a las autoridades portuarias nacionales de todos los Estados Miembros con la participación activa del sector privado. Esta sesión se nutre directamente de la decimocuarta reunión ordinaria de la CIP, celebrada en Bridgetown con el tema: “El alcance de la inteligencia artificial: reconfigurando estrategias para puertos sostenibles y seguros”.
Dentro de esa agenda, esta conversación se concentra en las personas que administran los puertos. La automatización, los sistemas de datos y la inteligencia artificial están reorganizando las operaciones de atraque y patio, la programación de buques y carga, las aduanas y la inspección, el mantenimiento de equipos y la administración portuaria, y lo que se le pide a un trabajador portuario, a un operador de grúa, a un oficial de aduanas o a un operador logístico está cambiando con ellos. Esto tiene repercusiones directas en la seguridad operativa; en la ciberseguridad, en sistemas que ahora son tanto digitales como físicos; en el mantenimiento predictivo y preventivo de los equipos; en la respuesta ante emergencias y en el cumplimiento normativo del que depende la posición de un puerto. Cada uno de estos aspectos es, ante todo, una cuestión de lo que la fuerza laboral sabe hacer.
La resiliencia agrava la pregunta, y lo hace de manera desigual. En las pequeñas economías insulares y expuestas al clima, una sola temporada puede interrumpir las operaciones, dañar las instalaciones de las que depende toda una ruta comercial, desplazar a los trabajadores que las dirigen y retrasar la formación que requiere la modernización. Para los Estados cuyas importaciones, exportaciones, seguridad alimentaria y turismo pasan por uno o dos puertos, la continuidad de las operaciones portuarias es un tema de importancia económica nacional, y la capacidad de restablecerlas rápidamente depende de personas que hayan recibido formación y se hayan mantenido en sus puestos. La preparación de esa mano de obra –prestando especial atención a los trabajadores jóvenes y a la economía azul en general, que mantiene en funcionamiento los puertos y el comercio marítimo— es, por tanto, una condición de la modernización portuaria y no una consecuencia de ella.
Por consiguiente, esta reunión permitirá:
- Considerar la forma en que los Estados Miembros pueden preparar al personal de sus puertos y de la infraestructura comercial en general para operaciones en las que la inteligencia artificial y la automatización están cada vez más integradas; - Examinar lo que el cambio tecnológico requiere en la práctica de los trabajadores portuarios —en materia de seguridad, protección cibernética, mantenimiento de equipos, respuesta a emergencias y cumplimiento de la normativa— y qué requiere a su vez de los sistemas de educación, formación y desarrollo de la mano de obra que les presten servicio, y - Determinar experiencias, buenas prácticas y posibles oportunidades de cooperación regional que podrían llevarse a cabo a través de los procesos de cooperación actuales del CIDI y ministeriales, y a través de programas y redes apoyados por la SEDI, dentro de los mandatos vigentes y los recursos disponibles, para fortalecer las capacidades humanas y digitales y garantizar que el progreso tecnológico contribuya a un trabajo inclusivo, sostenible y significativo.
II. PÚBLICO Y EXPECTATIVAS
A las reuniones del CIDI asisten representantes de las misiones permanentes y de los observadores permanentes ante la OEA. En vista de la temática, se insta especialmente a participar –ya sea en persona o a distancia– a las autoridades nacionales encargadas de los asuntos portuarios y marítimos, aduanas y facilitación del comercio, logística, turismo, educación y formación profesional, y asuntos laborales. Se espera que el diálogo mantenga una perspectiva centrada en la implementación: lo que se intentó, cuánto costó, qué produjo y qué se requeriría para adaptarlo a otros entornos.
III. ESTRUCTURA DE LA REUNIÓN
En consonancia con la metodología del Plan de Trabajo, la reunión se estructurará como un diálogo moderado y no como una secuencia de intervenciones formales. El panel incluye cuatro voces. La Presidencia planteará una sola pregunta orientativa a cada panelista, quien responderá, reservando el resto de la sesión para el intercambio directo y espontáneo. Se invita a los Estados Miembros a que incluyan a funcionarios técnicos de sus capitales en sus delegaciones para esta sesión, ya sea de forma presencial o virtual, y las delegaciones podrán cederles la palabra durante el intercambio. Se ruega a las delegaciones que informen a la Secretaría sobre dichos participantes a más tardar el 22 de septiembre de 2026, a fin de que se puedan proporcionar los detalles de la conexión y hacer los arreglos necesarios.
Tras la participación de la Comisión Empresarial de Asesoramiento Técnico en Asuntos Laborales (CEATAL) en la sesión inaugural y del Consejo Sindical de Asesoramiento Técnico (COSATE) el 10 de septiembre, esta composición reúne a la comunidad portuaria regional con tres autoridades portuarias nacionales —de Centroamérica, Norteamérica y el Caribe— en el semestre. La experiencia de la Comisión Interamericana de Puertos (CIP) y de las instituciones de formación que atienden al sector también está disponible para el debate.
VI. EXPERTOS PROPUESTOS
- Dra. Guimara Tuñón, Directora de Desarrollo Regional para Centroamérica y Sudamérica, Asociación Internacional de Puertos y Muelles (IAPH); Decana de la Facultad de Negocios, Logística y Turismo, Universidad Santa María La Antigua (USMA), Panamá - Señor Leonel Molina, Director General de la Autoridad Designada del Sistema Portuario Nacional de Guatemala, Comisión Portuaria Nacional (CPN) - Capitán Manuel Fernando Gutiérrez Gallardo, Jefe de la Unidad de Puertos y Marina Mercante, Secretaría de Marina (SEMAR), México - Señor Gilroy Julal, Gerente de Operaciones, Autoridad Portuaria de Jamaica (PAJ)
IV. PREGUNTAS DE ORIENTACIÓNA PARA LOS ESTADOS MIEMBROS
Se invita a las delegaciones a reflexionar sobre las siguientes preguntas antes de la sesión. Se insta a las delegaciones que deseen describir una experiencia nacional a que expongan su objetivo, método, pasos de implementación, pruebas de los resultados y lecciones aprendidas, de modo que lo que se comparte pueda ser adaptado por otros. Las delegaciones también podrán proponer temas adicionales del orden del día pertinentes para el desarrollo y la cooperación; dichas propuestas se examinarían en futuras reuniones de conformidad con el Reglamento del Consejo y previa consulta con la Presidencia.
1. A medida que la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización reconfiguran las operaciones portuarias, ¿qué capacidades necesitarán más los trabajadores portuarios y cómo deberían adaptarse los sistemas de formación, incluidos los que prestan servicio a la economía azul en general? 2. ¿En qué aspectos puede la cooperación regional añadir valor práctico a los esfuerzos nacionales por preparar a los trabajadores portuarios para el cambio tecnológico, especialmente en las economías más pequeñas y con menos recursos que, de otro modo, podrían quedar excluidas de los aumentos de productividad?
V. RESULTADOS ESPERADOS DE LA REUNIÓN
Se espera que, al término de la reunión, los Estados Miembros se hayan beneficiado de los conocimientos especializados sobre la forma en que la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización están cambiando el trabajo que se realiza en los puertos y sus alrededores, junto con las experiencias nacionales y profesionales pertinentes en la preparación de los trabajadores portuarios y los sistemas de formación a su servicio. Se espera que en el debate se determinen enfoques que puedan merecer un examen más profundo, especialmente en relación con las competencias digitales y básicas, el aprendizaje permanente, el reciclaje profesional y la mejora de las competencias, así como el desarrollo de capacidades exclusivamente humanas como el pensamiento crítico, la creatividad, el juicio, la colaboración y la empatía. También sería útil que la SEDI trazara las posibles oportunidades de cooperación en el marco de los actuales mandatos, programas y recursos disponibles, y las presentara a los Estados Miembros para su ulterior consideración. Toda cooperación específica con un país dependería del interés expresado por el Estado Miembro de que se trate. En el resumen de la Presidencia se recogerá la gama de puntos de vista y experiencias presentadas. No constituirá conclusiones ni compromisos negociados. Cualquier seguimiento que se derive de la sesión se consideraría a través de la Comisión Interamericana de Puertos y su Plan de Acción aprobado, dentro de los límites de los mandatos vigentes y los recursos disponibles. La sesión también tiene por objeto preparar el terreno para la conversación de octubre sobre el clima de negocios, donde las reglas predecibles que requiere un ecosistema portuario cada vez más digital vuelven a plantearse como una cuestión de certeza normativa.