OEA - Informe CP INF. 10590 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Informe CP INF. 10590 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
[image]OEA/Ser.G
CP/INF. 10590/25
2 junio 2025
Original: portugués
DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO PERMANENTE, EMBAJADOR BENONI BELLI, REPRESENTANTE PERMANENTE DE BRASIL
(Pronunciado en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente con motivo de la toma de posesión del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos,
Albert R. Ramdin, el 30 de mayo de 2025)
Discurso del Presidente del Consejo Permanente, Embajador Benoni Belli, Representante Permanente de Brasil
Sesión extraordinaria del Consejo Permanente
Viernes, 30 de mayo de 2025 (11:30 a. m.)
- Señor Albert R. Ramdin, Secretario General de la Organización de los Estados Americanos; - Embajadora Maria Laura da Rocha, Secretaria General de Asuntos Exteriores de Brasil; - Distinguidos representantes permanentes y representantes alternos de los Estados Miembros; - Señor Secretario General Adjunto; - Distinguidos observadores permanentes; - Distinguidas autoridades y representantes de los órganos del sistema interamericano y de otras organizaciones internacionales; - Familiares y personas cercanas al Secretario General; - Invitados especiales,
- Señoras y señores:
En nombre del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, es un honor dar oficialmente la bienvenida al Secretario General Albert Ramdin a la que será su casa durante los próximos años: la Casa de las Américas.
Cabe reconocer que en la historia de la OEA ha habido errores y aciertos; pero si no existiera la OEA habría que inventarla, como señaló en alguna ocasión el ex Secretario General João Clemente Baena Soares.
Habría que inventarla pues, sin ella, tendríamos una región débil e incapaz de afrontar retos comunes en los ámbitos de democracia, derechos humanos, seguridad y desarrollo.
Tendríamos una región menos estable, en la que la fuerza prevalecería sobre el diálogo.
La elección del Secretario General Ramdin apunta hacia el fortalecimiento de la OEA y sus pilares estratégicos a través del diálogo, la diplomacia, la búsqueda de consensos, la observancia de los compromisos derivados de los documentos fundacionales y del derecho internacional.
Aprender de nuestros errores y de nuestros aciertos y estar dispuestos a dejar atrás prácticas perjudiciales para continuar sólo aquellas que dan resultados positivos: es la fórmula para superar el momento crítico que vivimos en la Organización, en un período histórico desafiante.
El Secretario General Ramdin es sin duda la persona adecuada en este momento. Señor Secretario General, no pretendo colocar sobre sus hombros una responsabilidad que sólo sea suya, sino una responsabilidad compartida por todos los Estados Miembros.
El Secretario General tiene todas las cualidades para ser un factor de unidad y diálogo, no sólo por su capacidad negociadora, su experiencia y su profundo conocimiento de la OEA y de la realidad regional y mundial, sino también porque es originario de Suriname, país miembro de la CARICOM, con fuertes vínculos con toda las Américas.
Este bagaje le hace especialmente sensible y atento a las amenazas más acuciantes para el bienestar de nuestros pueblos: el cambio climático y sus consecuencias devastadoras; el flagelo de la delincuencia organizada transnacional; el hambre y la pobreza; las amenazas a la democracia derivadas de la incitación al odio, especialmente con el uso de las nuevas tecnologías y las plataformas digitales; la preocupante tendencia al unilateralismo y el creciente desprecio por el orden basado en normas; y la crisis multidimensional de Haití.
La tarea del Secretario General no es menos importante; y su trayectoria y experiencia nos permiten estar seguros de que contaremos con alguien que sabrá utilizar con prudencia y sabiduría los poderes que le confiere la Carta de la Organización.
Prudencia y sabiduría que son esenciales para recuperar y fortalecer la confianza en la Secretaría General, lo cual debe reflejarse en procesos decisorios transparentes, en decisiones basadas en el diálogo, por tanto, más legítimas y eficaces.
Confiamos en que el Secretario General será capaz de dar un nuevo impulso a esta Organización, contribuyendo a su modernización con el uso de herramientas de gestión estratégica para limitar desperdicios y disfuncionalidades que se han acumulado a lo largo de los años.
Estamos seguros de que será un factor agregador, que facilitará consensos, abrirá nuevos canales de diálogo y pondrá de relieve la importancia de los principios consagrados en la Carta de la Organización, incluida la igualdad soberana de los Estados, independientemente de su tamaño, de su poder económico, político o militar.
Estará atento a las necesidades de los pueblos, será solidario con los más vulnerables, especialmente con los migrantes y sus familias, los más pobres, las mujeres, los niños, los afrodescendientes, los pueblos indígenas, la población LGBTQIA+, las personas con discapacidad y las personas de la tercera edad.
Corresponderá a los Estados Miembros apoyar este esfuerzo, convirtiéndose en verdaderos aliados del Secretario General.
Los acuerdos ya alcanzados durante el tiempo que Brasil ha ocupado la Presidencia del Consejo Permanente demuestran que es posible crear condiciones favorables para el entendimiento, particularmente en momentos en que enfrentamos incertidumbres sobre la sostenibilidad financiera de la Organización y atravesamos un período turbulento caracterizado por un aumento de la polarización en la política y las tensiones en la región y en el mundo.
Hemos aprobado una reforma histórica del Reglamento del Consejo Permanente, que ayudará a ordenar el trabajo y garantizar un mayor margen para el consenso, aumentando la previsibilidad y la seguridad jurídica.
De igual manera, el Consejo Permanente y el CIDI han adoptado un acuerdo sobre la gestión de mandatos, que incluye la revalidación de resoluciones anteriores, incluso aquellas que tradicionalmente requieren un mayor esfuerzo negociador, a fin de que, en la próxima Asamblea General, podamos concentrar nuestras energías en el proceso de transición y sentar las bases para una OEA que esté a la altura de los retos del siglo XXI.
Señor Secretario General,
Para finalizar, me permito asegurarle el firme apoyo del Consejo Permanente para forjar una estrecha relación con la Secretaría General, modernizar la gestión de la OEA, optimizar sus capacidades, ampliar los espacios de diálogo y generar procesos y decisiones orientados a resultados.
Su llegada nos brinda la oportunidad de renovar nuestra confianza en la OEA como organización regional de concertación política e importante instrumento para superar retos comunes.
Es una oportunidad que no podemos desaprovechar y que debe traducirse en un renovado compromiso con el multilateralismo y el derecho internacional.
El tiempo apremia y los desafíos no esperan.
Es una oportunidad que no podemos desaprovechar y que debe traducirse en un renovado compromiso con el multilateralismo y el derecho internacional.
El tiempo apremia y los desafíos no esperan.
Y con ese sentido de urgencia y responsabilidad me permito citar al gran escritor brasileño Guimarães Rosa, que en uno de sus clásicos decía: Lo que la vida quiere de nosotros es coraje.
Dank u wel!
Veel geluk!
¡Muchas gracias!
CP51810S04