OEA - Informe GRIC M.1 INF. 38 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Informe GRIC M.1 INF. 38 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
GRUPO DE REVISIÓN DE LA IMPLEMENTACIÓN DE CUMBRES (GRIC) OEA/Ser.E
Primera Reunión Ministerial de 2025 GRIC/M.1/INF.38/25
26 de junio de 2025 26 junio 2025
St. John’s Antigua y Barbuda Original: inglés
PALABRAS DEL SECRETARIO GENERAL DE
LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS
(Albert R. Ramdin)
Muchas gracias, Ministro Álvarez, señor Presidente;
Distinguidos ministros;
Jefas/es de Delegación;
Coordinadores Nacionales;
Buenos días.
Esta es la primera reunión ministerial del Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres de 2025 y, como es tradición, la celebramos en paralelo a la Asamblea General.
Quiero destacar que para asegurar el éxito de esta Décima Cumbre de las Américas, se requiere el más alto nivel de participación, en toda la extensión de la palabra, en Punta Cana.
Repitiendo lo que dije ayer, agradezco a República Dominicana por acoger esta Décima Cumbre. Desde hace casi tres décadas tenemos la oportunidad de reunirnos cada tres años al más alto nivel político. Es esta una oportunidad única para debatir de manera franca y abierta, para dialogar entre las más altas autoridades políticas en nuestros países sobre el futuro y la colaboración que necesitamos para lograr nuestros objetivos.
Por nuestra experiencia de las Cumbres anteriores, sabemos cuán transformadoras pueden ser estas reuniones. Eso sólo será posible si tenemos una visión, si estamos coordinados y si existe una voluntad política. Esto lo sabemos y hemos hablado de ello en muchas ocasiones. La voluntad política es necesaria porque no todos somos iguales. Es preciso que reconozcamos que somos una comunidad diversa, con agendas diferentes e intereses distintos, pero todos tenemos la intención de servir a nuestros pueblos y crear un Hemisferio próspero.
Con eso en mente, ciertamente aguardo con interés la celebración de la Décima Cumbre de las Américas con el tema “Construyendo un Hemisferio seguro, sostenible y de prosperidad compartida”. Eso es precisamente por lo que hemos estado abogando en los últimos dos meses. Creo que coincidimos de manera muy afortunada con los objetivos e intenciones de nuestro anfitrión, la República Dominicana. Los cuatro ejes de la seguridad humana que ha propuesto la Presidencia —seguridad ciudadana, seguridad hídrica, seguridad alimentaria y seguridad energética— responden a lo que nuestras sociedades ven como un desafío. A todos nos beneficia que exista seguridad humana y ciudadana, sostenibilidad medioambiental, resiliencia climática y desarrollo económico. Aunque tengamos agendas diferentes, podemos unirnos en torno a estos importantes objetivos.
La experiencia de los últimos 25 años en el proceso de Cumbres nos enseña que el éxito no radica en la preparación y celebración de las reuniones mismas, sino en el seguimiento que se le dé a la Cumbre, en lo que se haga con las decisiones que en ella se tomen. Creo pues que eso debería formar parte de los debates. ¿Cómo poner en marcha lo acordado? ¿Cómo hacemos coincidir los mandatos que acordemos en Punta Cana con los mandatos y presupuestos de cada país? Debemos asegurarnos de que los ministros de finanzas sean conscientes de las decisiones que adopten los ministros de relaciones exteriores y las y los Jefes de Estado y de Gobierno para que todo coincida. La mayoría de los mandatos que se adopten en la Cumbre —y como ya hemos visto la declaración— deben ser incluidos en los presupuestos nacionales. Este es sólo un aspecto del seguimiento.
Otro aspecto es cómo hacemos coincidir los programas y planes del sistema interamericano con las decisiones que adopten las y los Jefes de Gobierno. El BID, la OPS, el IICA y otras instituciones deben incorporar las decisiones de las y los Jefes de Gobierno en sus planes de trabajo y en sus programas de financiamiento. De no ser así, habrá una desconexión entre lo que se pretende y lo que se ejecute; y eso es lo que tenemos que evitar.
La Cumbre ofrece una singular oportunidad para servir al Hemisferio. Reitero aquí el ofrecimiento de la Secretaría General de la OEA de estar a la disposición del país anfitrión. Ya estamos trabajando muy estrechamente con usted, Ministro Álvarez. Puede usted contar con todo el apoyo de la OEA, incluso en el seguimiento que se le dé a este proceso. Sabemos que tal vez este Grupo vuelva a reunirse para dar seguimiento y monitorear la ejecución.
Espero que al cabo de tres años, cuando otro país acoja la Cumbre, hagamos un balance de lo ejecutado y, para ello, necesitamos un mecanismo de seguimiento. En mi calidad de Presidente del Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres, que además de la OEA incluye a otras doce instituciones, convocaré una reunión para debatir sobre la forma en que podamos apoyar de manera más eficiente al proceso de Cumbres, los mandatos, los objetivos y las iniciativas derivadas de éstas y cómo podemos prepararnos para ese proceso.
Las decisiones y mandatos políticos vendrán de nuestros líderes. La ejecución de ellos será responsabilidad de las instituciones del sistema interamericano. Estoy convencido de que el Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres es el lugar adecuado para abordar estas cuestiones. En los últimos tres meses me he reunido un par de ocasiones con organizaciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización Panamericana de la Salud y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. Y próximamente, en coordinación con República Dominicana, convocaremos a las autoridades de alto nivel de las doce instituciones que, junto con la OEA, conforman este grupo.
Me entero con agrado, señor Presidente, que se ha concedido importancia al papel del sector privado. En mi opinión, y como lo dije ayer, el papel del sector privado es crucial para crear un espacio económico que sea próspero, que contribuya a crear estabilidad política, que fomente la democracia y los derechos humanos y que también contribuya a la seguridad. Esto es en su propio beneficio, no se trata de filantropía; todos salimos ganando. El sector privado puede brindar ayuda y puede ser un aliado estratégico
Para concluir, permítanme hacer votos por el éxito del pueblo y Gobierno de República Dominicana de cara a la próxima Cumbre. Con el apoyo y las aportaciones de los Estados Miembros, con una nueva visión hemisférica, con la voluntad política, con cooperación y con un decidido seguimiento de los mandatos, podremos crear lo que desean los pueblos de las Américas: un Hemisferio seguro, sostenible y próspero. Se trata en esencia de los mismos propósitos y objetivos adoptados en 1994.