OEA - Informe GRIC M.1 INF. 40 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Informe GRIC M.1 INF. 40 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

GRUPO DE REVISIÓN DE LA IMPLEMENTACIÓN OEA/Ser.E

DE CUMBRES (GRIC) GRIC/M.1/INF.40/25

Primera Reunión Ministerial de 2025 27 junio 2025

26 de junio de 2025 Original: portugués

St. John's, Antigua y Barbuda

INTERVENCIÓN DE BRASIL

(Embajadora Daniela Arruda Benjamin, Coordinadora Nacional para el Proceso de Cumbres)

Señor Roberto Álvarez, Ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana,

Presidente del GRIC,

Señor Albert Ramdin, Secretario General de la OEA,

Señoras y señores:

Es para mí una gran satisfacción participar en esta importante Reunión Ministerial del Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres, que se celebra en una etapa clave para los preparativos de la próxima Cumbre de las Américas en República Dominicana.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para felicitar una vez más al Gobierno y al pueblo de República Dominicana por su iniciativa de ser anfitrión de este importante evento y reitero el compromiso de Brasil para lograr el éxito de la reunión.

Confiamos en que la Décima Cumbre de las Américas permitirá que nuestros Gobiernos entablen un diálogo franco y productivo, y profundicen el intercambio sobre temas que son de suma importancia para nuestra región.

En el actual contexto internacional, marcado por el aumento de las tensiones y los conflictos geopolíticos, y las múltiples crisis, de salud, ambiental, humanitaria y migratoria, es urgente contar con espacios de diálogo y cooperación que nos permitan discutir soluciones para hacer del Hemisferio un lugar más seguro y próspero. En este sentido, quisiera felicitar a República Dominicana por su propuesta para el tema de la Cumbre y su sugerencia de que el tema de la seguridad sea tratado en sus múltiples aspectos, de acuerdo con el enfoque adoptado en el ámbito de la OEA, especialmente en la Secretaría de Seguridad Multidimensional.

Compartimos también la preocupación por la necesidad de que la respuesta al aumento de la inseguridad en la región se enfoque en torno a la promoción de un desarrollo sostenible, justo e inclusivo, centrado en mejorar las condiciones de vida de las personas, eliminar la pobreza y reducir las desigualdades sociales.

En este sentido, consideramos muy prometedora la propuesta de profundizar el diálogo sobre seguridad alimentaria y erradicación de la pobreza. El Gobierno de Brasil está absolutamente comprometido con esta agenda y está más que dispuesto a discutir con los países de la región la mejor manera de coordinar las iniciativas nacionales e internacionales que se adopten en esta área, como la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, lanzada por Brasil durante su presidencia del G-20, que tiene como objetivo canalizar inversiones hacia proyectos de lucha contra el hambre que sean de interés para los países participantes.

Coincidimos también en la urgencia de encontrar modelos innovadores para mejorar el acceso a oportunidades de empleo, educación y promoción social de grupos vulnerables, tales como jóvenes, mujeres, afrodescendientes, pueblos indígenas y migrantes, por nombrar solo algunos de los grupos históricamente más afectados por la exclusión social y la falta de oportunidades en nuestra región. Ampliar las oportunidades, invertir en educación y garantizar condiciones de vida dignas para todos los ciudadanos son herramientas poderosas para crear una sociedad más segura.

La reunión en República Dominicana puede ser un espacio interesante para determinar y difundir las diferentes iniciativas que los países de la región están adoptando, las cuales podrían ser replicadas en otros países, en cooperación con instituciones financieras, el sector privado y organizaciones comunitarias.

Sin embargo, me gustaría insistir en que, en opinión de Brasil, es esencial que la formulación de esta importante agenda evite contribuir a reforzar la estigmatización de estos segmentos más vulnerables de la población, asociándolos erróneamente con un aumento de la delincuencia y la inseguridad. Creo que el enfoque de la Cumbre debe estar en identificar y promover alternativas de inclusión social y desarrollo, y en encontrar respuestas pragmáticas a los desafíos compartidos que impiden la seguridad y la prosperidad en la región.

Siguiendo la misma perspectiva, sería esencial evitar que temas complejos y extremadamente sensibles para la región, como la migración, la cuestión climática y los debates sobre el uso sostenible de los inmensos recursos naturales de la región se conviertan en temas de seguridad. No se discute la pertinencia de estos temas para los países del Hemisferio, ni la necesidad de profundizar el diálogo sobre los desafíos que estos temas plantean, pero este debate debe partir de lenguaje y fórmulas ya acordadas internacionalmente, evitando terminología y enfoques que carezcan de definiciones acordadas multilateralmente, también para proteger los intereses regionales en otros foros.

Señoras y señores,

Otro punto que merece atención, a medida que avanzamos en el proceso de preparación de la Cumbre de diciembre, es la importancia de asegurar sinergias y complementariedades con las iniciativas regionales actuales en las áreas a tratar. Frente a los grandes desafíos a los que nos enfrentamos, no podemos permitirnos el lujo de desaprovechar esfuerzos, duplicando iniciativas y creando instancias de debate que se suporpongan.

Para Brasil, es fundamental que los debates de la Cumbre se estructuren a partir del mapeo y la evaluación de los mandatos y proyectos que ya han sido implementados, tanto en el marco del propio proceso de Cumbres como, más ampliamente, por la OEA y las organizaciones que integran el Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres. Este ejercicio permitirá tener una visión más clara del estado de las discusiones a nivel regional sobre temas clave y así dar el impulso político necesario a las iniciativas que se consideren pertinentes. El alcance y la eficacia de las decisiones que se adopten en diciembre también se verán reforzados por este enfoque.

Estimados colegas,

Estimados colegas,

Por último, debo mencionar la importancia de la participación de la sociedad civil en el proceso de preparación de la próxima Cumbre. Como tuve la oportunidad de mencionar en el diálogo de alto nivel con la sociedad civil organizada en el marco de la Asamblea General de la OEA, no es posible avanzar en los temas centrales de la actual agenda regional sin escuchar atentamente las aspiraciones y preocupaciones de los diferentes actores que se ven más afectados por las políticas en estos sectores.

Estoy convencida de que, con mayor urgencia que nunca, debemos fortalecer este diálogo para encontrar soluciones reales a los innumerables desafíos que enfrentamos, los cuales solo serán resueltos a través de un esfuerzo conjunto en el que participe toda la sociedad.

Confiamos en que, a través del liderazgo de República Dominicana, seremos capaces de avanzar en esta dirección y asegurar que la Décima Cumbre de las Américas ofrezca un espacio efectivo para la unidad, el consenso y los logros en beneficio de los pueblos del Hemisferio.

Cuenten con Brasil para ello.

Muchas gracias.

CMBRS02854S06

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