OEA - Informe GRIC M.1 INF. 43 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Informe GRIC M.1 INF. 43 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
GRUPO DE REVISIÓN DE LA IMPLEMENTACIÓN OEA/Ser.E
DE CUMBRES (GRIC) GRIC/M.1/INF.43/25
Primera Reunión Ministerial de 2025 26 junio 2025
26 de junio de 2025 Original: español
St. John’s, Antigua y Barbuda
INTERVENCIÓN DE COSTA RICA
(Arnoldo André Tinoco, Ministro de Relaciones Exteriores y Culto)
Señor Presidente,
Señoras Ministras y Ministros,
Distinguidos colegas de las Américas,
Buenos días a todos.
Costa Rica agradece a la República Dominicana por su liderazgo al encabezar este proceso hacia la Décima Cumbre de las Américas a celebrarse en diciembre de este año. Esta será una oportunidad crucial para consolidar una hoja de ruta hemisférica orientada en la acción, basada en resultados tangibles con énfasis en la seguridad multidimensional.
Para Costa Rica el título de la Cumbre: “Construyendo un hemisferio seguro, sostenible y prosperidad compartida”, es muy atinente. Para mi país, es imprescindible enfatizar el tema de seguridad pues sin ella, no habrá desarrollo, sostenibilidad ni prosperidad.
Nuestra misión compartida es clara: enfrentar el apremiante problema de la seguridad en las Américas, con un enfoque centrado y cooperativo.
Hoy nos enfrentamos a una situación crítica exacerbada por la influencia generalizada de la delincuencia organizada transnacional, el tráfico de drogas y la violencia resultante que se apodera de muchas partes de nuestra región. Estos desafíos son más que meras amenazas; son adversarios formidables que socavan nuestras economías, desestabilizan las sociedades y erosionan los cimientos de nuestras preciadas democracias. De su impacto en las democracias, ya tenemos ejemplos tangibles.
Estimados colegas, las cifras son claras: Un tercio de los asesinatos a nivel mundial ocurre en América Latina a pesar de que cuenta con alrededor del 9 % de la población mundial.
La tasa de homicidios en Latinoamérica es tres veces mayor que el promedio mundial y el 50% de los homicidios en las Américas están relacionados con el crimen organizado.
El crimen organizado y la violencia cuestan a la región el 3,5% de su Producto Interno Bruto (PIB) anual.
La violencia es, además, un factor clave que impulsa la migración, incluyendo la violencia política que ejercen ciertos regímenes en nuestra región.
Adicionalmente, el crimen y la violencia afectan desproporcionadamente a mujeres, niños y niñas, y otros grupos vulnerables.
La organización mundial de la salud indica que una de cada tres mujeres ha sido víctima de violencia física o sexual en su vida, y la oficina de la ONU contra las drogas y el delito señala que la tasa de homicidios entre los jóvenes (20-25) es 3 veces mayor que la de la población mayor.
El impacto del crimen organizado y el tráfico de drogas no es abstracto. Se manifiesta en la pérdida de vidas, el debilitamiento de las instituciones y la perversión de la justicia a través de la corrupción sistémica. La integridad de nuestros procesos democráticos está en peligro, con la infiltración de fuerzas ilegítimas que amenazan con ahogar la voz de nuestro pueblo.
Sin embargo, nuestro compromiso con la seguridad y la democracia sigue siendo inquebrantable. La Organización de Estados Americanos debe permanecer unida para hacer frente a estas amenazas multifacéticas. Los esfuerzos de colaboración y las asociaciones regionales son cruciales para atacar las raíces del crimen organizado. Debemos mejorar el intercambio de inteligencia, coordinar las acciones policiales y apoyar las reformas judiciales para garantizar una justicia rápida y justa.
Además, es imperativo atacar las condiciones socioeconómicas que fomentan esta criminalidad. Al invertir en educación, crear oportunidades de empleo y promover la inclusión social, podemos desmantelar los motivos que alimentan las actividades ilícitas y ofrecer a nuestros jóvenes un futuro más brillante lejos de las garras del crimen. Para esto las alianzas entre los países de la región, pero también con socios extra regionales, es esencial.
En conjunto, tenemos el poder de implementar iniciativas estratégicas que disuadan las actividades ilícitas. Podemos formular políticas regionales integrales que fortalezcan la seguridad fronteriza y garanticen al mismo tiempo el respeto de los derechos humanos y las libertades. Al reforzar la transparencia, mejorar la gobernanza y eliminar la corrupción, reforzamos la base misma de nuestras instituciones democráticas.
Mientras trabajamos hacia la Cumbre Presidencial en la República Dominicana, mantengamos una visión compartida: audaz, decisiva y colaborativa. Allanemos el camino para una América segura y próspera donde la democracia prospere, libre de los grilletes del crimen organizado y la corrupción.
Señor Presidente,
Que la próxima Cumbre de las Américas sea una plataforma para materializar consensos ambiciosos, generar alianzas innovadoras y obtener resultados concretos. Que sea recordada por responder a la altura del momento que vive nuestra región. Costa Rica está lista para aportar con propuestas, voluntad y compromiso hemisférico.
Muchas gracias.
Muchas gracias.