OEA - Informe GRIC O.1 INF. 63 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Informe GRIC O.1 INF. 63 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

GRUPO DE REVISIÓN DE LA IMPLEMENTACIÓN OEA/Ser.E

DE CUMBRES (GRIC) GRIC/O.2/INF.63/25

Primera Reunión Ordinaria de 2025 24 febrero 2025

20 de febrero de 2025 Original: español

Washington, DC, Estados Unidos

PALABRAS DE APERTURA DE REPÚBLICA DOMINICANA,

PRESIDENCIA DEL PROCESO DE CUMBRES

(Embajador Rubén Silié, Presidente del GRIC)

En nombre de República Dominicana reciban un cordial saludo.

Son muchos los acontecimientos ocurridos desde nuestro último encuentro y, claro, ya la X Cumbre de las Américas a celebrarse el 5 de diciembre está mucho más cerca y seguimos contando con todos ustedes.

Agradezco todos los aportes, comentarios e ideas que hemos recibido. Por igual quiero expresar también nuestro reconocimiento al Secretario General de la OEA, Luis Almagro y nuestro agradecimiento al Secretario de Asuntos Hemisféricos, Embajador James Lambert, a la directora de La Secretaria de Cumbres Maria Celina Conte, quienes han brindado un apoyo y seguimiento constante a la organización de este encuentro. Son ustedes la memoria histórica para construir sobre los mandatos adoptados, acción vital para dar coherencia y sentido de unidad a los grandes consensos políticos construidos en las tres décadas del proceso de cumbres de las Américas.

Agradecemos igualmente, a las entidades que conforman el Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres (GTCC), por su valioso apoyo técnico, especialmente en lo relativo a presentar datos y prioridades imprescindibles para guiar nuestras reflexiones al momento de preparar el documento de nota conceptual.

De igual forma se impone destacar el compromiso permanente de la sociedad civil y actores sociales de las Américas que a nuestro entender constituyen un importante vínculo entre los sectores sociales y el Proceso de Cumbres.

República Dominicana espera seguir contando con la participación y aportes de todos ustedes que consideramos esencial para la construcción de un Hemisferio Seguro, Sostenible y de Prosperidad Compartida.

Señoras y señores,

En esta época de la hiper conectividad vivimos un desafío que nos obliga a buscar nuevas formas de relacionamiento social, cómo participar en el ejercicio del poder, cómo enfrentar los efectos de eventos climáticos extremos, cómo reducir los elevados niveles de violencia, cómo alimentarnos, cómo saciar el hambre al que no tiene qué comer, cómo cerrar la brecha entre los que tienen y los que no tienen, cómo garantizar un futuro promisorio de movilidad social, en fin, cómo garantizar sociedades donde haya oportunidades para todos.

Si me preguntaran cómo caracterizar este convulso presente, diría que hemos entrado en una era de necesidades insatisfechas. En efecto, como bien nos recuerda el amigo Heraldo Muñoz, la democracia no ha podido satisfacer esas necesidades, acrecentándose aún más las desigualdades sociales, lo cual se encuentra unido a una creciente sensación de inseguridad en nuestras calles. Con todo esto el futuro promisorio que se espera nos garantice la democracia, luce elusivo para amplias mayorías.

Antonio Gramsci afirmaba que cuando lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir, emergen fenómenos inverosímiles. En la actualidad esa afirmación puede aplicarse a la situación política regional.

Por eso llegó el momento para que nuestro hemisferio se avoque a usar todo el poder de la acción estatal y del sector privado para repensar la seguridad humana en un sentido más amplio que permita liberar las personas del yugo del miedo. Para superar esa incertidumbre que se ha apoderado de la ciudadanía, es preciso incluir la inseguridad alimentaria, la inseguridad hídrica y la inseguridad energética.

Hemos elegido estas seguridades como temas centrales de la nota conceptual por entender que las mismas pueden constituirse en un ancla de confianza y de certeza estratégica en un momento donde prima la incertidumbre. Por igual, entendemos alcanzar esa nueva dimensión de la seguridad humana que se engloba en las seguridades expuestas, nos otorga la oportunidad de formar consensos sólidos en un momento de severa fragmentación y radicalización de los grandes debates políticos.

Señoras y Señores,

Sin seguridad no hay ni puede haber paz, ni la generación de riqueza necesaria para sacar a millones de la pobreza, ni mucho menos alcanzar el desarrollo. Es decir, la seguridad es una precondición para la estabilidad y el desarrollo.

Resulta sorprendente y al mismo tiempo preocupante que nuestra región, con solo el 8% de la población mundial tiene el 30% de la tasa de homicidios violentos de todo el mundo, en un contexto en el que no existen ni conflictos interestatales ni guerras civiles. Eso amerita una atención urgente y una acción combinada del Estado y del sector privado.

Como bien señalamos en el documento de nota conceptual, en un mundo marcado por turbulencias e incertidumbres, la Décima Cumbre de las Américas puede hacer un aporte significativo planteando con fuerza la necesidad de construir seguridades. Estas son un pilar fundamental para el desarrollo sostenible al proporcionar el entorno necesario para que las personas vivan con dignidad, libertad y oportunidades de crecimiento.

Señoras y Señores,

América Latina y el Caribe es rica en recursos naturales, exportamos un cuarto de toda nuestra producción agrícola y según estimaciones de la FAO en los próximos 3 años exportaremos el 25% de toda la producción agrícola y pesquera del planeta. ¿Cómo es posible que, con tanta abundancia de alimentos en la región, 43 millones de personas padezcan hambre?

Es inadmisible que semejante atentado contra la dignidad humana siga ocurriendo cuando tenemos los recursos suficientes para evitarlo. La región está obligada a repensar con urgencia y creatividad cómo podemos liberar del hambre a nuestro hemisferio, pues si resulta imposible alimentarnos, esto generará un caldo de cultivo para el abuso, la violencia y el crimen.

Decimos lo anterior, sin dejar de lado la íntima relación que existe entre la disponibilidad de recursos hídricos y la producción de alimentos. Por ello, una importante decisión para garantizar alimentos asequibles es gestionar el agua de forma responsable, sabiendo que los índices de estrés hídrico están aumentando de forma preocupante.

Esta región posee condiciones envidiables al contar con el mayor potencial agrícola y disponibilidad de agua per cápita del planeta, ya que con solo 15% de la superficie terrestre, recibe un 29% de toda la precipitación y 40% del agua dulce. Por ello insistimos que, un compromiso basado en el uso de la tecnología y la innovación nos permitirá compartir mejores prácticas en la gestión de ese preciado recurso.

Finalmente, si queremos salir de la trampa de solo seguir produciendo materias primas y pocos productos de valor agregado, inexorablemente necesitamos asegurar la generación de energía a precios asequibles y de forma sostenible, pues sin seguridad energética no puede haber actividad industrial y por consecuencia tampoco puede haber empleos de calidad como es deseable.

Gracias a todos y recuerden que República Dominicana permanecerá con las puertas abiertas para recibir sus contribuciones sin las cuales será imposible alcanzar el éxito que todos deseamos.

CMBRS02824S02

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