OEA - Informe XLIX.8.MISPA-VIII Inf 8 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Informe XLIX.8.MISPA-VIII Inf 8 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

VIII REUNIÓN DE MINISTROS EN MATERIA OEA/Ser.K/XLIX.8

DE SEGURIDAD PÚBLICA DE LAS AMÉRICAS MISPA-VIII/INF. 8/25

16 y 17 de julio de 2025 30 julio 2025

Santiago de los Caballeros, Original: español

República Dominicana

DISCURSO DE LA MINISTRA DEL INTERIOR Y POLICÍA DE LA REPÚBLICA DOMINICANA, SEÑORA FARIDE VIRGINIA RAFUL SORIANO DURANTE LA PLENARIA DE CLAUSURA DE LA VIII REUNIÓN DE MINISTROS EN MATERIA DE SEGURIDAD PÚBLICA DE LAS AMÉRICAS (MISPA VIII)

17 de julio de 2025 – Santiago de los Caballeros, República Dominicana

Distinguidos colegas ministros y ministras de seguridad de las Américas, representantes de organismos internacionales, autoridades diplomáticas, y delegados de los países hermanos:

Colegas, dejamos Santiago de los Caballeros con una responsabilidad histórica: demostrar que las instituciones policiales pueden ser verdaderos agentes de cambio social, capaces de construir puentes entre el Estado y la ciudadanía, y de enfrentar los desafíos del siglo XXI con legitimidad democrática y eficacia operativa Los resultados extraordinarios de MISPA VIII demuestran que cuando las naciones de las Américas se unen bajo propósitos comunes, con voluntad política genuina y compromiso institucional sólido, podemos generar transformaciones profundas que trascienden fronteras y benefician directamente a nuestra gente. Esta octava reunión ministerial no solo ha cumplido con sus objetivos, sino que ha superado ampliamente las expectativas iniciales, estableciendo nuevos estándares para la cooperación regional en seguridad ciudadana.

Durante estos dos días intensos de deliberaciones, hemos sido testigos de un intercambio extraordinario de experiencias, mejores prácticas y estrategias innovadoras que reflejan la diversidad y riqueza de enfoques que caracterizan a nuestro hemisferio. Cada país participante ha compartido generosamente sus aprendizajes, sus desafíos y sus soluciones exitosas, creando un acervo invaluable de conocimiento colectivo que fortalece nuestra capacidad regional para enfrentar las amenazas comunes a la seguridad ciudadana.

Hemos acordado que la seguridad ciudadana debe fundamentarse en políticas públicas basadas en datos y evidencia. No podemos seguir tomando decisiones sin sustento. Por eso, promoveremos la creación de observatorios de seguridad ciudadana que nos permitan analizar las causas estructurales de la violencia, desde el tráfico de drogas y armas hasta la ciberdelincuencia y los delitos ambientales. Estos observatorios serán herramientas fundamentales para entender nuestros desafíos y diseñar respuestas efectivas.

La transformación policial que necesitamos debe ser integral y democrática. Hemos coincidido en que nuestras instituciones policiales deben fortalecerse como organizaciones verdaderamente orientadas al servicio público, con mecanismos robustos de rendición de cuentas y participación ciudadana. No se trata sólo de modernizar equipos o procedimientos, sino de transformar la cultura institucional hacia una que privilegie la transparencia, la integridad y el respeto a los derechos humanos.

La proximidad policial emerge como un elemento central de nuestras recomendaciones. Hemos acordado implementar programas que fortalezcan la relación entre nuestras policías y las comunidades. Esto incluye la creación de espacios de diálogo horizontal donde ciudadanos y policías puedan construir confianza mutua. Porque una policía alejada de su comunidad es una policía que no puede ser efectiva.

En el ámbito tecnológico, reconocemos que debemos modernizar nuestras capacidades sin perder de vista los principios éticos. Las recomendaciones incluyen la tecnificación de nuestras unidades de inteligencia e investigación criminal, la creación de unidades especializadas en análisis de datos y la promoción de la interoperabilidad entre sistemas de información. Utilizaremos tecnologías predictivas para identificar áreas de riesgo, pero siempre respetando los derechos humanos y evitando cualquier forma de perfilamiento discriminatorio.

La cooperación regional constituye un pilar fundamental de nuestras conclusiones. Fortaleceremos la Red Interamericana de Desarrollo y Profesionalización Policial (REDPPOL) para convertirla en una herramienta aún más efectiva de intercambio de mejores prácticas. Hemos acordado crear un Fondo Fiduciario voluntario que permita financiar programas de formación especializada, particularmente en investigación de delitos complejos y prevención del crimen organizado transnacional.

El combate a los ciberdelitos requiere respuestas coordinadas y especializadas. Nuestras recomendaciones incluyen la armonización de marcos legales, la creación de unidades especializadas en ciberdelincuencia y el establecimiento de centros de operaciones para monitoreo en tiempo real. Protegeremos nuestras infraestructuras críticas utilizando tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y blockchain, siempre garantizando el respeto a la privacidad.

La profesionalización de nuestras fuerzas policiales no puede ser un proceso superficial. Hemos acordado fortalecer los programas educativos, priorizando la formación en derechos humanos, uso proporcionado de la fuerza y habilidades de comunicación. Nuestros policías deben estar preparados para abordar conflictos sin recurrir innecesariamente a la fuerza, entendiendo las dinámicas sociales y culturales de las comunidades donde sirven.

Estas recomendaciones no son simplemente aspiraciones, sino compromisos concretos que implementaremos en nuestros países. Hemos establecido mecanismos de seguimiento que incluyen reuniones técnicas subsidiarias y reportes regulares de progreso. Porque sabemos que la verdadera medida de nuestro éxito no estará en las palabras que pronunciemos hoy, sino en las transformaciones que logremos en nuestras calles, en nuestras comunidades, en la vida cotidiana de nuestros ciudadanos.

Este compendio de recomendaciones construidas y consensuadas por los aquí presentes, constituye un documento histórico que codifica nuestros compromisos colectivos y establece una hoja de ruta clara para su implementación.

En nombre del Gobierno de la República Dominicana, deseo expresar nuestro profundo agradecimiento a todos los países participantes por su compromiso ejemplar, su participación constructiva y su disposición genuina para compartir experiencias y aprender de los demás. La calidad de las delegaciones enviadas por cada país y el nivel de las contribuciones realizadas han sido fundamentales para el éxito extraordinario de MISPA VIII.

Agradecemos especialmente a la Organización de Estados Americanos por su liderazgo técnico y su apoyo logístico constante en la organización de este evento. La Secretaría General de la OEA ha demostrado, una vez más, su capacidad para facilitar el diálogo hemisférico y promover la cooperación multilateral en temas de importancia crítica para nuestras sociedades.

Nuestro reconocimiento se extiende también a los organismos internacionales, las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones académicas que han enriquecido nuestras deliberaciones con sus perspectivas especializadas y sus contribuciones técnicas. Esta participación amplia e inclusiva ha fortalecido la legitimidad de nuestros acuerdos y ha asegurado que las recomendaciones adoptadas reflejen las mejores prácticas internacionales.

Los logros alcanzados durante MISPA VIII trascienden la esfera técnica y administrativa para convertirse en una contribución fundamental al fortalecimiento de la democracia, el estado de derecho y la gobernanza efectiva en nuestro hemisferio. La seguridad ciudadana constituye un prerrequisito esencial para el desarrollo económico sostenible, la cohesión social y la estabilidad política que caracterizan a las sociedades prósperas y equitativas.

Al concluir esta extraordinaria reunión, renovamos nuestro compromiso inquebrantable con los principios y valores que nos han guiado durante estos dos días de trabajo intenso y productivo. La seguridad de nuestros pueblos nos convoca, la cooperación nos une, y los resultados alcanzados nos inspiran a continuar trabajando juntos hacia el objetivo común de construir sociedades más seguras, más justas y más prósperas para todos nuestros ciudadanos.

Que las decisiones adoptadas en Santiago de los Caballeros durante MISPA VIII se traduzcan en beneficios tangibles para nuestros ciudadanos, que la cooperación establecida se fortalezca con el tiempo, y que el legado de esta reunión contribuya significativamente a la construcción de un hemisferio más seguro para las generaciones futuras.

¡Muchísimas gracias por su participación excepcional y hasta nuestro próximo encuentro en MISPA IX!

RM00288S01

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