OEA - Informe XXXIV GAPECA INF. 51 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Informe XXXIV GAPECA INF. 51 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

QUINTA REUNIÓN DE AUTORIDADES RESPONSABLES DE OEA/Ser.K./XXXIV

POLÍTICAS PENITENCIARIAS Y CARCELARIAS GAPECA/INF.51/25

DE LOS ESTADOS MIEMBROS DE LA OEA 21 octubre 2025

21 y 22 de octubre de 2025 Original: español

Antigua Guatemala, Guatemala

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA, SEÑOR BERNARDO ARÉVALO DURANTE LA CEREMONIA INAUGURAL DE LA QUINTA REUNIÓN DE AUTORIDADES RESPONSABLES DE LAS POLÍTICAS PENITENCIARIAS Y CARCELARIAS DE LOS ESTADOS MIEMBROS DE LA OEA

21 de octubre de 2025 – Antigua Guatemala, Guatemala

Señor Secretario General de la Organización de Estados Americanos, distinguidas autoridades penitenciarias de los Estados Miembros de la OEA, representantes de organismos internacionales, señores y señoras:

Les doy la bienvenida a La Antigua Guatemala para esta Quinta Reunión de Autoridades Penitenciarias, un encuentro que llega en un momento crucial para nuestro sistema penitenciario y para el futuro de la seguridad y la justicia en las Américas.

Nos reunimos hoy bajo el lema "Renovación carcelaria en las Américas: Tecnología, enfoques diferenciados y dignidad humana", tres pilares que no son aspiraciones abstractas, sino imperativos urgentes que demandan nuestra acción inmediata y coordinada.

Las cifras que enfrentamos son contundentes y exigen nuestra atención: más de 3.678.000 personas privadas de libertad en nuestra región –la tasa de encarcelamiento más alta del mundo–, niveles críticos de hacinamiento y, lo que es aún más preocupante, la infiltración del crimen organizado que ha transformado muchas de nuestras cárceles en centros de poder delictivo que comprometen la gobernabilidad misma de nuestros sistemas.

Para Guatemala, esta reunión tiene un significado especial y profundo, pues se da en contexto crítico. Los acontecimientos recientes en nuestro país nos han confrontado con la dura realidad de lo que sucede cuando perdemos el control de nuestros centros penitenciarios.

La semana anterior 20 cabecillas de la pandilla Barrio 18, una organización transnacional del crimen organizado, escaparon de prisión. La evasión de la justicia de 20 criminales peligrosos es un grave fallo que pone de manifiesto la colusión que ha existido desde hace décadas entre estructuras criminales y funcionarios penitenciarios gracias a autoridades que abrumadas por la complejidad del sistema carcelario y en un contexto gubernamental marcado por la corrupción, cedieron el control de las cárceles a grupos de reos. Hubo quienes intentaron tomar el control con acciones ilegales y ejecuciones extrajudiciales. No lo lograron, y sus abusos les valieron responsabilidades penales. El control por los reos del sistema carcelario se fue afianzando y desarrollando de distintas maneras. Nuestro gobierno comenzó a corregir esta situación, generando una respuesta que puso en evidencia las vulnerabilidades del control carcelario por las autoridades.

Todo esto nos ha llevado a tomar las decisiones que nos permitirán dar respuesta de fondo a esta problemática. Primero, hemos hecho un cambio importante en el Ministerio de Gobernación, incorporando a un nuevo ministro y a dos nuevos viceministros, cuyas trayectorias enfatizan el combate a la corrupción y la administración correcta de los sistemas penitenciarios.

Segundo, hemos iniciado el proceso para la construcción de un nuevo centro penitenciario de máxima seguridad, y estamos rediseñando el sistema de seguridad de todas las cárceles del país. Hemos iniciado también las gestiones para censar a toda la población carcelaria de Guatemala, apoyados por sistemas biométricos de alta tecnología. Este censo tiene al mismo tiempo objetivos de seguridad y de protección a los derechos humanos. Finalmente, hemos conformado una fuerza de tarea dentro del Ministerio de Gobernación, que tiene por objeto erradicar la corrupción en el Sistema Penitenciario. La evasión de los días recientes aceleró e impregnó de urgencia procesos que ya estaban contemplados, y motivó también nuevas decisiones. Agradecemos el apoyo del gobierno de Estados Unidos en la ejecución de este plan.

Estos hechos nos han mostrado, de manera dolorosa pero también reveladora, la urgencia de una transformación integral. Por ello, queremos que esta reunión trascienda el intercambio de experiencias y se convierta en el punto de partida de un compromiso renovado: Guatemala está decidida a emprender una reforma profunda de su sistema penitenciario, y cuenta con el apoyo político para lograrlo.

Desde aquella primera reunión en Washington en 2003, las naciones de América hemos avanzado en la construcción de consensos regionales. Se ha discutido sobre infraestructura y seguridad, y en 2020 se adoptaron 12 recomendaciones orientadas a reducir el hacinamiento y dignificar las condiciones carcelarias. Ahora toca dar el siguiente paso: pasar de las recomendaciones a la implementación efectiva, de las declaraciones a los resultados tangibles.

Los seis temas prioritarios que se abordarán durante estos dos días no son casuales. Representan los desafíos más críticos que enfrentamos: la sobrepoblación que deshumaniza, la infraestructura obsoleta que perpetúa la indignidad, la necesidad urgente de reformar los modelos de gestión penitenciaria, la atención diferenciada que requieren los perfiles de alta seguridad, la incorporación estratégica de tecnología para recuperar el control y la transparencia, y el combate frontal contra la infiltración del crimen organizado.

Cada uno de estos desafíos exige voluntad política, cooperación internacional genuina, inversión sostenida y, sobre todo, un cambio de paradigma. Debemos transitar de sistemas reactivos y punitivos hacia modelos centrados en la seguridad integral y la reinserción social efectiva.

Esta reunión debe generar algo más que documentos. Debemos salir de aquí con una hoja de ruta regional clara, con compromisos concretos y con mecanismos de seguimiento que nos obliguen a rendir cuentas. La comunidad internacional, los millones de personas privadas de libertad en nuestros centros penitenciarios y nuestras sociedades merecen ver resultados y sentir en su vida cotidiana que la seguridad está garantizada por el Estado.

Guatemala está comprometida a aprender de otras experiencias. Compartiremos nuestros desafíos con transparencia y trabajaremos incansablemente para que nuestra reforma penitenciaria se convierta en un modelo de transformación posible, medible y sostenible.

Les agradezco su presencia, su compromiso y su disposición para construir juntos sistemas penitenciarios que garanticen la seguridad de nuestras sociedades y ofrezcan una segunda oportunidad real a quienes buscan reinsertarse.

Bienvenidos a Guatemala. Que estos dos días marquen el inicio de una nueva era para los sistemas penitenciarios de las Américas.

Muchas gracias.

RA00378S01

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