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OIT - Trabajo para personas desplazadas

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OIT - Trabajo para personas desplazadas
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OIT
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Laboral
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Nota de la OIT Nota de investigación Enero 2024 Trabajo decente para personas desplazadas: Lecciones de las experiencias de personas trabajadoras refugiadas y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil Jennifer Gordon1 Puntos clave La mayoría de las personas refugiadas y migrantes Mejorar sus condiciones laborales requerirá de un venezolanas en Colombia y Brasil ahora cuentan con mayor cumplimiento de los derechos laborales y al menos un estatus legal temporal, que incluye el una mayor representación de las y los trabajadores derecho a trabajar y los derechos laborales como que ocupan los puestos más bajos del mercado trabajadores. laboral. Aunque los permisos de trabajo han traído Dos casos de estudio en Colombia y Brasil ilustran beneficios significativos, muchas personas cómo las y los venezolanos desplazados están venezolanas aún trabajan en condiciones empezando a perseguir este objetivo, con el apoyo sustancialmente peores que sus contrapartes de la sociedad civil, los sindicatos y sus propias locales. asociaciones. Las recomendaciones de políticas han enfatizado la Brindar apoyo adicional en la organización de las y necesidad de reconocer las credenciales educativas los trabajadores refugiados y migrantes es esencial y profesionales de las personas venezolanas para avanzar en el trabajo decente para las y los desplazadas para que puedan obtener empleo venezolanos desplazados en América Latina y el formal altamente calificado. Caribe, así como para las demás personas trabajadoras refugiadas, migrantes y locales que Sin embargo, la mayoría de las personas refugiadas trabajan junto a ellos. y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil tienen educación secundaria o menos, y es probable que permanezcan en sectores informales y sectores

formales de bajos salarios. 1 Jennifer Gordon es la profesora titular de la Cátedra de Derecho John D. Feerick de la Facultad de Derecho de la Universidad de Fordham en la ciudad de Nueva York. Este documento presenta los puntos de vista de la autora, basados en su investigación independiente. No representa la opinión de la Organización Internacional del Trabajo ni de ninguna otra institución. La investigación y la redacción de este documento fueron financiadas por una subvención para investigación académica de la Universidad de Fordham y una beca de investigación académica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Fordham. La autora desea agradecer a Deisy Abarca-Espíritu, Lea Aftimos, Helio Albuquerque, Fernando Ramos, Brandon Small, Maura Tracy y Cristian Vega por su valiosa asistencia en la investigación a lo largo de este proyecto. Sarah Lemos, Coordinadora Ejecutiva de OBMigra en la Universidad de Brasilia, Brasil, fue de particular ayuda al responder mis preguntas sobre estadísticas de venezolanos en Brasil. Estoy profundamente agradecida con todas las personas que compartieron información conmigo en entrevistas relacionadas con mis estudios de caso, quienes aparecen listadas por orden alfabético en las notas 90 y 105. Agradezco a Feline Freier y Cécile Blouin por su orientación en el inicio de este proyecto; a Emily Arnold-Fernández, Soledad Castillo Jara, Rhett Doumitt, Guilherme Evaristo Macieira, Nilton Freitas, Gonzalo Martínez de Vedia, Tatyana Sheila Friedrich, Martha Guerrero Ble, Neha Misra, Sandra Muñoz Cañas, Mery Laura Perdomo Ospina e Isabella Roberta da Silva por sus comentarios sobre todos o algunos de los borradores preliminares; y a Donna Cabrera Serrano, Francesco Carella,

María Olave Berney y Héloïse Ruaudel, de la OIT, por sus comentarios sobre el artículo. Nota de la OIT 2 Trabajo decente para personas desplazadas: Lecciones de las experiencias de personas trabajadoras refugiadas y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil Introducción La diáspora de los venezolanos ha sobrepasado las situaciones de los refugiados sirios y ucranianos y se ha convertido en el mayor movimiento transfronterizo mundial moderno de seres humanos. 2 En la última década, 7,7 millones de venezolanos han huido de su país de origen, en su mayoría a otros lugares de América Latina y el Caribe. 3 Aunque la respuesta frente esta situación ha sido desigual, muchos gobiernos de acogida de la región han creado programas de gran escala que conceden a los venezolanos algún tipo de condición jurídica, permiso para trabajar y acceso a la educación y servicios de salud pública.4 Hay mucho que aprender de estas políticas y sus resultados, tanto para el futuro de los países en los que se han asentado los venezolanos, como para otros contextos de desplazamiento. Una dimensión fundamental de estas lecciones está relacionada con el trabajo. En la mayoría de los contextos del Sur Global en los que grandes cantidades de personas se desplazan a través de las fronteras en un corto periodo de tiempo, los gobiernos de acogida han restringido o denegado a los recién llegados el acceso al mercado de trabajo. 5 La respuesta de América Latina y el Caribe ofrece la oportunidad de examinar el impacto de un enfoque alternativo.6 A pesar de la escala masiva y la rapidez con que arriban los recién llegados, algunos países de la región han ofrecido a casi todas las personas

refugiadas y migrantes venezolanas 7por lo menos una condición jurídica temporal, que incluye la autorización para trabajar y (por lo menos en teoría) los mismos derechos laborales que los trabajadores locales. Colombia y Brasil son dos de las naciones que han concedido estos derechos a la mayor proporción de venezolanos del continente. Sin embargo, el permiso de trabajo y la promesa de derechos laborales no han sido suficientes para que la mayoría de estos recién llegados puedan acceder a un trabajo decente. Se necesita hacer más. 2 A octubre de 2023, había 5,2 millones de refugiados sirios y 6,2 millones de refugiados ucranianos viviendo fuera de sus países de origen. ACNUR, Syria Regional Refugee Response [Respuesta regional a los refugiados sirios], https://data.unhcr.org/en/situations/syria (fecha de consulta: 30 de octubre de 2023); ACNUR, Ukraine Refugee Situation [Situación de los refugiados ucranianos], https://data2.unhcr.org/en/situations/ukraine (fecha de consulta: 30 de octubre de 2023). A agosto de 2023, había 7,7 millones de venezolanos viviendo fuera de su país de origen. R4V, Latin America and the Caribbean, Venezuelan Refugees and Migrants in the Region–August 2023 [América Latina y el Caribe, refugiados y migrantes venezolanos en la región – agosto de 2023],https://www.r4v.info/en/document/r4v-latin-america-and-caribbean-venezuelan-refugees-and-migrants-region-aug-2023 [en adelante, «Migrantes venezolanos, agosto de 2023»]. El ACNUR no reconoce a los venezolanos como refugiados; en lugar de ello, ha creado una categoría especial para ellos:

«venezolanos desplazados en el extranjero». Para más información sobre las categorías del ACNUR, véase ACNUR, Global Report 2018 [Informe global 2018], p. 61, https://reporting.unhcr.org/sites/default/files/gr2018/pdf/01c_PoC.pdf. 3 6,5 millones de los migrantes y refugiados venezolanos viven en otros lugares de América Latina y el Caribe. R4V, «Migrantes venezolanos, agosto de 2023», nota al pie 2. 4 Ha habido variaciones considerables entre los países de acogida, y las políticas de los distintos países han cambiado a lo largo del tiempo. Para un panorama general, véase Luciana Gandini y Andrew Selee, Betting on Legality, Latin American and Caribbean Responses to the Venezuelan Displacement Crisis [Apostando por la legalidad: respuestas latinoamericanas y caribeñas a la crisis de los desplazados venezolanos] (Migration Pol'y Inst., mayo de 2023), https://www.migrationpolicy.org/sites/default/files/publications/mpi-venezuelans-legal-status-2023_eng_final.pdf. 5 Thomas Ginn et al., 2022 Global Refugee Work Rights Project [Proyecto mundial sobre los derechos laborales de los refugiados 2022], 14, 34-36 (Ctr. forGlob.Dev.,RefugeesInt’l,&AsylumAccess2023),https://d3jwam0i5codb7.cloudfront.net/wp-content/uploads/2023/03/2022GlobalRefugeeWorkRightsRe port_LAUNCH.pdf; Asylum Access & the Refugee Work Rights Coalition, The Global Refugee Work Rights Report [Informe mundial sobre los derechos laboralesdelosrefugiados],2,23(AsylumAccess2014),https://asylumaccess.org/wp-content/uploads/2014/09/FINAL_Global-Refugee-Work-Rights-Report-2

014_Interactive.pdf. 6 El contexto de los refugiados ucranianos constituye la otra excepción muy reciente a la regla general según la cual los refugiados no gozan de un acceso fácil a los mercados de trabajo de los países de acogida. La Unión Europea ha ofrecido un amplio acceso al mercado de trabajo por una duración de tres años a los casi 6 millones de refugiados ucranianos que se han diseminado por todo el continente desde el comienzo de la invasión rusa a Ucrania en

2022. Será importante estudiar con el tiempo las experiencias laborales de los refugiados ucranianos y su capacidad para acceder a empleos decentes en sus países de acogida. (Para una primera aproximación al tema, véase Maria Vincenza Desiderio & Kate Hooper, Displaced Ukrainians in European Labour Markets, Leveraging Innovations for More Inclusive Integration Ucranianos desplazados en los mercados laborales europeos: aprovechar las innovacionesparaunaintegraciónmásintegradora,https://www.migrationpolicy.org/sites/default/files/publications/mpi e_ukrainians-europe-labour-markets_final.pdf. Sin embargo, el hecho de que los países de acogida se encuentren en el Norte Global, el particular nivel de solidaridad entre la UE y Ucrania generado por la invasión, los altísimos niveles educativos de muchos de los refugiados ucranianos y el considerable nivel de formalidad de los mercados de trabajo de la UE podrían reducir la relevancia de las lecciones extraídas de la respuesta a la crisis ucraniana para los contextos bastante distintos del Sur Global en los que se producen la mayoría de los desplazamientos de refugiados.

7 En este artículo, utilizo indistintamente los términos «desplazado», «diáspora», «migrante» y «refugiado» para describir el reciente movimiento masivo transfronterizo de venezolanos. En términos jurídicos, los venezolanos se ajustan a la definición de «refugiado» de la Declaración de Cartagena, incorporada a la legislación de la mayoría de los países latinoamericanos, como una persona desplazada por la fuerza a través de una frontera debido a «circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público». Declaración de Cartagena sobre los Refugiados, Conclusión III (3), 22 de noviembre de 1984, https://www.unhcr.org/us/media/cartagena-declaration-refugees-adopted-colloquium-international-protection-refugees-central. Sin embargo, solo unos cuantos gobiernos —entre ellos los de México y Brasil— han aplicado esta definición de refugiado a la diáspora venezolana. Cecile Blouin et al., The Spirit of Cartagena? Applying the Extended Refugee Definition to Venezuelans in Latin America [¿El espíritu de Cartagena? Aplicación de la definición ampliada de refugiado a los venezolanos en América Latina], 63 Forced Migration Rev. 64, 66 (2020). Nota de la OIT 3 Trabajo decente para personas desplazadas: Lecciones de las experiencias de personas trabajadoras refugiadas y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil El artículo se inicia con una breve exposición de los programas que han permitido que los venezolanos en Colombia y Brasil regularicen su situación. A continuación, se presenta un resumen de la literatura sobre las condiciones de trabajo de los venezolanos desplazados en dichos países, en el que se expone

la información disponible sobre si el acceso a permisos de trabajo legales ha contribuido a que los venezolanos en Colombia y Brasil consigan un trabajo decente.8 Se concluye que un permiso de trabajo que promete acceso abierto al mercado laboral e igualdad de derechos en el lugar de trabajo con respecto a los ciudadanos indudablemente ha ofrecido indudables ventajas a los venezolanos frente a un permiso de trabajo restrictivo o a la condición de indocumentado. Al mismo tiempo, es evidente que, incluso cuando están autorizados a trabajar, los venezolanos en Colombia y Brasil siguen enfrentándose a jornadas laborales más prolongadas, salarios más bajos y mayores tasas de temporalidad y precariedad que los trabajadores locales (muchos de los cuales también se enfrentan a considerables déficits de trabajo decente). 9 Ambos países tienen grandes economías informales, pero las tasas de empleo informal de los venezolanos desplazados son sustancialmente más altas que las de los ciudadanos.1 0 Incluso en empleos formales de baja remuneración, los venezolanos siguen sufriendo violaciones de sus derechos laborales básicos. Y la situación de las mujeres refugiadas y migrantes es sistemáticamente peor que la de sus pares masculinos en todas estas dimensiones. Existen múltiples causas para estas disparidades. Los estudios realizados hasta la fecha han destacado las dificultades para la obtención del reconocimiento de las credenciales educativas y profesionales en otros países como una de las principales razones por las que muchos venezolanos no han podido acceder a un trabajo decente. Pero para la mayoría de los venezolanos en Colombia y Brasil, que cuentan como máximo con nivel de educación secundaria, prevalecen otros obstáculos. A menudo, carecen de los

contactos y (en Brasil) del conocimiento de idioma necesario para acceder a empleos formales. Además, algunos empleadores son reacios a contratar a personas con permisos de trabajo temporales, y otros discriminan o maltratan abiertamente a los recién llegados. Estos abusos no son controlados debido a la escasa aplicación de las normas laborales por parte del gobierno y a la informalidad generalizada. Puede que los venezolanos no denuncien estas condiciones de explotación, ya sea porque desconocen las medidas de protección laboral de su país de acogida, porque no pueden acceder a los mecanismos existentes para hacer frente a las violaciones de sus derechos o porque quieren evitar poner en riesgo los ingresos que necesitan con urgencia. En consecuencia, las personas refugiadas y migrantes venezolanas ocupan los puestos más bajos del mercado laboral informal y formal mal remunerado, que ya de por sí es precario. ¿Cómo deben afrontarse estos obstáculos? Como es comprensible, los actores internacionales y los analistas académicos y de políticas han puesto énfasis en la profesionalización como la vía para mejorar las condiciones de trabajo de los venezolanos desplazados. 8 La OIT define el «trabajo decente» como «la oportunidad de acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para todos, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social, libertad para que los individuos expresen sus opiniones, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas, y la igualdad de oportunidades y trato para todos, mujeres y hombres». Trabajo decente, OIT, https://www.ilo.org/global/topics/decent-work/lang--es/index.htm (fecha de consulta: 11 de noviembre de 2023).

9 En este documento, las referencias a «trabajadores» incluyen no solo a aquellas personas con relaciones laborales reconocidas por la ley, sino también a quienes trabajan a cambio de un salario en la economía informal y a muchos de los que la ley clasifica como autónomos (como los vendedores ambulantes, los repartidores de aplicaciones y otros). 10 La OIT define el «empleo informal» como «todo trabajo remunerado (p. ej. tanto autoempleo como empleo asalariado) que no está registrado, regulado o protegido por marcos legales o normativos, así como también el trabajo no remunerado llevado a cabo en una empresa generadora de ingresos. Los trabajadores informales no se benefician de contratos de empleo seguros, prestaciones laborales, protección social o representación de los trabajadores». Thesaurus de la OIT, Empleo informal, OIT, https://metadata.ilo.org/thesaurus/936921656.html (fecha de consulta: 11 de noviembre de 2023). Nota de la OIT 4 Trabajo decente para personas desplazadas: Lecciones de las experiencias de personas trabajadoras refugiadas y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil Existe un claro desajuste entre los altos niveles educativos de muchos venezolanos y los trabajos mal remunerados que desempeñan actualmente en sus países de acogida, y hay razones de peso para afirmar que, si los venezolanos con un buen nivel educativo pudieran acceder a empleos acordes con sus cualificaciones, tendrían el potencial de hacer importantes contribuciones a sus países de acogida.1 1 Como un reflejo de esta realidad, diversas iniciativas en curso en América Latina y el Caribe buscan allanar el camino para que los venezolanos con altos niveles de educación y competencias puedan

transitar del trabajo informal o formal mal remunerado, al empleo formal profesional o al emprendimiento. Para el considerable grupo de venezolanos desplazados que cuentan con formación y experiencia profesional, esta posibilidad reviste una importancia crucial. Y, sin embargo, para la mayoría de las personas que constituyen la diáspora venezolana, dejar un trabajo mal remunerado en el país de acogida no es una opción realista, por lo menos en el corto y mediano plazo. La proporción de venezolanos desplazados cuya escolarización se vio interrumpida en el nivel secundario o antes y que no tienen o no pueden obtener el reconocimiento de una experiencia laboral cualificada, es elevada y está en aumento. Además, algunos profesionales desplazados seguirán enfrentándose a obstáculos para encontrar empleo en sus campos de especialización. Es probable que ambos grupos continúen trabajando en los grandes sectores informal y formal de bajas remuneraciones de Colombia y Brasil, aun después de haber obtenido un permiso de trabajo. Para abordar los déficits de trabajo decente que experimentan estos trabajadores, se requerirá de algo más que iniciativas para la formalización de los trabajadores informales. Como se muestra en este documento, la formalización en sí misma no constituye una garantía de trabajo decente; las personas refugiadas y migrantes venezolanas se enfrentan a déficits de trabajo decente tanto si trabajan en el sector informal como si lo hacen en empleos formales mal remunerados. Para lograr un aumento de los salarios y mejorar las condiciones de trabajo, será necesario centrarse en combatir las violaciones laborales en el contexto de los empleos formales de bajas remuneraciones, así como apoyar a los trabajadores informales para que exijan un mejor trato incluso en los casos en que no sea posible su

formalización. Para la mayoría de los venezolanos desplazados, por consiguiente, la cuestión es cómo mejorar las condiciones de los empleos en los que permanecerán. En muchos países de acogida, la autoorganización y defensa de migrantes han sido esenciales para reducir los déficits de trabajo decente en los sectores informales y de bajas remuneraciones, y han beneficiado tanto a los ciudadanos del país de acogida como a ellos mismos. Entre los venezolanos desplazados están empezando a surgir iniciativas de este tipo, pero hasta la fecha han sido poco documentadas o comprendidas. Este documento trata de llenar ese vacío con dos estudios de caso —uno en Colombia y otro en Brasil— en los que actores de la sociedad civil, sindicatos y asociaciones de migrantes han tratado de apoyar a los venezolanos en la defensa y promoción de sus derechos como trabajadores en sectores de bajos salarios. El estudio de caso colombiano describe UNIDAPP, un nuevo sindicato de repartidores de aplicaciones, la mayoría de los cuales son venezolanos. El estudio de caso brasileño se centra en SindicAndo, una iniciativa para fomentar el apoyo mutuo entre sindicatos y asociaciones de migrantes venezolanos en ciudades de todo el país. 11 Véase, por ejemplo, Jimmy Graham et al., From Displacement to Development: How Colombia Can Transform Venezuelan Displacement into Shared Growth [Del desplazamiento al desarrollo: Cómo Colombia puede transformar el desplazamiento venezolano en crecimiento compartido] (Ctr. for Glob. Dev. & Refugees Int’l, estudio de caso, octubre de 2020), p. 4, https://www.cgdev.org/sites/default/files/from-displacement-to-development-112.pdf.

Nota de la OIT 5 Trabajo decente para personas desplazadas: Lecciones de las experiencias de personas trabajadoras refugiadas y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil Ambos casos ilustran las formas en que la sociedad civil y los sindicatos apoyan a los migrantes para que conozcan sus derechos, denuncien los abusos que reciben y actúen de manera colectiva para conseguir mejoras salariales y de las condiciones de trabajo en los lugares donde se encuentran. El documento sostiene que una mayor inversión en estas iniciativas por parte de una variedad más amplia de instituciones será de gran importancia para ayudar a las personas refugiadas y migrantes venezolanas a pasar de una situación en la que tienen derechos laborales solo sobre el papel, a otra en la que puedan convertir esos derechos en realidad para ellos mismos y para las demás personas refugiadas, migrantes y trabajadores locales con los que trabajan.1 2 El documento concluye con lecciones aprendidas y recomendaciones prácticas en este ámbito. Las condiciones de acceso al mercado de trabajo para personas venezolanos en Colombia y Brasil en la actualidad Durante la mayor parte del siglo XX, tanto Colombia como Brasil fueron principalmente países de emigración, en los que muchos de sus ciudadanos se marchaban a otros países y relativamente pocos migrantes trataban de ingresar.1 3 Esta situación cambió abruptamente en los últimos años. Colombia, con una población de casi 52 millones de habitantes, ha experimentado la llegada de 2,89 millones de venezolanos desde 2015.1 4 Brasil, con 203 millones de habitantes, se convirtió en un importante destino para los haitianos tras el devastador terremoto que asoló ese país en 2010, y desde 2015 ha acogido a

casi 500 000 venezolanos.15 En Colombia, la respuesta inicial del gobierno a la afluencia de venezolanos desplazados fue la creación de una serie de permisos de corta duración en condiciones que excluían a muchos de los recién llegados. En 2021, sin embargo, Colombia anunció uno de los programas de migración humanitaria a largo plazo más amplios y completos del mundo.1 6 12 Son pocas las iniciativas que apoyan actualmente los esfuerzos para la creación de estrategias de este tipo entre los venezolanos en asociación con sindicatos y ONG de América Latina y el Caribe. La OIT y otros actores internacionales han proporcionado asistencia técnica para iniciativas similares en algunos países con un número considerable de venezolanos desplazados. ILO's Work to Strengthen the Socioeconomic Integration of Venezuelan Refugees and Migrants in Latin America and the Caribbean [La labor de la OIT para reforzar la integración socioeconómica de los refugiados y migrantes venezolanos en América Latina y el Caribe] (OIT & R4V, 16 de febrero de 2023), https://www.ilo.org/global/topics/labour-migration/publications/WCMS_868058/lang--en/index.htm. 13cSin embargo, en el pasado Brasil ha tenido periodos en los que reclutó a un número considerable de migrantes, sobre todo procedentes de Europa. Desde la abolición de la esclavitud en Brasil, a finales de la década de 1880, hasta principios del siglo XX, el gobierno fomentó la inmigración europea como política oficial de «branqueamento» o «blanqueamiento» de la población. Véase, por ejemplo, Petrônio José Domingues, Uma história não contada: negro, racismo e branqueamento em São Paulo no pós-abolição [Una historia jamás contada: negros, racismo y blanqueamiento en São Paulo después de la

abolición] (Senac 2004). 14 R4V, «Migrantes venezolanos, agosto de 2023», nota al pie 2. Los venezolanos representan el 93 por ciento de los migrantes actuales en Colombia. Gandini & Selee, nota al pie 4, p. 4. 15 Entre 150 000 y 200 000 haitianos viven actualmente en Brasil. OIM Crisis Reg. Response Plan, Brazil-October 2021 [Plan de respuesta, Brasil – octubre de 2021] (OIM 2021), https://brazil.iom.int/sites/g/files/tmzbdl1496/files/documents/oim-global-appeal-2021-10-25-v2_0.pdf. Aunque los haitianos también tienen acceso a permisos de residencia y trabajo en Brasil, sus experiencias han sido a menudo muy distintas de las de los venezolanos, un reflejo de la xenofobia racializada existente en el país, entre otros factores. Véase, por ejemplo, Katherine Jensen y Lisa M. Sousa Dias, Varied Racialization and Legal Inclusion: Haitian, Syrian, and Venezuelan Forced Migrants in Brazil [Racialización variada e inclusión legal: Migrantes forzosos haitianos, sirios y venezolanos en Brasil], 66 Am. Behav. Scientist 1797 (2022). Para estadísticas sobre Venezuela, véase R4V, Brasil, https://www.r4v.info/en/brazil (fecha de consulta: 31 de octubre de 2023). Los venezolanos representan el 36 por ciento de los migrantes en Brasil. Gandini & Selee, nota al pie 4, p. 4. 16 Luisa Feline Freier & Lucas Sebastián Gómez García, Temporary Protection for Forced Migrants: A Commentary on the Colombian Temporary Protection

Status [Protección temporal para migrantes forzosos: Comentario sobre el estatuto de protección temporal colombiano], 60 Int’l Migration 271 (2022). Nota de la OIT 6 Trabajo decente para personas desplazadas: Lecciones de las experiencias de personas trabajadoras refugiadas y migrantes venezolanas en Colombia y Brasil En virtud del Estatuto Temporal de Protección para Venezolanos, todos los venezolanos que hayan entrado al país hasta principios de 2021, así como los que ingresen legalmente hasta finales de 2023, pueden obtener un permiso de diez años, con la opción de solicitar la residencia permanente al final de 17 dicho periodo (lo que con el tiempo les permite acceder a la ciudadanía colombiana si así lo desean). Este permiso incluye el derecho a trabajar con todas las garantías laborales y acceso a la educación pública gratuita y otras prestaciones públicas.1 8 Los venezolanos que prefieran solicitar asilo pueden hacerlo también, pero los retrasos de varios años en el proceso y el hecho de que Colombia no conceda permisos de trabajo a los solicitantes de asilo mientras su solicitud está pendiente han disuadido a la mayoría de optar por esta alternativa. En el marco del nuevo programa de diez años, se han concedido permisos a más de 1,9 millones de venezolanos en Colombia,1 9 y cientos de miles más tienen solicitudes pendientes.2 0 En total, cerca del 90 por ciento de los venezolanos en Colombia ya han regularizado su situación migratoria o están en proceso de hacerlo. Las políticas de Brasil con respecto a los venezolanos han seguido un camino diferente, pero también caracterizado por un inusual grado de apertura.2 1 En 2017, el gobierno anunció que los venezolanos que

llegaran serían tratados en las mismas condiciones que los ciudadanos de los países signatarios del Acuerdo sobre Residencia del Mercosur (del que Venezuela se había retirado); esto les da derecho a un permiso de residencia de dos años renovable, con un amplio conjunto de derechos, entre ellos el derecho a trabajar con protección laboral plena y el acceso a la educación pública gratuita, a prestaciones públicas y al sistema de salud pública del país. 22 Transcurridos los dos años, los titulares del permiso pueden solicitar la residencia permanente y, si lo desean, con el tiempo, calificar para la nacionalidad brasileña. La solicitud de asilo es una vía alternativa al permiso de trabajo y cuenta con beneficios similares, disponibles una vez que se presenta la solicitud. En diciembre de 2019, el gobierno anunció una concesión masiva de asilo a más de 21 000 venezolanos que tenían solicitudes pendientes, decisión que se ha ampliado hasta abarcar a 100 000 personas a la fecha.2 3 17 Preguntas y respuestas, Estatuto Temporal de Protección para los Venezolanos: Colombia 2021 (R4V2021), https://www.r4v.info/sites/default/files/2021-08/Actualizacio%CC%81n%20preguntas%20y%20respuestas%20ETPV.pdf. 18 Ídem, p. 7. 19 Migración Colombia, Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos–ETPV, https://unidad-administrativa-especial-migracion-colombia.micolombiadigital.gov.co/etpv/etpv (fecha de consulta 25 de octubre de 2023). 20 Distribución de venezolanas y venezolanos en Colombia (Ministerio de Relaciones Exteriores, Bogotá, Colombia), septiembre de 2023, p. 8 (donde se

informa de que, a octubre de 2022, había 666 000 solicitudes pendientes y 311 000 venezolanos permanecían indocumentados), https://unidad-administrativa-especial-migracion-colombia.micolombiadigital.gov.co/sites/unidad-administrativa-especial-migracion-colombia/content/fi les/000112/5575_distribucion_venezolanos_2022_octubrepdf.pdf. Mientras que la cifra de 1,9 millones de permisos aprobados está actualizada a finales de 2023, la cifra de «solicitudes pendientes» se basa en las estadísticas de finales de 2022, la última vez que el gobierno colombiano informó sobre esa cifra. 21 Cabe destacar que gran parte de esta respuesta se dio durante el gobierno de Bolsonaro. Salvo en lo que respecta a los venezolanos, el presidente Bolsonaro expresó una animadversión constante contra los migrantes. Retiró a su país del Pacto Mundial sobre Migración y, a excepcion del caso de los venezolanos, al igual que Trump en los Estados Unidos de América, a menudo se refirió a los inmigrantes en términos despectivos. Editorial, Bem antes de Trump, Bolsonaro chamou haitianos e outros imigrantes de «escória do mundo» [Mucho antes que Trump, Bolsonaro llamó a los haitianos y otros migrantes la «escoria del mundo»]. Gazeta do Povo (15 de enero de 2018, 8:52 a. m.), https://www.gazetadopovo.com.br/politica/republica/eleicoes-2018/bem-antes-de-trump-bolsonaro-chamou-haitianos-e-outros-imigrantes-de-escoriado-mundo-bvhv8jc0gsf15ueai7od4uy0l/. La bienvenida brindada a los venezolanos estuvo mot

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