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PGN - ESTADO COLOMBIANO - Fines esenciales según la constitución política artículo 2

Procuraduría General de la Nación

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Detalles

Título
PGN - ESTADO COLOMBIANO - Fines esenciales según la constitución política artículo 2
Autor
Procuraduría General de la Nación
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Disciplinario
Año
—

PROCURADURIA DELEGADA DISCIPLINARIA PARA LA DEFENSA DE LOS

DERECHOS HUMANOS

Bogotá, D. C., 23 de marzo de 2001 Con fundamento en las facultades legales contempladas en el Decreto Ley 262 de 2000, artículo 25 en concordancia con lo establecido en la Resolución 017 de 2000, artículo 19, al observar que no existe causal de nulidad que vicie el procedimiento dentro de las presentes diligencias, adelantadas por los hechos violentos cometidos contra REINED DE JESUS VALENCIA MEJIA y a otras dos personas no identificadas, radicadas en el expediente número 008-000487-97, procede este Despacho a proferir la respectiva decisión de fondo que ponga fin a la primera instancia. IHECHOS Según queja presentada por la señora OLGA MARIA TRIANA SANCHEZ, el 27 de noviembre de 1996, siendo las cuatro de la mañana, se encontraba durmiendo con su esposo e hijos en su casa de habitación ubicada en la vereda "La Cumbre", municipio del Castillo (Meta), cuando fueron intempestivamente despertados por unos ruidos, su esposo se levantó y se asomó a la puerta, vio gente armada y comentó que estaban rodeados de gente militar, lo vio muy asustado, de inmediato se levantó y llamó a los hijos pequeños. Aproximadamente a las cuatro y treinta, golpearon la puerta y les dijeron "abran esa huevonada", al reiterar la pregunta de quién era, respondieron que eran del ejército, al negarse a abrir, dieron un golpe en la ventana que se abrió, se

asomaron y observaron a su esposo que llevaba en una mano la linterna, entonces dijeron que estaba armado, amenazaron con lanzar una granada, pero lo que arrojaron fue una piedra, en seguida, trajeron una escalera de la peladora de café y con esa tumbaron la puerta y entraron dos uniformados, cogieron a su esposo, le quitaron la linterna y le ordenaron que saliera. Señala la quejosa que ella les imploraba que no lo fueran a matar porque ante Dios, él no debía nada y que si alguna autoridad lo necesitaba, lo llevaría donde fuera. Salieron y su marido estaba aferrado a su cintura y los hijos a los lados y se sentó en un cajón del corredor, llegó un uniformado que le decían Capitán y con la trompetilla del fusil golpeó a su hijo mayor de 18 años, entonces ella se aferró a la trompetilla del fusil y forcejearon, él le dijo: "señora me suelta el arma o no respondo" y ella le contestó que no aporreara a los muchachos pues no debían nada. Aflojó el arma y todos cayeron al suelo. Al esposo se lo quitaron a patadas, con la trompilla del fusil y a culata. Lo tiraron al patio, el Capitán se le tiró y lo golpeó sin consideración, con el arma le partió el brazo derecho, cuando aún estaba con vida. El la llamaba y ella pidió que la dejaran ir hacia él y lo intentó, pero dos uniformados la agarraron de los brazos. El hijo fue hacia él a quien le pidió que le llevara las botas, el joven así lo hizo y se las colocó, cuando se paró, le dijeron

que siguieran y pasaron por el frente de ella y los hijos, en ese momento él les dijo a los uniformados que sabía que lo iban a matar, entonces que lo dejaran despedir pero lo trataron de “perro hijueputa”, le pegaron dos patadas, ya eran las cinco y quince de la mañana, aproximadamente, cuando sonaron los tiros. Posteriormente, llegaron donde estaba su hijo WALNER y le dijeron acompáñenos hasta allí, OLGA MARIA, señaló que fue cuando se puso a gritar, los militares le dijeron que le iban a garantizar la vida de su hijo y que no le pasaría nada, ella les respondió que lo mismo habían dicho de su marido y sin embargo lo habían matado. Luego, sacaron a dos muchachos que estaban en la pieza donde duermen los trabajadores a quienes no conocía, comentó la quejosa que no sabía que esos muchachos se encontraban ahí, pero que su hijo mayor, le comentó que la noche anterior cuando estaban en la telenovela "la viuda de blanco", ellos habían llegado y habían hablado con el esposo y se quedaron allí pero ella no se dio cuenta. Se trataba de dos muchachos como de veinte años a quienes los mataron. Señaló que llegó donde tenían a su hijo a quien se habían llevado para hacerle unas preguntas fue cuando oyeron tiros y en un filo encontraron mas uniformados y un soldado le dijo a otro que habían encontrado dos perros, refiriéndose a los dos muchachos. Le dijeron "muévase que tenemos que llegar ligero" y vio a los dos cadáveres que estaban boca abajo y no estaban armados. Indicó OLGA

MARIA que les dispararon en la cabeza porque los cuellos de las camisas estaban manchados de sangre y a su esposo le dieron los tiros en el pecho y la cara. El Capitán la trató de alcahueta y le reclamó el por qué no le había informado de los otros dos, pero le recalcó que no sabía nada. Le dijo el Capitán que siguiera trabajando en la finca y que sus hijos no se metieran en nada y podían seguir viviendo. Le pidió a su hijo menor que trajera dos bestias para llevar los cuerpos de los tres muertos los cuales fueron llevados a una finca vecina y de allí los sacaron en helicóptero y le dijeron que reclamara el cadáver de su esposo en la Fiscalía de Villavicencio, allí le dijeron que su esposo era alias "Mario". Aseguró que su esposo REINED VALENCIA MEJIA, había sido presidente de la junta de acción comunal de la vereda La Cumbre en el período 1991 a 1993. Agregó que su esposo tenía $650.000.oo dentro de la casa pero desaparecieron; que el ejército allanó su casa, desclavó el piso, dañó los colchones y en general dañaron su casa. Los soldados llevaban su camuflado, armas y munición, uno de ellos llevaba pasamontañas, ( folio 2 a 5 cuaderno original 1). 2 IIPRUEBAS RECAUDADAS a) Testimoniales 1.- Declaración de WALGNER VALENCIA TRIANA. Sobre la forma en que fueron muertas dos personas que se encontraban en la casa del señor REINED VALENCIA MEJIA, señaló que los del Ejército los tendió en el suelo uno al pie del

otro boca abajo y los abalearon en la cabeza y quedó un reguero de sesos ahí tirados en el piso; no estaban amarrados, tampoco les vio arma alguna, escuchó sí los tiros cuando los mataron. No sabía que estos dos muchachos estaban en la casa pero su hermanito sí vio cuando llegaron y hablaron con el papá. Afirmó que no hubo cruce de disparos entre los dos jóvenes y el ejército pues los tiros que se oyeron fueron únicamente los accionados para cegarles la vida. No señala concretamente cuáles de los soldados fueron los que les dispararon a los dos muchachos, pero recuerda que estaban en grupo y entre ellos estaba el Capitán, alto delgado, de ojos claros, nariz grande, boca grande a quien reconoció en fotografía en la Brigada, a los demás no los recuerda. Anotó el declarante que en la madrugada del 27 de noviembre de 1996, cuando el grupo se identificó como miembro del Ejército, debido a que exigían abrir la puerta con expresiones vulgares, además tratándolos de perros, ellos por miedo a que se tratara de otro grupo, no creyeron que fueran del Ejército por eso se negaban a abrir la puerta especialmente por su hermano menor y agregó que si lo hubieran hecho en otra forma muy seguramente habrían salido sin temor por eso fue que tumbaron la puerta, entraron y los sacaron a todos al corredor, fue cuando empezaron a golpear a su papá. Reconoció al Capitán que golpeó a su padre y estando en esas le dio a un soldado bajito con la boquilla del fusil y le rompió la

quijada. Dijo que su papá no pidió ninguna ayuda porque no tenían ningún aparato para comunicarse ni tampoco estaba armado, había un fisto pero era de la casa. Los soldados les dijeron a los tres, que los acompañaran y estuvieron por los lados del cafetal, lejos de la casa los hicieron seguir adelante por si les echaban plomo cayera la familia y no los soldados, siguieron por una parte rocosa donde nunca habían estado porque hay mucho rastrojo de difícil acceso, señaló que había pasado por la parte de encima pero no por el lugar donde estaban las bolsas y un soldado dijo: "por aquí es, ya vamos a llegar", la mamá que caminaba despacio dijo que no podía bajar por ese lugar entonces la dejaron ahí y le prometieron que no iban a matarlos; llegaron donde había unas bolsas plásticas negras y les pusieron a cargar a él, a su mamá y a su hermano, las bolsas hasta la casa, sin saber qué contenían, fue en el momento en que al llegar a la casa, habían matado a los dos muchachos, entonces los insultaron, los trataron de cómplices por no haber dicho que esas dos personas estaban en la casa. 3 Explicó que uno de los uniformados le preguntó si su papá se iba de la finca y se demoraba en volver, él le respondió que junto con su padre lo que hacían era limpiar la finca y recoger el café, igualmente le preguntó que si conocía guerrilleros y le respondió que conocía a unos tres porque en algunas ocasiones habían llegado a pedir ollas prestadas y eran los mismos por eso los conocía y saludaba de mano. Expuso que no sabía quién había escondido las bolsas pero

tenía entendido que fueron los muchachos que se quedaron en la casa esa noche, eran muy estables en las veredas de El Castillo y la Esmeralda, se la pasaban cerca de la escuela, los había visto como en cinco ocasiones y los saludaba; portaban armas cortas. Sabía que reunían gentes de las veredas y les hacían charlas, eran los que cuando había paros en Medellín de Ariari, en El Castillo, agitaban la gente para que salieran, con su padre igualmente lo único era que se saludaban. Añade el declarante que los conocía porque cuando ayudaba en trabajos de ganadería, al pasar por la escuela se los encontraba; se decían entre ellos "cuqui" y "enano", pero nunca les conoció el nombre y no escuchó esa noche de qué hablarían con su padre ni tampoco por qué les dio posada. Agregó que en la casa únicamente como arma había un fisto que su abuelito le había regalado a su papá hacía treinta años. Sobre la muerte de los dos muchachos, aclaró ante el juzgado 31 de Inspección Penal Militar, que desconoció cómo ocurrió, pues los tiros se oyeron de regreso a casa con las bolsas, pero después de haber pasado el entierro de su padre, conversó con CARLOS DUARTE, vecino de la casa y éste le comentó que en ese momento, había escuchado claramente cuando pedían auxilio y gritaban: " no nos maten", que ellos se entregaban, que les perdonaran la vida, entonces DUARTE decidió no acercarse a la casa porque pensó que estaban acabando con la familia pues desde la distancia alcanzó ver a los soldados.

Expuso el declarante que el que era mono de ojos claros había dicho que no se había quedado con las ganas de cobrar la sangre del colega o algo así y que mas tarde, cuando le dieran permiso iría al hospital para decirle al compañero que estuviera tranquilo puesto que ya había cobrado venganza, en tal razón dedujo que quien acribilló a los dos muchachos había sido el Capitán. Igualmente aclaró que no vio el momento en que mataron a su padre REINED VALENCIA, pero su hermano pequeño sí y fue éste quien después le contó en detalle, lo asesinaron al pie de la despulpadora de café que queda a 15 metros de la casa, le hicieron poner las manos en la cabeza y le dijeron que corriera que tenía un minuto para que se perdiera y cuando hizo el intento de correr de una vez le dispararon. Fue enfático en señalar al Capitán como la única persona que torturó a su papá, pero de los soldados, nadie dijo nada; la familia le pedía al 4 Capitán que no torturaran a su padre pero éste golpeó a WALGNER con el fusil y le rompió la cabeza en forma leve pues no tuvieron que suturarlo y en el estómago le pegó con la trompetilla del arma tres veces, pero fue en la lucha cuando les quitaron al papá de las manos de ellos y la mamá también resultó pelada en la muñeca izquierda. También en medio de la golpiza al padre fue que resultó herido el militar en el mentón, uno gordito, bajito, de cabello liso estilo indio, era como un Comandante porque le daba órdenes a los soldados, quien

resultó golpeado porque el Capitán mandó un trompetillazo justo en el momento en que el militar se agachaba y le dio muy duro, tanto que tuvo que retirarse porque le salía bastante sangre. Cuando le dieron muerte a su papá, al militar lo tenían al lado del cafetal tratando de curarlo. Hizo referencia a que mucho rato después de la muerte de su padre y de los dos muchachos, ALEXANDER TRUJILLO, hijo de ARTURO TRUJILLO, vecinos de la finca, cuando oyó los tiros estuvo curioseando por los alrededores y no se había dado cuenta de los soldados y éstos le hicieron varios disparos y bombas, entonces salió corriendo muy asustado. Se enteró de este incidente porque ALEXANDER le contó después de ocurridos los hechos. Finalmente agregó el joven declarante que pedía justicia porque si fuera cierto que su papá hubiera sido un guerrillero, lo tenían que detener pero no matarlo. (Folio 118, cuaderno original número 1. Folio 29 anexo número 1. Folio 256, anexo número 2). 2.- Declaración rendida por EIDER LEANDRO VALENCIA TRIANA, en la que se dejó constancia que por tratarse de un menor, se encuentra presente asistiéndolo su señora madre OLGA MARIA TRIANA SANCHEZ. Declaró que el 27 de noviembre de 1996, contaba con trece años de edad. Narró que en ese fecha, siendo como las cuatro de la mañana aproximadamente, sintieron que tocaron la puerta y los comenzaron a insultar, luego la tumbaron, los sacaron y les quitaron a

su papá a quien lo torturaron, pegándole patadas, le pegaron con un arma de fuego, lo tumbaron al piso e insultaban, posteriormente se lo llevaron para detrás de la casa y allí le "pegaron los disparos y cayó en medio de dos matas de café". Mas tarde al que le decían Capitán, lo llevó hacia abajo y le decía que su papá era un perro, un mal parido, y que por eso lo habían matado para que él (EIDER), no sufriera más. Como a las diez de la mañana lo mandaron a traer dos bestias a las que enjalmó y en ellas colocaron en una el cadáver de su papá y en la otra a los otros dos muchachos que no conocía. Cuando fueron a reclamar el cuerpo en Villavicencio, le dijeron que su papá era un guerrillero y que no permanecía en la casa, EIDER les contestó a los del Ejército que eso era una mentira pero éstos le exigieron que se callara o que también lo matarían. 5 Indicó el declarante que su padre era agricultor y trabajaba en cafetal, plátano y yuca. Sobre la presencia de los dos muchachos en su finca, manifestó que como ellos se iban a ver televisión, temprano y su papá se quedaba afuera hasta mas tarde, seguramente, llegaron esos dos a pedirle posada. En declaración posterior, aclaró que esa noche se dio cuenta cuando llegaron los dos muchachos, ya estaba oscuro y que su mamá prendía el televisor con alto volumen, entonces él salió al baño y los vio cuando le estaban pidiendo posada al papá, llevaban unos

bolsos de tela y estaban de civil. A estos dos señores los encontraron detrás de la casa donde ponían el café. No sabe si les encontraron a ellos, armas. Agregó que ese día estaba con su hermano mayor, su mamá y su papá, los trataron mal, diciéndoles que eran unos alcahuetas y con groserías; dijo que su papá tenía una escopeta de fisto pero ese día ni siquiera la utilizó porque no servía y los únicos que dispararon ese día fueron los del Ejército. El que golpeó a su papá era al que le decían Capitán. Aclaró que no se dio cuenta cuando mataron a los dos muchachos porque tanto a él como a su hermano y a su mamá se los llevaron hacia el monte y de allí sacaron unas bolsas largas como de medio metro y otras como cuando echan el mercado, pero no supo qué contenían porque nunca las abrieron delante de ellos, las cuales les obligaron a cargar unas y otros las cargaron ellos, hacia la casa. Manifestó que de la casa no salió ni un tiro porque los del Ejército gritaban que si disparaban, volarían la casa y como su papá era únicamente un agricultor, estaba desarmado. Señaló ser mentira que su papá hubiera forcejeado con alguno de los uniformados, recordó que al que le decían Capitán, cuando le estaba pegando al papá con un arma, un soldado se agachó y el Capitán le pegó con la trompetilla, en la quijada en la parte izquierda y le hizo un hueco, dando a entender que el golpe fue ocasionado accidentalmente, mientras su padre era golpeado. Igualmente desmintió la versión de haber sido su mamá la que entregara alguna

caleta con material bélico, porque allí no tenían nada de eso. Narró que un soldado lo tenía cogido y no lo dejaba ir cuando estaban aporreando a su papá, quien cayó en el patio y llamaba a su mamá pero no la dejaban ir porque la tenían cogida de los brazos, luego a él (Eider), ya le dijeron que podía ir, su papá le pidió que le llevara las botas, así lo hizo y se las puso, le exigieron que se levantara, él les dijo que sabía que lo iban a matar y que lo dejaran despedir de su mujer pero le pegaron unas patadas y lo llevaron para la parte de atrás de la casa donde quedaba la peladora, fue hasta la esquina y alcanzó a ver cuando el que le decían Capitán, le disparó a su papá, como a cuatro o cinco metros, señalando el nivel del tórax, no había caído al piso cuando otros uniformados que estaban en la parte de arriba del cafetal, le dispararon y fue cuando cayó entre dos matas de café. Agregó el declarante que en ese momento 6 volteó la cara y se fue para la cocina a buscar a su mamá y la abrazó y le dijo: "mamá, me quedé sin estudio". EIDER LEANDRO VALENCIA, en su declaración le pide al Capitán que diga la verdad de lo ocurrido ya que en una emisora de Granada, aseguró que REINED VALENCIA había sido muerto en combate, por eso le gustaría estar frente a frente para que aclarara lo ocurrido. Igualmente rindió declaración en la Fiscalía; ambos relatos fueron concordantes y agregó que su padre era un trabajador que

solamente veía por su familia, colaboraba con los pobladores de la vereda y lo estimaban mucho Pidió que no volvieran a hacer lo mismo para que volviera la paz a Colombia. (Folio 238, cuaderno original número 1. Folios 32, 225 y 267 anexo número 1). 3.- En el testimonio rendido por OLGA MARIA TRIANA SANCHEZ, esposa de REINED DE JESUS VALENCIA, hizo un relato en términos similares a la queja presentada, donde narró en forma concordante detalles de los hechos. Fue enfática en señalar que su hijo pequeño estaba muy traumatizado por haber visto todo y le decía que a cada instante revivía los hechos como una película. Agregó que después de haber matado a los tres y supo que se los iban a llevar cuando le pidieron al hijo que llevara las bestias, ella les suplicó que le dejaran el cadáver de su esposo para que el inspector le hiciera el levantamiento y luego poderlo velar, el Capitán se lo negó porque le dijo que por la cabeza de VALENCIA le iban a dar cincuenta millones de pesos, le dijo que no se preocupara que a ella la llevarían en el helicóptero con los hijos. Añade que hasta en esto le mintieron porque no la llevaron y le toco que irse por tierra a Villavicencio a seis horas de camino, por tal razón llegó de noche a reclamar el cadáver y allí la mandaban de una a otra Fiscalía y solo hasta el día siguiente le entregaron el cadáver a ella, sus hijos y a la madre de REINED. Insistió que no conocía a los otros dos muchachos que mataron a eso de las seis

de la mañana, mas o menos como una hora después de la muerte de su esposo. Añadió que su esposo no participó jamás con ningún grupo guerrillero, solo iba a las reuniones de la junta de acción comunal, como ese sector es zona guerrillera, por ahí pasa la guerrilla y en su finca les pedían agua y que les dejaran hacer comida en los predios de la finca. Comentó que cuando llegaron a la vereda hace veinte años, no había guerrilla, pero ahora, era difícil salir porque por todas partes se ven guerrilleros y nadie quería comprar esas tierras. Ante la pregunta de si había sufrido algún tipo de maltrato o lesión o su familia, por parte de los miembros del Ejército, respondió que se habían llevado seiscientos ochenta mil pesos y sesenta y seis mil que tenía en otra parte y lociones finas que tenía su marido, a ella con un fusil le quitaron el reloj del brazo 7 izquierdo, en la Fiscalía se dejó constancia que en efecto presentaba un raspón a la altura de la muñeca, así como un raspón en la cabeza de su hijo WALGNER VALENCIA. Hizo referencia a la injusticia que se había cometido por parte de las fuerzas armadas ya que no tenían por qué haber asesinado a su esposo sino haberlo llevado e investigar si de verdad debía algo. (Folio 2, cuaderno original número 1. Folios 25 y 121 anexo número 1). 4.- Declaraciones de BLANCA INES MEJIA viuda de VALENCIA y EUCARIS VALENCIA DE OCAMPO, madre y hermana de REINED VALENCIA. La primera

manifestó que le llegó la noticia de la muerte de su hijo el cual había sido cogido por los militares a los jalones y su mujer y los niños lo cogían para que no lo sacaran los militares, cuando le pegaron él se cayó al suelo y cogieron a OLGA y la retiraron fue cuando lo golpearon, torturaron y le partieron los brazos y luego le pegaron los tiros, todo había sucedido como a las cinco de la mañana, tales hechos le fueron narrados por su nuera OLGA y el niño pequeño. Manifestó que su hijo REINED había trabajado muchos años en la Policía, posteriormente se fue a vivir con OLGA hacía mas de veinticinco años y tenían cinco varones y una mujer, finalmente se dedicó a trabajar en la agricultura, además de su familia, también veía por ella pues era quien la mantenía. Aclaró que el día de su muerte únicamente estaba con OLGA, WALGNER y EIDER. El Juzgado dejó constancia del llanto de la señora madre de REINED. EUCARIS VALENCIA, manifestó que un señor que no conocía le había llevado la noticia de la muerte de su hermano, le contó que lo habían sacado como a las cinco de la mañana y le habían dado muerte, quienes estaban en el hogar era OLGA y los hijos WALGNER y EIDER, ellos presenciaron lo sucedido, los vecinos estaban retirados, agregó que REINED colaboraba mucho en la vereda, había sido de la junta comunal y se dedicaban a la agricultura. Cuando llegó a Villavicencio a buscar el cadáver de su hermano, un Fiscal le dijo que lo habían matado en combate y que no era como relataban OLGA y los hijos. (Folios 6 a 9,

cuaderno original número 2). 5.- Declaración de AIMER AUGUSTO GONZALEZ, residente en el municipio El Castillo -Metay es promotor de salud. En la fecha de los hechos, entre las cinco de la mañana cuando todavía se encontraba durmiendo en el puesto de salud de la Vereda La Cumbre, escuchó en la casa del señor VALENCIA disparos, se levantó a mirar por la ventana y a la luz de la luna y el comienzo del amanecer observó que en el patio de la casa de VALENCIA, había algunos hombres armados que no pudo reconocer. Hacia las siete de la mañana, sin saber qué había sucedido se dirigió hasta allí para llevarle un suero a la esposa de REINED y unos soldados que le apuntaban con sus fusiles, uno le ordenó que no se acercara y otro que sí lo hiciera, se asustó pues no sabía a quien obedecerle, la 8 esposa de REINED, les dijo que tuvieran cuidado con el señor porque era el promotor de salud y ellos respondieron: "qué promotor ni qué hijueputas o es que viene a auxiliar a los guerrilleros que matamos". Finalmente le ordenaron que dejara el suero en el piso y que "se marchara para su casita, no salir de allí". Horas mas tarde vio que llevaban los cadáveres en mulas hacia el patio de una casa vecina a donde llegó un helicóptero y se los llevó. Dijo el declarante que después de estos hechos, la viuda le contó a él y a RICARDO CARDENAS profesor de la vereda que el Ejército había tumbado la

puerta y que los había sacado, quitándoles a don REINED de las manos, que lo llevaron hacia la despulpadora de café y lo mataron. Añadió que cuando había quedado sola la casa de VALENCIA, fue a revisar con varios vecinos MILCIADES TRUJILLO, ARTURO TRUJILLO y CARLOS DUARTE y observaron que la escalera para subir a la despulpadora había sido arrancada y la puerta de la casa derribada, al parecer con la misma escalera, lo cree porque el día anterior había estado en esa casa y la escalera estaba asegurada a la despulpardora, los tablados del piso estaban desbaratados, ropa por el suelo y desorden en general; vieron huellas de que algo había sido quemado en el patio de la casa, no había impactos de bala en la casa, mucha sangre cerca de la despulpadora y una masa que parecían sesos. La sangre estaba toda en un solo sitio, en forma circular con un radio aproximado de un metro, no vio mas huellas de violencia. Comentó que de acuerdo con lo que observó, considera que los cuerpos debieron caer en el mismo sitio, es decir, donde estaba toda la sangre y lo que parecían sesos. Con respecto a dos muchachos que también mataron, lo único que sabe fue lo que le contó la señora OLGA, que no tenía conocimiento que esos dos muchachos hubieran estado dentro de la casa y que allí habían pasado la noche, que al escuchar los disparos habían salido y que a ellos los habían matado. Aseguró que antes de llegar el helicóptero, los militares dispararon varias veces con diferentes armas hacia las lomas, los pudo ver desde el patio del puesto de

salud. Anotó que los primeros disparos se oyeron como a las cinco y veinte de la mañana y en un lapso como de unos cinco minutos se oyeron otros, calcula que los primeros mataron a REINED y los segundos a los dos muchachos, seguramente los primeros disparos los despertaron y cuando salieron, los mataron. Indicó que conoció a REINED VALENCIA de unos diez meses atrás a la fecha de su muerte y el trato era muy de vez en cuando, veía que su actividad era la de cafetero. HERMOGENES MONRRAS, vecino de allí le dijo después de lo sucedido que era una lástima porque REINED era muy buen vecino, muy trabajador y que además le gustaba trabajar mucho en la Junta de Acción Comunal de la cual había sido presidente. (Folio 42, cuaderno original número 2). 9 6.- Declaración de RICARDO CARDENAS GARCIA, vecino de la vereda La Cumbre. Respecto del conocimiento que tuvo de los hechos ocurridos a REINED VALENCIA, manifestó que el día anterior, éste había llevado unos materiales para la escuela. Al día siguiente, siendo las cinco de la mañana, se escucharon varios disparos con intervalos como de diez minutos, por eso pensó que no se trataba de un combate ya que por ser reservista, sabe que cuando existe enfrentamiento armado, los disparos son constantes, además no se oían disparos provenientes de distintas armas sino que los sonidos eran los mismos. Luego de escuchar los primeros disparos, se asomó por la ventana pero no vio nada. Como a las seis de la mañana, volvió a asomarse con la esposa y vieron soldados. Al rato el promotor

de salud de la vereda, JAIMER AUGUSTO le comentó que habían matado a don REINED y a otros dos. Mas tarde OLGA TRIANA, igualmente le comentó lo ocurrido y le pidió prestado un maletín para llevar la ropa, posteriormente llegó el helicóptero y se llevaron los soldados y a los cadáveres. Conocía a REINED VALENCIA y sabía que había sido de la junta de acción comunal, trabajaba en su finca cafetera, tenía tres niños estudiando en la escuela y le ayudaban en la finca. Aclaró que el día de los hechos la niña no estaba con ellos porque se la habían llevado para Cartago y que solo estaban los dos padres con los dos niños. Las otras dos personas que mataron no las conoció, no sabe si eran recogedores de café que en época de cosecha VALENCIA contrataba entre seis u ocho hombres, pero esa época no era de cosecha, cree que a lo mejor era gente que pasaba por ahí y los dejaron pasar la noche. Igualmente desconoce que VALENCIA hubiera tenido alguna relación con la guerrilla de las FARC. Sobre los hechos, el comentario que hizo la familia fue que a REINED un soldado lo había sacado de la pieza y lo había tirado al patio donde lo golpearon y luego lo llevaron detrás de la casa donde está la despulpadora de café y que a la esposa y al hijo mayor no los dejaron ver cuando lo mataron, pero el hijo pequeño vio todo lo que le habían hecho al papá. (Folio 59, cuaderno original número 2). 7.- Declaración de CARLOS ARTURO TRUJILLO MUÑOZ, residente en la vereda

La Cumbre. Escuchó disparos hacia las cinco de la mañana, hubo un intervalo, sin estar seguro, los otros tiros cree que los escuchó como a las seis de la mañana en los dos casos, eran como ráfagas. Aclaró que su casa está ubicada en una montaña retirada a una distancia de quince minutos a pié de la de REINED y no se puede ver, desde el puesto de salud si hay visibilidad porque queda al frente. Su hijo ALEXANDER TRUJILLO se fue a "novelear" pasadas las seis de la mañana y vio al Ejército, le hicieron unos tiros pero él salió corriendo y llegó a la casa asustado; al momento llegó el Ejército a la casa a preguntar que dónde estaba el guerrillero al que le habían hecho unos tiros, el declarante dijo que les respondió que se trataba era de su hijo y luego siguieron hacia abajo. 10 Conoció a REINED VALENCIA desde hacía ocho años como trabajador de la finca que había comprado y además había sido presidente de la junta de acción comunal. No le consta que hubiera tenido relación con grupos guerrilleros, como tampoco vio a las otras dos personas que mataron, ni sabe quiénes eran. Sabía que tenía una escopeta de fisto, un "chispun", pero no más armas. (Folio 65, cuaderno número 2). 8.- Declaración del Mayor HECTOR H. GUERRERO ORTEGA. Expuso que para la época de los hechos, se desempeñaba como Comandante del Batallón de Contraguerrillas número 38 "Libertadores de La Uribe". El 15 de noviembre de ese año, recibió del B2 de la Brigada, unos documentos clasificados como reservados

donde daban cuenta de unos hechos que estaban sucediendo entre otros, en la vereda La Cumbre, relacionado con el "sujeto" REINED VALENCIA, alias Comandante "MARIO" jefe de las milicias bolivarianas de las FARC, quien de acuerdo con los informes de inteligencia, operaba en el municipio El Castillo, en Medellín de Ariari, veredas Puerto Esperanza y La Cumbre, lugar donde tenía su finca y efectuaba reuniones con otros cabecillas de la cuadrilla 26 de las FARC, por tal razón emitió la orden de operaciones número 036 del

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