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PGN - VERSION LIBRE Y ESPONTANEA - Característica esencial

Procuraduría General de la Nación

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Detalles

Título
PGN - VERSION LIBRE Y ESPONTANEA - Característica esencial
Autor
Procuraduría General de la Nación
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Disciplinario
Año
—

1

PROCURADURÍA DELEGADA DISCIPLINARIA PARA LA DEFENSA DE LOS

DERECHOS HUMANOS Radicación: 008-98537-04.

Disciplinado: DIEGO ARTURO MONDRAGON CORTES, RICHAR

HERNÁN ESPINOSA DAZA, YAIR ANDRES MESA

OSSA, YOVANN ERNELDIS GONZALEZ ARÍAS,

JORGE ALEXANDER ARIAS FLOREZ, WILINTON

OLIVEROS YEPES, JOHN JAWIN CAICEDO SÁNCHEZ,

DINAEL ANTONIO SIERRA FRANCO, HECTOR

ALONSO LONDOÑO ORTIZ, FERNANDO VARGAS

CHAVARRO, LUIS LEISY DELBASTO ARIAS,

Cargo y Entidad: Sargento Segundo, Cabo Primero y Soldados respectivamente. Ejército Nacional Conducta: Infracción grave al Derecho Internacional Humanitario.

Homicidio en persona protegida y conductas conexas.

Quejoso: José David Rojas Cardozo Fecha de la queja: 5 de febrero de 2004

Fecha de hechos: 31 de enero de 2004

Asunto: AUTO DE CARGOS.

Bogotá D. C., noviembre 9 de 2006

I. ASUNTO. 1. 1. Agotada la etapa de investigación disciplinaria ordenada por auto del 15 de septiembre de 2004 contra los siguientes militares: SS DIEGO

MONDRAGON CORTES, SS MARIO GALLO CÁRDENAS, C3 LUIS MENDEZ

CARREÑO, SLP. ADOLFO AGUDELO CORDOBA, SLP JORGE ARIAS

FLORES, SLP. JAWIN CAICEDO SÁNCHEZ, SLP. DAVID GUTIERREZ

TELLEZ, SLP. WILINTON OLIVEROS YEPES, SLP. DINAEL SIERRA

FRANCO, SLP. GERARDO PÉREZ CRUZ, SLP. HECTOR LONDOÑO ORTIZ,

008-98537-04 2

SLP. OMAR RODRÍGUEZ DURAN, SLP. NILO GONZALEZ BEDON, SLP.

ALEX QUINO GARCÍA, SLP. FERNANDO VARGAS CHAVARRO, SLP.

MARCON MILLAN DURAN, SLP. CONCEPCIÓN PEDROZA RICAURTE,

SLP. YAIR MESA OSSA, SLP. ALEX DUARTE ABRIL, SLP. ANGEL

CLAVIJO MARTINEZ, SLP. LUIS DELBASTO ARIAS, SLP. VICTOR

RIVEROS CONTRERAS, SLP. LUIS ROSENDO CAÑISALES, SLP. JHOAN GONZALEZ ARIAS, SLP. MORENO SEGURA REYNEL y SLP. MARIO RIVAS MURILLO, procede la Delegada a evaluar las diligencias, para decidir si existe mérito para proferir auto de cargos o, por el contrario, ordenar el archivo definitivo por la conducta de homicidio que se les ha venido imputando.

II. HECHOS.

Con base en los elementos de juicio probatorios allegados a la investigación, se tienen los siguientes: 2. 1. El 31 de enero de 2004, el señor DIOSIDES CAICEDO PALOMAR, salió de su casa ubicada en la vereda San Isidro, jurisdicción del municipio de Iquira, - Huila - con destino a la Inspección de Valencia de la Paz, se transportaba junto

con otras personas en el vehículo de placas JVH 071 conducido por el señor ÁNGEL SILVA RIVERA. 2. 2 Antes de llegar a la Inspección de Valencia de la Paz, en el puente El Remolino, una patrulla del Ejército que se encontraba realizando un reten, detuvo el automotor en que se transportaban, practicaron una requisa y luego les permitieron continuar la marcha a todos los ocupantes, excepto al señor DIOSIDES CAICEDO PALOMAR, a quien retuvieron sin explicación alguna. 008-98537-04 3 2. 3. El día 31 de enero de 2004, en horas de la tarde el Fiscal Quinto Local Delegado ante los Juzgados Promiscuos Municipales de Santa María, Teruel y Palermo - Huila -, realizó la inspección al cadáver del señor DIOSIDES CAICEDO PALOMAR, en el mismo sitio en donde había sido retenido por la patrulla militar. Es decir a kilómetro y medio de Valencia de La Paz.

III. PRUEBAS ALLEGADAS A LA INVESTIGACIÓN.

De las pruebas practicadas y de las trasladadas del proceso penal y allegadas al expediente disciplinario se tiene: 3. 1. Declaración de MARÍA FENIS SÁNCHEZ, narró que el 31 de enero de 2004, se desplazaba en el vehículo del señor FIDEL ÁNGEL SILVA, quien es la persona que presta el servicio de transporte desde la vereda Las Brisas al casco urbano de la Inspección Valencia de la Paz, en ese mismo automotor iban

ABELARDO MEDINA, LEIDY SILVA, PATRICIA VILLEGAS y DIOSIDES

CAICEDO, de quien dijo llevaba un bulto de café, portaba un bolso pequeño y un radio para escuchar música. Manifestó que aproximadamente a las ocho de la mañana y a dos minutos del caserío, donde está un puente y hay una explanación, una patrulla del Ejercito se encontraba haciendo un retén, los pararon y les ordenaron se bajaran para una requisa, cuando terminaron les autorizaron continuar la marcha, pero dejaron allí retenido a DIOSIDES CAICEDO, y lo llevaron hacia la carretera que conduce a la explanación. Agregó que cuando se encontraba ya en su casa aproximadamente a las ocho y treinta de la mañana escuchó una explosión y después el Ejército informó por un alta 008-98537-04 4 voz que no permitían el paso de personas hacia las veredas que se encontraban en la vía al Río Iquira por motivos de seguridad. (Fol. 19, 20). 3. 2. El señor ÁNGEL SILVA RIVERA, propietario y conductor del vehículo de placas JVH 071. Dijo que el 31 de enero de 2004, llegó DIOSIDES CAICEDO en un caballo, llevaba un bulto de café y le pidió lo transportara a Valencia de la Paz como era su costumbre cada ocho días que iba a vender el café. Narró que antes de llegar al caserío, en el puente, había una patrulla requisando y después de ésta le dijeron que podía seguir, pero dejaron a DIOSIDES, motivo por el cual le preguntó a un soldado qué hacia con el café, a lo que respondió lo dejara donde compraban café que Diosides más tarde bajaba. Agregó que después de

llegar a Valencia de la Paz, continuó su marcha hacia el municipio de Yaguara y al regresar como a las cuatro y media de la tarde escuchó que habían “matado” a DIOSIDES. (Fol. 21, 22). 3. 3. Escuchada en declaración la señora SANDRA PATRICIA VILLEGAS PERDOMO, quien para el 31 de enero de 2004, también viajaba en el vehículo del señor ÁNGEL SILVA RIVERA, coincide en su relato con lo manifestado por los anteriores declarantes respecto de cómo se llevó a cabo la requisa por parte de un grupo de militares, los que ordenaron que Diosides se quedara allí y lo observó acompañado de dos soldados en la carretera que conduce a una explanación, que aproximadamente a las nueve de la mañana cuando se encontraba en Valencia de la Paz escuchó unos disparos y una explosión, y a las seis de la tarde tuvo conocimiento que a Diosides lo habían “matado”. (Fol. 23). 008-98537-04 5 3. 4. De acuerdo al testimonio del señor ABELARDO MEDINA CALDÒN, quien también ocupaba el mismo vehículo en el que iba Diosides Caicedo, dijo que éste llevaba un café en dos estopas, una bolsa con verduras, un bolso pequeño y un radio en el que estaba escuchando música. Se refirió en igual sentido que los demás declarantes sobre la requisa que hizo el Ejército y que a Disosides lo dejaron en la carretera con dos soldados. (Fol. 27). 3. 5. El señor BENJAMÍN GUALY CARVAJAL, manifestó que el 31 de enero de

2004, se dirigía en su camioneta Mazda de placas VXE 958, con destino a Valencia de la Paz, y aproximadamente a las ocho de la mañana, una patrulla del Ejército ubicada cerca de una explanación antes de Valencia, le practicó requisa, razón por la que le ordenaron bajar la gente que llevaba. Como a los dos minutos llegó la camioneta del señor FIDEL ÁNGEL SILVA, con quien también hicieron el mismo procedimiento. Observó que a DIOSIDES lo apartaron de las demás personas y un soldado le estaba hablando, en ese momento continuó su marcha y no vio nada más, después siguió hacia el municipio de Teruel y regresó a Valencia alrededor de las once de la mañana y escuchó comentarios sobre unos disparos y como a las cuatro de la tarde se enteró que DIOSIDES había muerto. (Fol. 25, 26). 3. 6. ALFREDO CARDOZO RAMÍREZ, manifestó que el día de ocurridos los hechos aquí investigados, siendo aproximadamente las ocho de la mañana llegó al sitio en donde se encontraba el Ejército haciendo el retén, en ese momento le dieron a FIDEL ÁNGEL la orden para que siguiera y a él lo hicieron estacionar, en ese instante vio a DIOSIDES sentado en una piedra ubicada a la entrada de una explanación, le hizo señas preguntándole qué pasaba y DIOSIDES con las manos le contestó que no sabía, le preguntó entonces a un soldado qué pasaba 008-98537-04 6 con DIOSIDES y no obtuvo respuesta, nuevamente le interrogó y le ofreció traerle los documentos a Diosides si era que no los tenía, sin que le dieran

respuesta y luego le ordenaron que se fuera. Agregó que cuando llegó a Valencia descargó su carro y en ese momento escuchó una explosión, después regresó nuevamente a la vereda como a las nueve y media pero ya en el reten no lo dejaron pasar y no vio allí a DIOSIDES. Dijo que como al medio día empezaron a escuchar rumores de que había un muerto y se dirigió en compañía de los padres de DIOSIDES, de FABIO CASTRO y otras personas hacia el sitio del reten para hablar por Diosides y explicarles que era un muchacho sano y conocido en la región, pero los soldados los devolvieron y no los dejaron pasar. Agregó que los soldados decían que habían matado a un guerrillero en un enfrentamiento, comentario que les sorprendió porque no escucharon ningún enfrentamiento y tampoco vieron otro grupo armado, tan solo estaba el Ejército. Afirmó que cuando tuvieron conocimiento que era DIOSIDES el muerto, los pobladores de Valencia esperaron que bajara el Comandante con los soldados para pedirle explicación y reclamar el cuerpo, al llegar éstos, empezaron a disparar ráfagas al aire para salir del pueblo. (Fol. 29 a 31). 3. 7. La señora FLORALBA PALOMAR CUELLAR y HERIBERTO ARCIA VAQUIRO, padres de DIOSIDES CAICEDO, manifestaron en sus declaraciones que el 31 de enero de 2004, salieron de su casa ubicada en la vereda San Isidro con destino a Valencia de la Paz, con ellos iba también DIOSIDES, pero como no les alcanzaba el dinero para pagar el transporte acordaron que éste viajara

adelante con el café y ellos continuarían el viaje a pie. Dijeron que cuando iban llegando al pueblo cerca de una explanación, escucharon unos disparos, los que duraron entre tres a cinco minutos, luego siguieron el camino y como a los cinco minutos escucharon otros disparos y veían a unos soldados en una loma, que 008-98537-04 7 los disparos venían de un solo lado y nadie respondía. Cuando llegaron al puente, un soldado les dijo que corrieran porque la guerrilla estaba disparando, pero que eso no era así, porque ellos no los habían visto, motivo por el cual continuaron su marcha hacia Valencia en donde no encontraron a DIOSIDES y allí se enteraron que el Ejército lo había retenido. Luego acudieron en compañía de otras personas a hablar con el Comandante para que les explicará qué pasaba con DIOSIDES pero no los dejaron pasar, posteriormente tuvieron conocimiento sobre la muerte de DIOSIDES CAICEDO.( Fol. 32 a 37). 3. 8. AIDELY CUMBE MÉNDEZ manifestó en su declaración que aproximadamente a las ocho y cuarenta y cinco de la mañana cuando transitaba por un camino alterno a la carretera principal escuchó disparos, pasada una hora se regresó y por la parte de arriba de la explanación vio a una persona muerta la que no reconoció, continuó caminando y se encontró con un soldado quien le dijo que no mirara hacía abajo porque estaban en un combate, sin embargo ella no vio nada. (Fol. 38). 3. 9. El señor RICAURTE JIMÉNEZ MEDINA, dijo que el 31 de enero de 2004,

transitaba a pie por la carretera y frente a la explanación de la construcción del polideportivo vio a DIOSIDES CAICEDO sentado en medio de seis soldados. Uno de los militares le pidió los documentos y además lo interrogó sobre en dónde vivía, le contestó que los fines de semana en la casa que tenía en Valencia y entre semana en la finca que tenía en la vereda San Isidro en la misma vereda en donde vivía ese muchacho, refiriéndose a DIOSIDES, y como respuesta los soldados le dijeron que era representante de la guerrilla y luego lo dejaron continuar su marcha. Agregó que aproximadamente a las nueve de la mañana escuchó disparos y al asomarse observó a los soldados disparando al 008-98537-04 8 aire. Dijo que en horas de la tarde se enteró que aún no habían dejado en libertad a DIOSIDES habló con HERIBERTO ARCIA, con FABIO CASTRO, presidente de la Junta y con otros lideres para ir a hablar con el Ejército, pero los soldados no los dejaron pasar y les dijeron que el Comandante no los podía atender. (Fol. 40, 41). 3. 10. Otras personas que dijeron haber visto a DIOSIDES CAICEDO fueron WILLIAM YUCUMA PATIO, ELIBERTO YUCUMA CAMACHO y el señor FABIO CASTRO, quienes se desplazaban en el carro del señor ALFREDO CARDOZO, cuando el Ejército los hizo detener para una requisa y allí estaba Diosides sentado al lado de la carretera. Manifestó FABIO CASTRO que mediante señas le preguntó qué pasaba y él de igual manera le respondió que

no sabía. En su testimonio corrobora que integró el grupo de personas que en horas de la tarde se dirigieron a hablar con el Comandante para obtener información sobre DIOSIDES, sin lograrlo, enterándose posteriormente sobre su muerte violenta y al preguntarles y reclamar por lo que había pasado los militares respondieron con tiros al aire. (Fol. 43, 46, 53). 3. 11. ÁLVARO PEÑA RIVAS, residente cerca al sitio conocido como la explanación, dijo que estaba en su casa y vio pasar la camioneta del señor FIDEL ÁNGEL SILVA y allí iba DIOSIDES CAICEDO sentado sobre unos bultos, que pasada una media hora escuchó unos disparos y al asomarse vio que los soldados corrían, pero no supo nada más porque se encerró en su casa. Volvió a salir al medio día para dirigirse a Valencia de la Paz, al pasar por la explanación los soldados le gritaban que pasara corriendo y al llegar al caserío se enteró por rumores que Diosides estaba retenido por el Ejército y en horas de la tarde conocieron la noticia de su muerte. (Fol. 55). 008-98537-04 9 3. 12. JUAN ANTONIO MONTOYA, quien para la misma fecha se dirigía desde Valencia de la Paz con destino a la Vereda de San Isidro, dijo que salió a las ocho y media de la mañana y en el camino a la altura del puente El remolino se encontró con cuatro soldados, después de sobrepasar este sitio escuchó una ráfaga de tiros y luego se encontró con HERIBERTO ARCIA y otras personas, quienes le preguntaron qué había visto, les contestó que sólo soldados y no

más. Interrogado de si había visto a DIOSIDES CAICEDO, contestó que no. (Fol. 45). 3. 13. Mediante visita especial en el Batallón de Contraguerrilla No. 28 agregada a la Novena Brigada, con sede en Neiva, se obtuvo copia de dos ordenes de operaciones, una de ellas la denominada ESTRELLA, en la que se indica que a partir del 23 de enero de 2004 a las 20.00 horas, la Segunda Contraguerrilla de la Compañía B. “… efectúa operación de registro y control militar de área, en el área general de los municipios de Yaguará, Iquira y base los mangos...” en ella se indicó que el mando de la operación lo llevaría el señor SS. MONGRAGON, Comandante de la contraguerrilla Batallador 2. Fue entregada además la orden de operaciones fragmentaria No. 001 denominada ELITE, en la que se indica que el Batallón de Contraguerrillas No. 28, “…con la segunda contraguerrilla de la Compañía B, a partir 23 20.00 Ene. 04 efectuará operación de registro y control militar de área, en el área general de los municipios de Yaguará, Iquira, y base los mangos…”. Quiere decir que las dos órdenes tenían una sola misión a partir de la misma fecha. Es de anotar que estas dos copias no se encuentran firmadas por quien aparece expidiendo dichas ordenes, estos es, el Mayor ULISES FIGUEREDO VARÓN, Comandante del Batallón de Contraguerrillas No. 28, sin embargo, fueron aportadas por el mismo Ejército Nacional y obtenidas del

008-98537-04 10 archivo en diligencia que ante esas oficinas realizó la Procuraduría. (Fol. 80 a 87). 3. 14. Al folio 76, se encuentra la relación del personal que componía para la fecha indicada la Compañía Batallador, según la información que suministró el Suboficial que atendió la diligencia de visita (Fol. 75 a 76). 3. 15. Como prueba traslada del proceso penal que adelanta la Fiscalía por la muerte del señor DIOSIDES CAICEDO PALOMAR, se allegó diligencia de inspección de cadáver realizada el 31 de enero de 2004, en la que se indicó que de acuerdo a la información suministrada por el Comandante Mondragón, los hechos ocurrieron a las 8.30 del mismo 31 de enero. El lugar de la escena se describió como campo abierto, simula campo de fultbol, ubicado a kilómetro y medio de Valencia de La Paz. (Fol. 89 a 92). 3. 16. A folio 147 al 154 obra el protocolo de la necropsia realizada al cadáver del señor DIOSIDES CAICEDO PALOMAR. En el item correspondiente a la descripción especial de lesiones por proyectiles de arma de fuego, registra 9 orificios de entrada así: 1. - “ … en la región malar izquierda con tatuaje periférico…” “DISTANCIA DE DISPARO: con base en los estudios preliminares de campo durante la necropsia médico legal, se establece que entre la boca de fuego del arma y la superficie de impacto en el cuerpo o las prendas, existió una distancia aproximada de 100 centímetros” . 2. Situado “…en la región pectoral

izquierda, con tatuaje periférico” DISTANCIA DE DISPARO: “ con base en los estudios preliminares de campo durante la necropsia médico legal, se establece que entre la boca de fuego del arma y la superficie de impacto en el cuerpo o las prendas, existió una distancia aproximada entre 1 y 2 metros”. 3. Situado “…en 008-98537-04 11 la región pectoral izquierda, con tatuaje periférico”. DISTANCIA DE DISPARO “…aproximada entre y 2 metros”. 4. Situado “…en la región precordial DISTANCIA DE DISPARO: “…aproximada entre 1 y 2 metros” 5. Situado “…en la región pectoral izquierda, con tatuaje periférico”. DISTANCIA DE DISPARO: “…aproximada entre 1 y 2 metros”. 6. Situado “…en la región subcostal izquierda”. DISTANCIA DE DISPARO: “ aproximada entre 1 y 2 metros” 7. Situado “…en la región iliaca izquierda”. DISTANCIA DE DISPARO. “… aproximada mayor a 120 centímetros” 8. Situado “…en la región deltoidea izquierda con anillo de contusión, sin evidencia macroscópica de residuos de disparo”. 9. Situado “…en la región deltoidea, con anillo de contusión, sin evidencia macroscópica de residuos de disparo”. DISTANCIA DE DISPARO. “… aproximada mayor a 120 centímetros”-. ( negrilla fuera de texto).

3. 17. En el cuaderno No. 2 en los folios 3 al 6 obra el álbum fotográfico

correspondiente a la inspección judicial del cadáver de DIOSIDES CAICEDO, se observa el lugar de los hechos, el cadáver y los elementos hallados. De igual manera obra de los folios 7 a 10 el álbum fotográfico de los elementos remitidos para estudio de balística, y en los folios 42 a 46 estudio de balística. 3. 18. Al folio 48 se encuentra el análisis de residuos de disparo, realizado a las muestras tomadas al cadáver de DIOSIDES CAICEDO PALOMAR, en el que se concluye que en ambas manos las muestras son compatibles con residuos de disparo. ( negrillas fuera de texto ). 3. 19. La Delegada ordenó mediante auto del 14 de mayo de 2004, escuchar en versión libre a los veintisiete (27) militares que conformaban la compañía Batallador del Batallón de Contraguerrilla No. 28, y quienes para el 31 de enero 008-98537-04 12 de 2004, se encontraban en jurisdicción de la Inspección de Valencia de la Paz, del municipio de Iquirá; diligencias de las que se tiene: 3.19.1 El Sargento Segundo MARIO GALLO CÁRDENAS, informó que el Comandante de la Contraguerrilla Batallador era el Sargento DIEGO MONDRAGON CORTES y a su vez la contraguerrilla estaba dividida en dos secciones, la primera al mando del Sargento MONDRAGON CORTES y la segunda bajo su mando, la que estaba integrada por los soldados RIVEROS

CONTRERAS, MORENO SEGURA, RIVAS MURILLO, GONZALEZ ARIAS,

ROSENDO CAÑIZALEZ, PEDROZO RICAURTE, QUINO, RODRIGUEZ DURAN, AGUDELO y MESA YAIR. Manifestó el Sargento GALLO CÁRDENAS, que en horas de la madruga de ese día el soldado JOSE OLAYA PALOMAR, se había accidentado, motivo por el cual y por orden del Sargento MONDRAGON, se encontraba él y su sección evacuando al soldado herido hacia el hospital de Iquira sobre la hora en que inició esta labor, dijo inicialmente que fue a las cuatro de la mañana y para ello utilizó un vehículo que transitaba por el lugar, llegó al hospital a las cinco y treinta de la mañana, se regresó a las seis de la mañana y llegó al sitio EN donde estaba la otra sección a las ocho y media, momento en que el sargento MONDRAGON le comentó habían sostenido un combate y que en el cruce de disparos había sido abatido un NN. Agregó que él no vio nada de lo ocurrido por cuanto para ese momento se encontraba en desplazamiento, y habían transcurrido aproximadamente treinta y cinco minutos de su salida del hospital cuando escuchó los disparos y después de esto tardó aproximadamente media hora en llegar al sitio. 3.19.2 El soldado ADOLFO AGUDELO CORDOBA, dijo que ocupaba la parte de atrás de la patrulla cuando escuchó adelante una explosión, la tropa 008-98537-04 13 reaccionó a los disparos que se presentaban y luego de efectuar el registro fue hallado el cadáver de la persona que murió. Dijo que él no fue al hospital a llevar al soldado OLAYA y que tampoco conformaba el grupo del Sargento

GALLO, versión que no coincide con la suministrada por el suboficial GALLO CARDENAS, quien afirmó que este soldado hacía parte de su grupo y también había ido al hospital de Iquira. Negó que se hubiese efectuado un retén y mucho menos la retención de DIOSIDES CAICEDO. (Fol. 183 a 186). 3.19.3 El soldado CONCEPCIÓN PEDROZO RICUARTE, en su versión libre manifestó que conformaba la sección del Sargento GALLO y una vez evacuaron al soldado, el Sargento les dio la orden de regresar, y que unos cuatro kilómetros antes de llegar al sitio en donde estaba la otra sección escuchó una explosión y disparos, al llegar les informaron que habían tenido un contacto y que al parecer había una persona dada de baja. Dijo que no disparó su arma. Negó que hubiesen realizado algún retén. 3.19.4 ALEX DUARTE ABRIL, dijo que no presenció el momento en que se presentó el referido enfrentamiento por cuanto para ese momento no se encontraba en el lugar, porque se había desplazado hacía Iquirá a prestar la seguridad del soldado OLAYA herido en un accidente. Sobre esta circunstancia, narró que tres o cuatro soldados se hicieron cargo de transportar al herido en un vehículo, él prestaba seguridad y los siguió a pie, no recuerda en compañía de quiénes, que empleó aproximadamente cincuenta minutos en llegar al sitio donde fue llevado el soldado, sitio que presume era un hospital, ya que no entró, que allí llegó entre las cuatro y media a cinco y media de la mañana permaneció por espacio de treinta minutos y se reencontró con la otra sección

entre las siete y media y ocho y media de la mañana. Sin embargo, anotó que 008-98537-04 14 antes de ello recibieron la orden de apoyar esa sección porque habían entrado en contacto y ese requerimiento lo hicieron cuando ellos se encontraban evacuando al solado OLAYA. Afirmó que no disparó su arma. (Fol. 241 a 244). 3.19.5 JOSÉ OMAR RODRIGUEZ DURAN, soldado citado por el Sargento MARIO GALLO, como otro de los integrantes de su sección y quien también se desplazó al hospital de Iquira a llevar al soldado OLAYA, manifestó que al herido OLAYA lo llevó el enfermero, luego la sección de adelante continuó con el registro y la sección de atrás que él conformaba continuó por la parte alta a encontrarse así con la de adelante, que iban por mitad del camino, cuando entre ocho y nueve y media escuchó una explosión y unos disparos, luego fueron informados por sus compañeros que habían tenido contacto armado con integrantes de las FARC. Indicó que las secciones se encontraban una de la otra a unos cincuenta o cien metros y quienes tuvieron el contacto fue la sección de adelante. Negó que hubiesen efectuado reten y practicado requisas a los pasajeros de los automotores. (Fol. 251 a 254). 3.19.6 El soldado ALEXANDER QUINO GARCIA, en su versión manifestó que integraba la sección comandada por el Sargento GALLO y recibieron la orden de evacuar al soldado herido hacia el hospital de Iquirá. Toda la sección se

desplazó para el efecto, es decir, los quince soldados y el enfermero. De los hechos ocurridos en los que perdió la vida DIOSIDES CAICEDO dijo que el Sargento MONDRAGON reportó habían tenido un contacto y tenían un subversivo de las FARC fuera de combate. Negó que para esa fecha hubiesen adelantado retenes y requisas. (Fol. 255 a 258). 008-98537-04 15 3.19.7 YAIR ANDRES MESA OSSA, soldado del que afirmó el Sargento GALLO CARDENAS conformaba su sección y uno de los que se desplazó a llevar al soldado OLAYA, narró que era del equipo de la ametralladora M-60 y cuando se encontraban adelantando la operación de registro fueron sorprendidos por “los bandidos”, iban bajando cuando escuchó la explosión y los tiros, tomó así su posición de combate, alcanzó a ver como a dos o tres personas y disparó con su fusil entre quince a veinte cartuchos; que para ese momento se encontraba a unos quinientos o seiscientos metros de esas personas las vio vestidas como de verde y afirma eran de las FARC. (Fol. 263 a 266). 3.19.8. El soldado VICTOR MANUEL RIVEROS CONTRERAS, dijo pertenecía a la segunda sección y que el enfrentamiento se produjo entre siete y ocho de la mañana. Sin embargo no sabe quién disparó, aseguró que en ningún momento vio a esas personas y además negó que hubiese efectuado un reten. (Fol. 270 a 272). 3.19.9 LUIS ARTURO ROSENDO CANIZALES, dijo haber acompañado al

soldado herido hasta el hospital de Iquira y se regresaron a las ocho de la mañana. Narró que cuando se encontraban como a tres o cuatro kilómetros de la otra sección escuchó primero una explosión y pasados unos cinco minutos escuchó tiros, cuando llegaron les dieron la orden de asegurar la parte alta y no sabe nada más, dijo que él no vio nada ni a nadie. (Fol. 273 a 275). 3.19.10. Versión del soldado YOVANN ERNELDIS GONZALEZ ARÍAS, a quien el Sargento MARIO GALLO CARDENAS mencionó como uno de los que conformaban su sección y quine se desplazó con él hasta el hospital de Iquira. 008-98537-04 16 El soldado GONZALEZ ARIAS, manifestó que cuando empezaban a descender escuchó una explosión y todos reaccionaron, como era el operador de la ametralladora debía servir de apoyo, dijo vio unos “bandidos “ que corrían y disparó hacia ese lado, aclaró que esas personas se encontraban a una distancia entre cuatrocientos y quinientos metros. Que después tomó su posición en la parte alta y ahí se quedó hasta cuando llegó la Fiscalía al lugar. Manifestó que en el desplazamiento se encontraban junto a él, el soldado VARGAS CHAVARRO, LONDOÑO ORTIZ y el Sargento MONDRAGON. (Fol. 276 a 278). 3.19.11 Escuchado en versión el soldado REINEL EGUIDIO MORENO SEGURA, de quien también dijo el Sargento GALLO CARDENAS conformaba su sección. Manifestó el Soldado que el iba aproximadamente a quinientos

metros del puntero de su sección y cinco o seis kilómetros del puntero del pelotón y por la distancia que llevaba no sabe nada de cómo fue el combate. Dijo que en ningún momento hicieron reten. (Fol. 279 a 281). 3.19.12 El soldado MARIO FERNANDO RIVAS MURILLO, manifestó que pertenecía a la sección del Sargento GALLO, y en cuanto a quienes se encargaron de llevar al soldado herido al hospital de Iquira dijo no recordar si lo hizo toda la sección o no, pero que el Sargento sí fue al hospital. Respecto de la muerte de DIOSIDES CAICEDO, manifestó que tenía entendido que cerca de las ocho de la mañana la otra sección había abatido a un “bandido”, que sí escuchó entre siete y ocho de la mañana una explosión y unos disparos. Aclaró que él ocupaba el ante penúltimo puesto en la sección y que cada hombre llevaba del otro una distancia entre unos diez a quince metros. En cuanto a si 008-98537-04 17 los militares efectuaron algún reten manifestó no tenía conocimiento por cuanto él no se encontraba ahí. (Fol. 282 a 284). 3.19.13 JORGE ALEXANDER ARIAS FLOREZ, en su versión, manifestó que él era de la primera sección y avanzaban sobre la parte alta cuando escuchó una detonación como de una granada y se formó así “la plomacera”, el equipo que iba adelante fue el que entró en contacto, y él en compañía del Sargento MONDRAGON, el radio operador SIERRA y el operador de la ametralladora MESA permanecieron en la parte alta, mientras que el personal de abajo se

encontraba en combate, y ese personal era el primer equipo de la primera sección integrada por el Cabo ESPINOSA y los soldados CLAVIJO, OLIVEROS, OCAMPO y DEL BASTO. Que estaban como a cuatrocientos metros y no podían observar dado que el terreno era quebrado; sin embargo, una vez avanzó en su relato dijo que vio como cuatro o cinco personas vestidas con ropa oscura y fueron los que iniciaron los disparos; y esto lo vio porque se encontraba en la parte alta y desde allí tenían visibilidad para todos los lados. Dijo que disparó con su arma entre diez y doce cartuchos. De la presencia del Sargento GALLO CARDENAS en el lugar manifestó no sabe a qué hora llegó porque este suboficial se había quedado de reserva y llegó como apoyo que lo hizo por la parte baja. Este soldado aceptó que de regreso pasaron por Valencia de la Paz y allí bastantes personas, como unos ochenta habitantes, les hicieron una protesta, les gritaban que para qué se habían metido allí y habían matado a un muchacho del pueblo. (Fol. 187 a 190). 3.19.14 El soldado WILINTON OLIVEROS YEPES dijo que cuando se encontraban efectuando la operación de registro y control militar del área e iban por la parte alta de Valencia, al descender para salir a la carretera fueron 008-98537-04 18 sorprendidos por subversivos con una explosión y disparos, él tomó la posición de combate, reaccionó y se inició el cruce de disparos, siguieron en persecución y fue cuando hallaron el cadáver, mientras los demás atacantes se perdieron.

Indicó que él era uno de los primeros y las personas que les disparaban estaban a una distancia aproximada de sesenta o setenta metros, que eran cuatro o cinco y estaban vestidas de civil y con botas de caucho. Agregó, que la persona que resultó sin vida portaba un revolver, granadas de mano, cartuchos y uniformes de la policía, información que les dio la Fiscalía porque aseguró ninguno de los militares se acercó al lugar donde estaba DIOSIDES y fue después del “levantamiento” que tuvieron conocimiento de éstas circunstancias. Dijo que

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