POLICIA NACIONAL - Modelo de Construcción de Paz
Detalles
- Título
- POLICIA NACIONAL - Modelo de Construcción de Paz
- Autor
- Policía Nacional
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Penal Militar
- Año
- —
POLICÍA
NACIONAL DE COLOMBIA Modelo de Construcción de Paz Aporte institucional a la reconciliación nacional2
POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA33
Modelo de Construcción de Paz Modelo de Construcción de Paz, aporte a la reconciliación nacional La Policía Nacional de todos los colombianos, intérprete del fundamento universal que consagra la paz como un bien superior y garante del principio constitucional de que esta es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento, está preparada para ayudar a consolidar una paz estable, duradera y completa. Consciente de los desafíos del posconflicto, la Institución creó el Modelo de Construcción de Paz de la Policía Nacional, sustentado en los mandatos constitucionales que en materia de seguridad, paz y convivencia contemplan los artículos 2, 22 y 218 de nuestra Carta Política, el cual hace parte de la columna vertebral del proceso de Modernización y Transformación Institucional (MTI). De forma visionaria, mucho antes de que se firmara el Acuerdo Final de Paz, la Institución creó la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (UNIPEP), cuerpo especializado cuyo trabajo es reconocido incluso a nivel internacional por su papel preponderante en el Mecanismo Tripartito de Monitoreo y Verificación sobre el Cumplimiento del Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas, y luego por su destacada tarea en los 26 Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación. Con base en su experiencia, la UNIPEP construyó el Modelo de Construcción de Paz de la Policía Nacional y su Plan de Implementación con proyección institucional para dar cumplimiento a lo pactado en los acuerdos y consolidar así su aporte a la construcción de la paz y la
Construcción de Paz de la Policía Nacional y su Plan de Implementación con proyección institucional para dar cumplimiento a lo pactado en los acuerdos y consolidar así su aporte a la construcción de la paz y la transformación de los conflictos en todo el territorio colombiano. PRÓLOGO GENERAL JORGE HERNANDO NIETO ROJAS Director General Policía nacional De colombia4 POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA Este Modelo es el resultado de un amplio proceso participativo de consulta al interior de la Institución, validado directamente por personal de todos los niveles representativos de las ocho regiones de policía, las direcciones y oficinas asesoras. Igualmente, con el apoyo de las embajadas de Suiza y del Reino de los Países Bajos se gestionó su refrendación internacional del proceso, para lo cual se contó con el aporte de Interpeace y Alianza para la Paz. El Modelo fue elaborado a través de una metodología participativa y consultiva, liderada por la UNIPEP, con el objetivo de identificar, desde la perspectiva del personal policial, las responsabilidades, fortalezas y recursos necesarios para articular en la Institución los diversos esfuerzos para hacer más eficiente el servicio de policía ante los retos del nuevo contexto. También se acompaña de un plan de implementación, compuesto por proyectos, acciones y recomendaciones provenientes de una amplia consulta al personal policial en todos sus niveles y especialidades. El documento está estructurado en cinco capítulos. En la primera parte se hace mención a los aspectos conceptuales y contextuales de la construcción de paz; seguido de la metodología elaborada para adelantar el proceso de análisis, consulta y diseño. Posteriormente, se describen las iniciativas estratégicas formuladas para la implementación del Acuerdo Final y se detalla la estructura y los componentes del Modelo
la construcción de paz; seguido de la metodología elaborada para adelantar el proceso de análisis, consulta y diseño. Posteriormente, se describen las iniciativas estratégicas formuladas para la implementación del Acuerdo Final y se detalla la estructura y los componentes del Modelo funcional para entonces dar paso al plan de implementación y sus niveles de despliegue. Finalmente, se encuentra el apartado de Monitoreo y Evaluación, que permitirá contar con el mecanismo de control para asegurar que lo planificado alcance el efecto esperado. En desarrollo de este Modelo se creó el Cuerpo Élite para la Paz, que tiene la misión de desmantelar las organizaciones criminales que vienen atentando contra defensores de derechos humanos y líderes sociales y políticos.55 Modelo de Construcción de Paz El Modelo de Construcción de Paz de la Policía Nacional está pensado como una herramienta para contribuir eficazmente a restaurar el tejido social, la confianza y la cohesión vital para la seguridad, la convivencia y la paz en Colombia. Además, puede ser de suma importancia para la implementación de acuerdos venideros con otros grupos armados ilegales, como el ELN.6 POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA Aspectos conceptuales y contextuales El paradigma de construcción de paz se nutre de una serie de conceptos que han sido desarrollados a través de un largo debate multidisciplinario desde las ciencias sociales y, recientemente, desde la práctica de organizaciones dedicadas al cambio social favorable a la paz. Conceptos como conflicto, paz, violencia, cohesión y cambio social han sido parte central de las tradiciones de las ciencias sociales y, por esa razón, presentan múltiples y diferentes interpretaciones, cada una de ellas con diversas implicaciones para la comprensión de los fenómenos asociados al
sido parte central de las tradiciones de las ciencias sociales y, por esa razón, presentan múltiples y diferentes interpretaciones, cada una de ellas con diversas implicaciones para la comprensión de los fenómenos asociados al conflicto y la forma en que las sociedades y los Estados los enfrentan. Si bien la diversidad de enfoques y posicionamientos teóricos, en lugar de limitar el debate lo enriquece, es necesario un posicionamiento que resulte del proceso de reflexión colectiva fundamentado en la teoría social y la experiencia vital e institucional de los participantes. Este proceso es constitutivo del ejercicio de construir paz, ya que la teoría no se asume como algo absoluto, sino que se contrasta con los contextos específicos y las diversas comprensiones del conflicto y sus soluciones desde la visión de los mismos actores sociales. Los conceptos que a continuación se describen son el fundamento del debate que orientó la definición del Modelo de Construcción de Paz de la Policía Nacional, así como su plan de implementación. Este ejercicio, definido como una práctica reflexiva de transformación de conflictos y construcción de paz, no parte de una separación artificial entre teoría y práctica. Al contrario, ambos campos se fusionan en un proceso constructivo y participativo en donde la teoría es resultado y no punto de partida, es dinamismo y no estancamiento, es herramienta y no un fin en sí mismo.77 Modelo de Construcción de Paz8 POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA 1.1. Conflicto y construcción de paz Toda sociedad, independientemente del momento histórico por el cual atraviesa, enfrenta retos asociados a múltiples conflictos que devienen de la convivencia de las personas, la diferencia de intereses entre individuos y grupos, y las múltiples disparidades económicas y sociales heredadas de
atraviesa, enfrenta retos asociados a múltiples conflictos que devienen de la convivencia de las personas, la diferencia de intereses entre individuos y grupos, y las múltiples disparidades económicas y sociales heredadas de procesos de formación del Estado y de sus instituciones. Esas tensiones y diferencias son inherentes a la sociedad y son, bajo determinadas circunstancias, la expresión de su dinamismo y cambio permanente (Coser, 1956). Desde esa perspectiva, el conflicto –entendido como la natural diferencia de intereses, creencias y condiciones entre los individuos y grupos sociales– ha sido parte esencial de las trayectorias de las sociedades, de su evolución y desarrollo. El conflicto ha estado en el centro del pensamiento social como una forma de entender cómo cambian las sociedades y se ha buscado identificar las variables y mecanismos que orientan el cambio social de acuerdo con los valores y creencias que los grupos poseen. El conflicto ha sido parte de una larga tradición de pensamiento social que se extiende desde Maquiavelo y Hobbes hasta Marx y Weber, todos ellos buscan explicar, más allá de la forma en que la sociedad se organiza, la forma en que cambia o se resiste al cambio (Collins, 1975). Identificado el conflicto como el motor de la transformación social, las preguntas han girado en torno a las fuerzas que producen, orientan y transforman el conflicto social. Más allá de las diferentes posiciones al respecto, la evidencia demuestra que los intentos por orientar el cambio social son también una fuente de conflictos, dado que en una sociedad no es posible el consenso absoluto y voluntario de todos sus habitantes. La mayoría de las veces, el cambio social producido por el conflicto ha sido impulsado a través de la fuerza
que los intentos por orientar el cambio social son también una fuente de conflictos, dado que en una sociedad no es posible el consenso absoluto y voluntario de todos sus habitantes. La mayoría de las veces, el cambio social producido por el conflicto ha sido impulsado a través de la fuerza y la coerción. Esa es la dinámica que describe el conflicto para acabar con el conflicto, que por lo regular se expresa en la violencia para acabar con la violencia. Las guerras y los conflictos armados internos, sean estos producidos por religiones, ideologías, etnias, territorios o recursos, son la evidencia de una transformación del conflicto a través de la violencia.99 Modelo de Construcción de Paz De ahí que la forma en que se logra el mayor de los acuerdos sobre la orientación del cambio social es fundamental para que este convierta el conflicto en una fuente positiva de cambio, o bien, en una fuente negativa del mismo. Concebir el conflicto como un síntoma negativo de la sociedad supone entender a esta como un conjunto de normas y valores funcionales que solo son excepcionalmente distorsionados por conductas anómalas. Sin embargo, más allá de los márgenes del funcionalismo, el conflicto puede ser concebido como el centro de la vida social y, por lo tanto, una fuente fundamental de unidad para la sociedad que contribuye a la socialización de los individuos y a la regulación de la vida colectiva (Wieviorka, 2010). Los efectos del conflicto dependen de la forma en que los individuos, los grupos sociales y las instituciones los aborden, manejen o transformen. Las capacidades de las sociedades para afrontar sus conflictos –y los conflictos con otras sociedades– demuestran el contenido de sus instituciones y forma de gobierno. Una sociedad con instituciones débiles recurrirá a la fuerza
capacidades de las sociedades para afrontar sus conflictos –y los conflictos con otras sociedades– demuestran el contenido de sus instituciones y forma de gobierno. Una sociedad con instituciones débiles recurrirá a la fuerza (legítima o ilegítima) como primer recurso para resolver los conflictos. Esta situación da lugar a que la violencia irrumpa en el conflicto propio de las relaciones sociales, desnaturalizándolo y degradándolo. Es ahí cuando las consecuencias de un conflicto se tornan negativas para la vida en sociedad (Wieviorka, 2010). Por el contrario, una sociedad con instituciones democráticas sólidas antepondrá mecanismos pacíficos antes de recurrir a la violencia y, de ser así, esta será estrictamente aplicada a través de las instituciones legítimas y especializadas para tal fin, evitando cualquier forma de violencia no legítima. En términos normativos weberianos, hablamos aquí del Estado como institución legítimamente autorizada para usar la fuerza con fines de preservación del orden institucional y social (Weber, 1964). Es decir, no existe sociedad sin conflictos, sino diferentes capacidades para abordarlos y tratarlos. Por esta razón, la forma en que esos conflictos se abordan es vital en el destino de las sociedades (Chetail y Jütersonke, 2015). Con el objetivo de comprender mejor las dinámicas de conflicto en las sociedades, se ha hecho un gran esfuerzo por identificar las características específicas de los conflictos de acuerdo con el tipo de interés en cuestión,POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA 10 o la naturaleza de los grupos sociales que se confrontan. De ahí que, para abordarlos de manera específica, los conflictos se diferencian entre sí:
10 o la naturaleza de los grupos sociales que se confrontan. De ahí que, para abordarlos de manera específica, los conflictos se diferencian entre sí: conflictos económicos, sociales, culturales, religiosos, territoriales, ambientales, individuales, identitarios, etc. Estas diferencias son útiles tanto por razones analíticas como porque aislan de manera más efectiva las variables que conducen a la confrontación. Así se aborda mejor su tratamiento. El conflicto social merece especial atención debido a que las variables que lo definen son sumamente difusas en comparación con otros conflictos. De igual manera, el conflicto social suele ser la suma de múltiples conflictos que –por su gravedad y falta de tratamiento– se amalgaman, elevando su intensidad y complejidad. Los conflictos sociales no solo involucran un mayor número de personas, sino que también se incrustan de manera más profunda en el tejido social. El conflicto social no se reduce a la mecánica de confrontación entre dos grupos, sino a un amplio campo de relaciones sociales, identidades y símbolos (Wieviorka, 2010).1111 Modelo de Construcción de Paz Otra característica de los conflictos sociales es que la definición de sus causas también es objeto de confrontación. Los conflictos sociales adquieren dimensiones simbólicas que pasan a formar parte de los componentes del conflicto. La creación de identidades en conflicto, ideologías, culturas, pasados y narrativas del conflicto social llegan incluso a convertirse en las causas del mismo, borrando en la memoria de las partes los detonantes originales de las confrontaciones. Esto es especialmente complejo cuando los conflictos sociales se alargan en el tiempo y en donde diversas generaciones de ciudadanos construyen memorias de la participación familiar y comunitaria en el conflicto.
originales de las confrontaciones. Esto es especialmente complejo cuando los conflictos sociales se alargan en el tiempo y en donde diversas generaciones de ciudadanos construyen memorias de la participación familiar y comunitaria en el conflicto. En América Latina, los conflictos sociales han tomado la forma de conflictos armados entre diferentes grupos políticos, poderes regionales, grupos ilegales, caudillos, comunidades, etc. A diferencia de otras regiones en el mundo, en América Latina las confrontaciones armadas han ocurrido mayoritariamente en el interior de los Estados, y solamente con algunas excepciones entre diferentes Estados. Esto ha sido parte de la formación de los Estados latinoamericanos y, con ello, de las relaciones entre estos y sus ciudadanos, así como de la estructuración de sus instituciones (Centeno, 2002; Davis y Pereira, 2003). En esa larga trayectoria, el conflicto armado es la expresión violenta de un conflicto social mayor. Si bien los conflictos armados internos en América Latina han finalizado a través de negociaciones de paz entre las partes, tanto los conflictos sociales que dieron origen al enfrentamiento armado como los derivados de este no se resuelven de manera automática con el cese al fuego y la firma de acuerdos de paz. Con base en esa larga tradición de pensamiento social centrada en el conflicto, una gama de herramientas prácticas de abordaje de este dio lugar al paradigma del Peacebuilding (en adelante: construcción de paz). Este paradigma supone, en el centro de su argumentación, que las partes en conflicto –si bien suelen ser violentas y agresivas– poseen un campo o elementos en juego que son compartidos y que constituyen un punto de acuerdo (Touraine, 1977). Además de ese campo compartido, definido como el principio de totalidad del conflicto, otros aspectos inherentes al12
o elementos en juego que son compartidos y que constituyen un punto de acuerdo (Touraine, 1977). Además de ese campo compartido, definido como el principio de totalidad del conflicto, otros aspectos inherentes al12 POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA mismo –como el principio de oposición y el de identidad– serán un campo de trabajo transformador de este y, por lo tanto, de la construcción de paz. El paradigma de construcción de paz postula que esta no es solamente la ausencia de enfrentamientos armados y de violencia, sino es la búsqueda colectiva de justicia social a través de la igualdad de oportunidades, justa distribución del poder y los recursos materiales, e igualdad de condiciones de acuerdo al Estado Social de Derecho. Es decir, la paz que se persigue es aquella estable, duradera y socialmente sólida (Chetail y Jütersonke, 2015). En ese sentido, los eventos políticos que ponen fin a los conflictos armados y que se materializan en la firma de acuerdos de paz son una condición necesaria pero no suficiente para la construcción de la paz. Los planteamientos centrales del paradigma de la construcción de paz se sustentan, en su mayoría, en los postulados de Johan Galtung, centrados fundamentalmente en su teoría de conflictos, los estudios para la paz y la transformación de conflictos. Para Galtung, la paz no necesariamente deviene de la superposición de una fuerza mayor sobre otra menor; sino que es posible por medios pacíficos. La paz por medios pacíficos tiene que ser afrontada con mucha racionalidad y profundo respeto por el ser humano y sus necesidades básicas (bienestar, libertad, identidad y sobrevivencia). El proyecto de paz por medios pacíficos pone al ser humano como punto de partida, no a las ideologías,
racionalidad y profundo respeto por el ser humano y sus necesidades básicas (bienestar, libertad, identidad y sobrevivencia). El proyecto de paz por medios pacíficos pone al ser humano como punto de partida, no a las ideologías, credos, partidos políticos o países (Galtung, 2003a). Para Galtung (2003b), existe una relación inversa entre paz y violencia. No obstante, esto debe ser visto desde la perspectiva específica de los contextos sociales diferenciados. Los conflictos y sus expresiones violentas son procesos dinámicos que se ajustan a los constantes cambios en los contextos sociales a través del tiempo. Esto tiene como consecuencia que los grupos sociales, con el fin de sobrevivir a situaciones violentas, desarrollen estrategias de adaptación y absorción de la violencia y el conflicto. La orientación de esas estrategias respecto del conflicto y la violencia dependerá del conjunto de capacidades para la paz que los grupos sociales dispongan (Interpeace, 2016).1313 Modelo de Construcción de Paz Por esa razón, desde la perspectiva de construcción de paz, la paz no es un punto de llegada o un punto de partida, sino es un proceso social de construcción de capacidades humanas e institucionales para la paz. No es un proceso lineal, sino al contrario: es un proceso adaptativo y acumulativo en donde los diferentes actores sociales cuentan con las herramientas necesarias para identificar y transformar los factores que conducen al incremento de las respuestas violentas al conflicto. Este proceso tiene cuatro pilares fundamentales: confianza, legitimidad, apropiación local y cohesión social. La destrucción de la confianza, tanto entre las personas como entre los grupos sociales, es una de las primeras consecuencias de los conflictos sociales violentos. Al mismo tiempo, la
apropiación local y cohesión social. La destrucción de la confianza, tanto entre las personas como entre los grupos sociales, es una de las primeras consecuencias de los conflictos sociales violentos. Al mismo tiempo, la confianza es uno de los fundamentos necesarios para abordar conflictos de manera pacífica (Interpeace, 2014). GRÁFICO 1 Pilares de la construcción de paz1
Fuente: UNIPEP ARIDA – Interpeace, 2017. 1 Los pilares de la construcción de paz son fundamento de la transformación de las relaciones sociales. Las intervenciones en construcción de paz tradicionalmente dividen la sociedad en tres segmentos aislados para desarrollar las acciones (tracks). Desde Interpeace se identifica que la construcción de paz y, por ende, los cuatro pilares mencionados, depende del establecimiento de puentes de confianza y colaboración en cada uno de esos segmentos y, además, de los puentes que los vinculan entre sí a través del entendimiento mutuo y el diálogo. Ese enfoque es definido por Interpeace como Track 6 approach.
Legitimidad Apropiación local Gobierno, Élites políticas, Comunidad Internacional Autoridades municipales, Sector privado, Sociedad civil, Medio de comunicación y Academia Comunidades, organizaciones sociales, sociedad en general14 POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA La construcción de paz no se limita únicamente a los escenarios en posconflicto, sino que se expande al conflicto social que en la mayoría de los países latinoamericanos, se expresa en fenómenos criminales y delincuenciales. Desde la perspectiva de construcción de paz, el crimen es entendido como un fenómeno de raíces sociales y económicas que se
de los países latinoamericanos, se expresa en fenómenos criminales y delincuenciales. Desde la perspectiva de construcción de paz, el crimen es entendido como un fenómeno de raíces sociales y económicas que se origina en la estructura misma de la desigualdad social, la exclusión, la impunidad y la paulatina transformación del Estado hacia el predominio de la represión al crimen y la desatención de los factores sociales del mismo (Garland, 2001). El crimen y la violencia son para las sociedades factores que distorsionan el valor agregado que la confianza y la cohesión social tienen para la vida colectiva. De ahí que la construcción de la paz suponga el reto de generar mecanismos colectivos de restitución de la confianza en entornos en donde esta ha sido destruida por el conflicto. De esa cuenta, la experiencia demuestra que el diálogo y los procesos participativos de largo plazo son herramientas que generan condiciones favorables para la restitución de la confianza entre las personas y los grupos sociales. Para Galtung (2003b), esta es la base de la cultura de paz, la cual es condición fundamental para la sostenibilidad de procesos de transformación social orientados a transitar del conflicto violento al conflicto como herramienta de cambio social positivo. De igual manera, los conflictos sociales violentos suelen reducir la legitimidad de las instituciones para algunos grupos en la sociedad. Esto supone también el reto de incrementar la legitimidad de las instituciones frente a la totalidad de los ciudadanos, fundamentalmente por el hecho de que el Estado, a través de sus instituciones, es vital para la construcción de la paz. El paradigma de la construcción de paz desde arriba ( top down peacebuilding) ha sido debatido a partir de identificar la necesidad de la
de que el Estado, a través de sus instituciones, es vital para la construcción de la paz. El paradigma de la construcción de paz desde arriba ( top down peacebuilding) ha sido debatido a partir de identificar la necesidad de la participación amplia e incluyente de la mayor cantidad de personas en los procesos de generación de confianza y restitución del tejido social. Sin embargo, es innegable que la legitimidad de las instituciones y su papel protagónico en los esfuerzos por superar los obstáculos a la paz,1515 Modelo de Construcción de Paz son aspectos determinantes para alcanzar condiciones de paz estable y duradera (Chetail y Jütersonke, 2015). Así como las instituciones del Estado tienen un rol protagónico en los procesos de construcción de paz, ellas por sí solas no pueden garantizar la solidez de los cambios sociales necesarios para construir la paz. De hecho, una intromisión excesiva de instituciones del Estado sin legitimidad puede ser contraproducente para superar los factores que originan los conflictos sociales. Por esa razón, la construcción de la paz desde los mismos grupos sociales ( bottom-up peacebuilding ) es la compensación necesaria que garantiza que la paz no se reduce a un pacto político, sino que se convierte en un proceso amplio de cambio social (Chetail y Jütersonke, 2015). Esta apropiación local es la condición necesaria para la sostenibilidad de los procesos de construcción de paz y requiere una perspectiva incluyente y de largo plazo. Los elementos anteriores son constitutivos de la cohesión social necesaria para evitar que la violencia se utilice como el primer recurso para afrontar los conflictos sociales. La cohesión social se puede evidenciar en la relación existente entre el Estado y la población (eje vertical de la cohesión
necesaria para evitar que la violencia se utilice como el primer recurso para afrontar los conflictos sociales. La cohesión social se puede evidenciar en la relación existente entre el Estado y la población (eje vertical de la cohesión social) y entre los diferentes grupos sociales (eje horizontal de la cohesión social; Interpeace, 2014). La construcción de la paz es un proceso que pone en interacción estas dos dimensiones a través de puentes (bridging) de comunicación y mutuo entendimiento, fortaleciendo los lazos de unidad entre los grupos sociales (bonding) y vinculando a los grupos sociales a través de las normas e instituciones legítimamente constituidas (linking) (Colleta y Cullen, 2000). Para la construcción de la paz, el conflicto social se ubica en el centro de atención de los esfuerzos de generación de confianza, apropiación local, legitimidad y cohesión social para hacer que la sociedad cuente con capacidades para transformar las condiciones que generan la violencia en los conflictos. El objetivo final es construir esas capacidades para hacer que los conflictos se conviertan en motores de un cambio social que contribuya a una convivencia humana más pacífica y democrática.16
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2. Contexto colombiano y construcción de paz En relación con los conflictos armados colombianos de las últimas décadas, expertos en la materia coinciden en afirmar que dichos conflictos tienen origen multicausal: político, social, económico e histórico (Deas, 2015; García & Vargas, 2015; Cruz, 2016; Ávila & Valencia, 2016).
En perspectiva histórica, se reconoce a Colombia como un país con un pasado violento desde su origen, sumando a ello una lucha política violenta continua. Las principales características de dichos conflictos han
En perspectiva histórica, se reconoce a Colombia como un país con un pasado violento desde su origen, sumando a ello una lucha política violenta continua. Las principales características de dichos conflictos han sido: la naturaleza partidista de las guerras civiles; la geopolítica básica del país –teniendo como protagonista a Bogotá y la región central–; la posesión y distribución de la tierra; la lógica insurgente y contrainsurgente de la política de seguridad del país; las condiciones de la ruralidad colombiana, y la debilidad y falta de capacidad del Estado colombiano, entre otras.1717 Modelo de Construcción de Paz Debido a estas circunstancias, la construcción de paz por medios pacíficos en Colombia requiere un abordaje sistémico de los conflictos, por lo que es conveniente diferenciar los conceptos de paz, conflicto y violencia. Hueso (2000, citando a Galtung), ayuda a precisar la anterior afirmación al mencionar que “el conflicto es obvio en la sociedad pero no la violencia –la guerra es una de sus manifestaciones– y, por tanto, el conflicto no necesariamente tiene que finalizar en violencia física y verbal. El fracaso en la transformación del conflicto es lo que conduce a la violencia” (p. 128). En este sentido, en el actual momento que vive Colombia, es importante reflexionar desde las diferentes instituciones las transformaciones necesarias para avanzar en la construcción de paz, y desde el rol de la Policía Nacional fortalecer su naturaleza y esencia en la transición de las nuevas dinámicas sociales del posconflicto. Fundamento legal El Modelo de Construcción de Paz de la Policía Nacional de Colombia vincula los conceptos de Estado Social de Derecho, descentralización administrativa territorial, gestión pública territorial, gestión territorial de la seguridad, paz territorial, y convivencia y seguridad ciudadana.
Fundamento legal El Modelo de Construcción de Paz de la Policía Nacional de Colombia vincula los conceptos de Estado Social de Derecho, descentralización administrativa territorial, gestión pública territorial, gestión territorial de la seguridad, paz territorial, y convivencia y seguridad ciudadana. En primer lugar, se hace referencia a que el Estado colombiano está organizado en forma de República unitaria; por tanto, se adoptó la centralización política (funciones judicial y legislativa) y la descentralización administrativa (función ejecutiva, cfr. Artículo 1, Constitución Política de 1991). En razón a ello opera la descentralización territorial a través de departamentos, distritos y municipios. De igual manera, los fines esenciales del Estado están definidos en el artículo segundo de la Carta Política. Se distinguen en ellos: “servir a la comunidad”, “garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución”, y “asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo”. Por su parte, el artículo 22 de la Constitución dispone el derecho a la paz como un derecho fundamental. En este entendido, la paz se constituye18 POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA en un deber de carácter prioritario para el Estado y sus instituciones, como presupuesto para el ejercicio y disfrute de los otros derechos fundamentales constitucionalmente establecidos, para facilitar la convivencia y para la regulación de los conflictos. En tal virtu
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