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UNICEF - Crecer con derechos

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UNICEF - Crecer con derechos
Autor
Unicef
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Familia
Año

Crecer con derechos INFORME RESUMIDO Comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infanciaÍndice de contenidos Principales conclusiones 1 CAPÍTULO 1. Fundamentos para comprender la evolución de las facultades 7 1.1 La evolución de las facultades en el marco de los derechos de la infancia 7 1.2 Equilibrio entre la patria potestad, los derechos de la infancia y la función protectora del Estado 12 1.3 Desarrollo infantil y evolución de las facultades: aportaciones de la ciencia y la práctica 14

Primera infancia: los inicios del aprendizaje, el apego y la autorregulación 14

Etapa intermedia de la infancia: la ampliación de competencias y mundos sociales 15

Adolescencia: una segunda ventana de oportunidad y vulnerabilidad 16

CAPÍTULO 2. Cómo determina el entorno las facultades de los niños y las niñas 18 2.1 La dimensión del desarrollo: el aumento de las facultades a lo largo de la infancia 19 2.2 La dimensión emancipatoria: respetar la agencia y la participación de los niños y las niñas 22 2.3 La dimensión protectora: el equilibrio entre la protección y el respeto de la evolución de la autonomía 26 CAPÍTULO 3. Aplicaciones jurídicas, políticas y prácticas 31 3.1 Límites de edad legal: reconocer y proteger la evolución de las facultades 31 3.2 Evaluar la evolución de las facultades de la infancia en la práctica 35 Conclusión 39 Agradecimientos 42 Quiénes somos 43 iCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia Las facultades de los niños y las niñas aumentan dentro de los contextos que los rodean. El cuidado, la orientación

Quiénes somos 43 iCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia Las facultades de los niños y las niñas aumentan dentro de los contextos que los rodean. El cuidado, la orientación y la confianza determinan el modo en que aprenden gradualmente a ser independientes.

Fotografía de la portada: Daiver, de 8 años, coge de la mano a su madre mientras caminan hacia la escuela en la ciudad de Itá

(Paraguay). © UNICEF/UNI868823/BrizuelaCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia 1Principales conclusiones La importancia crucial de la evolución de las facultades para entender los derechos de la infancia La “evolución de las facultades” es una de las ideas más influyentes en el ámbito de los derechos de la infancia. Reconoce que todos los niños y niñas tienen derecho, desde el nacimiento, a la totalidad de los derechos establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño, lo cual incluye la protección y la orientación adecuada en el ejercicio de tales derechos. Sin embargo, a medida que los niños y niñas crecen y desarrollan sus conocimientos, su experiencia y su criterio, tienen cada vez más posibilidades de ejercer esos derechos por sí mismos, y de expresar sus opiniones y participar en las decisiones que afectan a sus vidas. Respetar este proceso de desarrollo gradual es esencial para interpretar y aplicar los derechos y obligaciones establecidos en la Convención. A lo largo de la infancia, la creciente independencia y el criterio de los niños y las niñas se van modelando al participar en las decisiones que afectan a sus vidas, desde las

interpretar y aplicar los derechos y obligaciones establecidos en la Convención. A lo largo de la infancia, la creciente independencia y el criterio de los niños y las niñas se van modelando al participar en las decisiones que afectan a sus vidas, desde las elecciones cotidianas en torno a la vida familiar y las amistades hasta decisiones más complejas relacionadas con la educación y la salud. Los niños y niñas en condiciones desfavorables se encuentran con obstáculos que limitan las oportunidades de ejercer sus derechos y desarrollar sus capacidades, como la discriminación por motivos de género, discapacidad o condición migratoria; la pobreza; los conflictos o las emergencias relacionadas con el clima, o la ausencia de una atención familiar o una protección social adecuadas. En todos estos contextos, la Convención asigna a los Estados la responsabilidad primordial de velar por el respeto, la protección y la realización de los derechos de la infancia, al tiempo que exige a los progenitores y cuidadores que proporcionen dirección y orientación apropiadas en consonancia con la evolución de las facultades del niño o la niña (artículo 5). En la práctica, estas responsabilidades no siempre se ejercen de manera que los niños y las niñas puedan ejercer plenamente sus derechos, lo que contribuye a que persistan brechas entre los derechos formales y las experiencias de la infancia. Principales conclusionesCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia 2 Las dimensiones superpuestas de la evolución de las facultades El informe presenta un marco basado en tres dimensiones interdependientes que deben ayudar a entender la evolución de las facultades: Del desarrollo La evolución de las facultades de los niños y las niñas está determinada por las relaciones

de las facultades El informe presenta un marco basado en tres dimensiones interdependientes que deben ayudar a entender la evolución de las facultades: Del desarrollo La evolución de las facultades de los niños y las niñas está determinada por las relaciones y el entorno que los rodean. Los Estados, junto con las familias y las comunidades, comparten la responsabilidad de ofrecer las condiciones propicias en materia de salud, educación, juego, seguridad e inclusión social que permitan el florecimiento de las capacidades. Emancipatoria El término “emancipatoria” no se utiliza aquí en su sentido jurídico, sino para expresar el aumento de la agencia y la participación de los niños y las niñas a medida que se desarrollan sus facultades. La agencia de los niños y las niñas debe estar reconocida en la ley y en la práctica. La participación es un derecho que fomenta el aprendizaje, la empatía y la ciudadanía. Protectora Los niños y las niñas tienen derecho a una protección continua durante toda su infancia. Los riesgos a los que se enfrentan y las formas de protección necesarias cambian a medida que adquieren mayor agencia fuera del ámbito familiar y una mayor capacidad para contribuir a su propia protección. El marco de la evolución de las facultades vincula el desarrollo de los niños y las niñas con sus derechos a la agencia, la independencia y la protección. Cuando se respetan las facultades de la infancia, la participación potencia la protección y refuerza la resiliencia. Cuando se proporciona protección de manera que fomente la competencia y la confianza, se favorece su desarrollo y se les prepara para ejercer sus derechos de forma

facultades de la infancia, la participación potencia la protección y refuerza la resiliencia. Cuando se proporciona protección de manera que fomente la competencia y la confianza, se favorece su desarrollo y se les prepara para ejercer sus derechos de forma segura e independiente. La Convención establece que la familia, en sus diversas formas, es la unidad social fundamental y el medio natural para el crecimiento y el bienestar de los niños y las niñas. También subraya la responsabilidad del Estado de apoyar a los progenitores y cuidadores haciendo frente a las barreras estructurales y sociales y garantizando el acceso a los recursos materiales, la protección social y los servicios de apoyo que los niños y las niñas necesitan para un desarrollo saludable, especialmente cuando se ven afectados por la pobreza, la discriminación, el desplazamiento o la falta de cuidados familiares. Principales conclusionesCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia 3 Factores que determinan la evolución de las facultades de la infancia Del derecho internacional, la investigación científica y los datos procedentes de las políticas, la práctica y la experiencia vivida por los niños y las niñas, surgen varias conclusiones transversales: • Las facultades de los niños y las niñas se desarrollan continuadamente a lo largo de la infancia de manera no lineal. Las aptitudes cognitivas, sociales, emocionales, físicas y morales son facultades básicas que se desarrollan a ritmos diferentes y en las que influyen la experiencia, las oportunidades, las normas sociales, los entornos políticos y económicos y la singularidad individual de cada niño o niña. Por lo tanto, la edad por sí sola nunca puede ser un indicador de la capacidad, es necesario tener en cuenta otras dimensiones.

sociales, los entornos políticos y económicos y la singularidad individual de cada niño o niña. Por lo tanto, la edad por sí sola nunca puede ser un indicador de la capacidad, es necesario tener en cuenta otras dimensiones. • La adolescencia es un período en el que las facultades aumentan con rapidez que favorece una transición segura a la edad adulta. Las investigaciones sobre el desarrollo cerebral adolescente indican que las capacidades para razonar, regularse emocionalmente y tomar decisiones siguen evolucionando hasta la adultez joven. Es fundamental que los adolescentes reciban una protección y orientación continuas y adecuadas, y tengan oportunidades para enfrentarse al riesgo de maneras apropiadas para su desarrollo, con el fin de que puedan explorar y participar de forma significativa. • Es crucial contar con entornos de apoyo. Las relaciones estables y enriquecedoras con progenitores y cuidadores, las escuelas seguras y las comunidades integradoras facilitan que los niños y las niñas desarrollen su potencial. La pobreza, la discriminación y la violencia frenan el desarrollo y limitan las oportunidades de autonomía y participación. • Los medios sociales, las plataformas en línea y las herramientas de inteligencia artificial (IA) están cambiando el modo en que los niños y las niñas se relacionan, aprenden y se comunican. También aumentan la exposición a la manipulación, la explotación, la desinformación, la violación de la intimidad y los riesgos para la salud mental. Estos desafíos plantean interrogantes sobre si las instituciones públicas y la industria tecnológica están haciendo lo suficiente para defender los derechos de la infancia y tienen en cuenta el desarrollo de sus facultades. Principales conclusionesCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia

sobre si las instituciones públicas y la industria tecnológica están haciendo lo suficiente para defender los derechos de la infancia y tienen en cuenta el desarrollo de sus facultades. Principales conclusionesCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia 4 • Las voces de los niños y las niñas visibilizan su agencia. En las consultas mundiales realizadas para elaborar este informe, los niños y las niñas explicaron cómo intentan influir en las decisiones en el hogar, en la escuela y en Internet. Asocian la confianza, el respeto y la escucha de las personas adultas con una mayor confianza, motivación y protección. Sus puntos de vista ponen de relieve la importancia de llevar a cabo una investigación continua centrada en la infancia que ayude a entender cómo se perciben la autonomía, la protección y la participación en la vida de los niños y las niñas. Implicaciones jurídicas, políticas y prácticas Los límites de edad legal sirven de protección en ámbitos donde los riesgos de daños son elevados. Por ejemplo, en relación con cuestiones como el matrimonio temprano, el trabajo peligroso, el consentimiento sexual o la responsabilidad penal, se utilizan límites de edad legal fijos o mínimos para prevenir la coacción, la explotación y los daños irreversibles, al tiempo que se salvaguarda el bienestar de la infancia de acuerdo con las expectativas sociales de madurez y protección. Sin embargo, muchas cuestiones que afectan a la vida de los niños y las niñas no pueden enmarcarse claramente dentro de unos límites de edad precisos, como, por ejemplo, las decisiones en materia de atención de la salud, educación o participación en procedimientos judiciales o administrativos.

pueden enmarcarse claramente dentro de unos límites de edad precisos, como, por ejemplo, las decisiones en materia de atención de la salud, educación o participación en procedimientos judiciales o administrativos. En estas situaciones, los profesionales y otras personas adultas responsables de las decisiones que afectan a los niños y las niñas deben evaluar la evolución de sus facultades para determinar cómo deben tomarse las decisiones, en particular, si se les debe escuchar, ayudarlos a tomar decisiones conjuntas o, en su caso, permitirles tomar decisiones por sí mismos. Para ello, deberán regirse por los siguientes principios: • Partir de una presunción de capacidad, no de incapacidad. El punto de partida debe ser la asunción de que los niños y las niñas son capaces de formar y expresar opiniones y, en algunos contextos, de asumir la responsabilidad de las decisiones, teniendo en cuenta qué apoyo, información o protección se requiere en cada decisión concreta. Si se les considera incapaces por defecto, se corre el riesgo de silenciar a los niños y las niñas y de socavar sus derechos. • Adecuar los procesos de toma de decisiones a la naturaleza y las consecuencias de cada decisión. No todas las decisiones requieren el mismo nivel de protección, evaluación o formalidad. Las decisiones de alto riesgo o irreversibles pueden justificar umbrales fijos o salvaguardias más estrictas, mientras que las decisiones cotidianas o reversibles requieren un mayor margen Principales conclusionesCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia 5 para la participación de los niños y las niñas y su aprendizaje a través de la experiencia. Es necesario prestar atención a la coherencia de los umbrales de

5 para la participación de los niños y las niñas y su aprendizaje a través de la experiencia. Es necesario prestar atención a la coherencia de los umbrales de edad legal en todas las áreas, teniendo en cuenta los conocimientos científicos disponibles. • Centrarse en las condiciones de participación, no solo en si se consulta a los niños y las niñas. Una participación significativa depende de cómo se estructuren las decisiones, lo cual incluye entornos sensibles que tengan en cuenta las necesidades de la infancia, información accesible, tiempo para la reflexión y apoyo de confianza. • Reconocer y cuestionar la discriminación estructural arraigada en leyes, instituciones y normas sociales. Los sesgos de género, la estigmatización de los niños y niñas con discapacidad y la exclusión de las niñas y niños indígenas, migrantes y desplazados limitan el acceso a la educación, la seguridad y la participación. Hay que hacer frente a la desigualdad en los sistemas y las normas que la sustentan, no tratarla como un déficit del niño o la niña. • Evaluar las facultades en su contexto, no en abstracto. Los juicios sobre las facultades de los niños y las niñas deben tener en cuenta la experiencia, el estrés, las relaciones de poder y el entorno en el que se toman las decisiones. La capacidad viene determinada por el contexto y el apoyo, no simplemente por la edad o los rasgos individuales. • Evite asignar responsabilidades sin el reconocimiento y las salvaguardias correspondientes. Cuando se espera que los niños y las niñas asuman responsabilidades, las personas adultas y las instituciones que llevan a cabo las evaluaciones deben garantizar que también se les escuche, proteja y apoye

correspondientes. Cuando se espera que los niños y las niñas asuman responsabilidades, las personas adultas y las instituciones que llevan a cabo las evaluaciones deben garantizar que también se les escuche, proteja y apoye de manera adecuada. Esperar que asuman responsabilidades sin ofrecerles reconocimiento y protección expone a los niños y las niñas a daños y socava su dignidad. • Tratar la protección y la participación como dos aspectos que se refuerzan mutuamente. La acción protectora es más eficaz cuando incorpora los puntos de vista de la infancia. Excluir a los niños y las niñas de los procesos de protección puede retrasar la detección del daño y debilitar las respuestas, mientras que el diálogo y la orientación refuerzan la seguridad y la confianza. • Reflexionar sobre las funciones y los sesgos de las personas adultas en la toma de decisiones. Las suposiciones, expectativas y normas institucionales de los profesionales determinan los resultados para la infancia. Es necesario llevar a cabo una reflexión, formación y supervisión continuas para garantizar que las decisiones se basen en evidencias y en las experiencias vividas por los Principales conclusionesCrecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia 6 niños y las niñas, en lugar de en estereotipos o en actitudes predeterminadas reacias al riesgo. Respetar la evolución de las facultades de la infancia exige un juicio continuo sobre cómo se interpretan y aplican los derechos a medida que cambian la vida y el entorno de los niños y las niñas. Este desafío se plantea en muchos ámbitos, entre ellos el entorno digital, en el que su participación suele desarrollarse con mayor

cómo se interpretan y aplican los derechos a medida que cambian la vida y el entorno de los niños y las niñas. Este desafío se plantea en muchos ámbitos, entre ellos el entorno digital, en el que su participación suele desarrollarse con mayor rapidez que las respuestas jurídicas, políticas y normativas destinadas a protegerlos y apoyarlos. Dado que los sistemas digitales, incluida la IA, median cada vez más en el acceso de los niños y las niñas a la información, los servicios y las relaciones, los Estados, reguladores, progenitores y cuidadores deben garantizar que la protección, la participación y la regulación se adapten según la evolución de las facultades de la infancia, en lugar de basarse en supuestos fijos sobre la edad o el riesgo. Principales conclusionesCapítulo 1  7

Crecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia Una niña pequeña hace un colorido puzle en el emplazamiento de As-Senniya para personas desplazadas internas en Puerto Sudán.

© UNICEF/UNI913649/Satti El aprendizaje temprano consiste en adquirir competencias y sentar las bases para el criterio, la confianza y la participación a lo largo del tiempo. La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce a todos los niños y niñas como titulares de derechos desde su nacimiento, con derecho a cuidados, protección y orientación. A medida que crecen, los niños y las niñas tienen derecho a niveles cada vez mayores de independencia y autonomía en las decisiones que afectan a sus vidas. El artículo 5 de la Convención establece el principio de evolución de las facultades, y explica que los progenitores, los

derecho a niveles cada vez mayores de independencia y autonomía en las decisiones que afectan a sus vidas. El artículo 5 de la Convención establece el principio de evolución de las facultades, y explica que los progenitores, los cuidadores y el Estado deben proporcionar “dirección y orientación apropiadas” en función del nivel de desarrollo del niño o la niña. 1.1 La evolución de las facultades en el marco de los derechos de la infancia El concepto de evolución de las facultades, tal como se establece en la Convención, reconoce que la capacidad de los niños y las niñas para comprender información, expresar opiniones, tomar decisiones y asumir responsabilidades con relación a los Fundamentos para comprender la evolución de las facultades CAPÍTULO 1Capítulo 1  8

Crecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia asuntos que les afectan se desarrolla con el tiempo. Los progenitores, los cuidadores y el Estado deben proporcionar una orientación y un apoyo adecuados según la experiencia y la etapade desarrollo en la que se encuentre el niño o la niña.

El desarrollo de los niños y las niñas puede entenderse a través de cinco facultades o capacidades básicas estrechamente vinculadas: cognitiva, física, social, emocional y moral. Estas aptitudes sustentan funciones vitales como la comunicación, la toma de decisiones, el criterio y la independencia, que ayudan a los niños y las niñas a gestionar responsabilidades más complejas a medida que van madurando (véase el cuadro 1). Cuadro 1. Capacidades básicas en el desarrollo infantil Capacidades básicas Ejemplos del modo en que los niños y las niñas demuestran estas capacidades Cognitiva Mediante el razonamiento, la resolución de problemas, la

Cuadro 1. Capacidades básicas en el desarrollo infantil Capacidades básicas Ejemplos del modo en que los niños y las niñas demuestran estas capacidades Cognitiva Mediante el razonamiento, la resolución de problemas, la comprensión de causas y efectos, el análisis y la evaluación de la información, la previsión de consecuencias y la toma de decisiones con conocimiento de causa Física Desarrollando la coordinación, la movilidad y las habilidades prácticas de autocuidado; llevando a cabo tareas de forma independiente y garantizando la seguridad y la salud personales Social Mediante la comunicación eficaz con los demás, la negociación, la cooperación, la participación en decisiones grupales, y el establecimiento y mantenimiento de relaciones Sentimental Reconociendo y gestionando los sentimientos, demostrando empatía,fomentando la resiliencia, afrontando el estrés y ejerciendo el autocontrol en la toma de decisiones Moral Al comprender los principios éticos, diferenciar el bien del mal, reconocer la equidad y la justicia, asumir la responsabilidad de las acciones y respetar los derechos de los demás

Durante la infancia, se suele suponer que los niños y las niñas carecen de competencia plena en todos los aspectos de estas funciones vitales y necesitan apoyo para tomar decisiones. Los progenitores, los cuidadores, las comunidades y el Estado tienen la obligación de brindar protección social y jurídica que refleje y respete la evolución de la competencia y la vulnerabilidad de los niños y las niñas. RECUADRO 1. Términos clave La “evolución de las facultades” se refiere a la adquisición gradual de capacidades cognitivas, sociales, emocionales, físicas y morales a medida

competencia y la vulnerabilidad de los niños y las niñas. RECUADRO 1. Términos clave La “evolución de las facultades” se refiere a la adquisición gradual de capacidades cognitivas, sociales, emocionales, físicas y morales a medida que el niño o la niña transita por la infancia, y a la consiguiente transferencia del ejercicio de derechos de los progenitores y otros cuidadores a la niña o el niño. El desarrollo de estas facultades requiere apoyo y atención, reconocimiento y respeto, así como niveles continuos y adecuados de protección.Capítulo 1  9

Crecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia Los artículos 12 y 3 refuerzan esta idea al establecer un enfoque basado en principios con respecto a la toma de decisiones de las personas adultas en nombre de los niños y las niñas. Dado que los niños y las niñas no gozan de plena autonomía, estas disposiciones son necesarias para garantizar que las decisiones que les afectan se rijan por los derechos y no solo por la discreción de las personas adultas. El artículo 12 garantiza a los niños y las niñas el derecho a expresar su opinión en todos los asuntos que les afecten y exige que esas opiniones se tengan debidamente en cuenta en función de su nivel de entendimiento, experiencia y madurez. El artículo 3 exige que el interés superior del niño o la niña sea una consideración primordial en todas las medidas que le conciernan, y que dicho interés se evalúe en relación con la evolución de sus facultades y su capacidad para comprender e influir en las decisiones.

Este marco aclara cómo la evolución de las facultades determina la interpretación de la Convención. Las personas adultas conservan la responsabilidad de tomar las decisiones,

y su capacidad para comprender e influir en las decisiones. Este marco aclara cómo la evolución de las facultades determina la interpretación de la Convención. Las personas adultas conservan la responsabilidad de tomar las decisiones, pero esa responsabilidad debe ejercerse dentro de unos límites claros, fundamentarse en los puntos de vista de los niños y las niñas, y enmarcarse o circunscribirse en sus derechos. No se debe tratar a los niños y las niñas como personas adultas plenamente autónomas ni considerarlos dependientes pasivos, sino reconocerlos como titulares de derechos cuyas facultades en desarrollo deben tenerse en cuenta en las decisiones que se tomen en su nombre. La evolución de las facultades de la infancia toma forma gracias a las interacciones dinámicas que se producen entre sus avances en materia de desarrollo, sus oportunidades de actuar y participar, y las protecciones y límites establecidos por las personas adultas y las instituciones. Estas tres dimensiones —del desarrollo, emancipatoria y protectora— ofrecen un marco coherente para comprender cómo crecen los niños y las niñas con derechos (véase la figura 1). En la práctica, las tres dimensiones de la evolución de las facultades de la infancia se solapan continuamente: los niños y las niñas manifiestan su agencia de maneras que contribuyen a su seguridad; cuando reciben protección de manera apropiada para su desarrollo, se refuerza su autonomía; y las vías de desarrollo de los niños y las niñas los preparan para participar y convertirse en responsables de la toma de decisiones.Capítulo 1  10

Crecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia Figura 1. La evolución de las facultades de la infancia en el contexto de sus derechos Del desarrollo + Emancipatoria A medida que aumentan sus facultades, los niños y las niñas van asumiendo gradualmente una mayor responsabilidad en las decisiones que afectan a sus vidas. La autonomía se amplía en función de la madurez, sin eliminar prematuramente las responsabilidades de las personas adultas.

Emancipatoria + Protectora Los niños y las niñas tienen derecho a una protección continua a medida que adquieren capacidades para ejercer una mayor agencia en las decisiones que les afectan. Sin embargo, la protección no debe utilizarse como justificación general para negarles oportunidades de ejercer niveles crecientes de autonomía. Del desarrollo + Protectora La salud, la educación, el juego y la ausencia de pobreza son necesarios para el desarrollo de los niños y las niñas, y también contribuyen a su protección. Sin embargo, la sobreprotección puede impedir experiencias esenciales. Los derechos sociales, económicos y culturales incluyen el derecho a un desarrollo óptimo, a la salud, a la educación, al juego y a no caer en la pobreza. Obligación de lograr el desarrollo óptimo del niño o la niña Los derechos de participación incluyen el derecho a ser escuchado y a la libertad de expresión, asociación, reunión, pensamiento e información. Obligación de respetar las capacidades del niño o la niña

participación incluyen el derecho a ser escuchado y a la libertad de expresión, asociación, reunión, pensamiento e información. Obligación de respetar las capacidades del niño o la niña para participar en la toma de decisiones Los derechos de protección incluyen la protección infantil contra la violencia, la explotación y el abuso. Obligación de proteger al niño o la niña teniendo en cuenta sus "facultades aún en evolución"

DIMENSIÓN DEL

DESARROLLO

DIMENSIÓN

EMANCIPATORIA DIMENSIÓN PROTECTORACapítulo 1  11

Crecer con derechos: comprender y apoyar la evolución de las facultades de la infancia La dimensión del desarrollo refleja la obligación de apoyar el desarrollo de los niños y las niñas en virtud de los derechos sociales, económicos y culturales, incluida la salud (artículo 24), la educación (artículos 28 y 29), el juego (artículo 31) y la protección contra la pobreza (artículo 27). El desarrollo físico, psicológico y social (artículo 6); las relaciones familiares (artículos 5 y 18); los recursos y el contexto cultural (artículo 27), y la agencia individual modelan las facultades de los niños y las niñas, las cuales se ven respaldadas o limitadas por los entornos en los que viven (artículos 3 y 6).

La dimensión emancipatoria se refiere al modo en que la evolución de las facultades de los niños y las niñas se refleja en un cambio gradual de la autoridad para tomar decisiones a lo largo de la infancia. Si bien los derechos de participación de la infancia se

La dimensión emancipatoria se refiere al modo en que la evolución de las facultades de los niños y las niñas se refleja en un cambio gradual de la autoridad para tomar decisiones a lo largo de la infancia. Si bien los derechos de participación de la infancia se aplican desde el nacimiento y determinan la manera en que las personas adultas hacen partícipes a los niños y las niñas en las decisiones que les afectan (artículos 12 y 5), el respeto de la evolución de las facultades exige un reconocimiento cada vez mayor de su capacidad para ejercer derechos por sí mismos y asumir mayores responsabilidades a medida que se desarrollan su entendimiento y su capacidad (artículo 5). La Convención hace efectiva esta transferencia progresiva de autonomía a través de los derechos de participación y libertad, incluido el derecho a ser escuchado (artículo 12) y la libertad de expresión (artículo 13), pensamiento (artículo 14), reunión (artículo 15) y acceso a la información (artículo 17), que permiten a los niños y las niñas adquirir criterio, confianza y responsabilidad con el paso del tiempo. La dimensión protectora hace hincapié en la obligación de salvaguardar a los niños y las niñas teniendo en cuenta la evolución de sus facultades (artículos 3 y 5) y de defender sus derechos de protección (artículo 19). Los progenitores y tutores deben proporcionar una ori

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