UNICEF - El futuro de la infancia en un mundo en transformación
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- Título
- UNICEF - El futuro de la infancia en un mundo en transformación
- Autor
- Unicef
- Categoría
- Infralegal
- Área del derecho
- Familia
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El futuro de la infancia en un Estado Mundial de la Infancia 2024 Resumen ejecutivo mundo en transformación1 Estado Mundial de la Infancia 2024 El futuro se construye ahora Las tendencias demográficas actuales determinarán las futuras características de la población. El carbono expulsado hoy a la atmósfera definirá el clima del mañana. Las tecnologías que hoy desarrollamos y controlamos no solo influirán en la forma de aprender, trabajar y comunicar de las futuras generaciones, sino también en el bienestar de la infancia durante las próximas décadas. Conforme el primer cuarto del siglo XXI llega a su fin, el Estado Mundial de la Infancia 2024 ha decidido mirar hacia adelante y situarse en el año 2050. Y plantea la siguiente pregunta: ¿cuál es la mejor manera de lograr un futuro donde todos los niños y niñas disfruten de sus derechos? ¿Cómo podemos construir un mundo donde todos puedan sobrevivir, prosperar y desarrollar plenamente su potencial? El informe examina tres megatendencias o grandes fenómenos mundiales y a largo plazo que tendrán importantes efectos sobre las vidas de los niños y niñas de aquí a 2050: los cambios demográficos, las crisis climáticas y medioambientales y las tecnologías de vanguardia. Si entendemos estas tendencias y lo que implican para la infancia, comprenderemos mejor los retos y las oportunidades que se nos pueden presentar. La opinión de la juventud Los niños y las niñas tienen derecho a expresar su opinión y a hablar de los temas que les afectan. Este informe sobre el futuro de la infancia expondrá los puntos de vista de diferentes niños, niñas y jóvenes con sus propias palabras1. El informe de este año se basa en dichas megatendencias y en otros indicadores socioeconómicos
de la infancia expondrá los puntos de vista de diferentes niños, niñas y jóvenes con sus propias palabras1. El informe de este año se basa en dichas megatendencias y en otros indicadores socioeconómicos para demostrar la forma en que diferentes trayectorias posibles podrían determinar cómo vivirá la infancia en el mundo de 2050. Esos escenarios constituyen posibles resultados, no predicciones, puesto que la construcción del futuro está en nuestras manos. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada hace 35 años, debe guiar las acciones encaminadas a mejorar el mundo para las generaciones futuras. Ese acuerdo histórico ha transformado las vidas de millones de niños y niñas y sigue siendo nuestra guía para afrontar las complejas dificultades que nos esperan. Hoy sus principios son incluso más valiosos, ya que asistimos a un retroceso en materia de derechos de la infancia a escala mundial, sobre todo en los derechos de las niñas. Corren peligro varias décadas de progresos, entre ellos los alcanzados en materia de protecciones jurídicas. Por eso, es esencial que reafirmemos nuestro compromiso con la Convención sobre los Derechos del Niño para trazar el camino hacia 2050 y más allá. La opinión de la juventud “Para 2050, necesitamos empatía y comunicación, así como políticas que promuevan actividades nuevas y empleos sostenibles. Pedimos a los dirigentes que construyan un futuro inclusivo y próspero”. U-Reporter, 16 años, mujer, Ecuador La Convención sobre los Derechos del Niño ha transformado las vidas de millones de niños y niñas y sigue siendo nuestra guía para afrontar las complejas dificultades que nos esperan.Resumen ejecutivo 2 Tres megatendencias que marcarán el futuro
ha transformado las vidas de millones de niños y niñas y sigue siendo nuestra guía para afrontar las complejas dificultades que nos esperan.Resumen ejecutivo 2 Tres megatendencias que marcarán el futuro de la infancia La transición demográfica Según las previsiones, cuando lleguemos a la década de 2050, la población infantil mundial se habrá estabilizado en unos 2.300 millones, unos niveles similares a los actuales. Sin embargo, esta cifra mundial oculta cambios regionales: Asia Meridional seguirá siendo una de las regiones con mayor población infantil, pero a ella se unirán África Oriental y Meridional, y África Occidental y Central. Esas regiones ya tienen dificultades para satisfacer las necesidades básicas de la infancia, además de hacer frente a importantes riesgos climáticos y carecer de infraestructuras digitales adecuadas. La proporción de población infantil se reducirá en todas las regiones, pero algunas seguirán presentando un elevado porcentaje de niños y niñas, mientras que otras contarán con muchos más adultos. Por ejemplo, se calcula que la proporción de niños y niñas en África caerá por debajo del 40% (desde alrededor de un 50% en la década de 2000), mientras que se situará por debajo de un 19% en Asia Oriental, Europa Occidental, América del Norte y varios países de ingresos altos, como Australia, la República de Corea y Singapur. Estos cambios pueden generar oportunidades y retos. Algunas regiones podrán disfrutar de un “dividendo demográfico” a medida que aumenta la población en edad de trabajar: al haber menos jóvenes en situación de dependencia que en activo, se podrán liberar más recursos para dar apoyo
“dividendo demográfico” a medida que aumenta la población en edad de trabajar: al haber menos jóvenes en situación de dependencia que en activo, se podrán liberar más recursos para dar apoyo a la infancia, además de revitalizar la economía. Por su parte, los países con mayor proporción de personas de edad avanzada tendrán que cuidar de ellas y mantener, al mismo tiempo, las políticas y los servicios centrados en la infancia. La opinión de la juventud “En 2050, las nuevas generaciones habrán crecido con las decisiones que hayamos tomado hoy. Debemos asumir la responsabilidad de [construir] un futuro próspero y sostenible para todos y todas”. U-Reporter, 19 años, mujer, Argelia Las crisis climáticas y medioambientales Nos enfrentamos a una crisis planetaria sin precedentes. Casi la mitad de los niños y niñas del mundo (alrededor de 1.000 millones) viven en países de alto riesgo en materia de peligros climáticos y ambientales. Entre la inestabilidad climática, la destrucción de la biodiversidad y la contaminación generalizada, las amenazas se están intensificando a escala mundial. La infancia está expuesta a un medio ambiente más impredecible y peligroso que ninguna generación anterior. Los organismos que se encuentran en pleno desarrollo son especialmente vulnerables ante estos peligros. Los cerebros, pulmones y sistemas inmunitarios de los niños y niñas pueden sufrir los efectos de la contaminación y las condiciones meteorológicas extremas incluso antes de nacer. La contaminación del aire es extremadamente perjudicial para la infancia y conlleva consecuencias para su salud respiratoria y su desarrollo que pueden durar toda la vida. El aumento de las temperaturas multiplica las poblaciones de mosquitos, lo que provoca la propagación de enfermedades como el
contaminación del aire es extremadamente perjudicial para la infancia y conlleva consecuencias para su salud respiratoria y su desarrollo que pueden durar toda la vida. El aumento de las temperaturas multiplica las poblaciones de mosquitos, lo que provoca la propagación de enfermedades como el paludismo, el dengue y el zika. Las inundaciones contaminan los suministros de agua, lo que puede provocar enfermedades transmitidas por el agua, una de las principales causas de muerte entre los menores de cinco años. Los fenómenos meteorológicos extremos limitan el acceso a los alimentos y su producción, lo que aumenta el riesgo de que los niños y niñas padezcan inseguridad alimentaria. Los desastres relacionados con el clima también pueden provocar sentimientos de impotencia, traumas y ansiedad en la infancia. Los cambios demográficos pueden generar oportunidades y retos.3 Estado Mundial de la Infancia 2024 La opinión de la juventud “Les pedimos que protejan el medio ambiente y las vidas humanas; que eviten las guerras y preserven la paz”. U-Reporter, 17 años, mujer, Ucrania Las crisis climáticas y medioambientales afectan a muchos otros aspectos de las vidas de los niños y niñas. Las perturbaciones climáticas pueden dañar o destruir las escuelas o provocar que cierren. Desde 2022, las escuelas de 400 millones de estudiantes de todo el mundo han cerrado en algún momento debido a fenómenos meteorológicos extremos. Además de vulnerar los derechos de la infancia, impedir el aprendizaje supone un freno para el crecimiento económico. Los peligros climáticos y ambientales también obligan a la infancia a abandonar sus hogares. Frente a estas crisis, la protección de los derechos de la infancia exige acciones inmediatas para
climáticos y ambientales también obligan a la infancia a abandonar sus hogares. Frente a estas crisis, la protección de los derechos de la infancia exige acciones inmediatas para reducir las emisiones, permitir la transición hacia las energías limpias e implementar medidas de adaptación al cambio climático. Los gobiernos y la comunidad mundial deben dar prioridad al bienestar de los niños y niñas en las acciones y políticas climáticas con vistas a proteger el futuro de la infancia. Las tecnologías de vanguardia En el futuro, la infancia podría mejorar de forma significativa gracias a las tecnologías más avanzadas, como la inteligencia artificial (IA), la neurotecnología, las energías renovables de última generación y los progresos en el campo de las vacunas. Para aprovechar los beneficios de estas tecnologías y al mismo tiempo mitigar los riesgos, necesitamos un acceso equitativo, una normativa sólida y diseños centrados en la infancia. La digitalización puede empoderar a los niños y niñas. Además de permitirles crear, aprender y comunicarse con sus amigos, sienta las bases de sus futuras perspectivas económicas. Sin embargo, también los expone a riesgos en línea como la explotación y los abusos sexuales. La opinión de la juventud “El desarrollo de la IA debe basarse en principios éticos. Es fundamental mitigar los riesgos, proteger la privacidad y evitar sesgos que podrían aumentar las diferencias sociales existentes.” U-Reporter, 23 años, varón, Rwanda No obstante, son muchos los niños y las niñas que no gozan de ninguna de estas oportunidades digitales. Más del 95% de las personas que viven en países de ingresos altos tienen conexión a internet, en comparación con apenas un 26% en los países de ingresos bajos. Las limitaciones de
digitales. Más del 95% de las personas que viven en países de ingresos altos tienen conexión a internet, en comparación con apenas un 26% en los países de ingresos bajos. Las limitaciones de las infraestructuras, los altos costes y las restricciones de acceso siguen impidiendo el progreso. La exclusión digital amenaza con acentuar las desigualdades existentes, sobre todo en regiones con un rápido aumento de la población infantil, como las de África. La inteligencia artificial y la neurotecnología son algunas de las nuevas tecnologías que pueden posibilitar una educación personalizada, fortalecer la atención sanitaria y ofrecer otras mejoras para las vidas de los niños y niñas. Sin embargo, sin el control adecuado, implican riesgos en ámbitos como el de la libertad cognitiva, la privacidad o el sesgo algorítmico, cuestiones que pueden afectar de manera desproporcionada a los grupos marginados y los niños y niñas con discapacidad, así como reforzar la discriminación sistémica. Los avances en el desarrollo de las vacunas y las tecnologías verdes ofrecen esperanza. La pandemia de COVID-19 ha dado un nuevo impulso a la inversión y la investigación en tecnologías de inmunización como la del ARN mensajero, que puede acelerar la creación de nuevas vacunas esenciales. En paralelo, la cuota de mercado de las innovaciones relacionadas con las energías renovables crece con rapidez, lo que contribuye a ampliar el acceso de los niños y niñas a una energía limpia. La exclusión digital amenaza con acentuar las desigualdades existentes, sobre todo en regiones con un rápido aumento de la población infantil. Casi la mitad de los niños y niñas del mundo (alrededor de 1.000 millones)
desigualdades existentes, sobre todo en regiones con un rápido aumento de la población infantil. Casi la mitad de los niños y niñas del mundo (alrededor de 1.000 millones) viven en países de alto riesgo en materia de peligros climáticos y ambientales.Resumen ejecutivo 4 La infancia en el mundo de 2050 Los posibles escenarios analizados por UNICEF y el Centro Wittgenstein para la demografía y el capital humano mundial ofrecen información sobre la forma en que la confluencia de estas megatendencias con otros factores determinará cómo será la infancia en 2050. Las proyecciones del Estado Mundial de la Infancia 2024 se basan en varias trayectorias mundiales posibles y en el análisis de promedios decenales desde la década de 2000 hasta la de 20502. La trayectoria sin cambios parte de una continuidad en las tendencias actuales; la trayectoria de desarrollo acelerado implica progresos más rápidos mediante un incremento de la inversión social y medidas centradas en la sostenibilidad; y la trayectoria con un retraso en el desarrollo presenta avances más lentos debido a la falta de inversión y a una mayor fragmentación a escala mundial. Las conclusiones del análisis de los escenarios abordan siete campos: supervivencia infantil y esperanza de vida, riesgos climáticos y medioambientales, condiciones socioeconómicas, educación, igualdad de género, exposición a los conflictos y urbanización. El panorama resultante ofrece señales que apuntan hacia un futuro mejor para la infancia. En ámbitos como el de los riesgos climáticos y medioambientales, muestra los costes que podría suponer mantener la situación actual. En todos los campos, incluidos el de la educación y la urbanización,
como el de los riesgos climáticos y medioambientales, muestra los costes que podría suponer mantener la situación actual. En todos los campos, incluidos el de la educación y la urbanización, el análisis destaca dónde son más urgentes las intervenciones y los recursos. Por último, las conclusiones del informe ilustran en qué ámbitos se podría mejorar el futuro de la infancia mediante inversiones estratégicas y con base empírica. Aunque el análisis completo considera tres futuros posibles, las previsiones presentadas a continuación se basan en la trayectoria sin cambios. Hemos estudiado dicha trayectoria para ilustrar los costes que podría engendrar la inacción y a la vez destacar las áreas de oportunidad para mejorar las vidas de los niños y niñas. Una trayectoria sin cambios hacia la década de 2050 Supervivencia infantil y esperanza de vida La continuación de los descensos históricos de la mortalidad neonatal e infantil constituye un motivo para ser optimistas con respecto al futuro. Sin embargo, en el ámbito de la supervivencia infantil, una sola muerte ya es una cifra demasiado alta. Estas son las previsiones de nuestro análisis para la década de 2050: Las tasas de supervivencia de los recién nacidos a escala mundial se incrementarán en casi cuatro puntos porcentuales con respecto a la década de 2000, y alcanzarán más de un 98%3. Una vez superado el periodo neonatal, las probabilidades de que un niño o niña llegue a la edad de cinco años aumentarán un punto porcentual con respecto a la década de 2000, hasta un 99,5%. La esperanza de vida pasará de 70 años para las niñas y 66 años para los varones en la década de 2000 a 81 y 76 años respectivamente. Estas conclusiones
hasta un 99,5%. La esperanza de vida pasará de 70 años para las niñas y 66 años para los varones en la década de 2000 a 81 y 76 años respectivamente. Estas conclusiones ilustran en qué ámbitos se podría mejorar el futuro de la infancia mediante inversiones estratégicas y con base empírica.5 Estado Mundial de la Infancia 2024 Riesgos climáticos y medioambientales La infancia es especialmente vulnerable a la crisis planetaria y, a medida que se intensifican las amenazas para el clima y el medio ambiente, los riesgos son cada vez más graves. Según las previsiones, muchos más niños y niñas estarán expuestos a riesgos climáticos extremos en 2050 que en la década de 2000. Al hacer esta comparación en la trayectoria sin cambios, el informe revela que: la cifra de niños y niñas expuestos a olas de calor extremas será 8 veces mayor. la cifra de niños y niñas expuestos a inundaciones provocadas por la crecida de los ríos será 3,1 veces mayor. la cifra de niños y niñas expuestos a incendios forestales extremos será 1,7 veces mayor. la cifra de niños y niñas expuestos a sequías extremas será 1,3 veces mayor. la cifra de niños y niñas expuestos a ciclones tropicales extremos será 1,2 veces mayor. La opinión de la juventud “Me imagino un futuro donde el cambio climático y las condiciones extremas obligarán a que las escuelas tengan que funcionar
con un horario nocturno y solo podamos estudiar de noche porque la situación sea insoportable durante el día”. Mamadou Doucoure, 24 años, beneficiario del Programa de Prospectiva para los y las Jóvenes de UNICEF, Malí Condiciones socioeconómicas Si bien los niños y niñas representarán una proporción cada vez menor de la población mundial, el Estado Mundial de la Infancia 2024 prevé, para la década de 2050, un aumento significativo en la cifra de niños y niñas que viven en los países que se sitúan en la categoría de ingresos bajos4. Según las previsiones derivadas del análisis: Un 23% de los niños y niñas del mundo vivirán en los 28 países que actualmente se encuentran en la categoría de ingresos bajos, lo que representa un incremento de más del doble con respecto a la proporción registrada en esos países en la década de 2000 (11%). Al mismo tiempo, entre la década de 2020 y la de 2050, el producto interior bruto (PIB) per cápita en Asia Oriental y el Pacífico y en Asia Meridional podría aumentar hasta llegar a ser más del doble. Educación Según las previsiones, el extraordinario desarrollo del acceso de los niños y niñas a la educación vivido en el siglo XX continuará hasta mediados de siglo, lo que abrirá la puerta a una mejora de la salud, al empoderamiento de la infancia, a la reducción de la pobreza y al crecimiento económico: Las previsiones indican que, en la década de 2050, el 95,7% de los niños y niñas completará, al menos, la educación primaria (frente a un 80% en la de 2000), mientras que el 77% completará, al menos, la educación secundaria superior (frente a un 40% en la de 2000).
menos, la educación primaria (frente a un 80% en la de 2000), mientras que el 77% completará, al menos, la educación secundaria superior (frente a un 40% en la de 2000). Para igualar la proporción de alumnos por maestro y las tasas de matriculación de los países de ingresos altos5, en África Oriental y Meridional y en África Occidental y Central se necesitarán 31 millones de maestros adicionales antes de la década de 2050. Está previsto que, a escala mundial, la diferencia entre niñas y niños en cuanto a nivel de estudios se reduzca ligeramente en la década de 2050 en comparación con la de 2000, y en algunas regiones se prevé que más niñas que niños terminen la educación secundaria superior6.Resumen ejecutivo 6 Igualdad de género La igualdad de género es un elemento esencial a la hora de construir un futuro mejor para la infancia. Mejora el bienestar y el desarrollo infantil, además de contribuir a impulsar el crecimiento económico. Según las previsiones del Estado Mundial de la Infancia 2024: A escala mundial, la desigualdad de género ocupará un lugar menos destacado que hoy en día en la vida de los niños y niñas al llegar a 20507. Pese a ello, se espera que muchos niños y niñas vivan en sociedades con importantes niveles de desigualdad de género en la década de 2050, sobre todo en África Oriental y Meridional y en África Occidental y Central, dos de las tres regiones donde vivirán la mayoría de los niños y niñas de todo el mundo. En África Occidental y Central, se calcula que seguirá existiendo una brecha de género de unos 11 puntos porcentuales en la finalización de la educación secundaria superior en la década de 2050.
de todo el mundo. En África Occidental y Central, se calcula que seguirá existiendo una brecha de género de unos 11 puntos porcentuales en la finalización de la educación secundaria superior en la década de 2050. Exposición a los conflictos Los conflictos armados representan uno de los principales riesgos mundiales para los derechos, las vidas y el bienestar de la infancia en todo el mundo. Según los hallazgos de nuestro análisis: A escala mundial, se prevé que menos niños y niñas vivirán en zonas con un alto riesgo de sufrir conflictos subnacionales prolongados8. El número de niños residentes en esas zonas pasará de más de 833 millones en la década de 2000 a 622 millones en la de 2050. Sin embargo, en África Oriental y Meridional, se espera que el número de niños y niñas que viven en zonas con un elevado riesgo de sufrir conflictos subnacionales prolongados aumente de 71 millones en la década de 2000 a 97,8 millones en la de 2050, y que en África Occidental y Central pase de 5,1 a 69 millones. Urbanización En las próximas décadas habrá más niños y niñas viviendo en las ciudades, por lo que es esencial velar por que las áreas urbanas sean más saludables y seguras con vistas a construir un mundo mejor para las generaciones futuras. Según nuestro análisis: Se prevé que cerca del 60% de la infancia mundial vivirá en entornos urbanos en 2050, frente a un 44% en la década de 2000. En 2050, la región de América Latina y el Caribe seguirá presentando la mayor proporción de niños y niñas en entornos urbanos (84%), mientras que África Oriental y Meridional está en vías de seguir siendo la menos urbanizada (45%).
En 2050, la región de América Latina y el Caribe seguirá presentando la mayor proporción de niños y niñas en entornos urbanos (84%), mientras que África Oriental y Meridional está en vías de seguir siendo la menos urbanizada (45%). En África Occidental y Central, el número de niños y niñas que viven en zonas urbanas pasará de 63 millones en la década de 2000 a 209 millones en la de 2050, una cifra más de tres veces mayor. La opinión de la juventud “Si nos centramos en la formación profesional, podremos ayudar a los y las jóvenes a obtener las competencias prácticas necesarias para prosperar en la economía del futuro”. May Phyu Phyu Aung, 24 años, beneficiaria del Programa de Prospectiva para los y las Jóvenes de UNICEF en Myanmar7 Estado Mundial de la Infancia 2024 La construcción del futuro está en nuestras manos Más que realizar predicciones, el Estado Mundial de la Infancia 2024 ofrece un panorama de lo que podría deparar el futuro y hace hincapié en nuestra capacidad para construirlo. Si respetamos la Convención sobre los Derechos del Niño podremos crear un mundo donde todos los niños y niñas puedan prosperar. Los Estados se han comprometido a promover y proteger los derechos que la Convención reconoce y otorga a la infancia, como garantizar la ausencia de discriminación, el interés superior de los niños y niñas, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, y el respeto por la opinión de los niños. Estas obligaciones deben ser el fundamento de nuestra respuesta a cada una de las megatendencias a las que nos enfrentamos. UNICEF propone que los gobiernos y el sector público, las empresas, las organizaciones no
opinión de los niños. Estas obligaciones deben ser el fundamento de nuestra respuesta a cada una de las megatendencias a las que nos enfrentamos. UNICEF propone que los gobiernos y el sector público, las empresas, las organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos y la sociedad civil se movilicen para afrontar las megatendencias aquí expuestas y garantizar el mejor futuro para la infancia. Se necesitan medidas urgentes en tres áreas esenciales. La opinión de la juventud “Tuve que abandonar mi pequeña isla para poder estudiar. Quiero descubrir cómo podemos ofrecer una educación de calidad para todos y todas, con el objetivo de que los niños que nazcan en 2050 no tengan que dejar sus islas para estudiar”. Fathmath Zahanath Zuhury, 23 años, beneficiaria del Programa de Prospectiva para los y las Jóvenes de UNICEF, República de Maldivas
1. Prepararse para las transiciones demográficas: Invertir en la primera infancia y en la educación primaria y secundaria, ampliar la formación docente y la creación de empleo para la juventud. Desarrollar sistemas de protección social capaces de responder a las crisis que incluyan, por ejemplo, licencias parentales remuneradas y prestaciones universales por hijos. Ofrecer acceso a servicios de atención de salud materna, neonatal, infantil y adolescente, así como servicios de salud sexual y reproductiva y planificación familiar. Crear ciudades con capacidad de respuesta y que dispongan de espacios seguros y enriquecedores, infraestructuras y apoyo para los niños y niñas marginados, incluidos los que tienen alguna discapacidad. Mantener un acceso equitativo a los servicios en las zonas rurales que se están despoblando. Garantizar la equidad intergeneracional en las sociedades que envejecen y dar prioridad a los
tienen alguna discapacidad. Mantener un acceso equitativo a los servicios en las zonas rurales que se están despoblando. Garantizar la equidad intergeneracional en las sociedades que envejecen y dar prioridad a los derechos de la infancia y a los servicios públicos. La opinión de la juventud “Nuestro futuro depende de las decisiones que se tomen hoy. Hay que apostar por las energías renovables, proteger la biodiversidad e invertir en atención sanitaria y educación. Construyamos un mundo con un reparto justo de la riqueza, y donde todas las personas puedan prosperar”. U-Reporter, 20 años, varón, India El Estado Mundial de la Infancia 2024 constituye un llamamiento a la acción dirigido a todas las personas que desempeñan un papel en nuestro futuro colectivo.Resumen ejecutivo 8
2. Invertir en medidas de adaptación, mitigación y educación en materia de clima y medio ambiente: Integrar la resiliencia climática en la planificación local y en las infraestructuras, como las escuelas, los sistemas de atención sanitaria, los apoyos sociales y los servicios de agua, saneamiento e higiene. Invertir en educación sobre el clima para que los niños y las niñas sean capaces de construir un futuro sostenible. Garantizar que los planes nacionales de adaptación, las contribuciones determinadas a nivel nacional y otras estrategias climáticas dan respuesta a las necesidades de la infancia. Invertir en energías renovables y promover soluciones para reducir las emisiones un 43% antes de 2030. Implementar a gran escala prácticas de restauración de los ecosistemas y de ordenación sostenible de la tierra.
Invertir en energías renovables y promover soluciones para reducir las emisiones un 43% antes de 2030. Implementar a gran escala prácticas de restauración de los ecosistemas y de ordenación sostenible de la tierra. Reforzar la gestión de residuos y combatir la contaminación.
3. Ofrecer conectividad y diseños seguros para todos los niños y niñas: Garantizar la igualdad digital mediante inversiones en infraestructura y la eliminación de los obstáculos que impiden un uso pleno. Impulsar la alfabetización y las competencias digitales de la infancia y los educadores para complementar la enseñanza tradicional. Reforzar la legislación para proteger los derechos de la infancia en entornos digitales e incluir los nuevos tipos de delitos. Adoptar directrices éticas para el desarrollo de la tecnología y prestar especial atención a la privacidad, la protección de datos y la rendición de cuentas. Implementar una gobernanza de las nuevas tecnologías basada en los derechos, con dispositivos de supervisión que permitan anticipar los riesgos.
La opinión de la juventud “Debemos crear espacios donde la infancia y la juventud puedan imaginar el mundo que desean. Todos los niños y niñas tienen derecho a dar su opinión para construir el futuro”. Fisayo Oyewale, 27 años, beneficiaria del Programa de Prospectiva para los y las Jóvenes de UNICEF, Nigeria De cara al año 2050, tenemos dos alternativas. Podemos seguir por el mismo camino y arriesgarnos a vivir en un mundo donde millones de niños y niñas se queden atrás, sin desarrollar todo su potencial y sin disfrutar de sus derechos. O podemos decidir cambiar de rumbo y optar por un futuro donde
vivir en un mundo donde millones de niños y niñas se queden atrás, sin desarrollar todo su potencial y sin disfrutar de sus derechos. O podemos decidir cambiar de rumbo y optar por un futuro donde todos los niños y niñas sobrevivan, prosperen y construyan el mundo que les rodea. El Estado Mundial de la Infancia 2024 constituye un llamamiento a la acción dirigido a todas las personas que desempeñan un papel en nuestro futuro colectivo. Nos incita a pensar más allá del horizonte más cercano, a anticipar los retos y las oportunidades que nos esperan y a actuar ahora para ofrecer un mundo mejor a todos los niños y niñas.9 Estado Mundial de la Infancia 2024 Notas 1 Las opiniones reunidas en el informe proceden de una encuesta mundial de la plataforma U-Report de UNICEF (https://ureport.in/) y de los beneficiarios del Programa de Prospectiva para los y las Jóvenes de UNICEF de 2023, un grupo de jóvenes especialistas en prospectiva que ha trabajado con UNICEF Innocenti – Centro Mundial de Investigaciones y Estudios Prospectivos (https://www.unicef.org/innocenti/youth-fellowships). 2 El análisis del informe utiliza trayectorias socioeconómicas compartidas (SSP , por sus siglas en inglés), un conjunto de escenarios empleados para estudiar posibles tendencias socioeconómicas mundiales futuras, en especial en el contexto del cambio climático. Cada escenario incluye hipótesis sobre el desarrollo económico, el crecimiento de la población, los avances tecnológicos y las emisiones. En
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