UNIVERSIDAD MILITAR N.G. - Bioética y salud mental. 2015
Universidad Militar Nueva Granada
Descargar PDF
Disponible
Detalles
- Título
- UNIVERSIDAD MILITAR N.G. - Bioética y salud mental. 2015
- Autor
- Universidad Militar Nueva Granada
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Médico
- Año
- 2015
Julio-Diciembre 2015
BIOETHICS AND MENTAL HEALTH:
REFLECTIONS ABOUT THE AFFECTION
AND THE RESPONSIBILITY
O96 IN THE PROFESSIONALPATIENT RELATIONSHIP
BIOÉTICA E SAÚDE MENTAL:
REFLEXÕES SOBRE A DOENÇA E A
RESPONSABILIDADE NA RELAÇÃO
PROFISSIONAL-PACIENTE
María José Sánchez Vazquez Héctor Blas Lahitte Vicente Ortiz Oria BBiiooééttiiccaa yy SSaalluudd MMeennttaall:: reflexiones sobre la afección y la responsabilidad en la relación profesional-paciente Fecha de recepción: febrero 9 de 2015 Fecha de evaluación: marzo 25 de 2015 Fecha de aceptación: mayo 18 de 2015 Magíster en Ética Aplicada, de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; licenciada, profesora y doctoranda en Psicología, de la Universidad Nacional de la Plata, Argentina; especialista en Docencia Universitaria, de la Universidad Nacional de La Plata. Profesora investigadora adjunta a cargo de cátedra de la Facultad de Psicología, de la Universidad Nacional de La Plata. Correo electrónico: mjsvazquez@psico.unlp.edu.ar Doctor en Ciencias Naturales y licenciado en Antropología, de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina; doctor en Psicología Social, de la Universidad John Kennedy. Profesor investigador titular de cátedra de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, de la Universidad Nacional de La Plata; investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas CIC. Correo electrónico: lahitte@fcnym.unlp.edu.ar
Doctor en Psicología, de la Universidad de Salamanca, España. Vicedecano de la Facultad de Psicología, de laUniversidad de Salamanca; Profesor investigador de la Facultad de Psicología, de la Universidad de Salamanca. Correo electrónico: vortiz@usal.es rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 / Volumen 15 / Número 2 / Edición 29 / Páginas 96-107 / 2015 BIOÉTICA Y SALUD MENTAL / María José Sánchez V., Héctor Blas Lahitte & Vicente Ortiz Oria Cómo citar: Sánchez Vásquez, M. J., Blas Lahitte, H. y Ortis Oria, V. (2015). Bioética y salud mental: reflexiones sobre la afección y la responsabilidad en la relación profesional-paciente. En: Revista Latinoamericana de Bioética, 2(29), 96-107. RESUMEN En este artículo exponemos una lectura crítica sobre la responsabilidad y la afección mutua en encuadre profesional de salud mental. El marco referencial es la antropología cognitiva relacional y la ética de tipo hermenéutico. Proponemos un modelo conceptual-aplicado que supere una visión bioética centrada solo en la agencialidad y la competencia autónoma para tomar decisiones, donde lo que prima es el juicio médico. Sobre la base del principio de reconocimiento entendemos la importancia del encuentro profesional-paciente como un espacio intersubjetivo donde cada uno pueda responder desde su ser-capaz y decidir conjuntamente. El encuentro profesional con el que sufre un padecimiento mental se inserta en la vía del acontecimiento. Desde esta perspectiva, el restaurar un supuesto equilibrio perdido no es el objetivo profesional; más
bien, atender las posibles formas de reestructuración particular que el individuo llamado “enfermo” ha desarrollado como recursos de convivencia. Desde estas ideas principales, se concluye en la necesaria convicción bioética de un profesional solícito, humanista y personalista para poder responder así a las problemáticas particulares del paciente en salud mental. Palabras clave Bioética, salud mental, ética hermenéutica, antropología cognitiva, relación médico-paciente, responsabilidad. SUMMARY In this article, we present a critical reading about responsibility and mutual affection in the professional setting of mental health. The frame of reference is the relational Cognitive Anthropology and Ethics hermeneutics. We propose a conceptual-applied model to exceed a bioethical vision focused only on the agency and the autonomous competence to make decisions, where the most important thing is the medical judgment. Based on the Principle of Recognition we understand the importance of the meeting professional – patient as an intersubjective space where everyone can respond from their being-ableand decide together. The professional meeting with the person who suffers a mental condition implies the recognition of others. In this perspective, restore a supposed lost equilibrium is not the goal of the professional; rather, addressing such specific forms of particular restructuring that the “sick” individual has developed O97 as resources for coexistence. From these main ideas, it’s concluded in the necessary bioethics conviction of a caring, humanist and personal professional to respond to the specific problems of mental health patient. Keywords Bioethics, mental health, ethics hermeneutics, cognitive anthropology, professional-patient relationship, responsibility. RESUMO Neste artigo apresentamos uma leitura crítica sobre a responsabilidade e a afeção mútua no enquadre profissional da saúde mental. O quadro de referência é a antropologia cognitiva relacional e a ética do tipo hermenêutico. Propomos um
modelo conceptual-aplicado que supere uma visão bioética focada apenas na agêncialidade e o poder autónomo para tomar decisões, onde o que prevalece é a avaliação médica. Sob a base do princípio do reconhecimento compreendemos a importância do encontro profissional-paciente como um espaço intersubjetivo, onde cada um pode responder a partir de seu ser-capaz e decidir em conjunto. O encontro profissional com quem sofre de uma doença mental é inserido no trajeto do evento. A partir desta perspectiva, restabelecer um suposto equilíbrio perdido não é o objetivo profissional; em vez disso, atender as possíveis formas de reestruturação particular que o indivíduo chamado “doente” tem desenvolvido como um recurso para a coexistência. A partir dessas ideias principais, conclui-se na necessária convicção bioética de um profissional atencioso, humanista e personalista para responder aos problemas específicos do paciente de saúde mental. Palavras-Chave Bioética, saúde mental, ética, hermenêutica, antropologia cognitiva, relação médico-paciente, responsabilidade. rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 / Volumen 15 / Número 2 / Edición 29 / Páginas 96-107 / 2015 Julio-Diciembre 2015 Es de creer que las pasiones dictaron los primeros gritos actuales (Lara, 2015). Su idea de los procesos relacioy que arrancaron las primeras voces […] nales conforma la base epistemológica desde donde No se comenzó por razonar sino por sentir partimos para hablar de afección y corresponsabilidad en Jean-Jacques Rousseau el mundo de lo humano. Para este autor, las entidades
tienen un carácter relacional. A principios del siglo XX, INTRODUCCIÓN Whitehead (1985) afirmaba que el conocimiento humano consiste en una relación constituyente que se da entre Las prácticas de tipo científico-profesionales que son el sujeto que conoce y lo conocido. Los grupos de indidesarrolladas en ámbitos de la bioética implican hoy inviduos comparten una experiencia diaria y a partir de allí terrogantes básicos, por cuanto las acciones que se lleconstruyen una noción de realidad y del hombre, estavan a cabo comprometen directamente un saber-hacer bleciendo parámetros sobre la verdad, lo valioso, el error, sobre otros individuos en condiciones de vulnerabilidad, lo posible y lo normal para ellos. Las representaciones a veces extremas, como el caso de las llamadas “enno están separadas de las acciones que se realizan, de fermedades mentales”. Según Luna y Salles (1995), las los modos del vivir. A la vez, las ideas suelen orientar las preguntas razonables que podemos formularnos los proacciones. El circuito se retroalimenta: sobre la base de fesionales de la salud desde la bioética pueden resumirlo que se piensa, se actúa, y estas acciones efectivas se en: ¿cómo tomamos o elegimos seguir determinadas generan nuevas ideas que orientan nuevas conductas. decisiones morales respecto de la vida y la salud de Entre cada idea y acción siempre hay algún tipo de evaquienes tenemos a nuestro cargo profesionalmenluación y decisión efectuada, intencionada o no. En este O98 te?, ¿cuáles son las responsabilidades y obligaciopanorama, hay que tener en cuenta que este circuito nes que tenemos en el desempeño del rol proferecursivo pensamiento-decisión-acción-pensamiento se
sional hacia otros y hacia nosotros mismos? y ¿qué genera siempre en el marco de un contexto específico debemos hacer por el bienestar de los individuos y de la que incluye a otros (Lahitte, 2000). Al establecer este casociedad de la cual somos parte? Creemos que el modo rácter relacional en el mundo de los vivientes, Whitehead en el que resolvamos estas preguntas en nuestro trabaavanza en la disolución de las concepciones bipartitas jo profesional tiene mucho que ver con la perspectiva (humano-natural, mente-cuerpo, yo-otros, bueno-malo, ético-antropológica que adoptemos. correcto-incorrecto); entendiendo que todas las entidaEn el presente trabajo, vamos a desarrollar una prodes son parte de un mismo proceso unificado. Para él puesta integral sobre la responsabilidad y la afección mutodas las formas de experiencia —lo que sucede— imtua en el encuadre profesional-paciente. La misma forma plican estados emocionales, en los cuales las entidades parte de las investigaciones de nuestro equipo realizadas (organismos, individuos) interactúan entre ellas y se afecen el marco de la ética de perspectiva hermenéutica y la tan las unas a las otras. En síntesis, sentir algo significa antropología cognitiva de base relacional. ser afectado y cambiado por ese algo: “no hay nada en Hoy día, existe un renovado interés por los estudios el mundo que sea meramente un hecho inherente. Cada del afecto y de lo relacional. Si bien no es nuestro inrealidad está ahí por el sentimiento: promueve sentimienterés primordial en esta presentación el análisis de los tos; y es sentida” (Whitehead, 1985, p. 41).
principales supuestos filosóficos (ontológicos y episDesde la antropología cognitiva, en esta línea, sostemológicos) de estos desarrollos en las ciencias sotenemos que no hay procesamiento ni comportamiento ciales, diremos que los mismos se aúnan bajo algunas individual independiente del contexto ecocultural. Los incaracterísticas comunes inspiradas inicialmente en la tercambios con el ambiente, la vida misma, ocurren en el obra de Spinoza y expresados en su Ética demostrada espacio donde los individuos habitan y participan a través según el orden geométrico (1995). En general, se trata de su conducta afectiva y adaptativa. Así, la adaptación del abandono de la división mente-cuerpo sostenida por es entendida como condición de la existencia del sujeto; Descartes y la defensa de una filosofía anti-esencialista donde el sujeto no solo se adapta a un medio, sino que (Stenner, 2011). Alfred N. Whitehead, desde su filosofía también se adapta por el medio que él suscita y estrucdel organismo, es una de las fuentes que ha desencadetura con otros. Siempre hay una coconstrucción de una nado líneas de pensamiento en los estudios del afecto “realidad” que incluye el reconocimiento de los puntos rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 / Volumen 15 / Número 2 / Edición 29 / Páginas 96-107 / 2015 BIOÉTICA Y SALUD MENTAL / María José Sánchez V., Héctor Blas Lahitte & Vicente Ortiz Oria de vista de otros, pero también la idea que tenemos de que es en la intersubjetividad del reconocimiento donde ese “otro”. Esta aproximación en antropología no indaga los sujetos son afectados mutuamente y desde donde
formas patológicas del pensamiento y acciones consetoman sus decisiones. La responsabilidad comporta cuentes, sino que busca las configuraciones del pensasiempre una “tensión ética” (Domingo Moratalla, 1998) miento que los sujetos construyen culturalmente sobre dada entre al menos dos que son afectados (profesional la base de sus construcciones o interpretaciones —todas y paciente), con una alternancia participativa simétrica, igualmente posibles— de las cuales algunas de ellas loy conflictiva a la vez, entre la vulnerabilidad y la autonogran su realización. Desde esta perspectiva cognitiva se mía de ambos actores. En ese “lugar” del encuentro busca entender cómo otras culturas y los sujetos que la cada quien otorga sentido, interpreta, da valor y respondesarrollan construyen su realidad e idea del “otro”; lo de en las prácticas que los involucran. cual implica aprender a reconocer las propias configuraEn lo que sigue, desarrollaremos las ideas principales ciones, los estados mentales que las hacen posibles y analizando el encuadre bioético que une al profesional cómo somos afectados por lo otro (Lahitte y Ortiz Oria, y al paciente en la vía del acontecimiento, lo cual ha de 2005b). En esta construcción se incluyen, por cierto, distanciarnos de una mera lectura aplicacionista. cómo pensamos lo normal, el binomio salud-enfermedad y lo patológico en sentido físico y psicológico. LA RESPONSABILIDAD COMO VALOR Finalmente, los conceptos de salud y de enfermedad EN LA ÉTICA PROFESIONAL en el marco de esta reflexión ético-antropológica están relacionados con la bioética entendida como una “ética Según Cortina (1996), la tarea de quienes se dedican
de la vida”. Domingo Moratalla (2007) define la bioética a a la ética aplicada está centrada en reflexionar sobre la partir de un triple sentido: en primer lugar, como una étipresencia de principios y orientaciones morales en los ca dedicada a los problemas de la vida humana biológica: distintos contextos de la vida cívico-social, entre ellos el nacer, el morir, la enfermedad en el trascurso de la vida los profesionales. Hoy entendemos que esta reflexión y también las investigaciones terapeúticas —relacionatendrá que ser siempre interdisciplinaria y abierta al diá- das con los tratamientos y curación— y no terapeúticas logo argumentativo, dada la complejidad y magnitud de —relacionadas con el aumento del conocimiento sobre los nuevos conflictos de época, de alcance mundial. En las posibles mejoras o cambios en este nivel biológico—; el panorama actual, la responsabilidad aparece como un en segundo lugar, como una ética que abarca, además, valor ético relevante que es abordado desde diferentes los problemas de la vida en general: el modo como se disciplinas (la filosofía, el derecho, la psicología, la antrorelaciona el ser humano con el medioambiente, es depología, la sociología, entre otras). cir, con la dimensión ecológica (Lahitte y Sánchez VázEn el marco de la actuación profesional, el concepto quez, 2011), y en tercer lugar —entrelazado con los ande responsabilidad gira en torno a cómo debería maneteriores— la ética entendida como el abordaje de la vida jarse un profesional cuando desarrolla su rol, de acuerdo biográfica: la historia identitaria de cada individuo en su con parámetros establecidos culturalmente. El térmirelación con la vida, con los otros y todos los fenómenos no responsabilidad es relativamente novedoso en culturales y sociales; lo que va configurando la narrativa nuestras sociedades, aparece en el derecho roindividual en la dimensión civil de lo bioético, a partir de mano recién en el siglo XVIII. Su significado O99 la educación y participación del ciudadano a nivel global. deriva de la etimología grecolatina. Desde su Así, nuestra investigación reflexiva intenta responorigen latino, el verbo spondere (del cual proder a las preguntas iniciales formuladas desde un mocede respondere) alude a “prometer solemdelo conceptual que supere una visión bioética centrada nemente”, “jurar”, “asumir una obligación”; en la agencialidad individual y la competencia autónoma mientras que el sustantivo sponsio signa directamente de los sujetos para tomar decisiones (o, en su paliativo, “obligación”, y estaba ligado originalmente a la promesa el paternalismo del profesional cuando aparece la inasumida por los prometidos (sponsi) en el acto del macapacidad e incompetencia del paciente). A diferencia, trimonio. En la vida jurídica romana el llamado acto del desde una ética hermenéutica-situacional y una antrospóndeo refiere la acción realizada entre al menos dos pología relacional proponemos avanzar sobre la idea de individuos a partir de la enunciación de fórmulas legales rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 / Volumen 15 / Número 2 / Edición 29 / Páginas 96-107 / 2015 Julio-Diciembre 2015 que significan “comprometerse en algo” o “prometer Si bien los valores son transmitidos de generación en
solemnemente”. Así, respecto de las acciones realizadas generación —reforzados siempre por el aprendizaje fami- —u omitidas— de un agente frente a otro/s, la responliar, escolar, cultural—, en última instancia constituyen el sabilidad está ligada, desde su origen, con el concepto resultado de una experiencia que va mapeándose a trade obligación. Una problemática compleja surge en revés de sucesivas preferencias o dominios electivos. Ellos lación con el tema de la adscripción de responsabilidad forman parte de nuestro ethos —individual y cultural a la y la competencia de los individuos para asumirla, lo que vez—, orientan nuestras acciones y justifican nuestro hadenominamos agencialidad autónoma para asumir tal o cer. Nuestros comportamientos, lo que los otros perciben cual obligación. Siguiendo a Cruz (2000), hay que tener de nosotros, están en definitiva modelados por los bienes en cuenta que la responsabilidad no aparece desde cero, que consideramos prioritarios. Así el ethos resulta en un solo como una decisión individual, sino como un modo entramado entre valores y conductas consecuentes que de responder a un llamado que interpela lo propio. Se nos definen la identidad de cada quien en términos de persoadscribe autoría por nuestros actos y se nos demanda nalidad moral (“x es un profesional responsable” o “p es responsabilidad por ellos. una persona deshonesta”, por ejemplo). El término valor En este punto es interesante destacar la dimensión designa entonces todo sentimiento-preferencia que direcintersubjetiva y pública que un acto denominado responciona nuestras elecciones. No son objetivos ni subjetivos, sable comporta. Si nos detenemos en la perspectiva cono son valiosos o no valiosos per se, no pueden estimarse
lectiva, pública, de la responsabilidad y respecto de las buenos o malos a priori de las interacciones dadas; solo acciones científico-profesionales, constituye un factor se actualizan en una relación establecida con un otro y, importante el hecho de que los destinatarios de las prácdesde ella, interpretamos su sentido y los evaluamos. ticas profesionales en el ámbito de la salud sean otros Si tenemos en cuenta la significación ético-social individuos en condiciones de relativa autonomía o de de las actividades profesionales en nuestra cultura ocvulnerabilidad expuesta, de acuerdo con el padecidental, la responsabilidad es un valor que se relaciona 1OO cimiento que estén atravesando. La pregunta en directamente con el ámbito de lo público. Para Cortina términos del deber ser responsable de un profey Conill (2000), el denominado “ámbito de lo público” sional tiene consecuencias importantes en la vida en la actualidad ha dejado de ser solo el espacio de lo pública y personal de los individuos, las que sobrepasan político para pasar a comprender, al menos, otros cuatro los ámbitos netamente disciplinares para ser evaluadas tipos de instituciones pertenecientes a la sociedad civil: desde ópticas jurídico-normativas. En nuestras sociedalas entidades económicas, la opinión pública, las asodes occidentales, la estimación de las consecuencias de ciaciones cívicas y las actividades profesionales. Poder un acto profesional vía la responsabilidad determina mupensar responsablemente en una sociedad mejor, más chas veces la imputación al profesional por mala praxis justa, con mayor equidad y calidad de vida, nos exige op- (negligencia, imprudencia o impericia jurídica), cuestión tar no solo por uno de estos ámbitos, sino también trano menor por sus efectos en los fueros civiles y penales. bajar desde cada uno, en atención a considerar nuestra La responsabilidad es así un valor que los profesiorealidad social como poliárquica (gobernada por todos). nales de la salud incluimos en nuestras actividades. Esta Respecto de las actividades profesionales, según Corpuede ser entendida en un doble sentido: como actitud tina, la responsabilidad ética implica anteponer al mero personal electiva que considera el cuidado del otro a ethos burocrático —o sea, el profesional que acciona cargo y también como obligación moral normatizada e solo ateniéndose al mínimo legal vigente, a “lo que me impuesta por el desempeño de un rol público (Etxeberría dicta la norma”—, un verdadero ethos profesional —es Mauléon, 2002; Sánchez Vazquez, 2008). decir, aquel que está atento a la excelencia y calidad en Respecto de la noción de “valor”, es necesario aclael trabajo con las personas concretas, a los modos de rar cuál es el estatuto epistémico que le atribuimos aquí. interrelación con el otro “de carne y hueso”—. Entendemos que los valores nos sirven básicamente para En síntesis, la estimación de una actitud responsable acoplarnos a la realidad de una manera singular. De acueren el ejercicio público de la profesión —en nuestro caso, do con esto, funcionan como las distinciones, referencias, basada en el llamado “juicio médico”— incluye el valor que nos permiten reconocer el sentido de nuestros actos. de la preocupación moral y jurídica por el otro a nuestro rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 / Volumen 15 / Número 2 / Edición 29 / Páginas 96-107 / 2015
BIOÉTICA Y SALUD MENTAL / María José Sánchez V., Héctor Blas Lahitte & Vicente Ortiz Oria cargo, el que se nos presenta en condición de relativa de la autonomía no es posible, el paternalismo profesioautonomía-vulnerabilidad. Establecida la relación profenal es la acción consecuente responsable que deberá sional-paciente bajo la égida de la responsabilidad, ese ejercerse en aras de la protección o beneficio del otro a otro se nos convierte, en términos jurídicos, en un sujeto cargo y la pronta restitución de una autonomía posible. Si de derechos plenos, y en términos morales en un sujeto bien este procedimiento ético establecido en el binomio de cuidado, estima y respeto (Sánchez Vazquez, 2008). profesional-paciente es ajustado a lo que hoy podemos considerar el respeto por los derechos humanos sobre LA RESPONSABILIDAD PRUDENCIAL EN quienes ejercemos nuestra profesión, creemos que reLA RELACIÓN PROFESIONAL-PACIENTE sulta insuficiente para la dinámica relacional que puede instalarse en el ámbito de las ciencias de la salud. Dejando de lado los aspectos jurídicos de la responA diferencia, una mirada relacional de la bioética nos sabilidad profesional —no por ello de menor importanpermite apreciar que los sujetos, sus historias, sus narracia—, vamos a centrarnos en la dimensión ético-antrociones y sus contextos de actuación están intepológica desde una perspectiva relacional. Este punto grados de modo más complejo que la visión de vista nos permitirá valorar que toda actitud responunidireccional que puede ofrecer la bioética 1O1
sable es, en definitiva, una construcción participativa, estándar de tipo aplicacionista (principiode afecciones mutuas. caso). La intención ética parte, en nuestra Si nos situamos en un punto de vista individualista — perspectiva, desde el principio de reciprocilo que en general sucede con los planteos estándares de dad y el reconocimiento de que la autonomía de los parla bioética médica y la responsabilidad—, el procedimienticipantes puede ser desplegada en variadas formas de to de un profesional llamado responsable consiste básiser-capaz. Más que de habilidad individual para decidir o camente en la aplicación criteriosa y más o menos equino sobre la propia vida y situaciones (agencialidad autó- librada de ciertos principios generales como el respeto noma), preferimos hablar de reflexividad coparticipante. por la autonomía, la beneficencia, la no maleficencia y la La reflexividad, en términos relacionales, es una capajusticia distributiva a los casos o situaciones particulares cidad a partir de la cual el sujeto (el sí mismo) se manifies- (Beauchamp y Childress, 1981). Aquí la participación del ta en un movimiento intencional de ida y de vuelta. En el paciente en la toma de decisiones respecto de su saludacto reflexivo, el individuo sale fuera de sí, se distancia, va enfermedad depende de la atribución que hiciera el profeal mundo, se encuentra con el otro que lo limita y lo ensional tratante respecto de la agencialidad autónoma del frenta a muchas formas de conflictos (con su cuerpo, con mismo paciente. En el caso que se estime que el ejercicio su voluntad, con sus intenciones, etc.). Pero este acto de
La tarea de quienes se dedican a la ética aplicada está centrada en reflexionar sobre la presencia de principios y orientaciones morales en los distintos contextos de la vida cívico-social, entre ellos los profesionales. Hoy entendemos que esta reflexión tendrá que ser siempre interdisciplinaria y abierta al diálogo argumentativo, dada la complejidad de los nuevos conflictos de nuestra época, de alcance mundial. rev.latinoam.bioet. / ISSN 1657-4702 / Volumen 15 / Número 2 / Edición 29 / Páginas 96-107 / 2015 Julio-Diciembre 2015 “salirse de sí mismo” y “encontrarse con otro” le permique permita analizar cuestiones de autonomía y vulnerate, a su vez, reconocerse como tal, y por lo tanto retornar bilidad humana. El ejercicio de la sabiduría práctica nos hacia sí y asumirse en lo propio. Es una reflexividad que exige crear respuestas (actos profesionales) atendiendo tiene que ver fundamentalmente con la praxis humana, la singularidad del caso; siempre en la tensión ética de un porque es allí, en nuestras obras, donde somos reconojusto equilibrio entre la regla —traicionándola lo menos cidos por otros y entonces podemos reconocemos como posible— y la excepción requerida —satisfaciéndola lo humanos (Mela Malet, 2013a). Hay, en realidad, un mutuo necesario—. Según Ricoeur (2008): reconocimiento, donde cada uno es capaz de, pero tamYa no se trata de la prudencia en el sentido bién padece la acción, el poder del otro sobre sí mismo. débil, de prevención, sino de la prudentia, hereAl implicarnos, necesariamente, con la alteridad nos recodera de la virtud griega de la phronesis, dicho nocemos también como otro, asumiéndonos autónomos de otra forma en el sentido del juicio moral en y heterónomos a la vez (Ricoeur, 2006). Así, para Risituación. A esta prudencia, en el sentido fuer1O2 coeur, existe un vínculo estricto entre humanidad, te de la palabra, se remite la tarea de reconocer capacidad y reflexión, de modo tal que lo humano entre las innumerables consecuencias de la acen el hecho de poder considerarse como el autor ción aquellas de las que legítimamente podemos de los propios actos, siendo capaz de iniciativas ser tenidos como responsables, en el nombre de que cambien el curso de las cosas, poder situarse en un una moral de la mesura (p.74). relato de vida, de designarse, siendo a la vez el narrador y el personaje de la propia historia (Mela Malet, 2013a). Dada la disimetría entre los protagonistas en las situaUna humanidad, pues, que tiene que ser reconocida para ciones profesionales —lo cual se aprecia rápidamente en que pueda ser posible. Por eso la asunción del principio los encuadres terapéuticos—, el ejercicio de una sabiduría de reconocimiento es basal para que el hombre pueda ser práctica lleva a basar el encuentro profesional-paciente en capaz de y, por ende, asumirse responsable. un pacto de cuidados (Ricoeur, 2008). La fenomenología Nos situamos en una bioética que Domingo Morade este pacto de cuidados presenta situaciones diferentalla (2007) ha denominado de tipo hermeneútica, para tes: por un lado, la asunción y exposición por parte del suanalizar en qué puede consistir el llamado “juicio médijeto profesional de que él es quien posee un saber-hacer, co” en la lógica y sentido de las relaciones intersubjetique presta un servicio y que sus actos atestiguarán ese vas en encuadre profesional. Este autor afirma la tesis ejercicio del rol frente a otro que se presenta como frágil, ricoureana de que la bioética aparece en los momentos vulnerable, sufriente; por otra parte, la presentación que del conflicto y la decisión obligada, por lo que es necerealiza el sujeto que padece frente a ese que sabe, donde sario que un sentido nuevo emerja. El profesional de la su narrativa particular enlaza su sufrimiento (el síntoma) salud debe ejercer entonces un juicio médico. Este tipo con una trama (su historia personal); y, finalmente, en el de discernimiento abarca tres niveles de desarrollo: el reconocimiento de ambos protagonistas de una exigenprudencial, que implica la obtención de un juicio en sicia, con posibilidad de ser cumplida (la curación) y de una tuación a partir de lo acontecido con otro en encuadre promesa reafirmada (la aceptación del tratamiento). Estas médico; el deontológico, que incluye la consideración de situaciones serán desplegadas de modo particular, según la norma, en una deliberación que trasciende la circunscomo asuma cada protagonista sus decisiones-acciones, tancia particular para atender lo que dictan los códigos como atestigüe de sí frente al otro. de ética profesional; y el reflexivo, el que intenta fundaSi tenemos en cuenta esta dinámica relacional, la resmentar y legitimar el juicio prudencial puesto en relación ponsabilidad no estándar de la que hablamos tiene que
con el deontológico. La intención ética del ejercicio prover con ese ejercicio prudencial que ayude a superar una fesional en ámbitos de la salud adquiere su consistenfragilidad paralizante del acto médico donde el paciente cia gracias al nivel prudencial, donde confluyen el marco suele colocar todo en manos del profesional, pero a su dado por el nivel deontológico-universal y el reflexivo. El vez sospecha y desconfía de su accionar. El pacto de cuiprimero permite regular deberes, derechos y obligaciodados tendrá qu
Estás viendo una vista previa
Lee el documento completo con Ariel
Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.