UNIVERSIDAD MILITAR N.G. - La dignidad de la persona humana. Teoría y práctica de la bioética. 2007
Universidad Militar Nueva Granada
Descargar PDF
Disponible
Detalles
- Título
- UNIVERSIDAD MILITAR N.G. - La dignidad de la persona humana. Teoría y práctica de la bioética. 2007
- Autor
- Universidad Militar Nueva Granada
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Médico
- Año
- 2007
Bioeditorial Julio-Diciembre 2007 La dignidad de la Persona humana. Horizonte de Fundamentación Teórica y Práctica De la Bioética OO6 Bioética “Actúa de tal modo Gustavo García Cardona que trates a las demás personas como un fi n y no sólo como un medio” Kant Filósofo, Licenciado en Educación, Magister en Educación, Profesor de Bioética, Investigador. Profesor Asociado del Departamento de Humanidades Universidad Militar “Nueva Granada”. Director de la Revista Latinoamericana de Bioètica. ISSN 1657-4702 / Volumen 8 / Edición 13 / Páginas 06-11 / 2007 LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA / Gustavo García Cardona OO7 El punto de partida de la Dignidad Humana es el recoSin embargo, subyace el problema ¿Qué signifi can, nocimiento, la sensibilidad y la solidaridad ante la unidad qué posibilidades tienen de coincidir en compatibilidad y multiplicidad ontológica y axiológica de la condición persimultánea la concepción, reconocimiento y realización sonal del ser humano, en términos tanto de comunidad de un mundo humano común para todos (comunidad pensada como, de comunidad vivida. de esencia) y al mismo tiempo diverso, en adecuación Teniendo como base la tesis anterior del reconocicon las diferencias constitutivas típicas de la pluralidad miento es posible afi rmar la conciencia moral de la humade características propias de la diversidad e identidades nidad, postular y construir un mundo humano simultáneaparticulares de los seres humanos (comunidad de promente común y diverso en dignidad para todos. blemas, de intereses y de fi nes).
ISSN 1657-4702 / Volumen 8 / Edición 13 / Páginas 06-11 / 2007 Bioeditorial Julio-Diciembre 2007
1. LA DIGNIDAD EN HUMANIDAD “…toda persona es ética y toda ética es personal”.
En la esfera de lo personal se articula y se identifica o La tesis de lo humano es sostenible desde dos persunifica con sus actos. pectivas: desde el punto de vista de “lo propio, típico y Solo en la esfera personal del ser humano, el característico”; vale decir lo universalmente considerado ser humano se autentica, se realiza a plenitud su como lo humano del hombre en si mismo (su naturaleindividualidad. za), y en relación con los demás seres. Quizás mejor, aquello, que indistintamente, desde cualquier sistema 2. LA DIGNIDAD EN CONCRECIÓN de deseos, expectativas en el mundo humano es deseable como lo mejor para todos, sin detenernos por el Esta propuesta, incluye un nuevo problema: ¿se trata momento a discutir la legitimidad de las distintas formas de la utopía de la dignidad personal del ser humano como o condiciones del “deseo de ser plenamente humano” un ideal a alcanzar, o tal dignidad es una realidad actual, (algunos tratadistas de Antropología Filosófi ca apuntan a constitutiva permanente del proceso personalizante y gaesta perspectiva como “comunidad de esencia”. (Véase rantía de efectivas condiciones de la plena realización de
C. Maldonado 1998. “Bioética, Derechos Humanos”. Ed. una vida digna auténticamente humana?.
El Bosque, págs103-104. Gustavo García Cardona, en el Podríamos decir que todos los sistemas éticos, en
mismo texto, pág. 106). una u otra forma buscan “el bien del hombre”. Las disEl reconocimiento, sensibilización y vivencia concreta tintas escuelas fi losófi cas, plantean mediante argumendel principio de universalidad de lo humano, conduce a la taciones diversas esta idea, en la perspectiva de “deber indiscutible condición de igualdad en dignidad de todos - ser” entendido aquí como el horizonte y fundamento y cada uno de los seres humanos (in genere), sin para la actualización concreta, permanente y progresiva OO8 distingos, excepcionalidad, selección, exclusión, de la plenitud humana, en proceso de la consolidación Bioética discriminación por cualquier motivo (“comunidad progresiva de la Humanitas (comunidad de esencia). de esencia”). Con todo, el carácter orientador, normativo, de la Ahora bien, en términos de afi rmación cultural no es propuesta de la dignidad personal del ser humano como cuestión de sólo detalles, reconocimientos, sensibilizapropósito de la ética y todo cuanto constituye su corpus ción y vivencia, sino también de erigirlos en criterio o funteórico, a nivel del ideal o deber ser, dista totalmente de damento ético. Se trata entonces de la afi rmación normalas acciones, hábitos en situaciones concretas del devetiva en los órdenes, ético, moral, religioso y jurídico, de lo nir humano en la dinámica de la cotidianidad, de la vida, humano del hombre como principios rectores universales o de los hábitos efectivamente compartidos al interior de de la convivencia humana, fuentes y fundamentos de la la sociedad (costumbridad). Este nivel concreto de la dimoral y del derecho. námica humana individual y social, pertenece al ámbito En la perspectiva ética, el principio de universalidad de de la moral (“Ética vivida, ethos social”). El ámbito de la lo humano, ha tenido varios horizontes de desarrollo en la costumbridad, precisamente, es el objeto de la refl exión fi losofía práctica (bien del hombre). Dentro de esas pers- ética. pectivas, se destaca la afi rmación de la persona como No en vano, Aranguren precisa que la moral es el clímax o expresión máxima de la dignidad humana. objeto material de la refl exión ética (“la ética es la reMe explico: en términos de lo que indistintamente fl exión fi losófi ca sobre la moral”); la moral como objeto se pudiera considerar como lo más deseable, lo mejor material de la ética, conduce a la estructuración de las para el ser humano, lo que ha de reclamarse y realizarse diversas escuelas, sistemas planteados por los pensadosin excepción incondicionalmente, es su carácter de ser res de la ética. Aranguren complementaba su propuesta personal y su efectiva realización como dignidad (reconoafi rmando que la “Ética es la moral pensada y la moral es cimiento de sus características ontológicas y axiológicas, la ética vivida”. así como la garantía de las condiciones efectivas para que Se precisa entonces, el horizonte efectivo, de la conesas características o dimensiones de lo humano tengan creción en la costumbridad y en la praxis cotidiana del cabal desarrollo y cumplimiento). concepto ético de dignidad de la persona humana. Cada Mejor: aún, “la dignidad personal del ser humano es el individuo deberá ser correlato efectivo de la dignidad per-
único lugar posible y por excelencia de apelación ética”. sonal del ser humano. ISSN 1657-4702 / Volumen 8 / Edición 13 / Páginas 06-11 / 2007 LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA / Gustavo García Cardona
3. LA DIGNIDAD EN HUMANIDAD Y CONCRECIÓN El hombre es siempre una realidad inconclusa, siempre esta abocado a ser-más es un proceso autónomo, En todo caso, los referentes ético - morales, apunracional y libre. tan a la argumentación de propuestas de la “identidad “El hombre siempre ha se ser más humano”. Es humana”, como ser en perpetua actualidad y potencialibueno para el hombre lo que preserva, fomenta y realiza dad vital, por una parte, y a la existencia y realización, su humanidad y todo ello de una forma totalmente nueva, siempre actual y progresiva de aquellas condiciones pro- (Hans Küng...). Este es el sentido de la dignidad humana; pias del convivir humano y de las diversas dimensiones de otra manera dicho concepto sería vacío y estéril constitutivas de su ser personal las cuales siempre son El inconmensurable potencial humano debe ser conpotenciales o trascendentes a su condición actual. Así la centrado realizado y ser aplicado en procura de una comudignidad humana, en términos actuales y activos, no es nidad humana inscrita en unos contextos sociales y en sólo reconocimiento de sus características ontológicas un medio ambiente totalmente protegido y que asegure y axiológicas constitutivas (dimensiones de lo humano) la perpetuidad óptima de la vida (Comunidad de vida). sino que también gira en torno al aseguramiento de las En consecuencia todos coincidimos en la necesidad
condiciones o circunstancias adecuadas para su crecide que cada uno en convivencia pacìfi ca y justa realice a miento cualitativo. Frente a la condición actual del ser plenitud como exigencia básica para poder garantizar un humano, siempre existe un “plus”, un horizonte inédito mejor y mayor aporte, con su propia vida, a la construcpara el crecimiento cualitativo del ser humano en su deción de humanidad. venir históricoexistencial Por ello planteamos aquí la articulación entre la comuCada ser humano como persona individual y concreta nidad de esencia y su realización efectiva en la sociedad es miembro constitutivo y representante genuino de la con base en un principio de responsabilidad ética comunidad humana, es encarnación de la humanitas y al de coherencia con la propia utopía humana, o mismo tiempo presencia personal y proyecto existencial mejor con un principio de esperanza que diOO9 de irrepetible vida por cumplir. En este contexto, todo namice nuestras existencias individual y cocuanto afecta a un solo ser humano, afecta la humanidad lectivamente articulados en torno a la persona entera de cuya comunidad es miembro o parte constituticomo valor fundamental, punto universal de va cada persona en su devenir existencial cotidiano. convergencia. Así la noción de reconocimiento, implica simultáneaScheler hablaba de persona individual y persona total mente los referentes éticos y morales: el de fundamenindisolublemente vinculadas. Persona individual es el yo, tación axiológica y ontológica y el de garantía de las conexcepcional, único, irrepetible y trascendente. diciones, circunstancias o exigencias necesarias para el Personal total es el nosotros (el yo es la alteridad funlogro de la realización efectiva de lo humano del hombre. dada en el reconocimiento del otro como legítimo otro, como un nosotros, íntimamente asociados en comple4. PERSONA Y BIOÉTICA mentariedad de diferencias, articuladas en comunidad de fi nes. Es preciso establecer el impacto que tiene la noción En consecuencia, no puede hablarse de una responde persona en la bioética contemporánea. sabilidad individual disociada de la humanidad. Nuestra Muy en particular con relación al “principialismo” responsabilidad frente a los demás, la sociedad, al ecoen bioética (autonomía, benefi cencia, no melefi cencia, sistema y al mundo entero (conciencia planetaria). justicia y solidaridad, precaución y responsabilidad). Así Así, en términos bioéticos, la corporalidad de la permismo, la consideración de estos mismos principios en sona es también mundanidad, no sólo exterioridad, sino lo relativo al casuismo en bioética, en términos de aplicatotalidad de circunstancias para que mi vida, la vida de los ción o análisis de situaciones concretas. Igualmente se demás y toda vida prevalezcan sobre la tierra. destaca el tema de la integración humana como “comuAsí mismo no se puede continuar proclamando disonidad de vida” en torno a la concepción y vivencia de la ciaciones dicotómicas = hombre - naturaleza, naturaleza dignidad de la persona humana como sujeto de derechos - cultura, espiritu - materia, sujeto - objeto, etc. y deberes fundados en los valores universales e indiviLa unidad integral del ser humano en su mundanidad duales que procuran ser garantes de tal dignidad. solo es inteligible al interior de la articulación armónica
ISSN 1657-4702 / Volumen 8 / Edición 13 / Páginas 06-11 / 2007 Bioeditorial Julio-Diciembre 2007 En la afi rmación de todos los fi nes compartidos, se puede justificar a plenitud la colaboración recíproca en el logro de los cuales, sólo en el caso Kantiano se haría tan sólo por deber y en el caso Scheleriano de acuerdo o en coherencia con el deber, sin desconocer las circunstancias existenciales concretas de cada persona. de su ser en alteridad con el otro, lo otro. Pero no el La diferenciación de concepciones entre Scheler y otro o lo otro que yo no soy, sino el otro como mi propia Kant, parece disolverse en las misma diferenciación de condición de posibilidad de ser en la complemetariedad niveles de inteligibilidad de la persona y de su autonomía; de las diferencias. concretez y formalidad respectivamente. En este sentido, yo, individuo, persona, se constituye Parece aceptable, entonces establecer la diferencia éticamente en la misma medida que me voy constituyenen términos de moral formal y moral pragmática. Quizás do en condición, circunstancias y posibilidad real favorapodamos afi rmar a la persona a salvo de toda considerable y positiva para que el otro, la naturaleza y el mundo ción utilitaria o de mediación interesada, de las distinciomismo también sean a plenitud. nes teleológicas entre medios y fi nes, en la perspectiva La alteridad es un rasgo constitutivo del quehacer kantiana (moral formal abstracta) y por otro lado, en la humano, pues cualquier acto nuestro incide en la perspectiva Scheleriana la afi rmación de personas indiO1O totalidad humana, en la naturaleza toda. No existe viduales en situaciones concretas abocadas individual y acto alguno aislado o disociado del cosmos. Por ello colectivamente ciercunstanciadas. Las cuales también Bioética es preciso traducir la alteridad en solidaridad, amor deben tratarse como fi n, y no como fi chas estratégicas y justicia y responsabilidad. para nuestros intereses ya que todos sin excepción La eticidad de los actos de la persona, por ello puede somos miembros constitutivos de la especie humana en afi rmarse no sólo como individualidad o generalidad, sino situaciones espacio-temporales, e históricos concretos como especialmente universalidad. Por ello en la medida (Moral contextualizable) que nuestros propios actos estén precedidos de un criteEn este sentido tanto en la moral kantiana, como rio profundo de incidencia en la totalidad de lo real, nos en la moral scheleriana, el ser humano, ha sido planteapermiten afi rmar, a su vez una responsabilidad vital de do como subjetividad formal in abstracto en Kant y en tipo consecuencialista, concreta, práctica. cuanto en Scheler, subjetividad material. Su deber ser en Ahora bien, la ètica Kantiana se ha estimado paradigambos casos, considerados como fi nalidad, pero en todo ma moderno de la concepción de la dignidad con base en caso a salvo de exclusivas consideraciones de intereses su teoría de la racionalidad y la autonomía de la voluntad. materiales que pudieran afi rmarse como criterio normatiEsta dignidad es categoría fundamental de los humanisvo absoluto. tas. Es absoluta, trascendental e incondicionada preciNo puede haber un interés superior al ser humano, el
samente para poner a salvo la humanidad de toda consicual no deba subordinarse la dignidad de la persona. deración instrumental. En este contexto la consideración En la afi rmación de todos los fi nes compartidos, se del hombre y de la humanidad como un fi n en sí, hace puede justifi car a plenitud la colaboración recíproca en el posible la categórica u absoluta exigencia ética por deber. logro de los cuales, sólo en el caso Kantiano se haría tan Sin embargo, la razón de ser de los imperativos categórisólo por deber y en el caso Scheleriano de acuerdo o en cos de la moral kantiana, tiene su sentido en la perspeccoherencia con el deber, sin desconocer las circunstantiva de fundamentación última de la moral, la cual, a su cias existenciales concretas de cada persona. vez queda expresada como puro formalismo ético: “obra Mejor dicho, en Kant se postula una consideración del de tal modo que trates la humanidad tanto en tu persona sujeto puramente trascendental, en el orden de la autocomo en la persona de cualquier otro, siempre al mismo nomía de la razón pura práctica como “voluntad buena” y tiempo como un fi n y nunca sólo como un medio”. en Scheler habría cabida también la condición fenoménica ISSN 1657-4702 / Volumen 8 / Edición 13 / Páginas 06-11 / 2007 LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA / Gustavo García Cardona experiencial del ser humano (individual y concreto) en la perspectiva ideal de su plenitud, a condición de que ésta no esté marcada por el egoísmo. Mas bien se trata del respeto total y reconocimiento positivo de cada persona singular,
sin separarla de la humanidad, sino mas bien en un sentido integrativo real. En Scheler (persona individual - persona total) se propone una integración armónica entre persona individual concreta a su singularidad irrepetible su originalidad con la humanidad (persona total) in genere como comunidad de fi nes. En esta perspectiva se han venido desarrollando las èticas comunitaristas de màximas y de mìnimos morales. Lo importante aquí gira en torno a la tesis del reconoNo en vano, Aranguren precimiento. Del reconocimiento del otro como legìtimo-otro, cisa que la moral es el objeto como interlocutor legítimo de encuentro, complementariematerial de la refl exión ética dad, respeto, convivencia, como fundamento de todos los (“la ética es la refl exión fiderechos. Es indispensable integrar los conceptos de persona, diglosófi ca sobre la moral”); la nidad y reconocimiento para derivar de ellos y su realización moral como objeto material la teoría de los derechos humanos. de la ética, conduce a la esEn síntesis, la dignidad implica, por una parte reconocer tructuración de las diversas el ser, sentido, características y múltiples dimensiones de escuelas, sistemas planlo humano (reconocimiento ontológico), por otro lado, así teados por los pensadores mismo, crear y promover las condiciones y circunstancias de la ética. Aranguren compropicias para que tales características, dimensiones y potencialidades del otro se expresen y desarrollen plenamente plementaba su propuesta (reconocimiento axiológico). afi rmando que la “Ética es
El reconocimiento es hipótesis básica y condición inelula moral pensada y la moral dible para la realización del orden político-social, pues no es la ética vivida”. puede haber un orden social con, discriminación o deprivación del otro, violencia e injusticia, sin reconocimiento. Todo lo anterior signifi ca que de la afi rmación, exigencia y vivencia incondicionada de la dignidad de la persona humana se deriva todo otro imperativo o condición normativa posible de una ética de la vida. “El desconocimiento del otro, de su derecho a la vida a su sometimiento, revierten en una negación de su propia dignidad y compromete su propia auto - realización”(A. Papacchini. Politeia 1994). Finalmente, no se trata solamente del reconocimiento O11 en la perspectiva de una dignidad formal, en la perspectiva de Kant, sino también material, en el sentido reivindicatorio scheleriano y de las éticas comunitaristas de la satisfacción de sus diferencias, necesidades vitales en coherencia con una dignidad ética traducida y vivida en auténtica calidad y sentido de la vida. Nuestra sociedad valora con urgencia el reconocimiento del valor absoluto del ser humano como persona. ISSN 1657-4702 / Volumen 8 / Edición 13 / Páginas 06-11 / 2007