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CE - CESEC5EXP1999N2171PD 20240314154012

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Detalles

Título
CE - CESEC5EXP1999N2171PD 20240314154012
Autor
Consejo de Estado
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Administrativo
Año
1999

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCION QUINTA

Santafé de Bogotá, D.C., doce (12) de agosto de mil novecientos noventa y nueve (1999).

CONSEJERO PONENTE: DOCTOR DARIO QUIÑONES PINILLA

EXPEDIENTE N° 2171

ACTOR: JAVIER GARCIA LONDOÑO ELECTORAL UNICA INSTANCIA Procede la Sala a dictar la sentencia correspondiente al proceso promovido por el señor Javier García Londoño, mediante demanda presentada en su propio nombre y en ejercicio de la acción de nulidad de carácter electoral.

/.- ANTECEDENTES

1. LA DEMANDA A.- PRETENSIONES El demandante formula las siguientes pretensiones:

a. Que se declare la nulidad del Decreto número 0903 del 18 de septiembre de 1998, en cuanto el Procurador General de la Nación EXP. 2171 nombró en propiedad al Doctor Rodrigo Quevedo Hidalgo, en el cargo de Asesor Grado 24 Código 1AS, SCC 47, con sede en su despacho. b. Que se declare la nulidad de la Resolución número 3699 del 16 de octubre de 1998, por el cual se confirmó dicho nombramiento en propiedad.

B.- HECHOS

1. El Presidente de la República, con fundamento en el artículo 177 de la ley 201 de 1995, expidió los decretos números 341 y 1234 del 18 de febrero y 2 de julio de 1998, respectivamente, por medio de los cuales se modificó la planta de personal de la Procuraduría General de la Nación.

2. El decreto 341 del 1° de febrero de 1998 suprimió de la Planta

de la Nación.

2. El decreto 341 del 1° de febrero de 1998 suprimió de la Planta Globalizada 466 cargos y creó 402, adscribiéndolos a la Planta Global, entre ellos, 79 cargos de Asesor Grado 24 código 1AS.

3. Para proveer los cargos de Asesor Grado 24, el Señor Procurador General de la Nación se ingenió un procedimiento no previsto en la ley e hizo una convocatoria pública para esos efectos.

4. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Procuraduría General de la Nación, mediante comunicación J.D.N. N° 062 del 1° de junio EXP. 2171 de 1998, le hizo saber al Señor Procurador General de la Nación

que para proveer los cargos mencionados, que eran de carrera, debería observarse lo establecido en la ley 201 de 1995 y en el decreto 1732 de 1997.

5. El Presidente de la República, conocida la anterior comunicación, expidió el Decreto número 1234 de 1998, para suprimir de la Planta Globalizada de Personal de la Procuraduría General de la Nación 71 empleos, código lAs Grado 24, y crear 71 empleos de Asesor Grado 24 código 1AS, adscribiéndolos al Despacho del Procurador General de la Nación, con la posibilidad de variar la sede de ellos de acuerdo con las necesidades del servicio, de conformidad con el artículo 80 de la ley 201 de 1995.

CNORMAS VIOLADAS Y CONCEPTO DE LA VIOLACIÓN El demandante invoca la violación de los artículos 189, numerales 14, 15 y 16; 113, 277 y 279 de la Constitución Política.

El demandante invoca la violación de los artículos 189, numerales 14, 15 y 16; 113, 277 y 279 de la Constitución Política. El concepto de la violación expuesto se puede resumir así:

1. Considerada la Constitución como un cuadro de valores y de limitaciones impuestas al ejercicio del poder, cualquier norma que pretenda inscribirse en ese sistema axiológico y competencial por ella creado, debe respetar sus trazados. Bajo ese supuesto la Constitución es "norma de normas", (artículo 4°) ".. y referente EXP. 2171 privilegiado para establecer la validez de los demás preceptos que conforman una estructura jurídica".

2. El artículo 177 de la ley 201 de 1995, con fundamento en el cual el Presidente de la República expidió los decretos 341 y 1234 de 1998, es inconstitucional, en razón a que la Procuraduría General de la Nación, como un órgano de control autónomo e independiente, no puede ser intervenida por el Gobierno Nacional. Esto se desprende de lo preceptuado en el artículo 113 y en el título X, Capitulo 2, de la Constitución Política y se reafirma con el artículo 279 ibídem, en cuanto establece que solo "la ley determinará lo relativo a (su ) estructura y a (su) funcionamiento".

3. Las facultades otorgadas al Presidente de la República en el artículo 189, numerales 14, 15 y 16 de la Carta Política atañen exclusivamente a las entidades u organismos administrativos nacionales y, por tanto, las competencias consagradas en esas normas son totalmente ajenas a los organismos de control.

exclusivamente a las entidades u organismos administrativos nacionales y, por tanto, las competencias consagradas en esas normas son totalmente ajenas a los organismos de control.

4. La Procuraduría utiliza un doble lenguaje, pues, de una parte, el Procurador General de la Nación al responder la comunicación al Sindicato Nacional de Trabajadores de esa entidad y no aceptar la excepción de inaplicabilidad del artículo 177 de la ley 201 de 1995, con respecto a los nombramientos de los Asesores Grado 24, sostuvo lo contrario a lo expresado en cuanto a la autonomía e independencia de ese órgano de control, y, de otra, el EXP. 2171

Viceprocurador General de la Nación en su concepto rendido ante la Corte Constitucional concluyó solicitando la declaración de inconstitucionalidad del artículo 177 de la ley 201 de 1995.

2. CONTESTACION DE LA DEMANDA El demandado Rodrigo Quevedo Hidalgo intervino en el proceso por intermedio de apoderada, quien contestó la demanda y propuso excepciones. En oposición a las pretensiones adujo que el artículo 278, numeral 6, de la Constitución Política le otorga facultades al Procurador General de la Nación para nombrar y remover de conformidad con la ley a los funcionarios y empleados de su dependencia; que esa norma Constitucional es la especifica en materia de nominaciones en esa entidad y, conforme al artículo 25 de la Carta, se establece una diferenciación para la nominación de personal que va

a desempeñar cargos de carrera o de libre nombramiento y remoción; y que la ley 201 de 1995 en sus artículos 135 y siguientes fijó reglas sobre la clasificación de empleos en el Ministerio Público y la forma de

y que la ley 201 de 1995 en sus artículos 135 y siguientes fijó reglas sobre la clasificación de empleos en el Ministerio Público y la forma de su nominación. Como excepciones propuso las de ineptitud de la demanda y la que. denominó de "Constitucionalidad y legalidad". La primera de ellas la sustenta con el argumento de que no hay armonía entre la causa petendi y el petitum y la segunda con el planteamiento según el cual el Decreto 903 de 1998 se fundamentó en normas constitucionales y en los artículos 178 y 180 de la ley 201 de 1995, y la Resolución número 3699 del mismo año en el artículo 183 ibídem, normas vigentes; y, por tanto, esos actos demandados gozan de presunción de legalidad.

3. ALEGATOS DE CONCLUSIÓN Del demandado El apoderado del demandado en la oportunidad de traslado para alegar contestó cada uno de los hechos de la demanda y amplió los argumentos expuestos en apoyo de las excepciones propuestas en la contestación de la demanda. Igualmente expresó otros planteamientos para oponerse a la prosperidad de las pretensiones de la demanda para, luego al final, elaborar unas conclusiones que se pueden resumir así: 1°- El decreto 903 de 1989, mediante el cual el Procurador General de la Nación hace unos nombramientos en propiedad tiene como fundamento las facultades conferidas a dichos funcionarios por el artículo 278, numeral 6, de la Constitución y deriva su validez de los artículos 178 y 180 de la ley 201 de 1995 y 3° del decreto 1234 de 1998, normas vigentes. Las normas que el actor considera como

artículos 178 y 180 de la ley 201 de 1995 y 3° del decreto 1234 de 1998, normas vigentes. Las normas que el actor considera como violados -artículos 189, numerales 14, 15 y 16, y 113, 277 y 279 de la Constituciónno sirvieron de fundamento a los actos impugnados. 2°- La nulidad de los actos demandados por la vía de la acción de nulidad únicamente procede si se configura alguna de las causales establecidas en los artículos 223 y 228 del C.C.A. y para el caso la norma que se hubiese podido invocar sería la segunda. Pero como la demandada reúne los requisitos constitucionales y legales para tener la condición de elegible, no se dan los presupuestos que dicha norma configura. Además, según jurisprudencia reiterada del Consejo de Estado, la jurisdicción contenciosa administrativa es rogada y, por tanto, ésta, a la luz del artículo 170 del C.C.A., no puede decidir en una sentencia asuntos que no hayan sido planteados en la demanda. 3°- La demanda es inepta, pues no reúne los requisitos y exigencias mínimos, entre otros, el de la coherencia entre la causa petendi y el petitum. 4°- Los efectos de la declaratoria de inexequibilidad no pueden afectar derechos subjetivos consolidados que se hayan configurado durante la vigencia en que la ley declarada inexequible se presumió constitucional, por cuanto el artículo 58 de la Constitución Política protege los derechos adquiridos con arreglo a las leyes. De consiguiente, los nombramientos efectuados con base en normas legales vigentes, que gozaron de la presunción de constitucionalidad,

consiguiente, los nombramientos efectuados con base en normas legales vigentes, que gozaron de la presunción de constitucionalidad, no pueden desconocerse por las autoridades, máxime si la Corte Constitucional no determinó los efectos de la declaratoria de inexequibilidad. Los efectos de la declaratoria rigen solo hacia el futuro, con la consecuencia de que las situaciones creadas dentro de la vigencia de la norma constitucional son válidos, pues así lo exige la defensa de la seguridad jurídica y de la buena fe de los gobernados y, además, lo consagra expresamente el artículo 45 de la ley 270 de 1996.

4. CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO EXP. 2171

La Señora Procuradora Décima Delegada ante esta Corporación analiza como impedimentos procesales las excepciones propuestas por la apoderada de la demandada y al respecto anota que en rigor procesal se tendría que concluir que la demanda no reúne los requisitos exigidos para su admisión, pues el actor omite la indicación de los fundamentos de derecho de las pretensiones y no indica en forma clara el concepto de violación de las normas que se dicen violadas, lo cual conduciría a una solicitud de fallo inhibitorio. Agrega que, además de ese aspecto, se perciben otros en relación con las falencias de la demanda, entre otras, la falta de indicación correcta de la causal de nulidad en que se funda la pretensión, por lo cual solo haciendo un esfuerzo interpretativo de la demanda, en aras de aplicar el derecho sustancial y de evitar a toda costa una decisión inhibitoria, solicita un fallo de fondo. Ahora, en cuanto al fondo del asunto, la Señora Procuradora pide que se despache desfavorablemente la

solicita un fallo de fondo. Ahora, en cuanto al fondo del asunto, la Señora Procuradora pide que se despache desfavorablemente la solicitud de nulidad demandada. Para llegar a esa conclusión aduce, en resumen, lo siguiente: 1° Que del confuso texto de la demanda se puede inferir que la inconformidad del demandante radica, de un lado, en que el Procurador General de la Nación hizo la provisión del cargo en la modalidad de libre nombramiento y remoción y no en la de carrera, como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Procuraduría General de la Nación se lo hizo saber y, de otro, que el Jefe del Ministerio Público se negó a aceptar la excepción de inaplicabilidad del artículo 177 de la ley 201 de 1995 respecto de los nombramientos de los Asesores Grado 24. Y que sobre ese aspecto se debe manifestar que los servidores públicos sólo están sometidos al EXP. 2171 imperio de la ley en su acepción general y son las normas jurídicas las que señalan los cargos de carrera administrativa y los de libre nombramiento y remoción. 2° Que la acción de nulidad electoral consagrada en el artículo 227 del C.C.A. corresponde al contencioso de legalidad de actos expedidos por las corporaciones electorales y las autoridades electorales son sustancialmente distintas al Ministerio Público que es un organismo de control. La acción electoral no puede invocarse para demandar actos distintos a los expedidos por dichas corporaciones, como son los actos demandados. 3° Que si se interpreta lo que quiere decir el actor, se puede inferir que hipotéticamente se refiere al artículo 84 del C.C.A. porque las causales propias de la acción contenciosa electoral no fueron indicadas en la

hipotéticamente se refiere al artículo 84 del C.C.A. porque las causales propias de la acción contenciosa electoral no fueron indicadas en la demanda y de su texto no se infiere. No se entiende como los actos demandados pudieron contrariar los artículos 189, numerales 14, 15 y 16, y los artículos 113, 277 y 279 de la Carta Política, pues el actor no mencionó el concepto de violación. 4° El actor solo indica que como considera que el artículo 177 de la ley 201 de 1995 es inconstitucional, el Procurador no podía hacer los nombramientos. Pero es claro que a pesar de la declaración de inconstitucionalidad de esa norma, esta no es la que otorga competencia al Procurador General de la Nación para hacer los nombramientos, pues es el artículo 278 de la Carta. Además para la fecha del nombramiento que se demanda, el artículo 277 de la ley 201 de 1995 pertenecía al mundo jurídico, lo cual, igualmente, resulta intranscendente para el caso, pues los efectos de su constitucionalidad o inconstitucionalidad tienen incidencia en las facultades del Gobierno Nacional - Presidente de la República, pero no en las facultades de nombramiento del Procurador General de la Nación cuyo fundamento constitucional y legal es bien distinto. 5° Es incomprensible que un Decreto de nombramiento y una Resolución de confirmación de un cargo hecho por el Procurador General de la Nación con fundamento en las normas jurídicas propias de su competencia, puedan violar las normas señaladas por el actor, si corresponden a facultades de órganos sustancialmente distintos, autónomos e independientes y que no pueden corresponder al

corresponden a facultades de órganos sustancialmente distintos, autónomos e independientes y que no pueden corresponder al fundamento jurídico del decreto de nombramiento y del acto de confirmación porque son facultades propias del Presidente de la República y le sirven de fundamento jurídico para expedir unos decretos que no han sido demandados aquí y que tampoco podrían serlo. 6° En relación con la excepción de inconstitucionalidad a que se refiere la demanda, no es procedente la solicitud de nulidad, porque el hecho de no aplicarla, para el caso es a todas luces improcedente por tratarse de actos particulares y concretos, no genera nulidad, y, además, porque la norma, hoy inconstitucional, con efectos hacia el futuro, no es fundamento legal de los actos demandados. Pero si lo que se solicita es la declaración de nulidad por inconstitucionalidad de los actos de nombramiento y de confirmación, la vía utilizada es improcedente y, además, el Consejo de Estado, por tener competencia residual en materia de control constitucional, no la tiene para conocer, por ese aspecto, los actos demandados. //. CONSIDERACIONES ^ ' Exp. 2'171 ^ m En este proceso se pretende la declaración de nulidad del Decreto número 0903 del 18 de septiembre de 1998 y de la Resolución número 3699 del 16 de octubre del mismo año, en cuanto mediante esos actos, en su orden, el Procurador General de la Nación nombró y el Secretario General de la Procuraduría General de la Nación confirmó el nombramiento del Doctor Rodrigo Quevedo Hidalgo en el cargo de Asesor Grado 24, Código 1 AS, SCC 47 con sede en el despacho del

el nombramiento del Doctor Rodrigo Quevedo Hidalgo en el cargo de Asesor Grado 24, Código 1 AS, SCC 47 con sede en el despacho del Procurador General de la Nación. Como la apoderada de la demandada propuso excepciones, la Sala, en primer término, se pronuncia sobre el particular. Al respecto se consigna que esta Sala tiene definido que en los procesos contencioso administrativos no tienen cabida las excepciones previas y, por tanto, las omisiones que las configuran se pueden proponer y decidir como impedimentos procesales. Ahora, en el caso de estudio no se estructura la inepta demanda alegada como para que, como consecuencia de su prosperidad, proceda un fallo inhibitorio, dado que si bien es cierto la demanda carece de técnica al punto de que para establecer la causa petendi es preciso recurrir a esfuerzos de interpretación del contexto de la misma, no por ello se puede concluir que carece de los requisitos puramente formales que impidan un estudio de fondo del asunto. Y lo que la apoderada de la demandada denomina excepción de "Constitucionalidad y legalidad", en realidad, no es una excepción sino un medio de defensa aducido en oposición a la pretensión de nulidad de los actos demandados y como tal será apreciado. Procede, pues, el estudio de fondo del proceso. Del contexto de la demanda se deduce que el demandante cuestiona los actos de nombramiento y de confirmación de la demandada, - el Decreto 903 del 18 de septiembre de 1998 y la Resolución número 3699 del 16 de octubre del mismo año -, expedidos, en su orden, por el Procurador General de la Nación y el Secretario General, con el argumento de que

octubre del mismo año -, expedidos, en su orden, por el Procurador General de la Nación y el Secretario General, con el argumento de que el cargo para el cual se hizo esa provisión - el de Asesor Grado 24, Código 1 AS, SCC 47 del despacho del Procurador General de la Nación - fue creado por el Presidente de lá República mediante unos decretos - los números 341 y 1234 de 1998-, expedidos con fundamento en el artículo 177 de la ley 201 de 1995, el cual, en su opinión, conforme al concepto de violación que desarrolla, es inconstitucional. El demandante invocó el artículo 4° de la Constitución Nacional, según el cual la Constitución es norma de normas y, en consecuencia, ordena que, en todo caso de incompatibilidad entre la Constitución y la ley u otra norma jurídica, se apliquen las disposiciones constitucionales. La Sala entiende que, en concepto del demandante, el artículo 177 de la ley 201 de 1995 es incompatible con los artículos 113 y 189, numerales 14, 15 y 16, y los del capítulo 2 del título X de la Constitución, es decir que es inconstitucional. Y que también son inconstitucionales los Decretos 341 y 1234 de 1998, por cuanto éstos fueron expedidos en desarrollo de ese artículo 177 de la ley 201 de 1995. Y que, igualmente, son inconstitucionales y, por consiguierite, nulo el Decreto 903 y la Resolución 3699 demandados, pues son ejecución del Decreto 1234. EXP. 2171 Este caso es similar a otro que se decide mediante sentencia de fecha 5 de agosto del año en curso con ponencia del Consejero Doctor Mario

Este caso es similar a otro que se decide mediante sentencia de fecha 5 de agosto del año en curso con ponencia del Consejero Doctor Mario Alario Méndez - Expediente 2160; actor Javier García Londoño -, en el que aducen los mismos fundamentos tácticos y jurídicos e, inclusive, se demandan los mismas actos, aunque por razón del nombramiento y la confirmación de otro funcionario. De manera que los planteamientos fundamentales expuestos en esa sentencia son los que igualmente sirven para sustentar la decisión de este proceso. En este orden de ideas se parte de la regla establecida en el sentido de que las disposiciones constitucionales se aplican de preferencia a la ley o a cualquier otra norma jurídica. Esa aplicación preferente se encuentra consagrada en el artículo 4" de la Carta, según el cual, la Constitución es norma de normas y en todo caso de incompatibilidad entre esta con otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones constitucionales. De manera que del texto del artículo 4° se desprende que esa aplicación preferencial de las disposiciones constitucionales, de una parte, la puede realizar cualquier funcionario público encargado de aplicar la ley y, de otra, no solo se da en relación con la ley, sino igualmente con los actos administrativos. Así, lo primero lo expuso el Consejo de Estado, aún antes de la vigencia de la Constitución de 1991, pues la anterior en su artículo 215 preveía igualmente que en todo caso de incompatibilidad entre la Constitución y la ley se EXPTÍI?! aplicarían de preferencia las disposiciones Constitucionales. En efecto, en sentencia del 4 de mayo de 1960 esta Corporación expresó: "¿Cuál es, en primer lugar, el objeto que con la disposición

en sentencia del 4 de mayo de 1960 esta Corporación expresó: "¿Cuál es, en primer lugar, el objeto que con la disposición transcrita persiguió el constituyente? Simplemente consagrar en la legislación positiva el principio universalmente aceptado en los regímenes democráticos, de que la Constitución por ser el conjunto de normas que rigen la vida del Estado ocupa la más alta jerarquía legislativa, con la consiguiente primacía sobre los demás estatutos. Por ello se la ha denominado ley de leyes. De consiguiente, cuando en determinado caso se presenta una contradicción o incongruencia entre la Constitución y la ley, debe primar aquella, que es la norma superior. [...]. Las citas que se acaban de hacer dan una base firme al concepto que tiene la Sala sobre la aplicabilidad del artículo 215 de la Constitución Nacional, cual es el de que todo funcionario público puede y debe darle preferencia a las disposiciones constitucionales sobre las de las leyes, cuando estas últimas sean contrarias a aquellas. Lo que el Estado quiere es que las normas constitucionales, sus mandatos, sean obedecidos primero que todas las otras ordenaciones de jerarquía inferior, por todos los ciudadanos [...]. Así, todo funcionario público a quien compete aplicar una ley, disfruta del atributo constitucional implícito en el artículo 215 de la Carta. Y no solo los funcionarios públicos del orden judicial aplican la ley, sino también los administrativos. EXP:2171 La Constitución es explícita y terminante al respecto: 'En todo caso de incompatibilidad entre la Constitución y la ley'. Por ningún motivo quiso el constituyente que ante la convicción que tuviera un funcionario de la existencia de una contradicción entre

ningún motivo quiso el constituyente que ante la convicción que tuviera un funcionario de la existencia de una contradicción entre la ley y la Constitución, dejara de aplicar esta. Consideró que era menos grave dejar de aplicar una ley por esa causa que dejar sin operancia una norma constitucional."^ Y lo segundo lo expresó el Consejo de Estado en la sentencia del 1° de abril de 1997 -Expediente S-590-: "el sistema de control constitucional por vía de excepción se amplió con el nuevo precepto y, por lo tanto, un acto administrativo, que desde luego es norma jurídica, puede ser inaplicado si viola el estatuto constitucional, ... el juicio jurídico de razonabilidad .... ha de hacerse comparando no solamente la ley con la Constitución como sucedía antes de 1991, sino las demás normas jurídicas con ella, para decidir su aplicación preferente, si aquellas desconocen sus preceptos y principios fundamentales ... cuando una norma inferior riñe con la Constitución, esta tendrá preferencia y, por consiguiente, la primera es inaplicable para el caso". El demandante deriva la pretensión de nulidad de los actos demandados, de la inconstitucionalidad del artículo 177 de la ley 201 de 1995, pues el cargo para el que se hizo el nombramiento y confirmación de que tratan dichos actos fue creado mediante unos decretos expedidos por el Presidente de la República con fundamento en esa norma legal. ^ Anales del Consejo de Estado, t. i_XII, núms. 387 a 391, ps. 743 a 745. EXP. 2171 La ley 201 de 1995 establece la estructura y organización de la Procuraduría General de la Nación. En su artículo 177 dispone;

La ley 201 de 1995 establece la estructura y organización de la Procuraduría General de la Nación. En su artículo 177 dispone; "ARTÍCULO 177. Planta de personal. El Gobierno Nacional en virtud de las facultades establecidas en el artículo 189, numeral 14, de la Constitución Política, creará los empleos, señalará sus funciones especiales y fijará sus dotaciones y emolumentos para los fines de esta ley". Es cierto que el artículo 189, numeral 14, de la Constitución le otorga al Presidente de la República la atribución de "crear, fusionar o suprimir, conforme a la ley, los empleos que demande la administración central, señalar sus funciones especiales y fijar sus dotaciones y emolumentos..". Pero esa atribución no la puede ejercer el Presidente de la República en relación con la Procuraduría General de la Nación, en razón a que, de un lado, esta no hace parte de la administración central, pues es un órgano de control, independiente y autónomo, conforme lo indican los artículos 113, 117, 118 y 275 de la misma Carta, y, de otro, el artículo 279 ibídem dispuso que la ley determinaría lo relativo a la estructura y al funcionamiento de la Procuraduría General de la Nación y regularía lo atinente al ingreso y concurso de méritos y al retiro del servicio, a las inhabilidades, incompatibilidades, denominación, calidades, remuneración y al régimen disciplinario de todos sus funcionarios y empleados. Esto indica que, como lo plantea el actor, el artículo 175 de la ley 201 de 1995 es inconstitucional. Precisamente, en el curso de este EXP. 2171 proceso, la Corte Constitucional llegó a esa conclusión mediante

de 1995 es inconstitucional. Precisamente, en el curso de este EXP. 2171 proceso, la Corte Constitucional llegó a esa conclusión mediante sentencia del 17 de febrero de este año al declarar inexequible esa norma, con apoyo, entre otros, en los siguientes planteamientos: "[...] con el concepto de administración central incorporado en el aludido numeral 14 se quiso hacer alusión a los ministerios, los departamentos administrativos y demás entidades administrativas del orden nacional que formen parte de la administración, es decir, de la rama ejecutiva del poder público. [...]. El constituyente de 1.991 [...] elevó la Procuraduría General de la Nación a la categoría de órgano autónomo e independiente (0. P., arts. 113, 117 y 118). Ello significa que este organismo ya no forma parte de la rama ejecutiva y que, por lo tanto, tampoco se encuentra dentro de los organismos que integran la administración central. Por eso, cabe concluir que la alusión que hace la norma acusada al numeral 14 del articulo 189 de la Constitución no es procedente, puesto que la Procuraduría General de la Nación no hace parte de la administración central.

7. Como se observa, la atribución concedida al Presidente de la República mediante el numeral 14 del articulo 189 de la Constitución se refiere a la administración central y no es aplicable a las otras ramas y órganos autónomos contemplados en la Constitución. Con todo, cabe formular la pregunta acerca de si es posible que el legislador decida otorgar facultades extraordinarias al ejecutivo para crear empleos -y fijar sus funciones, dotaciones y emolumentosen órganos distintos a los de la administración central.

[...].

extraordinarias al ejecutivo para crear empleos -y fijar sus funciones, dotaciones y emolumentosen órganos distintos a los de la administración central. [...]. De esta manera, los artículos 253 y 279 de la Constitución precisan, respectivamente, que le corresponde a la ley determinar lo relativo a la estructura y funcionamiento de la Fiscalía General de la Nación y de la Procuraduría General de la Nación [...]. Las normas constitucionales señaladas constituyen barreras jurídicas para la protección de la independencia de las ramas ejecutiva y legislativa, y de los demás órganos autónomos. Sin embargo, en el caso de las atribuciones que reposan en el Congreso no existe ningún obstáculo para que este revista al Presidente de la República de facultades extraordinarias para desarrollarlas, si considera que es necesario o aconsejable, y siempre y cuando ello no le sea prohibido expresamente por la Constitución [...]. Empero, la mencionada autorización debe realizarse bajo las condiciones señaladas en el numeral 10 del articulo 150 de la Constitución. Ello implica, entre otras cosas, que no se trata de un revestimiento de facultades ilimitado en el tiempo, sino que este debe ajustarse a un periodo máximo de seis meses, tal como lo establece el aludido numeral.

8. La norma en estudio parte de una premisa equivocada, cual es la de que se puede extender más allá de la administración central la facultad presidencial contenida en el numeral 14 del articulo 189 de la Carta. Por ello, la norma no se ajusta a los requerimientos contemplados en el numeral 10 del articulo 150 para la concesión de facultades extraordinarias al Presidente EXP, 2171

requerimientos contemplados en el numeral 10 del articulo 150 para la concesión de facultades extraordinarias al Presidente EXP, 2171 de la República, tal como se desprende del hecho de que no contempla ningún límite temporal para la atribución que concede. Sin embargo, como se observa, en el caso de la Procuraduría General de la Nación la delegación de facultades al Gobierno Nacional solamente se podía realizar bajo las condiciones contenidas en el numeral 10 del artículo 150 de la Constitución. Por lo tanto, la concesión de facultades extraordinarias a la que se refiere la disposición acusada vulnera la Constitución." De modo que la declaración de Inexequibilidad del artículo 177 de la ley 201 de 1995 produjo efectos a partir de la notificación de la mencionada sentencia de la Corte Constitucional, pues el artículo 45 de la ley 270 de 1996 prevé que las sentencias que profiera la Corporación sobre los actos sujetos a control en los términos del artículo 241 de la Constitución Política, tienen efecto hacia el futuro, a menos que la Corte resuelva lo contrario. Ahora, lo anterior no conduce a la conclusión de que, por razón de los efectos de la sentencia de inexequibilidad, hayan quedado convalidadas las situaciones que, con fundamento

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